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Lo anunció AMRA en rechazo a una reciente disposición de la dirección ejecutiva del instituto que conduce Luana Volnovich

 El Sindicato de Médicos de la República Argentina (AMRA) anunció un paro nacional de médicos de cabecera de la obra social PAMI en rechazo a una reciente disposición de la dirección ejecutiva del instituto. La medida de fuerza comenzará este miércoles y será por 48 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo y con afectación de la atención en provincias de Buenos Aires y Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires. Los médicos se manifestarán en contra del Nuevo Modelo Prestacional de Médicos de Cabecera que “avasalla derechos de carácter alimentario”, por no precisar con claridad la remuneración que percibirán mensualmente los profesionales, señalaron.

La organización gremial señaló que la nueva decisión “obliga a una adhesión sin haber tenido en consideración cuestiones básicas que hacen a la prestación de un mejor servicio a la comunidad y al afiliado del PAMI en particular. El cuestionado modelo, que comenzará a regir el 1 de marzo, fue publicado en el Boletín Oficial el pasado 30 de diciembre con firma de la directora ejecutiva del PAMI, Luana Volnovich.

Para la conducción del instituto, el nuevo modelo prestacional tiene como objetivo “convertirlo en un sistema integrado, holístico y accesible basado en la Atención Primaria de la Salud para las personas afiliadas, optimizándolo bajo una lógica de cuidados progresivos e integrales”.

En contrapartida, el sindicato médico enumeró los principales puntos a mejorar: “Especificar la instrumentación del otorgamiento de turnos vía electrónica. Esta metodología de ninguna manera debe limitar ni condicionar la cantidad de consultas médicas que los profesionales realicen (y posteriormente facturen) ya que, en ese supuesto, estarían trabajando sin percibir remuneración alguna”.

Asimismo, señaló que “dado que el nuevo modelo no reconoce el arduo trabajo que los médicos realizan fuera del horario de atención dispuesto para afiliados de PAMI (redacción de recetas electrónicas, solicitud de estudios, etc.), consideramos que las cápitas deben ser abonadas al 100% atento que, tal como fija nuestra Constitución Nacional en su art. 14bis, el trabajo debe ser remunerado (no se estaría cumpliendo esta manda constitucional)”.

Reclamo que en la “visitas domiciliarias, una urgente modificación y/o implementación de sistema de seguridad para la realización de las mismas, atento que los médicos no sólo arriesgan su salud y su vida por el Coronavirus COVID-19, sino que también muchas veces se encuentran expuestos a condiciones y lugares de inseguridad que hacen imposible la realización de la visita”.

Solicitó una “urgente cobertura sanitaria y salarial a trabajadores que resultaron infectados de COVID-19 en ocasión del cumplimiento de sus funciones, con retroactividad al inicio de la licencia correspondiente y proveer la entrega de elementos de Bioseguridad, hecho éste que han omitido durante toda la pandemia. El nuevo modelo debe necesariamente mejorar las condiciones laborales y contractuales de precariedad que padecen los médicos de cabecera del INSSJP”.

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ADICUS endurece el reclamo: paro, movilización el 8 de septiembre y una nueva marcha por el financiamiento universitario

El titular de ADICUS, Jaime Barcelona, cuestionó en Mundo Laboral San Juan la propuesta salarial del Gobierno nacional y sostuvo que el incremento del 3% para septiembre no permite recuperar el poder adquisitivo perdido. El dirigente denunció además el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, respaldó el paro del 8 de septiembre y anticipó nuevas acciones gremiales, incluida una nueva Marcha Federal Universitaria.

El conflicto vuelve a profundizarse después del fracaso de la última negociación salarial entre el Gobierno nacional y las organizaciones gremiales.

El Frente Sindical Universitario convocó a un paro nacional de 24 horas para este martes 8 de septiembre, luego de rechazar la propuesta oficial de incrementar un 3% los salarios en septiembre. La oferta fue considerada insuficiente por las federaciones, que reclaman una recomposición mucho mayor para comenzar a recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.

En diálogo con Mundo Laboral San Juan, Jaime Barcelona explicó que el rechazo no responde solamente al porcentaje ofrecido, sino también a la forma en que el Gobierno presenta ese incremento dentro del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

El dirigente de ADICUS remarcó que el otro 3% correspondiente a octubre ya formaba parte de un entendimiento anterior. Por eso, desde la perspectiva sindical, no se trata de un nuevo aumento acumulado del 6%, sino de una mejora efectiva del 3% para septiembre.

“Ese 3% es totalmente insuficiente”, sostuvo Barcelona, quien advirtió que la propuesta no modifica sustancialmente el deterioro salarial acumulado por los docentes y nodocentes universitarios.

La diferencia entre la interpretación oficial y la sindical constituye uno de los principales puntos de conflicto. Mientras el Gobierno presenta los incrementos como parte de una actualización trimestral, los gremios sostienen que una parte de ese porcentaje ya estaba acordada y que, por lo tanto, no representa una nueva recomposición.

La discusión salarial está directamente vinculada con la aplicación de la Ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente, sancionada por el Congreso en 2025. La norma establece mecanismos para recomponer salarios y garantizar recursos para las universidades públicas.

De acuerdo con las declaraciones del referente de ADICUS, los gremios de la universidad aguardaban un planteamiento firme por parte del Gobierno central para cumplir con las obligaciones fijadas por la legislación. No obstante, recibieron a cambio una propuesta de ajuste salarial diferente que, a juicio de los sindicatos, resulta insuficiente para solucionar la crisis de raíz.

El dirigente cuestionó que el Ejecutivo pretenda presentar los aumentos ya acordados como parte del cumplimiento de la legislación, cuando —según señaló— las resoluciones judiciales establecieron que aquel acuerdo no implicaba por sí mismo la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento.

“Esperábamos una propuesta concreta, real, para pagarnos lo adeudado”, resumió Barcelona.
De este modo, el problema cobró una relevancia que trasciende el debate paritario. El enfrentamiento actual sumó la participación del Poder Legislativo, el Gobierno, el marco judicial y los gremios que agrupan al personal docente y no docente de las universidades.

La pérdida salarial y la comparación con otros estatales

Uno de los argumentos centrales de ADICUS es la magnitud de la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos años.

Barcelona sostuvo que la propuesta oficial no permite recomponer los salarios y recordó que otros trabajadores estatales recibieron ofertas superiores.

Desde el sindicalismo universitario, distintas federaciones vienen planteando recomposiciones superiores al 30% para comenzar a recuperar lo perdido frente a la inflación. La discusión, por lo tanto, ya no gira exclusivamente alrededor de la inflación mensual, sino sobre una pérdida acumulada que los gremios consideran estructural.

El nuevo plan de lucha nacional incluye esta misma exigencia. La Federación de Docentes de las Universidades (FEDUBA) plantea como uno de sus objetivos recuperar mediante la negociación salarial lo perdido frente a la inflación y exige, junto con la aplicación de la ley, un presupuesto universitario suficiente.

Paro, clases públicas y movilización

El paro del 8 de septiembre será el próximo capítulo de una escalada que las organizaciones universitarias vienen profundizando desde hace meses.

El cronograma anunciado por el Frente Sindical Universitario incluye, además, una jornada nacional de clases públicas el 15 de septiembre y una movilización frente al Palacio Pizzurno el 17, coincidiendo con la convocatoria a la próxima paritaria docente y nodocente.

Barcelona planteó durante la entrevista que el 17 de septiembre puede convertirse en otra jornada de fuerte visibilización del conflicto y no descartó una movilización hacia el ámbito donde se desarrolle la negociación.

Para ADICUS, la próxima reunión paritaria será una instancia decisiva. La expectativa sindical está puesta en que el Gobierno presente una propuesta diferente que permita avanzar tanto en la recomposición salarial como en la aplicación de la Ley de Financiamiento.

Hacia una nueva Marcha Federal Universitaria

La disputa también comienza a trasladarse nuevamente a las calles.
El movimiento universitario ya trabaja en la organización de una nueva Marcha Federal Universitaria, que en las últimas horas comenzó a tomar forma como una quinta movilización nacional de este tipo.

El Frente Sindical Universitario confirmó que busca realizarla durante la primera semana de octubre, mientras que otras expresiones del sistema universitario habían planteado inicialmente la posibilidad de concretarla entre fines de septiembre y comienzos de octubre.

La movilización sería la continuidad de una secuencia de grandes protestas iniciada en 2024 y sostenida durante 2025 y 2026. El propio Consejo Interuniversitario Nacional participó de las anteriores convocatorias y ha mantenido un reclamo sostenido por el financiamiento de las universidades públicas.

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Subsidios de luz y gas: habrá 60 días para actualizar los datos y evitar la baja

El Gobierno revisará las solicitudes del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados que llevan un año sin poder vincularse con un suministro. Los usuarios serán notificados y tendrán dos meses para corregir o completar la información. Si no lo hacen, quedarán fuera del beneficio.

La disposición fue oficializada mediante la Disposición 11/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, publicada en el Boletín Oficial. A partir de ahora, las personas alcanzadas recibirán una notificación y podrán corregir, completar o actualizar la información declarada al momento de solicitar el beneficio.

El procedimiento apunta a resolver inconsistencias que impiden identificar correctamente el servicio asociado al pedido de asistencia. Entre los posibles inconvenientes figuran errores en los datos personales, domicilios, números de suministro o información necesaria para establecer la correspondencia entre el usuario y la conexión de electricidad o gas.

El plazo será de 60 días corridos desde la notificación. Una vez vencido ese período, aquellas solicitudes que continúen sin regularizarse serán dadas de baja del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.

La revisión tiene un alcance definido: comprende los servicios de electricidad y gas natural o propano distribuido mediante redes. Quedan fuera del procedimiento los usuarios que utilizan gas licuado de petróleo envasado, como las garrafas.

La decisión introduce así una instancia adicional para quienes mantienen trámites pendientes de vinculación con un suministro. Para conservar la solicitud dentro del régimen, deberán verificar que la información registrada permita identificar de manera precisa tanto al titular como al servicio asociado.

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Pobreza y bajos ingresos alcanzan al 52% de los hogares

Un informe de la Consultora W revela que más de la mitad de las familias (52%) subsiste entre la pobreza y el sector bajo no pobre. El panorama de ingresos evidencia una gran desigualdad: el promedio por hogar ronda los $2,8 millones al mes, pero casi ocho de cada diez hogares (78%) no alcanzan ese monto. Debido a este desajuste frente al costo de vida, la pérdida del poder adquisitivo vuelve a consolidarse como el eje central de las discusiones salariales.

Más de la mitad de los hogares argentinos se concentra en los dos niveles inferiores de la pirámide de ingresos. Según un relevamiento de Consultora W difundido por Agencia Noticias Argentinas (NA), el 21% de las familias se encuentra en situación de pobreza y otro 31% integra la denominada clase baja no pobre. En conjunto, ambos grupos reúnen al 52% de los hogares.

La reparto adquiere particular relevancia porque el ingreso familiar promedio alcanza los $2,8 millones netos mensuales, aunque esa cifra está lejos de representar lo que recibe la mayoría: el 78% de los hogares percibe menos que ese promedio. El dato evidencia el efecto que tienen los ingresos más elevados sobre la media general y explica por qué una cifra promedio puede ofrecer una imagen muy diferente de la realidad de la familia típica.

En el escalón inferior aparecen los hogares pobres, que representan el 21% y registran ingresos promedio cercanos al millón de pesos mensuales. Por encima se ubica la clase baja no pobre, con el 31% y un piso de ingresos estimado en torno de $1,5 millones por familia.

La distancia respecto del costo de vida resulta significativa. De acuerdo con los datos consignados, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 durante julio para superar la línea de pobreza. El ingreso promedio atribuido al grupo de hogares pobres queda, por lo tanto, alrededor de $565.000 por debajo de ese umbral.

La clasificación continúa con la clase media baja, que concentra el 26% de los hogares y parte de ingresos familiares próximos a $2,5 millones mensuales. La clase media alta, con el 17%, registra ingresos desde aproximadamente $4,5 millones y puede llegar hasta $6,5 millones. En la cima aparece el 5% correspondiente a la clase alta, con ingresos de referencia desde los $9 millones mensuales.

El resultado configura una distribución en la que los hogares de menores ingresos reúnen una mayoría frente al 48% restante, que se reparte entre las distintas franjas de la clase media y alta.

Salarios, pobreza y poder de compra

La fotografía adquiere una dimensión adicional en el mundo laboral, donde la discusión sobre recomposición salarial continúa atravesada por la pérdida del poder adquisitivo. Desde septiembre, el Salario Mínimo, Vital y Móvil fue fijado en $383.800 mensuales, una cifra equivalente a apenas una cuarta parte del ingreso que necesitó en julio un hogar de cuatro integrantes para superar la línea de pobreza.

La comparación no supone equiparar el salario mínimo con el ingreso familiar ni constituye una medición de pobreza por sí misma, pero permite dimensionar la distancia entre el piso salarial legal y el costo de una canasta familiar de referencia.

Para los sindicatos, esta relación constituye uno de los principales argumentos en las negociaciones paritarias y reclamos de actualización salarial. Para las familias ubicadas en los niveles inferiores de ingresos, cualquier deterioro del salario real tiene un efecto directo sobre la capacidad de afrontar alimentación, vivienda, transporte, educación y servicios.

El relevamiento también expone un fenómeno distributivo relevante: cuando una minoría concentra ingresos significativamente superiores, el promedio general se eleva aunque la mayoría permanezca por debajo de ese valor. En este caso, que el 78% de los hogares gane menos de $2,8 millones muestra que esa cifra no puede interpretarse como el ingreso representativo de la familia argentina.

Consultora W utiliza una segmentación socioeconómica propia para ordenar a los hogares según sus ingresos. Sus categorías de clase baja, media baja, media alta y alta no equivalen a las mediciones oficiales de pobreza e indigencia del INDEC, que se elaboran con una metodología específica y toman como referencia los ingresos de los hogares frente al valor de determinadas canastas.

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