CONÉCTATE CON NOSOTROS

El titular del gremio de docentes privados señaló que «el básico es de $27.500 cuando la canasta básica es de $56.000»

El secretario General del Sindicato de Docentes Privados (SADOP), Jorge Kalinger, señaló que “es imprescindible un aumento salarial, teniendo en cuenta que el haber inicial de 27.500 pesos, en comparación con los 56 mil pesos de la actual canasta básica”. Kalinger, quien conduce un gremio nacional de más de 70.000 afiliados, planteó además «la necesidad de determinar licencias especiales, cumplir las condiciones y medio ambiente de trabajo (Cymat), preservar la salud laboral y elevar el Fondo de Incentivo Docente, Fonid»

El Sadop demandó un seguimiento sobre el regreso a las aulas e hizo hincapié en que es fundamental el cumplimiento de los protocolos establecidos», dijo Kalinger, quien resaltó «el cambio en el trabajo docente, lo que requiere de la urgente participación y discusión del personal y aceptar que la Covid-19 debe ser reconocida como enfermedad profesional».

En el encuentro virtual de poco más de una hora, además de la UDA de Romero y la paritaria y secretaria Gremial del Sadop, Marina Jaureguiberry, participaron dirigentes de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA); de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) y de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).

Continúe Leyendo

destacada

La CGT endureció su ofensiva contra Milei por el 9 de Julio: «Quieren arrebatarnos la independencia»

La central obrera aprovechó la conmemoración del Día de la Independencia para cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y advertir que la defensa de la soberanía excede la dimensión histórica para abarcar la producción, los recursos estratégicos, la industria, la ciencia, la educación y los derechos laborales. Sin mencionar al presidente Javier Milei, el pronunciamiento constituye uno de los posicionamientos políticos más contundentes difundidos por la organización en los últimos meses.

La Confederación General del Trabajo volvió a elevar el tono de su confrontación con el Gobierno nacional y eligió una de las fechas más emblemáticas del calendario argentino para instalar una definición política de fuerte contenido institucional. En un documento difundido con motivo del 9 de Julio, la conducción cegetista sostuvo que la independencia no pertenece únicamente al pasado, sino que constituye un patrimonio que debe resguardarse frente a decisiones que, a su juicio, comprometen la capacidad del país para decidir sobre sus recursos, su economía y el futuro de sus trabajadores.

El mensaje evita nombrar de manera explícita al presidente Milei, aunque las referencias al programa económico impulsado por la administración libertaria resultan inequívocas. «Hoy es el Día de la Independencia, la que declaramos en 1816 y la que hoy quieren arrebatarnos cuando se venden nuestras tierras, se privatiza lo que construimos entre todos, se entregan nuestros ríos, nuestros recursos y nuestro futuro», afirmó la CGT en un spot audiovisual acompañado por publicaciones en sus canales oficiales.

La declaración traslada el concepto de soberanía desde el terreno histórico hacia el presente y lo vincula con la preservación de las capacidades estratégicas del Estado. Para la central sindical, la independencia también se expresa en la posibilidad de decidir sobre la política productiva, la industria nacional, el desarrollo científico, el sistema educativo, la salud pública y la protección de los derechos laborales.

En esa línea, el documento advierte que la pérdida de financiamiento para la ciencia, el debilitamiento de la industria, la reducción de recursos destinados a educación y salud, la discusión sobre las garantías laborales y el impacto del ajuste sobre jubilados y trabajadores constituyen manifestaciones de un mismo proceso que, según la organización, compromete la soberanía nacional. «La Independencia se lucha y se defiende todos los días», resume el mensaje.

La posición difundida por la CGT adquiere especial relevancia porque consolida una narrativa que la conducción viene desarrollando desde el inicio de la actual gestión. El triunvirato integrado por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello ha instalado como eje de su estrategia la defensa del empleo, la producción y el mercado interno, cuestionando las políticas de desregulación, apertura económica, privatizaciones y reducción del papel del Estado impulsadas por la Casa Rosada.

Lejos de tratarse de un pronunciamiento aislado, la declaración se inscribe en una escalada de posicionamientos que anticipa una mayor conflictividad sindical durante los próximos meses. La central obrera mantiene abiertas diferencias con el Gobierno por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el retroceso del empleo registrado, la crisis que atraviesan numerosos establecimientos industriales, el deterioro de las jubilaciones y las iniciativas de reforma laboral que considera lesivas para los derechos conquistados por los trabajadores.

En ese mismo sentido, la organización ha profundizado su articulación con las dos CTA, la UTEP y diversos movimientos sociales para coordinar un plan de acción común que contempla nuevas movilizaciones y no descarta medidas de fuerza de alcance nacional si persiste la falta de respuestas a sus principales reclamos.

El documento difundido por el Día de la Independencia sintetiza esa estrategia política bajo una consigna que excede la coyuntura económica. Para la CGT, la soberanía no se limita a la integridad territorial ni a la memoria de 1816, sino que se expresa en la capacidad del Estado para proteger el trabajo argentino, administrar sus recursos estratégicos, sostener el desarrollo científico y garantizar derechos sociales. Desde esa perspectiva, la conmemoración de la independencia se transforma también en una definición sobre el modelo de país que la central obrera sostiene frente al programa económico del Gobierno nacional.

Continúe Leyendo

destacada

Educación superior para la minería: ASIJEMIN firmó un convenio con la Universidad de Morón

El sindicato de jerárquicos mineros suscribió un convenio con la Universidad de Morón para ampliar el acceso a carreras de pregrado, grado, posgrado, diplomaturas y programas de actualización profesional. La iniciativa incorpora beneficios económicos para los afiliados y busca consolidar la formación continua como una herramienta estratégica para el desarrollo de la industria.

La formación profesional volvió a ocupar un lugar central en la agenda de la industria minera a partir del convenio firmado entre la Universidad de Morón y la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN). El acuerdo establece un programa de cooperación destinado a ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior para los trabajadores jerárquicos del sector y sus grupos familiares, con una propuesta académica orientada a responder a las nuevas exigencias de una industria en permanente transformación.

El entendimiento fue suscripto por el decano de la Escuela Superior de Leyes de la Universidad de Morón, Pablo Navarro, y el secretario nacional de Formación y Capacitación de ASIJEMIN, Fabián Gasco. La iniciativa contempla carreras de pregrado, grado y posgrado, además de diplomaturas, programas de actualización y microcredenciales diseñadas para fortalecer competencias técnicas y de gestión.

La oferta educativa abarca un amplio conjunto de disciplinas, entre ellas Derecho, Ingeniería, Ciencias Económicas, Administración, Salud, Comunicación, Educación, Ciencias Naturales, Servicio Social, Turismo e Informática. A ello se suman propuestas de especialización en Inteligencia Artificial, Análisis de Datos, Gestión de Proyectos, Ciberseguridad, Liderazgo, Comunicación, Habilidades Digitales, Sustentabilidad y Desarrollo Organizacional, áreas cuya demanda crece de manera sostenida en los procesos de modernización tecnológica y productiva.

Uno de los aspectos centrales del convenio establece que los afiliados de ASIJEMIN, junto con sus cónyuges e hijos, accederán a un descuento del 20 % en todas las carreras de pregrado y grado dictadas bajo modalidad a distancia, una herramienta que facilita el acceso a la educación universitaria para trabajadores que desarrollan sus tareas en yacimientos ubicados en distintos puntos del país y con regímenes laborales especiales.

La iniciativa se inscribe en una política de capacitación permanente impulsada por el gremio, que busca potenciar la calificación profesional de sus representados y acompañar los cambios tecnológicos que atraviesan la minería argentina. En un sector donde la incorporación de innovación, automatización y nuevos estándares ambientales redefine las competencias laborales, la actualización de conocimientos adquiere un valor cada vez más determinante para el desarrollo profesional y la competitividad de la industria.

Con este acuerdo, la Universidad de Morón y ASIJEMIN consolidan un vínculo institucional que trasciende el beneficio académico inmediato y proyecta una estrategia de formación continua orientada a fortalecer el capital humano de una de las actividades productivas con mayor potencial de crecimiento en el país, mediante una articulación entre el sistema universitario y la representación sindical que apunta a responder a los desafíos presentes y futuros del desarrollo minero.

Continúe Leyendo

destacada

Una firma estadounidense desembarca en Atucha en medio del recorte a la Comisión Nacional de Energía Atómica

La administración de Javier Milei autorizó, a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un proyecto de más de 1.200 millones de dólares para que la empresa estadounidense Meitner Energy construya un reactor nuclear en el predio de Atucha. El anuncio se produjo en medio de los despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la paralización del reactor CAREM y una creciente reacción de trabajadores e integrantes del sistema científico, que advierten sobre un cambio profundo en la estrategia nuclear del país.

La política nuclear volvió a instalarse en el centro del debate público tras la decisión del Gobierno nacional de habilitar la construcción de un reactor de capitales privados en el complejo de Atucha. La iniciativa, impulsada mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), fue presentada como una apuesta para atraer inversiones y generar empleo, aunque coincidió con un proceso de reducción de personal en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el freno a uno de los principales proyectos tecnológicos del país y una preocupación latente entre los equipos de trabajo y la comunidad científica.

El anuncio llegó pocas horas antes de la movilización convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) contra los casi cien despidos registrados en la CNEA. La simultaneidad de ambos acontecimientos profundizó las críticas de quienes sostienen que el Estado está cediendo protagonismo en un área considerada estratégica para el desarrollo científico, tecnológico y energético de la Argentina.

La inversión fue oficializada luego de una reunión entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y Teófilo Lacroze, director ejecutivo de Meitner Energy para América Latina. Según informó el Gobierno, la compañía presentó un proyecto superior a los 1.200 millones de dólares para construir un reactor nuclear dentro del predio de Atucha, en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate. La iniciativa supera el umbral mínimo exigido para acceder a los beneficios del RIGI y, de acuerdo con las proyecciones oficiales, permitiría crear alrededor de 2.000 empleos directos durante las etapas de construcción, puesta en marcha y operación.

Más allá de esos números, el anuncio abrió un fuerte debate sobre el rumbo de la política nuclear argentina. Diversos referentes del ámbito científico sostienen que la incorporación de un operador privado extranjero se produce al mismo tiempo que el Estado reduce capacidades técnicas y humanas construidas durante décadas.

Entre las voces más críticas se ubicó Adriana Serquis, doctora en Física, expresidenta de la CNEA y actual diputada nacional por Fuerza Patria. La legisladora interpretó la decisión como parte de una redefinición del papel estatal en materia nuclear y afirmó que la llegada de Meitner Energy confirma un proceso orientado a transferir capacidades estratégicas al capital privado. Además, recordó que la empresa promovió la aprobación del RIGI y vinculó el ingreso de la firma con la política de reducción de personal aplicada en el organismo científico.

Otro de los puntos que concentra las observaciones es el componente tecnológico del emprendimiento. El reactor proyectado utilizará el diseño ACR-300, un reactor modular compacto de 300 megavatios desarrollado y patentado en la Argentina por INVAP, uno de los principales referentes nacionales en tecnología nuclear. Para especialistas del área, el hecho de que un desarrollo concebido por el sistema científico argentino sea explotado en un proyecto privado alimenta el debate sobre la preservación del conocimiento estratégico y el aprovechamiento de las capacidades públicas.

Las objeciones también alcanzan al futuro del proyecto CAREM, considerado durante años la principal apuesta nacional para el desarrollo de reactores modulares de pequeña potencia. La obra, que registraba un avance cercano al 70 %, quedó paralizada tras la decisión del Gobierno de suspender su financiamiento. Mientras esa iniciativa permanece detenida, el Ejecutivo habilitó la construcción de una nueva central impulsada por capitales privados en el mismo complejo nuclear.

La coexistencia entre el freno a un proyecto estatal, la reducción de recursos humanos en la CNEA y el desembarco de una empresa extranjera modificó el eje de la discusión. El debate ya no se limita al impacto laboral derivado de los despidos, sino que incorpora interrogantes sobre el modelo de desarrollo científico que promoverá el país, el papel que conservarán los organismos públicos en una industria de alto valor agregado y el alcance que tendrá la participación privada en un área históricamente vinculada a la planificación estratégica del Estado.

Con la protesta sindical en marcha y el proyecto privado en proceso de implementación, la política nuclear vuelve a convertirse en un punto de disputa institucional. Las definiciones que adopte el Gobierno en los próximos meses no sólo influirán sobre el futuro de la CNEA y del CAREM, sino también sobre el lugar que ocupará la Argentina en un campo tecnológico donde la continuidad de las capacidades acumuladas constituye uno de los principales activos nacionales.

Continúe Leyendo

Tendencias