CONÉCTATE CON NOSOTROS

La Confederación General del Trabajo se movilizó frente al Palacio de Tribunales para acompañar la presentación de un amparo contra la reforma laboral ya sancionada. La central sindical apuesta a que el Poder Judicial suspenda la vigencia de los artículos que, a su criterio, vulneran el principio constitucional de progresividad de los derechos laborales.

La Plaza Lavalle volvió a convertirse en escenario de disputa política y sindical. Desde las 11 de la mañana, columnas gremiales de la Confederación General del Trabajo (CGT) se concentraron frente al Palacio de Tribunales para respaldar la presentación formal de un amparo que busca frenar la entrada en vigencia de la reforma laboral recientemente convertida en ley.

Mientras los abogados de represntación sindical avanzaban con el planteo judicial, la conducción cegetista explicitó un giro estratégico: priorizar la vía institucional por sobre la convocatoria inmediata a un paro general. “El resorte republicano de la Justicia es el que debe actuar cuando el Congreso sanciona leyes que violan la Constitución”, sostuvo el cotitular de la CGT, Jorge Sola.

La apuesta es clara: que el Poder Judicial opere como contrapeso frente a lo que la central define como una “regresión” en materia de derechos laborales.

El eje jurídico: el principio de progresividad

El corazón del amparo radica en la presunta vulneración del principio de progresividad, uno de los pilares del derecho del trabajo con reconocimiento constitucional y respaldo en tratados internacionales. Según este criterio, los derechos laborales no pueden ser recortados ni eliminados, sino únicamente ampliados.

Para la CGT, la denominada “modernización laboral” contradice ese principio al introducir cambios que afectan tanto derechos individuales como colectivos. En ese marco, el escrito judicial solicita la declaración de inconstitucionalidad de varios artículos considerados lesivos.

Entre los puntos más cuestionados figura el artículo 98, que amplía el alcance de las actividades declaradas “esenciales” y obliga a garantizar entre el 50% y el 75% de los servicios durante una huelga. A juicio de la central, esa disposición configura una restricción sustantiva del derecho constitucional de huelga.

También están bajo análisis el artículo 133, que limita la realización de asambleas en ámbitos y horarios laborales; el 134, que tipifica los bloqueos como “infracciones muy graves”; y los artículos 141, 142 y 143, que redefinen determinadas convocatorias como “prácticas desleales” y habilitan acciones judiciales contra los sindicatos.

Convergencia de reclamos

La movilización no se desarrolló en soledad. Confluyó con el plan de lucha de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN), que rechaza el traspaso de la Justicia Laboral a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, habilitado por un anexo de la reforma.

En simultáneo, el frente educativo mantuvo su propio escenario de conflictividad. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), junto con Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), llevó adelante un paro nacional en reclamo de paritarias y la restitución del FONID, mientras la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) cumplía la segunda jornada de una huelga de 48 horas por mayor financiamiento universitario.

La escena gremial, así, mostró una coordinación implícita de reclamos que exceden la reforma laboral y abarcan el financiamiento educativo, la negociación colectiva y el rol del Estado en la regulación del trabajo.

Un pulso institucional

Con la ley ya sancionada por el Congreso, la disputa se traslada ahora a los tribunales. El oficialismo defiende la reforma como un paso hacia la flexibilización y dinamización del mercado laboral; la CGT la considera una ofensiva regresiva que altera el equilibrio histórico entre capital y trabajo.

El desenlace dependerá de la velocidad y el alcance de las decisiones judiciales. Si prosperan las medidas cautelares, la vigencia de algunos artículos podría quedar suspendida. Si no, la central deberá redefinir su estrategia y evaluar la profundización del plan de lucha.

En esa tirantez entre Congreso, Ejecutivo y Poder Judicial se juega más que una ley puntual. Está en discusión el alcance de los derechos colectivos, la arquitectura del sistema laboral argentino y el rol de la Justicia como árbitro en conflictos de alta densidad política. La movilización frente a Tribunales dejó en claro que la batalla recién comienza y que el escenario institucional será, al menos por ahora, el principal campo de disputa.

destacada

La UOM endurece su postura: reclamo salarial, pérdida de puestos y advertencia de paro

Desde el Congreso Nacional de Delegados de la UOM, Martín Solazzo advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo, la destrucción de empleo industrial y las restricciones en las negociaciones paritarias. Con un diagnóstico crítico, el sector definió un plan de acción que podría derivar en medidas de fuerza de mayor alcance.

El movimiento metalúrgico atraviesa una etapa de definiciones, marcada por el deterioro salarial, la contracción del empleo y el endurecimiento de las posiciones gremiales. Así lo expresó Martín Solazzo, referente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en San Juan, tras su participación en el Congreso Nacional de Delegados realizado en Mar del Plata, instancia clave donde se delinean las principales decisiones del gremio a nivel país.

El encuentro, que reúne a representantes de todas las seccionales, constituye el máximo órgano deliberativo de la organización. Allí se aprueban balances, se fijan lineamientos y se establecen las estrategias que regirán la acción gremial. En esta oportunidad, el eje dominante giró en torno a la pérdida de ingresos y a las dificultades para sostener negociaciones paritarias sin condicionamientos.

“Las paritarias hoy no están alcanzando ni siquiera los índices de inflación”, sostuvo Solazzo, quien además cuestionó la injerencia del Gobierno nacional en la definición de los porcentajes de aumento. Según explicó, existen limitaciones que impiden discutir libremente las recomposiciones salariales, lo que termina consolidando un atraso sostenido en los haberes. “Seguimos perdiendo puntos mes a mes, y eso impacta directamente en la calidad de vida”, advirtió.

El diagnóstico fue compartido por delegados de todo el país y reforzado por la participación del Frente de Sindicatos Unidos, un espacio que nuclea a más de 140 organizaciones. Durante el congreso, sus representantes expusieron un estudio que estima el ingreso necesario para sostener condiciones de vida adecuadas. La cifra, ajustada por la inflación reciente, ubica ese piso por encima de los 2,8 millones de pesos mensuales.

El planteo excede la discusión técnica sobre sueldos. Desde el sector sostienen que el ingreso mínimo debe superar la canasta básica y contemplar no solo la alimentación, sino también el acceso a servicios, educación, transporte y recreación. “No se puede aceptar que un trabajador formal no llegue a fin de mes”, enfatizó el dirigente, en línea con el consenso alcanzado durante el encuentro.

La situación del empleo industrial constituye otro de los puntos críticos. Según datos compartidos en el congreso, el sector metalúrgico perdió más de 30.000 puestos de trabajo en los últimos meses, una cifra que refleja el impacto de la caída de la actividad. Para el sindicalista sanjuanino, este fenómeno tiene consecuencias profundas, ya que detrás de cada desvinculación hay familias que quedan sin sustento y sin alternativas de reinserción.

“La industria es uno de los pilares del trabajo registrado, y cuando se la debilita, el impacto es inmediato”. En ese sentido, expresó que la falta de oportunidades laborales agrava la situación de quienes pierden su empleo, ya que no encuentran opciones en otros sectores. “El problema no es solo perder el trabajo, sino no tener dónde volver a insertarse”, remarcó.

Ante este cuadro, el congreso aprobó un plan de acción que abarca el período 2026-2030. La iniciativa, impulsada por el cuerpo de delegados y respaldada por la conducción nacional, establece una hoja de ruta que contempla desde instancias de negociación hasta la posibilidad de medidas de fuerza de mayor intensidad. Entre las opciones mencionadas figura la convocatoria a paros por tiempo indeterminado en caso de no obtener respuestas satisfactorias.

“La decisión es clara: hasta acá llegamos”, sintetizó Solazzo, al describir el ánimo predominante entre los delegados. La consigna apunta a evitar que el costo del ajuste recaiga nuevamente sobre los trabajadores y a rechazar iniciativas que impliquen retrocesos en materia de derechos laborales.

El congreso también dejó en evidencia la búsqueda de mayor articulación entre organizaciones sindicales. La participación del Frente de Sindicatos Unidos reflejó la intención de construir una estrategia común frente a los desafíos actuales. Para el representante metalúrgico, la unidad resulta imprescindible para enfrentar un escenario adverso. “Esto no lo puede resolver un solo gremio; hace falta un trabajo conjunto”, señaló.

En este aspecto, la agenda gremial se vincula con la convocatoria de la CGT a una movilización nacional el 30 de abril, en la antesala del Día del Trabajador. La UOM confirmó su participación y llamó a los afiliados a sumarse. “Es fundamental que los trabajadores acompañen; el sindicato es la herramienta que tienen para defender sus derechos”, destacando la necesidad de mayor involucramiento, concluyó Solazzo.

El panorama que surge del Congreso Nacional de Delegados de la UOM refleja una realidad compleja para el sector industrial. La pérdida de poder adquisitivo, la caída del empleo y las limitaciones en la negociación salarial configuran un cuadro que exige respuestas urgentes.

En este contexto, el gremio metalúrgico avanza hacia una estrategia más firme, con la posibilidad de profundizar las medidas de fuerza si no se producen cambios. La evolución de las paritarias, la recuperación de la actividad industrial y el grado de cohesión sindical serán factores determinantes para definir el rumbo de un conflicto que, lejos de atenuarse, muestra señales de intensificación.

Continúe Leyendo

destacada

La Justicia laboral dicta cautelar favorable a ASIJEMIN contra la reforma laboral y protege a los jerárquicos mineros

El Sindicato Jerárquico Minero ASIJEMIN informa que la Justicia Nacional del Trabajo dictó una medida en procura de la cautelar solicitada, que suspende la aplicación de artículos centrales de la Ley de Modernización Laboral N.º 27.802.

La resolución, emitida por el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N.º 63, ordena no aplicar un conjunto de disposiciones cuestionadas en el marco de una acción de amparo promovida por la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN), con el patrocinio de los abogados Mario Fabián D’Alessandro y León Darío Piasek.

Por su carácter general, la medida alcanza y protege directamente a los trabajadores jerárquicos mineros nucleados en ASIJEMIN. En particular, comprende los artículos 1, 3, 4, 16, 17, 20, 31, 32, 33, 36, 37, 41, 42, 51, 58 a 77, 79, 82, 83, 84, 88, 89, 90 a 93, 101, 103, 131, 136, 137, 138, 139, 142, 143 y 144 de dicha ley y concordantes, que introducen modificaciones en condiciones de contratación, períodos de prueba, despidos, indemnizaciones, responsabilidades empresarias y derechos colectivos.

Con esta decisión, la Justicia laboral garantiza la no aplicación de estos artículos, resguardando a los trabajadores jerárquicos mineros, profesionales y técnicos frente a medidas que implican una mayor flexibilización laboral, con impacto directo en la estabilidad del empleo, los salarios y los derechos adquiridos.

Asimismo, los artículos cuestionados vulneran garantías fundamentales consagradas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y en el Convenio N.º 87 de la Organización Internacional del Trabajo, particularmente en lo referido a la libertad sindical, el derecho de huelga, la organización, la acción colectiva y la negociación colectiva.

El Secretario General de ASIJEMIN, Marcelo Mena Muñoz, afirmó: “Se trata de un logro muy importante que protege de manera concreta a los trabajadores jerárquicos mineros nucleados en ASIJEMIN y garantiza la continuidad de las fuentes laborales”.

ASIJEMIN celebra esta medida cautelar como resultado del trabajo, la organización y la firme defensa de los derechos de los trabajadores jerárquicos mineros en cada yacimiento del país. Este avance refuerza el compromiso del sindicato con la unidad, el empleo de calidad y la defensa permanente de los derechos laborales en toda la Argentina.

Continúe Leyendo

destacada

Sube el colectivo en San Juan: el boleto mínimo costará $1.300

El transporte público en San Juan vuelve a encarecerse. A partir de la última resolución oficial, el valor del boleto mínimo se fijó en $1.300, en una decisión adoptada por la Secretaría de Tránsito y Transporte dependiente del Ministerio de Gobierno provincial.

La actualización constituye el segundo ajuste tarifario en lo que va del año y entrará en vigencia hacia fines de abril. El antecedente inmediato se remonta al 1 de enero, cuando el pasaje había experimentado un incremento significativo del 34%, llevando la tarifa a $1.070. Con la nueva suba, el acumulado en apenas cuatro meses supera el 21%, consolidando un encarecimiento sostenido del servicio.

Desde el Ejecutivo explicaron que la medida responde a la evolución de los costos operativos del sistema. Entre los factores determinantes se destacan el encarecimiento de los combustibles y la actualización de los salarios del personal, dos variables que inciden de manera directa en la estructura económica del transporte.

La suba de los combustibles, influido por la volatilidad internacional del petróleo, repercutió con fuerza en los gastos de las empresas prestatarias. A su vez, los acuerdos salariales del sector contribuyeron a elevar los costos laborales, otro componente clave en la ecuación del servicio.

Las autoridades señalaron que la nueva tarifaria busca garantizar la continuidad y calidad de las prestaciones, en un sistema que requiere ajustes periódicos para sostener su operatividad. En ese sentido, indicaron que se mantiene un monitoreo permanente sobre la evolución de los costos y el funcionamiento del transporte público.

Sin embargo, el impacto sobre los usuarios es inmediato. El encarecimiento del boleto se suma a otros incrementos registrados en servicios esenciales, configurando una carga creciente sobre los ingresos, especialmente en los sectores que dependen del transporte urbano para sus actividades cotidianas.

Continúe Leyendo

Tendencias