CONÉCTATE CON NOSOTROS


En simultáneo al intento del oficialismo por reunir los votos necesarios para avanzar con la reforma laboral en el Senado, los gobernadores comenzaron a endurecer su postura y le enviaron señales claras a la Casa Rosada: no acompañarán la iniciativa sin modificaciones sustanciales, especialmente en lo referido al impacto fiscal de los cambios en el Impuesto a las Ganancias.

El principal foco de conflicto gira en torno a la coparticipación federal. Los mandatarios provinciales advierten que las modificaciones propuestas implicarían una merma significativa de recursos para las arcas locales, en un contexto de caída sostenida de la recaudación, mayores responsabilidades delegadas por Nación y cuentas provinciales cada vez más ajustadas.

En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, activó una nueva gira federal con el objetivo de sumar respaldos. La semana pasada visitó Chubut, donde se reunió con el gobernador Ignacio Torres, y esta semana volvió a la Patagonia para supervisar la situación por los incendios forestales. El lunes desembarcó en Chaco, donde logró el respaldo del radical Leandro Zdero, y este jueves continuará su recorrido con una visita al mendocino Alfredo Cornejo, otro de los mandatarios con buen diálogo con el Gobierno.

Sin embargo, el respaldo no aparece garantizado. Aunque en la Casa Rosada dan por descontado el apoyo del PRO y buscan pescar votos entre radicales, provincialismos y peronistas no alineados, los gobernadores dejan en claro que no votarán “a libro cerrado” y que intentarán introducir cambios al texto.

Advertencias por la coparticipación

Uno de los nombres clave en la estrategia oficial es el correntino Juan Pablo Valdés, recientemente asumido y referente del frente Provincias Unidas. El gobernador anticipó que mantendrá reuniones con sus legisladores para definir una postura común frente a la reforma laboral y expresó reparos sobre el impacto en los recursos provinciales.

“Hay puntos que nos preocupan. Tenemos que analizar los pro y los contras y, principalmente, si no se vulneran derechos laborales”, sostuvo Valdés, quien además advirtió por la caída de la coparticipación federal. La preocupación se agrava en Corrientes por las inundaciones que afectaron distintas regiones en las últimas semanas, lo que incrementa la necesidad de fondos para asistencia y reconstrucción.

Para el Gobierno, el apoyo de Valdés resulta estratégico: su espacio cuenta con dos senadores radicales y con el acompañamiento del peronista Carlos “Camau” Espínola, lo que podría resultar decisivo en una votación ajustada.

En contraste, el pampeano Sergio Ziliotto, abiertamente opositor a la gestión libertaria, ya anticipó que no acompañará la reforma laboral. Aunque mantiene canales de diálogo institucional, desde su entorno señalaron que la iniciativa representa una “reforma impositiva encubierta” que impactaría de lleno en Ganancias y le significaría a La Pampa una pérdida anual de entre $20.000 millones y $35.000 millones.

Otros mandatarios peronistas, como Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella, permanecen directamente fuera del radar de negociaciones del oficialismo, con posiciones abiertamente críticas al rumbo económico.

Los dialoguistas también ponen límites

Incluso entre los gobernadores considerados dialoguistas emergen señales de advertencia. El cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maximiliano Pullaro se muestran cautelosos y, por ahora, esquivos a comprometer su respaldo. En ambos casos, el reclamo por las deudas de Nación con las cajas previsionales provinciales sigue abierto y tensa la relación con la Casa Rosada.

Desde Córdoba reconocen que “si no hay una negociación seria, no hay acompañamiento”, mientras que en Santa Fe admiten coincidencias parciales, pero reclaman un equilibrio que evite perjuicios tanto para los trabajadores como para el sector privado.

A este cuadro se suma una agenda de reclamos que incluye el deterioro de las rutas nacionales, la paralización de la obra pública y la caída de transferencias, factores que vuelven especialmente sensible cualquier modificación en el esquema tributario.

El capítulo Ganancias se convirtió en una línea roja para las provincias. El proyecto oficial propone una reducción de las alícuotas del impuesto a las sociedades, bajando del 30% al 27% en un tramo y del 35% al 31,5% en otro. Según estimaciones preliminares, solo esta modificación implicaría una caída de recaudación cercana a los 1,6 billones de pesos.

Un informe elaborado por el peronismo advierte que, de avanzar la iniciativa sin cambios, las provincias perderían más de $1,7 billones en 2026. En un escenario de coparticipación en retroceso y mayor carga sobre los gobiernos subnacionales, el impacto resulta difícil de absorber.

La ofensiva del Gobierno para aprobar la reforma laboral choca con una realidad fiscal que pone a los gobernadores en guardia. Aun aquellos dispuestos al diálogo advierten que no convalidarán un esquema que reduzca recursos clave para las provincias y profundice los desequilibrios existentes.

Con Ganancias en el centro de la escena, la discusión trasciende lo laboral y se convierte en una pulseada por el reparto de fondos y el federalismo fiscal. La Casa Rosada enfrenta así un desafío complejo: sumar votos sin erosionar aún más la relación con las provincias, en un contexto económico marcado por la escasez de recursos y la creciente tensión política.

destacada

San Juan pone en marcha un programa de 2.240 viviendas con financiamiento internacional

El gobernador confirmó el inicio de la firma de contratos con empresas constructoras para levantar viviendas a través del Instituto Provincial de la Vivienda. La iniciativa se integra al programa de inversión pública que cuenta con financiamiento del Bono San Juan por US$600 millones.

El Gobierno provincial comenzó a firmar contratos con empresas constructoras para avanzar con 2.240 viviendas distribuidas en 30 nuevos barrios, según anunció el gobernador Marcelo Orrego. La iniciativa amplía la cartera habitacional provincial y busca generar empleo en la construcción, aunque todavía no se informaron las ubicaciones de los emprendimientos ni el calendario de ejecución.

El primer mandatario comunicó la medida a través de sus redes sociales y vinculó el desarrollo de los nuevos complejos con el acceso a la casa propia y la generación de trabajo. La ejecución estará a cargo del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), en una etapa que deberá traducir los acuerdos con las empresas en obras concretas.

El programa se inscribe en el esquema de inversión pública asociado al Bono San Juan, la emisión internacional de deuda por US$600 millones concretada el 24 de septiembre. La colocación recibió ofertas por US$1.037 millones de 67 fondos e inversores y se cerró con una tasa de cupón anual del 9,55%, con vencimiento en 2035. Los recursos están destinados a una cartera de infraestructura que incluye, además de viviendas, obras viales, hídricas, energéticas y de saneamiento.

La autorización legislativa para avanzar con operaciones de crédito público por hasta US$600 millones había sido aprobada el 4 de junio de 2026, con 23 votos afirmativos y 12 negativos.

La emisión permitió al Ejecutivo provincial disponer de una fuente de financiamiento para impulsar inversiones de mayor escala, cuyo impacto dependerá del ritmo de ejecución y de la asignación efectiva de los fondos.

La construcción de los 30 barrios podría movilizar empresas, trabajadores y proveedores de materiales y servicios. Sin embargo, el alcance económico del anuncio estará ligado a los plazos de obra, la contratación de mano de obra y la continuidad de los desembolsos.

Por el momento, el Gobierno no detalló dónde se levantarán las viviendas, cuándo comenzarán los trabajos ni cuáles serán las condiciones de inscripción y adjudicación. Esos datos serán centrales para determinar cómo podrán acceder las familias interesadas y en qué plazos se incorporarán las nuevas unidades al parque habitacional sanjuanino.

Orrego presentó el proyecto como parte de su apuesta por combinar infraestructura y desarrollo social. El desafío inmediato será convertir la firma de los contratos en obras verificables y establecer un cronograma que permita conocer cuándo estarán disponibles las viviendas para sus futuros adjudicatarios.

Continúe Leyendo

destacada

La CGT advierte que las obras sociales están al borde del colapso

La CGT encendió una nueva señal de alarma por el deterioro financiero de las obras sociales sindicales, cuyos déficits obligan a los gremios a transferir recursos propios para evitar mayores recortes en la atención médica. Después de tres reuniones reservadas con el ministro de Salud, Mario Lugones, la central obrera sostiene que no obtuvo respuestas a sus propuestas y advierte que la crisis ya compromete el funcionamiento de las organizaciones sindicales.

El titular del gremio gastronómico, Luis Barrionuevo, comparó la situación con la de los años noventa, cuando las dificultades financieras de las obras sociales y los sindicatos se retroalimentaron. Según advirtió, el dinero que hoy destinan los gremios a cubrir gastos sanitarios reduce los recursos disponibles para sostener escuelas, campings, vacaciones y otras prestaciones para sus afiliados. Tras el último encuentro con el Gobierno, realizado a fines de septiembre en la sede de la UOCRA, fuentes cegetistas señalaron que el panorama empeoró.

El financiamiento de la discapacidad, en el centro del reclamo

Uno de los principales puntos de discusión es el Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que recibe aportes de trabajadores y empleadores y permite compensar gastos de las obras sociales. De acuerdo con el informe de la CGT, cerca del 90% de sus recursos se destina actualmente a prestaciones vinculadas con la discapacidad, con un costo mensual estimado en $160.000 millones.

La central sostiene que esa proporción creció de manera marcada: en 2017, el rubro representaba el 22% del fondo. El aumento habría reducido el margen disponible para financiar tratamientos de alta complejidad y medicamentos de elevado costo.

Frente a ese cuadro, la CGT reclama que los gastos de transporte y educación de las personas con discapacidad sean financiados por las áreas estatales correspondientes y que los recursos se transfieran al fondo para liberar capacidad de cobertura sanitaria. El planteo ya había sido presentado durante el gobierno de Alberto Fernández, sin obtener la respuesta que esperaba la dirigencia sindical.

Aportes que no alcanzan para cubrir las prestaciones

El diagnóstico gremial también señala un desajuste entre los ingresos del sistema y el costo de la atención. Más de 11 millones de beneficiarios —el 78,5% del padrón de las obras sociales nacionales— no generarían recursos suficientes para financiar el Programa Médico Obligatorio (PMO), según las cifras difundidas por la central.

El problema se agrava por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el encarecimiento de los servicios médicos. La CGT estima que el poder de compra de los ingresos laborales cayó alrededor de un 30%, mientras que la capacidad para adquirir medicamentos se redujo, en promedio, un 40%.

El informe también cuestiona el aporte de los monotributistas, que sería un 78% inferior al costo estimado del PMO. En el caso de los jubilados que conservan su afiliación, calcula una transferencia de unos $53.000 por persona frente a una recaudación cercana a $159.000, una diferencia que presiona sobre las cuentas de las entidades.

A esos factores se suman, según el documento, los valores de facturación de determinados hospitales públicos y la falta de autorización previa para algunas prácticas programadas, cuestiones que la central considera necesario revisar.

El sanitarista Luis Scervino, asesor de la CGT y ex titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, resumió el problema como una brecha cada vez mayor entre los aportes que ingresan y los gastos asistenciales. La pérdida salarial y la suba de los costos médicos dejan diferencias que, en numerosos casos, terminan judicializadas. «Es una olla a presión», advirtió.

La ausencia de un consenso con el Poder Ejecutivo traslada la crisis a dos sectores clave: los beneficiarios, afectados por dilaciones y recortes en los servicios, y las organizaciones sindicales, forzadas a utilizar recursos propios para mantener las prestaciones. La dirigencia gremial sostiene que la salida definitiva exige reestructurar el modelo de financiamiento y delimitar las responsabilidades estatales, garantizando que no se degrade la asistencia médica.

Continúe Leyendo

destacada

León XIV confirmó su visita a la Argentina: llegará el 8 de noviembre y recorrerá tres ciudades

El Pontífice ratificó su viaje apostólico, que se extenderá del 8 al 11 de noviembre y comprenderá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. El programa incluye una reunión con Javier Milei, celebraciones religiosas y un encuentro con representantes del mundo del trabajo.

El anuncio despejó las dudas que habían surgido sobre la continuidad del viaje después de su reciente intervención pulmonar. La agenda oficial de la Santa Sede mantiene las fechas previstas y contempla encuentros institucionales, celebraciones religiosas y reuniones con distintos sectores de la sociedad.

«Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida», expresó el Pontífice en un mensaje publicado en su cuenta de X. También manifestó su deseo de que la gira permita «abrir nuestros corazones los unos a los otros», fortalecer la comunión y renovar el compromiso de anunciar el Evangelio.

La llegada está prevista para el domingo 8 de noviembre, a las 16.30, al Aeroparque Jorge Newbery, procedente de Uruguay. Tras un homenaje al general José de San Martín en la plaza que lleva su nombre, León XIV será recibido en la Casa Rosada y se reunirá con el presidente Javier Milei. La primera jornada concluirá con un encuentro con autoridades, diplomáticos y representantes de la sociedad civil en el Palacio Libertad.

El lunes 9, el Papa visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, y celebrará una misa multitudinaria a las 11.30 en el Monumento de los Españoles, en Palermo. Por la tarde, mantendrá un encuentro con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina, participará de una reunión con referentes de distintas tradiciones religiosas y compartirá las vísperas con el episcopado argentino en la Catedral Metropolitana.

La agenda continuará el martes 10 en Córdoba, donde presidirá una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar y se reunirá con integrantes de la Iglesia. De regreso en Buenos Aires, encabezará por la noche una vigilia con jóvenes. El miércoles 11 visitará el Complejo Penitenciario Federal y celebrará una misa en la plaza de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, antes de partir hacia Lima a las 14 desde el aeropuerto internacional de Ezeiza.

La visita tendrá una dimensión que excede el calendario litúrgico. La reunión con el Presidente concentrará la atención institucional, mientras que los encuentros con trabajadores, jóvenes, comunidades religiosas y personas privadas de libertad reflejarán las distintas prioridades pastorales del Pontífice.

Será la primera visita de León XIV a la Argentina desde su elección como Papa y una oportunidad de encuentro directo con los fieles, en un recorrido que combinará la relación con las autoridades nacionales y el contacto con comunidades sociales y religiosas.

Continúe Leyendo

Tendencias