Trabajadores judiciales iniciaron un plan de lucha por mejoras salariales
Paro y movilización; advierten que se viene un “diciembre caliente”

La Unión Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) inicia este jueves una nueva etapa de su plan de lucha en demanda de mejoras salariales y advierte con un “diciembre caliente”. Este jueves paralizarán los juzgados nacionales desde las 10 de la mañana y protagonizarán una caravana nacional. En Capital Federal, la concentración será en Lavalle y Talcahuano, en el Palacio de Justicia. El paro continuará durante todo el viernes, y se repetirá el jueves 10, a partir de las 10, y el viernes 11 con un cese de actividades de 24 horas.
El gremio que conduce Julio Piumato exige el pago del segundo tramo de aumento tras conseguir el pasado 18 de noviembre la liquidación del primer tramo del 10% tras una serie de paros en todo el país.
Para la UEJN, ese tramo llegó “tarde y mal: solo 10% a octubre”, por lo que definieron retomar las protestas estas semanas y la siguiente si no hay respuestas por parte de la Corte Suprema.
Los judiciales también piden compensación de aporte y de feria, y se oponen al traspaso de la Justicia a CABA, le dice “no a los parches” y exige un plan de reforma estratégico para la justicia nacional.
destacada
La Corte acorrala al Gobierno y deja firme la orden de recomponer salarios universitarios
El máximo tribunal rechazó el recurso del Poder Ejecutivo y mantuvo vigente la cautelar que exige aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. La resolución fortalece la posición de docentes, no docentes y estudiantes, mientras profundiza el revés judicial sobre la estrategia oficial para frenar la norma aprobada por el Congreso.
La controversia entre el Estado y las casas de estudio sumó un nuevo capítulo con alto voltaje institucional. La Corte Suprema de Justicia dejó firme la medida cautelar que obliga al Estado a ejecutar de manera inmediata los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario, una decisión que ratifica la obligación de actualizar las remuneraciones de docentes y trabajadores no docentes, además de recomponer las becas destinadas a estudiantes de todo el país.
El pronunciamiento representa un nuevo revés para la estrategia judicial del Poder Ejecutivo frente a una norma que el Congreso sancionó con una mayoría agravada tras revertir el veto presidencial. Al desestimar el recurso extraordinario presentado por la administración nacional, el máximo tribunal entendió que la resolución cuestionada carecía del carácter de sentencia definitiva requerido para habilitar su revisión, por lo que la cautelar continúa plenamente vigente mientras avanza el debate sobre el fondo del expediente.
La polémica abarca aspectos que van más allá de lo económico. El caso pone a prueba el margen de maniobra del Ejecutivo frente a una ley ratificada por el Parlamento y consolida, al menos de manera provisoria, la posición de las universidades nacionales que reclamaban el cumplimiento efectivo de una norma cuya aplicación había quedado condicionada por el decreto 759/2025.
La demanda fue promovida por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) junto con distintas casas de altos estudios, luego de que el Gobierno supeditara la ejecución de la ley a la identificación de nuevas fuentes de financiamiento. Tanto el juzgado de primera instancia como la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal coincidieron en que existían fundamentos suficientes para ordenar su cumplimiento inmediato, criterio que ahora quedó respaldado por la Corte Suprema.
En sus resoluciones previas, la Cámara había advertido que la falta de actualización salarial podía comprometer el funcionamiento del sistema universitario y afectar el ejercicio efectivo del derecho a enseñar y aprender. Los magistrados también señalaron que el ahorro fiscal derivado de incumplir la ley resultaba marginal frente al presupuesto nacional, argumento que debilitó la justificación económica presentada por el Ejecutivo.
Respaldo institucional al reclamo gremial
La decisión fue recibida como un espaldarazo por las organizaciones sindicales del sector universitario, que desde hace meses sostienen que la pérdida del poder adquisitivo deterioró gravemente las condiciones laborales y académicas.
La secretaria general de CONADU, Clara Chevalier, sostuvo que «al Gobierno nacional ya no le quedan excusas» para incumplir la legislación vigente y remarcó que la resolución judicial constituye también el resultado de la movilización sostenida por docentes, trabajadores no docentes y estudiantes en defensa de la universidad pública.
La dirigente afirmó además que el conflicto permanecerá abierto hasta que el Ejecutivo materialice plenamente las obligaciones establecidas por la ley, al considerar que el pronunciamiento del máximo tribunal consolida jurídicamente un reclamo que ya contaba con amplio respaldo político y social.
Una resolución que reconfigura la negociación
El fallo llega en un momento de relativa distensión luego del entendimiento alcanzado entre el Gobierno, el Consejo Interuniversitario Nacional y las federaciones sindicales, acuerdo que contempla una recomposición de la masa salarial del 24,33%, un incremento del 20% para gastos de funcionamiento de las universidades, mayores partidas para hospitales universitarios y una suba del 50% en las Becas Manuel Belgrano.
Ese consenso reduce parcialmente el efecto económico inmediato de la cautelar, aunque no modifica el significado político de la decisión judicial. La Corte reafirma que una ley sancionada y ratificada por el Congreso conserva plena eficacia mientras no sea declarada inconstitucional, limitando así el margen del Ejecutivo para diferir su aplicación mediante decisiones administrativas.
La cautelar no comprende la totalidad de la Ley de Financiamiento Universitario, ya que quedaron fuera de esta instancia aspectos vinculados con la recomposición integral del presupuesto universitario correspondiente a los ejercicios 2024 y 2025. No obstante, el pronunciamiento fortalece la posición procesal de las universidades y de las organizaciones gremiales de cara a la resolución definitiva del litigio.
destacada
La CGT endurece su estrategia frente a Milei y prepara una ofensiva de alcance nacional
La central obrera resolvió avanzar con movilizaciones federales, acciones legales y un programa político propio. La conducción evitó un paro inmediato, pero comenzó a construir una escalada que busca reunir al movimiento obrero, las Pymes y otros sectores afectados por el rumbo económico.
La Confederación General del Trabajo decidió ingresar en una profundización de la disputa política y económica con el gobierno de Javier Milei. Lejos de limitar la respuesta a una sucesión de protestas gremiales, la conducción cegetista aprobó un plan integral que combina movilización territorial, judicialización de la reforma laboral y construcción de una alternativa política propia, convencida de que el deterioro del empleo registrado y la pérdida de capacidad productiva configuran un fenómeno que trasciende la discusión estrictamente sindical.
La resolución adoptada por el Consejo Directivo, reunido durante más de cuatro horas en la sede de Azopardo, refleja un cambio de escala en la respuesta del movimiento obrero. El objetivo ya no se concentra únicamente en cuestionar la Ley de Modernización Laboral, sino en instalar una agenda nacional que vincule empleo, producción, negociación colectiva, financiamiento del sistema de salud sindical y recuperación del aparato industrial.
En esa lógica, la CGT convocará a sus regionales en todo el país para desplegar un esquema progresivo de acciones que incluirá asambleas, volanteadas, movilizaciones y marchas federales, antes de confluir en un paro nacional cuya fecha será definida cuando la central considere consolidada la articulación con el resto de los actores sociales.
La decisión revela, además, una lectura política de la coyuntura. Aunque sectores de perfil más combativo impulsaban una huelga general inmediata de 36 horas, la mayoría de la conducción optó por privilegiar una acumulación gradual de respaldo social, convencida de que una medida de fuerza adquiere mayor eficacia cuando expresa un malestar que excede al universo sindical.
La reforma laboral abre un nuevo frente judicial
Otro de los ejes centrales pasa por los tribunales. La CGT resolvió instruir a cada sindicato confederado para que presente acciones de amparo destinadas a preservar la ultraactividad de los convenios colectivos, uno de los principios históricos del sistema argentino de relaciones laborales.
La conducción sostiene que diversos aspectos de la reglamentación alteran derechos incorporados durante décadas de negociación colectiva y anticipa un proceso de fuerte litigiosidad entre organizaciones gremiales, empresas y Estado.
«Estamos convencidos de que existen disposiciones incompatibles con la Constitución y eso genera una enorme inseguridad jurídica», afirmó Jorge Sola al término de la reunión. El dirigente también advirtió que muchas compañías podrían enfrentar futuras condenas judiciales si aplican interpretaciones que reduzcan derechos convencionales.
La ofensiva legal se complementará con las presentaciones que la CGT ya impulsa ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde denuncia presuntas vulneraciones a los convenios internacionales sobre libertad sindical y negociación colectiva.
El empleo y la producción, en el centro del discurso gremial
Uno de los cambios más significativos del documento político elaborado por la central consiste en desplazar el eje exclusivamente salarial hacia una mirada más amplia sobre la economía.
La conducción procuró instalar que la crisis del empleo no puede analizarse separadamente de la caída de la actividad productiva, el cierre de empresas y la retracción de la inversión.
En ese sentido, Jorge Sola sostuvo que la desaparición de unas 26.000 pequeñas y medianas empresas constituye una señal de alarma para todo el sistema económico y reivindicó la necesidad de reconstruir una alianza entre trabajadores y el empresariado nacional.
«Necesitamos que existan empleadores para que haya empleo. Somos socios estratégicos de quienes producen», resumió el dirigente, marcando una diferenciación entre el universo Pyme y los grandes grupos económicos que la CGT identifica como beneficiarios del actual modelo.
Ese posicionamiento procura ampliar la base social del sindicalismo, incorporando a los sectores productivos afectados por la caída del consumo, el encarecimiento financiero y la reducción de la actividad industrial.
La construcción de un proyecto político
Las definiciones adoptadas en Azopardo también proyectan al movimiento obrero hacia el próximo ciclo electoral.
La conducción confirmó que comenzará a elaborar un programa político propio con el propósito de influir en la conformación de candidaturas y fijar compromisos concretos en materia de empleo, producción, desarrollo industrial y protección de los derechos laborales.
La iniciativa supone un intento por recuperar capacidad de incidencia en el sistema político luego de un período en el que el sindicalismo perdió protagonismo dentro de los principales espacios partidarios.
destacada
El Congreso avanzó con el Súper RIGI y reabrió el debate sobre el modelo de desarrollo argentino
Con 130 votos afirmativos, la Cámara de Diputados aprobó el nuevo régimen para proyectos tecnológicos y digitales de gran escala. La iniciativa reduce la carga tributaria, garantiza estabilidad normativa por tres décadas —prorrogables a cuarenta años— y habilita el arbitraje internacional. Especialistas y legisladores advierten que el esquema reproduce las limitaciones del RIGI original: escasa generación de empleo, concentración económica y mayores condicionamientos para la política ambiental.
El oficialismo consiguió en la Cámara de Diputados la media sanción del denominado Súper RIGI, un régimen de promoción destinado a grandes inversiones en infraestructura tecnológica y digital que amplía los beneficios otorgados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aprobado con la Ley Bases. El proyecto, que ahora deberá ser tratado por el Senado, establece condiciones excepcionales para emprendimientos superiores a los 1.000 millones de dólares, con un esquema de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios de largo plazo que reavivó el debate sobre el rumbo del modelo productivo argentino.
La iniciativa contempla una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% al 15%, elimina aranceles para la importación de bienes de capital, habilita la libre disponibilidad de divisas —hasta alcanzar el 100% desde el tercer año— y garantiza estabilidad tributaria, aduanera, cambiaria y de seguridad social durante 30 años, con posibilidad de extender ese plazo a 40. Además, habilita que eventuales controversias sean resueltas en tribunales arbitrales internacionales, incluido el CIADI.
Durante el debate parlamentario surgieron fuertes cuestionamientos sobre el alcance del régimen. El diputado Maximiliano Ferraro sostuvo que se trata de «un régimen de excepción quizás nunca visto» y aseguró que la iniciativa parece diseñada para beneficiar a grandes conglomerados tecnológicos internacionales, en alusión al empresario Peter Thiel.
El análisis también se apoya en los resultados obtenidos por el RIGI vigente desde 2024. Lejos de impulsar una diversificación de inversiones, la mayor parte de los proyectos aprobados se concentró en minería, petróleo y gas. De los primeros siete emprendimientos autorizados, seis pertenecen a actividades extractivas, mientras que ramas con mayor capacidad de generación de empleo continúan mostrando dificultades. La industria manufacturera permanece entre 5,5% y 6% por debajo de los niveles registrados a fines de 2024 y la construcción acumula una caída superior al 24%, de acuerdo con los datos citados durante el debate.
La generación de puestos de trabajo aparece como uno de los principales focos de discusión. Los 16 proyectos aprobados hasta el momento, que representan inversiones cercanas a los 30.000 millones de dólares, proyectan alrededor de 54.500 empleos directos e indirectos, una cifra reducida frente al volumen de recursos comprometidos y muy inferior al empleo que sostiene la industria manufacturera, que reúne cerca de un millón de trabajadores registrados.
Diversos especialistas sostienen que el régimen favorece actividades intensivas en capital, con baja demanda de mano de obra y escasos encadenamientos con proveedores nacionales. Desde el centro de estudios Misión Productiva advirtieron que el nuevo esquema profundiza un modelo de economía segmentada, donde un reducido grupo de grandes inversiones opera bajo reglas fiscales excepcionales, mientras las pequeñas y medianas empresas enfrentan mayores costos y pérdida de competitividad.
Las objeciones también alcanzan el plano ambiental. Buena parte de las inversiones promovidas se desarrollan sobre áreas de alta sensibilidad ecológica, como salares, cuencas hídricas y regiones cordilleranas vinculadas a la extracción de litio, cobre y oro. Los críticos señalan que la estabilidad regulatoria garantizada durante tres décadas limita la posibilidad de introducir futuras exigencias ambientales sin afectar los derechos adquiridos por los inversores. Durante la sesión, el diputado Carlos Castagneto advirtió que el régimen consolida un esquema de explotación de recursos naturales con elevados costos ambientales y escasos beneficios distributivos.
El nuevo programa incorpora además proyectos vinculados con centros de datos, inteligencia artificial, telecomunicaciones e infraestructura digital, actividades que requieren importantes consumos de energía y agua, pero generan una demanda relativamente reducida de empleo permanente.
El tratamiento parlamentario coincidió además con la aprobación del pago de 171 millones de dólares a los fondos Attestor y Bainbridge, una decisión que volvió a instalar el debate sobre las prioridades económicas del Gobierno. El contraste también aparece en los indicadores de inversión extranjera directa, que entre enero y noviembre de 2025 registraron un saldo negativo de 1.521 millones de dólares, reflejando procesos de desinversión y salida de capitales pese a la vigencia del RIGI.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el Súper RIGI abre una nueva etapa del debate sobre el plan de desarrollo impulsado por el Gobierno. Mientras el oficialismo sostiene que el régimen permitirá atraer inversiones de gran escala y acelerar proyectos estratégicos, sus detractores advierten que la ampliación de beneficios fiscales y regulatorios consolida un esquema con baja capacidad para generar empleo, escaso impacto sobre el entramado industrial y mayores condicionamientos para la administración futura de los recursos naturales.
-
Gremioshace 6 añosDieron a conocer el calendario de pagos anual de sueldos para estatales sanjuaninos
-
Localeshace 5 añosDetectan varios casos de trabajo esclavo en San Juan
-
Localeshace 4 añosCGT local: Moral asumió en la secretaría de Género
-
Generalhace 5 añosMas de 300.000 niños fueron víctimas de la explotación laboral
-
destacadahace 2 añosDesignan a Eugenia Cortona como la nueva subsecretaria de Empleo
-
Generalhace 3 añosLlaman a cubrir cargos en la Tecnicatura Superior en Criminalística
-
Generalhace 7 añosEmpresarios pyme se reunieron con Alberto Fernández y Carlos Heller
-
Generalhace 3 añosPablo Moyano se reunió con Alberto Fernandez
