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La segunda reunión de conciliación obligatoria entre el Gobierno de San Juan y los sindicatos docentes se llevó a cabo en un clima de expectativa y cautela. Con una oferta de $100.000 a pagar en dos tramos, la administración provincial de Orrego busca destrabar un conflicto salarial que mantiene en vilo a la comunidad educativa. Sin embargo, los gremios no han dado una respuesta definitiva y el escepticismo persiste.

La propuesta oficial contempla, entere otros puntos, el desembolso de $50.000 el primer fin de semana de abril y el resto a finales de ese mes. Este esquema de pago, lejos de representar una solución estructural, parece más una medida paliativa que no logra satisfacer las demandas de los sindicatos.

El trasfondo económico agrega complejidad a la discusión. Según el ministro de Economía, Roberto Gutiérrez, la coparticipación federal ha caído un 7% en febrero y se proyecta una merma del 10% para marzo. Este panorama es utilizado como argumento por la administración provincial para justificar la oferta limitada. Sin embargo, desde los gremios docentes se plantea una visión opuesta: afirman que la inflación del 200% en 2023 y la recaudación con un aumento del 150% deberían haber generado mayor margen para mejorar los salarios.

La falta de actualización presupuestaria es otro punto de conflicto. Durante todo 2024, el Gobierno de San Juan ha operado con el presupuesto de 2023, un esquema que los sindicatos consideran obsoleto e inadecuado para enfrentar la escalada inflacionaria.

La conciliación obligatoria impuesta por la Subsecretaría de Trabajo llevó a los gremios a suspender las medidas de fuerza, aunque no sin reparos. Desde UDAP, UDA y AMET se ha manifestado desconfianza en la imparcialidad de la autoridad de aplicación, dado que esta depende del mismo Gobierno con el que negocian. Aun así, los dirigentes sindicales asistieron a la reunión para «demostrar buena fe negocial».

En este marco, el hecho de que el Gobierno haya decidido no descontar los días de paro se presenta como una concesión menor en una negociación que sigue sin avances significativos. La tensión entre ambas partes sigue latente, y los docentes exigen garantías de una recomposición salarial acorde a la pérdida del poder adquisitivo.

Con la oferta sobre la mesa, ahora la decisión recae en las bases. Los representantes gremiales se comprometieron a someter la propuesta a la evaluación de los docentes y dar una respuesta en un plazo no superior a dos semanas. Mientras tanto, el Gobierno confía en que su oferta resulte suficiente para evitar nuevos paros, aunque la incertidumbre persiste.

El punto clave será si la suma ofrecida se percibe como una mejora real o como un intento de desactivar el conflicto sin atender el reclamo de fondo. La inflación descontrolada, la falta de previsibilidad en los ingresos y la precarización de las condiciones laborales siguen siendo los ejes de una disputa que, lejos de resolverse, parece estar en una tregua momentánea.

La respuesta de los gremios en las próximos días será clave para determinar el rumbo del conflicto. Si la oferta es rechazada, el Gobierno deberá reformular su estrategia o enfrentar un escenario de protestas que podría poner en jaque el normal desarrollo del ciclo lectivo.

Departamentales

Hidráulica prepara a San Juan para un verano con mayor caudal y lluvias intensas

El Departamento de Hidráulica prevé una temporada hídrica con volúmenes muy superiores a los de los últimos años y prepara obras en cauces, defensas, tomas y desagües. El período de mayor atención se extenderá entre noviembre y abril, con especial vigilancia sobre crecientes y lluvias intensas.

San Juan se prepara para transitar una temporada hídrica muy diferente a la de los años de sequía. El Departamento de Hidráulica trabaja con proyecciones que contemplan caudales de hasta tres veces superiores a los registrados durante el actual período de escasez, una perspectiva que obliga a modificar las prioridades: habrá más disponibilidad para el sistema de riego y los embalses, pero también una mayor exigencia sobre cauces, defensas y desagües.

El director de Hidráulica, José María Ginestar, señaló que incluso las estimaciones consideradas de mínima por los especialistas parten de volúmenes sustancialmente mayores. “Ningún especialista indicaba un escenario de mínima que no sea tres veces más del de hoy”, sostuvo, al explicar por qué la Provincia comenzó a reforzar tareas preventivas antes del período de mayores precipitaciones y deshielo.

La preocupación oficial no está concentrada exclusivamente en el volumen anual. La combinación de ríos con mayor caudal, canales cargados y lluvias intensas puede generar episodios de creciente en pocas horas. En zonas de montaña como Calingasta, Zonda, Ullum, Albardón y Sarmiento, el riesgo está asociado principalmente a los aportes de las cuencas; en el Gran San Juan, una sucesión de varios días de lluvia puede comprometer la capacidad de evacuación de los desagües urbanos.

El regreso del agua al río San Juan

Uno de los cambios más visibles podría producirse en el propio río San Juan. Hidráulica proyecta comenzar con una liberación controlada de alrededor de 20 metros cúbicos por segundo, una operación destinada no sólo a recuperar progresivamente el cauce, sino también a observar su comportamiento y favorecer la recarga de los acuíferos.

La intención oficial es que ese proceso sea gradual. Un caudal muy superior, en cambio, podría generar dificultades aguas abajo. Ginestar explicó que el aliviadero tiene capacidad para entregar hasta 2.000 metros cúbicos por segundo, mientras que superar los 1.000 m³/s podría provocar desplazamientos importantes del agua hacia distintos puntos del valle. Por eso, la prioridad será evitar saltos bruscos y conducir el incremento de manera anticipada.

La recuperación del cauce podría alcanzar incluso sectores de las lagunas de Guanacache, donde persisten áreas secas. A esa intervención se sumaría la limpieza de determinados tramos para mejorar el desagüe proveniente de Media Agua.

Otro punto bajo observación son las ripieras instaladas sobre el río San Juan. Hidráulica intimó a los establecimientos para que releven las modificaciones realizadas sobre los terrenos y, especialmente, los materiales descartados. Según Ginestar, el problema no reside necesariamente en los socavones, sino en los depósitos de material que pueden modificar la filtración y convertirse en defensas improvisadas.

Canales y desagües, bajo vigilancia

El mayor riesgo puede aparecer cuando coincidan agua abundante en los canales y precipitaciones sobre zonas cultivadas. Si una finca deja de requerir riego durante una lluvia, el caudal que continúa circulando debe ser derivado hacia los desagües. Una obstrucción en ese recorrido puede trasladar el agua hacia zonas urbanizadas.

Por eso, Hidráulica puso especial énfasis en una tarea menos visible que las grandes obras: limpiar sifones, alcantarillas y cauces y evitar que residuos, troncos o materiales acumulados interrumpan el escurrimiento.

El especialista mencionó el caso de Rawson y la relación entre el canal Céspedes y la denominada Calle del Agua como ejemplo de cómo una obstrucción puede alterar rápidamente el recorrido del agua. El avance urbano también modificó antiguos sistemas de drenaje, por lo que la Provincia trabaja junto al municipio de Capital en la recuperación de conductos que perdieron capacidad con el crecimiento de barrios, industrias y nuevas construcciones.

Obras en Zonda y Calingasta

Zonda figura entre las áreas con mayor atención preventiva. Luego de los problemas registrados durante episodios anteriores —entre ellos obstrucciones, acumulación de sedimentos y sectores de defensa deteriorados— se ejecutaron trabajos destinados a mejorar el drenaje. Sin embargo, Ginestar advirtió que ninguna intervención permite eliminar completamente el riesgo en una cuenca de gran magnitud.

En Calingasta se diseñó un programa de 12 obras y actualmente cuatro intervenciones vinculadas con tomas se encuentran en ejecución. También se gestiona una obra en Las Cortaderas. Cuatro topadores ya trabajan en el departamento y está prevista la llegada de otras dos máquinas para continuar con la adecuación de los cauces, especialmente sobre el río Los Patos.

El objetivo es llevar el agua hacia sectores donde el impacto sea menor y ganar capacidad de respuesta frente a eventuales aumentos repentinos del caudal.

El período crítico se extiende hasta abril

La vigilancia no se limitará al inicio del verano. Aunque noviembre y diciembre concentran históricamente varios episodios de creciente y lluvias intensas, Hidráulica contempla un período de atención que se prolongará hasta marzo y abril.

Para la conducción del organismo, la evolución ideal sería gradual: que el río aumente paulatinamente su caudal hasta aproximarse a 100 m³/s y pueda mantenerse en ese nivel durante los meses siguientes. Esa progresión permitiría administrar los recursos, evaluar el comportamiento de los cauces y reducir la posibilidad de recibir un volumen elevado en un lapso demasiado corto.

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Departamentales

El Zonda golpeó la red eléctrica y más de 80.000 usuarios quedaron sin luz

El viento Zonda provocó 158 contingencias en 64 distribuidores de media tensión y alcanzó a 82.361 suministros en ocho departamentos. El EPRE intimó a las distribuidoras Naturgy San Juan S.A. y D.E.C.S.A. a acelerar las tareas para recuperar la totalidad del suministro dentro de los plazos establecidos por los contratos de concesión. Además, anticipó que los incumplimientos injustificados podrán derivar en sanciones económicas que deberán traducirse en acreditaciones a favor de los usuarios perjudicados.

El momento de mayor impacto se produjo a las 22.53 del domingo 20 de septiembre, cuando 18.060 suministros permanecían sin electricidad simultáneamente. El relevamiento realizado por el EPRE, con información actualizada hasta las 9.30 del lunes, contabilizó además 158 contingencias distribuidas en 64 alimentadores de media tensión y ocho departamentos afectados.

Entre las instalaciones con mayor cantidad de suministros comprometidos figuraron CAVIC-Calle Rodríguez, con 14.207 usuarios; Ullum-Ullum Rural, con 7.707; Angaco-Nacional Norte, con 6.830; La Bebida-Valle Grande, con 6.398; y Sarmiento-Benavídez, con 5.289.

Una demanda de atención muy superior a la habitual

La dimensión del temporal también quedó reflejada en los reclamos recibidos por el organismo. Hasta la mañana del lunes se habían contabilizado 2.684 comunicaciones de usuarios, frente a un promedio aproximado de 142 reclamos durante un domingo habitual.

De ese total, 604 casos permanecían en tratamiento, mientras las cuadrillas continuaban trabajando sobre las instalaciones dañadas por las ráfagas, la caída de ramas y otros elementos que afectaron las líneas eléctricas.

El EPRE mantiene la supervisión de las tareas hasta completar la normalización de la red y puso el foco en el cumplimiento de los tiempos establecidos para cada interrupción. La evaluación posterior determinará si existieron incumplimientos atribuibles a las concesionarias y, eventualmente, las sanciones correspondientes.

Reclamos por electrodomésticos dañados

El organismo regulador también recordó que los usuarios pueden reclamar un resarcimiento económico por daños en electrodomésticos u otros artefactos eléctricos que hayan sido provocados por interrupciones o alteraciones del suministro.

El trámite debe iniciarse ante la distribuidora correspondiente. El EPRE indicó que auditará los casos para verificar los daños denunciados y determinar la procedencia de la reparación o compensación.

Ante cables cortados, postes caídos u otras condiciones que representen peligro en la vía pública, las autoridades recomendaron evitar el contacto y realizar la denuncia a los teléfonos de emergencia de las compañías: Naturgy San Juan, 0-800-666-3637; y D.E.C.S.A., 496-1784.

El volumen de usuarios alcanzados y la cantidad excepcional de reclamos obligan a completar la restitución del servicio bajo los tiempos previstos por la regulación y dejan abierta, además, la instancia de compensaciones para quienes hayan sufrido interrupciones que excedan los límites establecidos.

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Día de la Sanidad 2026: cuánto cobra cada trabajador según su convenio

Este 21 de septiembre se celebra el Día del Trabajador de la Sanidad. Los acuerdos paritarios de FATSA establecieron asignaciones extraordinarias, no remunerativas y por única vez, cuyo monto depende del convenio colectivo y oscila entre $58.003 y $101.560. El pago debía efectuarse durante septiembre y antes del día 20.

El Día del Trabajador de la Sanidad encuentra este año a los trabajadores comprendidos en los convenios de FATSA con un ingreso extraordinario que no es igual para todos. La asignación fue fijada en las distintas negociaciones paritarias y depende del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) aplicable a cada establecimiento.

Se trata de una suma no remunerativa, excepcional y de pago único, que alcanza a los trabajadores comprendidos en cada convenio con independencia de la categoría o antigüedad. Los acuerdos establecieron que los empleadores debían abonarla durante septiembre y antes del 20 de este mes.

Cuánto corresponde según el convenio

Los montos establecidos para 2026 son los siguientes:
Convenio
Trabajadores comprendidos
Asignación
CCT 103/75
Hospitales privados de colectividades y establecimientos de la comunidad
$71.635
CCT 107/75
Personal técnico, administrativo y de maestranza de mutualidades
$68.925,70
CCT 108/75
Institutos médicos y odontológicos, laboratorios, centros de diagnóstico y establecimientos sin internación
$68.863,34
CCT 122/75
Clínicas, sanatorios, geriátricos y establecimientos con internación
$68.925,70
CCT 743/16
Atención, cuidado e internación domiciliaria
$58.003
CCT 459/06
Emergencias médicas, medicina domiciliaria y traslado de pacientes
$68.920,58
CCT 120/75
Droguerías y distribuidoras de especialidades medicinales
$101.560
CCT 42/89
Laboratorios fabricantes de productos medicinales y veterinarios
$101.560

Los valores de los CCT 108/75 y 459/06 surgen de los acuerdos salariales publicados por la propia organización sindical. En ambos casos, la cláusula específica establece expresamente el carácter excepcional, no remunerativo y de pago único de la asignación. Los convenios vinculados con droguerías e industria farmacéutica también fijaron una asignación de $101.560.

La diferencia responde al convenio aplicable y no a la profesión individual. Por eso, dos trabajadores con funciones similares pueden recibir montos distintos si están encuadrados en actividades o establecimientos alcanzados por diferentes convenios colectivos.

El bono se suma al salario

La asignación por el Día de la Sanidad no reemplaza el sueldo ni los aumentos establecidos en las paritarias. En los convenios asistenciales 103/75, 108/75 y 122/75, por ejemplo, la negociación para junio-agosto contempló incrementos acumulativos de 3,7% en junio, 2% en julio y 1,6% en agosto, además de sumas no remunerativas de $90.000 para junio y julio y $80.000 para agosto.

En consecuencia, el ingreso de septiembre debe calcularse a partir del básico correspondiente a cada categoría, los adicionales previstos por el convenio y los restantes conceptos salariales, a los que se agrega esta asignación extraordinaria cuando corresponde.

Cómo verificar cuánto debe cobrar cada trabajador

La referencia clave para determinar el monto es el CCT que figura en el recibo de haberes. No alcanza con identificar la profesión o el puesto: el encuadramiento depende de la actividad del establecimiento y de la convención colectiva aplicable.

Si la suma no fue acreditada dentro del plazo establecido, el trabajador puede consultar ante la representación sindical correspondiente o el sindicato de primer grado adherido a FATSA en su jurisdicción. La asignación tiene carácter extraordinario y no modifica, por sí misma, la remuneración básica ni las escalas permanentes.

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