CONÉCTATE CON NOSOTROS

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), publicó este miércoles el índice de Tasas e Indicadores Socioeconómicos del Mercado de Trabajo para el segundo trimestre del 2023, el informe marcó una caída de la tasa de desocupación (TD) al 6,2% con respecto al 6,9% del primer trimestre.

La muestra de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), se toma sobre 31 conglomerados urbanos, representando un universo de 29.400.000 personas. En el segundo trimestre del 2023, la tasa de actividad (TA), que mide a la población económicamente activa (PEA) alcanzó el 47,6%, es decir 14 millones de personas. En tanto la tasa de empleo (TE), medida sobre la proporción de personas ocupadas en la población total, fue del 44,6%. Finalmente, la Tasa de Desocupación (TD) fue del 6,2%, lo que representa un universo de 900.000 personas que buscan trabajo.

El informe explica que, dentro de la población activa, contemplando la serie desde los 14 años en adelante, cuando se desagrega por sexo la TA para los varones es del 69,8% y de las mujeres 51,5%. Además la región Pampeana encabezó las tasas de actividad con un 49.2%, seguida del Gran Buenos Aires (47,6%) y Cuyo (47%), mientras que la región Noroeste (44,4%), registró la menor tasa de actividad. A su vez, se registró que los aglomerados urbanos de más de 500 mil y más habitantes, la tasa de actividad fue del 48%, superior a los que tienen una menor cantidad de habitantes que se ubicó en el 45,7%.

En cuanto a la población ocupada, la serie destaca que el 74,2% son asalariados y que, de estos, el 36,8% no cuenta con descuento jubilatorio. A su vez, el 22,3% trabaja por cuenta propia, el 3,2% son patrones y el 0,3% son trabajadores sin remuneración.

Continúe Leyendo

destacada

El INTI cerrará sus puertas en medio de rumores de más de 700 despidos

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Las autoridades resolvieron cerrar el próximo lunes la sede central del organismo, suspender todas las actividades presenciales y disponer que la totalidad del personal desempeñe sus tareas bajo la modalidad remota, una decisión que profundizó la incertidumbre en medio de versiones sobre una reestructuración que podría afectar a más de 700 trabajadores.

La medida fue comunicada internamente y contempla la prohibición de ingreso a las instalaciones ubicadas en el partido bonaerense de San Martín. Hasta el momento, la conducción del organismo no difundió explicaciones públicas sobre las razones que motivaron una resolución de carácter excepcional, adoptada además en una semana marcada por la creciente conflictividad interna.

El cierre se produce pocas horas después de que la Multisectorial del INTI anunciara una jornada de protesta para denunciar el ajuste sobre el organismo y advertir sobre las consecuencias de una eventual reducción de personal. La coincidencia temporal alimentó las críticas de trabajadores y representantes gremiales, que interpretaron la decisión como una respuesta preventiva frente a la movilización prevista para el inicio de la semana.

El malestar escaló durante las últimas semanas a partir de distintas versiones que señalan que el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado avanza en un proceso de reorganización que podría implicar la desvinculación de más de 700 empleados. De confirmarse, el recorte alcanzaría a cerca de un tercio de la planta laboral y se convertiría en una de las mayores reducciones de personal registradas en organismos científicos y tecnológicos desde el inicio de la actual gestión.

El posible ajuste no despertó preocupación únicamente entre los trabajadores. Directores, subgerentes y responsables de distintas áreas técnicas difundieron recientemente un documento en el que expresaron su rechazo a una reducción de esa magnitud y advirtieron sobre sus consecuencias operativas. En el texto sostuvieron que una disminución masiva de recursos humanos podría afectar funciones críticas y comprometer la capacidad de respuesta del organismo en áreas consideradas vitales.

La inquietud encuentra sustento en el papel que desempeña el instituto dentro del entramado productivo nacional. Creado hace más de seis décadas, el INTI constituye uno de los principales organismos de asistencia tecnológica del país. Su labor abarca desde el desarrollo de procesos industriales y la transferencia de conocimiento a empresas hasta tareas de certificación, metrología, normalización y control de calidad.

El organismo interviene además en actividades vinculadas a alimentos, equipamiento médico, seguridad industrial, sistemas de medición, energías renovables y validación tecnológica de productos que llegan al mercado. Buena parte de esas funciones son utilizadas tanto por pequeñas y medianas empresas como por grandes compañías, organismos públicos y entidades científicas.

Desde la representación gremial sostienen que una reducción significativa de personal podría afectar servicios esenciales para el aparato productivo y debilitar capacidades construidas durante décadas. Por esa razón, la discusión comenzó a exceder el plano estrictamente laboral para instalar interrogantes sobre el futuro de las políticas de desarrollo tecnológico e innovación industrial.

La decisión de cerrar temporalmente las instalaciones profundizó además la incertidumbre sobre los pasos que seguirá la conducción del organismo durante los próximos días. Trabajadores de distintas áreas convocaron asambleas para analizar la situación y evaluar posibles medidas de respuesta frente a un escenario que, aseguran, carece de precisiones oficiales sobre el alcance definitivo de la reestructuración.

Mientras tanto, el conflicto ya trascendió las fronteras del instituto y comenzó a instalarse en el debate público. Lo que inicialmente apareció como una discusión sobre reducción de gastos y reorganización administrativa generó un debate más amplio acerca del rol que tendrán los organismos científicos y tecnológicos dentro del rediseño del Estado impulsado por el Gobierno nacional.

Continúe Leyendo

destacada

Orrego endurece su postura ante La Rioja: “Nuestra jurisdicción no está en discusión”

El gobernador sanjuanino respondió al avance legislativo impulsado por Ricardo Quintela y sostuvo que la delimitación entre ambas provincias posee respaldo constitucional y parlamentario. Además convocó a todo el arco político local a sostener una posición común frente al reclamo de La Rioja.

La discusión por los límites entre San Juan y La Rioja sumó este viernes un nuevo episodio de alto voltaje político. Horas después de que la Legislatura riojana aprobara una ley destinada a fortalecer los reclamos territoriales de esa provincia, Marcelo Orrego salió a fijar una posición contundente: la jurisdicción sanjuanina no está sujeta a revisión por decisiones adoptadas de manera unilateral.

A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario provincial buscó despejar cualquier incertidumbre respecto de la situación jurídica de los territorios involucrados en la contienda. “Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión. Los límites rigen hace 57 años y el propio Congreso confirmó su vigencia en 2014”, afirmó.

La declaración constituyó la primera respuesta oficial de San Juan luego de que el gobernador riojano Ricardo Quintela lograra respaldo legislativo para avanzar con un plan político y judicial orientado a cuestionar la delimitación vigente entre ambas provincias. La iniciativa contempla gestiones ante el Congreso de la Nación y eventuales presentaciones en los tribunales para sostener la posición riojana.

Desde la Casa de Gobierno sanjuanina remarcan que el caso ya cuenta con definiciones normativas firmes. Por ese motivo, Orrego recordó que cualquier modificación territorial requiere mecanismos institucionales específicos previstos por la Constitución Nacional y acuerdos que exceden la voluntad de una sola jurisdicción.

“Ninguna provincia puede cambiar un límite con su propia ley”, enfatizó el gobernador, en una frase que sintetiza la postura oficial frente al planteo impulsado desde La Rioja.

El diferendo trasciende la discusión cartográfica. Detrás de la controversia aparecen recursos naturales de enorme valor económico, emprendimientos mineros claves para la región y uno de los principales emblemas patrimoniales del país: el Parque Provincial Ischigualasto, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y convertido en una referencia internacional para la investigación paleontológica.

Consciente de esa dimensión, Orrego incorporó un mensaje de defensa institucional y económica de la provincia. “No vamos a permitir que se ponga en duda lo nuestro: el territorio, los recursos, el futuro y símbolos como Ischigualasto”, expresó.

El mandatario también procuró enviar una señal hacia el interior del sistema político sanjuanino. En un contexto donde la disputa podría trasladarse al ámbito legislativo nacional o incluso desembocar en la Corte Suprema de Justicia, convocó a oficialismo y oposición a sostener una posición común en defensa de los intereses provinciales.

“Convoco a todas las fuerzas políticas de la provincia a defender unidos lo que nos pertenece, con el mayor respeto por La Rioja, pero con la ley en la mano, con firmeza y sin especulaciones”, sostuvo.

La respuesta de Orrego marca el inicio de una etapa de mayor confrontación institucional entre ambas administraciones. Mientras La Rioja busca abrir una revisión de los límites vigentes mediante herramientas políticas y judiciales, San Juan sostiene que la cuestión ya fue resuelta por la legislación nacional. Con posiciones cada vez más definidas, el conflicto parece encaminarse hacia una discusión de alcance federal, donde no sólo estarán en juego los mapas provinciales, sino también recursos estratégicos y proyectos clave para el desarrollo económico de la región.

Continúe Leyendo

destacada

La CGT y las CTA avanzan hacia un plan de lucha unificado contra las reformas de Milei

Las tres centrales obreras coincidieron en profundizar la coordinación sindical frente a la reforma laboral, el deterioro del empleo y las acciones que consideran dirigidas a debilitar a las organizaciones gremiales.

El movimiento obrero dio una nueva señal de unidad. La CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma acordaron avanzar en la construcción de un plan de lucha unificado para enfrentar las políticas laborales impulsadas por el gobierno de Javier Milei, en una reunión realizada en la sede de Azopardo que consolidó el acercamiento iniciado semanas atrás durante la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra.

El encuentro reunió a las máximas conducciones de las tres centrales y tuvo como eje el análisis de la reforma laboral, su reglamentación y las consecuencias que podría tener sobre los convenios colectivos, las condiciones de trabajo y la capacidad de negociación sindical.

También se evaluó el impacto de la pérdida de empleo registrado, el retroceso salarial y las medidas que, según los dirigentes, buscan limitar la acción de las organizaciones gremiales.

En un comunicado conjunto, las centrales señalaron que avanzaron en la construcción de una respuesta coordinada frente al deterioro del mercado laboral y los cambios normativos impulsados por el Ejecutivo. La decisión de fortalecer los mecanismos de articulación refleja una preocupación compartida por la evolución de indicadores que afectan tanto al empleo privado como al estatal y por la continuidad de reformas que modifican aspectos centrales de las relaciones laborales.

La reunión se produjo además en un momento particularmente sensible para el sindicalismo. En las últimas semanas, el Ministerio de Capital Humano puso en marcha el proceso de renegociación de 446 convenios colectivos de trabajo tras el vencimiento del régimen de ultraactividad, una medida observada con inquietud por numerosos gremios debido a las implicancias que podría tener sobre derechos adquiridos y condiciones pactadas en negociaciones anteriores.

A ese cuadro se suman la caída del poder adquisitivo de los salarios, la reducción de puestos registrados y diversos conflictos institucionales que atraviesan organizaciones sindicales. Entre ellos, la intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), mencionada por varios dirigentes como parte de una ofensiva más amplia sobre las estructuras gremiales.

Por la CGT participaron los cosecretarios generales Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Arguello, junto al secretario de Prensa, Horacio Arreceygor. La CTA de los Trabajadores estuvo representada por Hugo Yasky, Roberto Baradel y Daniel Catalano, mientras que la CTA Autónoma envió a Hugo Godoy, Ricardo Peidro y Ana María Mandokovic, entre otros referentes.

La convocatoria amplía la táctica en la construcción de consensos que la CGT comenzó a desplegar días atrás con federaciones y confederaciones sindicales. La incorporación de las dos CTA fortalece la posibilidad de coordinar acciones comunes en un período atravesado por debates que impactan sobre salarios, negociación colectiva, empleo y organización sindical.

Más allá de las diferencias históricas entre las centrales, la coincidencia alcanzada en Azopardo refleja una lectura compartida sobre el momento que atraviesa el mundo del trabajo.

El desafío que ahora enfrentan los dirigentes será traducir esa convergencia en medidas concretas. La construcción de un plan de lucha común aparece como el primer paso de una estrategia que busca dotar al sindicalismo de mayor capacidad de respuesta frente a una agenda oficial que promete seguir generando puntos de conflicto en los próximos meses.

Continúe Leyendo

Tendencias