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Se trata de “Templary SJ V-01”. Es una máscara reusable con filtros intercambiable de tres niveles de composición en concordancia con los requisitos manifestados por ANMAT.

Ante la pandemia global y la escasez de material sanitario y la demanda creciente del mismo, la empresa privada sanjuanina CLANPA SA, conjuntamente con la asesoría del Gobierno de San Juan a través de la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI), el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, decide emprender el desafío de realizar una máscara para respirar con filtros intercambiables de bajo costo y altas prestaciones. Así surge la Templary SJ-V01, orientada a los profesionales de la salud y fuerzas de seguridad, como resultado de estudios ergonométricos, de diseños y prototipos en poliuretano termoplástico (TPU) mediante impresión en 3D con sistema delta.

Leonardo Pantano, uno de los creadores de la máscara relató: “Pensamos en hacer algo de uso personal de protección, pero terminamos concretando la idea de generar algo que proteja a toda la comunidad en distintos aspectos. Ahí es que, en conjunto con mis socios, Ricardo Azcona y Fernando Velasco, decidimos unir esfuerzos con otra persona como es Jorge Raguza, quien hace la colaboración externa. Él es un bioingeniero sanjuanino especializado en nanotecnología en Estados Unidos. A partir de ahí, buscamos desarrollar algo que tenga un costo bajo y que tuviera un nivel de seguridad que cubra los requerimientos necesarios, por eso mismo estudiamos muchísimo en poco tiempo, analizamos todo, hicimos las pruebas que corresponden y encaramos toda la parte de matricería” (tarea que estudia y desarrolla técnicas de fabricación de utillajes para obtener piezas en serie).

Actualmente se están fabricando aproximadamente 6000 máscaras por día y 155.000 filtros.

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Reforma de la Ley de Glaciares: entre promesas de desarrollo y advertencias por el futuro del agua

La Cámara de Diputados sancionó la modificación de la Ley de Glaciares tras un extenso debate. Mientras el oficialismo defendió la iniciativa como motor de inversiones y empleo, sectores científicos, políticos y ambientales alertan sobre riesgos en la protección de reservas estratégicas de agua.

Tras más de once horas de deliberación, la Cámara de Diputados convirtió en ley la reforma del régimen de protección de glaciares, en una votación que expuso tanto la capacidad de articulación del oficialismo como la profundidad de las diferencias en torno al modelo de desarrollo. Con 137 votos afirmativos, 111 negativos y tres abstenciones, La Libertad Avanza consolidó una mayoría transversal que incluyó al PRO, la Unión Cívica Radical y bloques provinciales, además de adhesiones puntuales desde la oposición.

El nuevo marco normativo introduce modificaciones sustanciales en los criterios de protección ambiental. Entre los puntos más discutidos, se redefine el alcance de las zonas periglaciales —áreas clave en la regulación hídrica— y se delega en las provincias la responsabilidad de realizar estudios de impacto ambiental. Esta decisión reduce el rol del Instituto Argentino de Nivología Glaciología y Ciencias Ambientales, organismo científico que hasta ahora concentraba la elaboración del inventario y la supervisión técnica de los glaciares.

Desde el oficialismo, la reforma fue presentada como una herramienta indispensable para atraer inversiones y dinamizar las economías regionales. En línea con lo expresado por el presidente Javier Milei durante la apertura de sesiones legislativas de 2026, los defensores del proyecto sostuvieron que la expansión de la actividad minera podría generar un volumen significativo de empleo y fortalecer la balanza exportadora.

Sin embargo, las críticas no tardaron en emerger. Especialistas y dirigentes opositores cuestionaron la viabilidad de esas proyecciones, al señalar que la megaminería es una actividad intensiva en capital, con alta mecanización y limitada capacidad de absorción de mano de obra. La experiencia en provincias con tradición extractiva, como San Juan, es citada con frecuencia como evidencia de un impacto acotado en los indicadores sociales.

Dentro del recinto, el debate estuvo atravesado por advertencias sobre las posibles consecuencias ambientales. La científica y diputada Adriana Serquis advirtió que la modificación de las áreas protegidas podría comprometer cuencas hídricas fundamentales para millones de personas. En la misma línea, Miguel Ángel Pichetto, uno de los impulsores de la ley original de 2010, cuestionó la pérdida de centralidad del IANIGLA y sostuvo que la normativa vigente ya permitía compatibilizar inversión y resguardo ambiental.

Más contundente fue la intervención de Maximiliano Ferraro, quien denunció que el texto aprobado responde a intereses del sector regulado. Estas objeciones se sumaron a cuestionamientos sobre el proceso legislativo previo, particularmente en relación con la audiencia pública obligatoria, donde —según denunciaron— una proporción mínima de los inscriptos pudo exponer su postura.

El clima de confrontación también se reflejó en las calles. Durante toda la jornada, organizaciones sociales, políticas y ambientalistas se movilizaron en las inmediaciones del Congreso. Tras la aprobación, entidades como Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Greenpeace y la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas anticiparon acciones judiciales para impugnar la norma, al considerar que el procedimiento estuvo viciado y que la ley compromete la seguridad hídrica de amplios sectores de la población.

La reforma de la Ley de Glaciares reabre una discusión estructural sobre el equilibrio entre desarrollo económico y preservación de recursos estratégicos. Mientras el oficialismo apuesta a la expansión minera como motor de crecimiento, las voces críticas advierten sobre los costos potenciales de flexibilizar los resguardos ambientales.

En el centro del debate se encuentra el agua, un recurso cada vez más valioso en un escenario global marcado por el cambio climático. La sanción de la norma no clausura la controversia: por el contrario, inaugura una nueva etapa donde el conflicto se trasladará al ámbito judicial y al terreno social, con implicancias que exceden el plano legislativo y proyectan efectos de largo alcance sobre el futuro productivo y ambiental del país.

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San Juan: paro docente con advertencia oficial de descuentos y negociación abierta

El conflicto salarial docente en San Juan escaló con la confirmación de una medida de fuerza y una respuesta firme del Ejecutivo provincial. Las autoridades anticiparon que se aplicarán descuentos salariales a los trabajadores de la educación que participen del paro convocado para este jueves por los sindicatos UDAP, UDA y AMET.

Desde el Ejecutivo, la decisión se fundamenta en la vigencia de la instancia de negociación paritaria, cuya próxima reunión fue fijada para el lunes 13 a las 15 horas. Fuentes oficiales insistieron en que el canal institucional continúa activo y subrayaron la voluntad de alcanzar un acuerdo que permita mejorar los ingresos del sector. “La paritaria está confirmada y el compromiso con la recomposición salarial sigue en pie”, señalaron.

El origen de la convocatoria se remonta a un pedido formal realizado por UDAP para retomar el diálogo. En respuesta, el Ministerio de Educación avanzó con la fijación de la fecha dentro de los plazos establecidos. Sin embargo, la notificación del paro ante la Subsecretaría de Trabajo introdujo un elemento de confrontación que generó malestar en el entorno gubernamental.

De acuerdo con interpretaciones cercanas al proceso, desde el área laboral se habría advertido que la normativa vigente desalienta la realización de medidas de fuerza mientras se desarrolla una negociación en curso. En esa línea, el gobierno provincial reafirmó su postura de priorizar el diálogo como vía de resolución del conflicto.

Otro factor que complejiza el escenario es el antecedente inmediato de la última negociación. Desde el oficialismo recordaron que una propuesta salarial había sido inicialmente aceptada por dos de los gremios, aunque posteriormente fue rechazada. A pesar de ello, se avanzó con el pago de una parte significativa de lo ofrecido, en una decisión que, según indicaron, buscó preservar el ingreso de los trabajadores.

Del lado sindical, la convocatoria al paro responde a la falta de avances en las discusiones salariales. Las organizaciones sostienen que las ofertas presentadas resultan insuficientes frente a la pérdida del poder adquisitivo y reclaman una actualización acorde a la evolución de los precios.

La medida incluirá una movilización hacia el Centro Cívico desde las 10 de la mañana, con expectativa de una amplia participación. Se prevé que la jornada impacte en el normal desarrollo de las clases en toda la provincia, incrementando la visibilidad del reclamo.
Conclusión
El conflicto docente en San Juan expone una disputa que combina urgencias salariales, diferencias en la estrategia de negociación y una postura oficial más rígida frente a las medidas de fuerza. Con el paro en marcha y la advertencia de descuentos sobre la mesa, el escenario se encamina hacia una instancia decisiva.

La reunión paritaria del lunes aparece como una oportunidad para encauzar el diálogo, aunque el desenlace dependerá de la capacidad de ambas partes para acercar posiciones. En juego no solo está la resolución de una negociación puntual, sino también la estabilidad del sistema educativo en la provincia.

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Boleto escolar gratuito: advierten sanciones si choferes impiden viajar a alumnos

El Ejecutivo provincial aclaró que, mientras se ajusta el sistema del boleto escolar gratuito, ningún estudiante puede ser obligado a descender del colectivo ni pagar el pasaje por fallas en la tarjeta. Buscan garantizar el acceso al transporte y corregir errores operativos.

El Gobierno de San Juan salió a fijar una posición clara ante los reclamos de estudiantes que denunciaron haber sido obligados a bajar de las unidades por inconvenientes en la validación del boleto escolar gratuito. La respuesta oficial no dejó margen para interpretaciones: los choferes tienen la instrucción expresa de permitir el viaje en todos los casos, aun cuando existan fallas técnicas o problemas de acreditación.

La directiva fue ratificada por el secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina, quien explicó que el sistema se encuentra en una etapa de ajuste operativo. “Si alguien no pudo adaptar el mecanismo o presenta dificultades, no corresponde que se le impida viajar ni que se le cobre el pasaje si no cuenta con los medios”, señaló el funcionario.

El esquema implementado en la Red Tulum introdujo una modificación sustancial en la operatoria: el beneficio se aplica automáticamente al validar la tarjeta SUBE, sin necesidad de exhibir credenciales. Se trata de un modelo similar al que ya rige para jubilados y pensionados, orientado a simplificar el acceso y reducir instancias de verificación manual.

En términos operativos, el sistema muestra niveles de uso acordes a las previsiones oficiales. Según datos difundidos por la cartera de Transporte, más de 112.000 usuarios cuentan con el beneficio activo, mientras que el volumen de viajes diarios ronda los 100.000. Dentro de ese universo, los estudiantes universitarios representan un segmento significativo, con cerca de 27.000 traslados registrados en una sola jornada, aunque en este caso se reconocieron demoras asociadas a la carga de padrones institucionales.

Las autoridades admiten que parte de los inconvenientes detectados responde a errores en la utilización del sistema. En particular, subrayan la importancia de verificar si el beneficio fue acreditado en la tarjeta física o en su versión digital, ya que ambos soportes no son intercambiables. Esta distinción técnica, aparentemente menor, explica una proporción relevante de los inconvenientes reportados.

Otro punto que generó confusión entre los beneficiarios está vinculado a la visualización del costo del pasaje en zonas con conectividad limitada. En esos casos, el visor puede reflejar momentáneamente el valor total del boleto. Sin embargo, una vez procesada la operación, el sistema aplica el descuento correspondiente, dejando el saldo en cero, dado que el subsidio es posteriormente compensado por el Estado a las empresas prestatarias.

Frente a posibles incumplimientos, el Gobierno solicitó la colaboración de los usuarios para identificar situaciones irregulares. La recomendación es aportar datos precisos —unidad, horario y ubicación— que permitan intervenir de manera puntual sobre los conductores que no apliquen correctamente las instrucciones vigentes.

Para aquellos casos que no puedan resolverse a través de los canales digitales, se habilitó la atención presencial en el Centro Cívico, donde personal especializado brinda asistencia para regularizar la situación de cada usuario.

La decisión de garantizar el acceso irrestricto al boleto escolar gratuito durante la fase de implementación revela una prioridad clara: sostener el derecho a la movilidad de los estudiantes por encima de las dificultades técnicas propias de un sistema en transición.

Más allá de los ajustes pendientes, el desafío para la administración provincial radica en consolidar un esquema eficiente y confiable, capaz de evitar fricciones en la experiencia cotidiana de los usuarios. En ese equilibrio entre innovación operativa y respuesta inmediata a la demanda social, se juega buena parte de la credibilidad del sistema de transporte público sanjuanino.

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