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Se trata de Araceli Díaz, quien fue cesanteada después de comunicar que estaba embarazada.


La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal declaró la nulidad de la desvinculación de una empleada jerárquica de la Biblioteca Nacional, en el marco de los despidos masivos dispuestos por el Gobierno de Mauricio Macri, porque lo realizaron un día después que comunicara que estaba embarazada. Con esta decisión, la Sala I de la Cámara revocó el fallo de primera instancia que había rechazado la demanda promovida por Araceli Díaz, quien -mediante sucesivas designaciones- se desempeñaba como Directora de Asuntos Jurídicos, cuando a fines de noviembre de 2018 se le notificó su desvinculación.

El magistrado de primera instancia consideró que la cuestión no podía ser resuelta con una acción de amparo, si no que requería «el ofrecimiento de prueba y la consiguiente acreditación de las circunstancias alegadas». La trabajadora había expuesto que, tratándose de un embarazo en curso, no tenía otros recursos o remedios judiciales o administrativos que le permitieran obtener la protección de sus derechos constitucionales.
Para ello, la demandante citó el artículo 134 inciso e) del Convenio Colectivo de Trabajo General para la Administración Pública Nacional, homologado por el decreto 214/2006 y tratados internacionales que impedían su cese. La norma garantiza a toda mujer durante la gestación, «el derecho a la estabilidad en el empleo» a partir del momento que la trabajadora notifica su embarazo.

Con estos elementos, la Sala I de la Cámara ponderó que en la causa «se encuentra debidamente acreditado que el día anterior a la desvinculación», Díaz notificó a las autoridades de la Biblioteca Nacional que «se encontraba cursando un embarazo y acompañó a tal efecto el correspondiente certificado médico».

Agregó que «el derecho a la estabilidad en el empleo durante la gestación nació a partir de dicha comunicación, lo que le impedía a la demandada adoptar cualquier decisión que desconociera dicha garantía».

Con esos argumentos, las camaristas María Do Pico y Liliana Heiland consideraron que «la extinción de la última prórroga» de la designación de Díaz «resulta ilegítima por desconocer garantías y derechos que amparan a la mujer embarazada».

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La paritaria docente sigue abierta tras el rechazo de UDAP

El principal gremio docente de San Juan rechazó por unanimidad la propuesta salarial presentada por el Ejecutivo al considerar que resulta insuficiente. La negociación continuará este viernes, en una jornada clave para definir si el Gobierno modifica su oferta y logra encaminar un acuerdo para el segundo semestre.

La negociación salarial entre el Gobierno de San Juan y los gremios docentes sumó su primer obstáculo formal. El Plenario de Delegados Escolares de UDAP resolvió rechazar por unanimidad la propuesta presentada por el Ejecutivo durante la reunión paritaria del 30 de junio, al entender que el incremento ofrecido no responde a las expectativas del sector.

La decisión fue comunicada oficialmente por la organización sindical y deja abierta una nueva instancia de negociación prevista para este viernes, cuando volverán a reunirse los representantes del Gobierno con UDAP, UDA y AMET en busca de una salida consensuada.

La propuesta oficial contempla aumentos del 2% sobre el salario básico en agosto, octubre y diciembre, además de una cláusula de revisión destinada a monitorear la evolución de la inflación durante el segundo semestre.

Al presentar la oferta, el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem, sostuvo que la administración de Marcelo Orrego mantiene el compromiso de preservar el poder adquisitivo de los trabajadores estatales, aunque remarcó que la provincia enfrenta un escenario financiero condicionado por la caída de la coparticipación federal, principal fuente de ingresos del Estado sanjuanino.

Mientras UDAP formalizó su rechazo, la definición de UDA también apunta en la misma dirección. Su secretaria general, Karina Navarro, adelantó que los primeros relevamientos entre los afiliados reflejan una valoración negativa de la propuesta oficial, aunque la consulta interna concluirá este viernes antes de la reanudación de la mesa paritaria.

Con ese panorama, el Ejecutivo afrontará una negociación compleja. La posibilidad de alcanzar un acuerdo dependerá de que presente una alternativa capaz de reducir la distancia con las demandas sindicales, en un contexto donde la presión inflacionaria convive con las restricciones presupuestarias que plantea la administración provincial.

La reunión prevista para este viernes será determinante para establecer si las partes logran acercar posiciones o si la discusión salarial ingresa en una etapa de mayor tirantez.

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Seguridad privada: colapsó la paritaria y anuncian medidas gremiales en todo el país

La negociación entre la Federación Argentina de Trabajadores de la Seguridad Privada (FATRASEP) y la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI) llegó a una fase de ruptura. La organización sindical denunció que el sector empresario se negó a formalizar un entendimiento alcanzado durante las conversaciones paritarias y anunció un plan de acción con asambleas, protestas y quites de colaboración en distintos puntos del país.

La discusión salarial de los vigiladores privados quedó envuelta en un escenario de fuerte incertidumbre luego de que las negociaciones entre FATRASEP y la CAESI se interrumpieran sin la firma del acuerdo que, según la representación gremial, había sido consensuado verbalmente para recomponer los ingresos durante el segundo semestre de 2026.

Desde la federación sostienen que el entendimiento contemplaba elevar el salario conformado del Vigilador General a $2.000.050, cifra destinada a recuperar parte del deterioro sufrido por los ingresos del sector frente al avance del costo de vida. Sin embargo, aseguran que la representación empresaria desistió posteriormente de formalizar ese compromiso, reabriendo un conflicto que amenaza con extenderse a escala nacional.

Las conversaciones fueron encabezadas por el secretario general de FATRASEP, Julio Gutiérrez, acompañado por el secretario adjunto Gustavo Pedrocca, el secretario de Organización Jorge Rojas y el responsable de Asuntos Gremiales Leandro Nazarre, quienes participaron de las reuniones mantenidas con autoridades de la cámara empresaria.

De acuerdo con la versión sindical, la CAESI condicionó cualquier definición salarial a la apertura de una negociación sobre un nuevo convenio colectivo de trabajo. FATRASEP rechazó ese planteo al sostener que el convenio vigente conserva plena validez hasta el 31 de diciembre y que la actualización de los salarios debe resolverse dentro de ese marco convencional, sin incorporar modificaciones sobre derechos ya reconocidos.

La cámara empresaria es presidida por Fernando Pesce, de Watchman Seguridad SA, acompañado por Eduardo Mirayes (Prosegur SA) como vicepresidente; Sebastián Cruzado (Green Armor SA) como secretario; Fernando Rossotti (Entheus SRL) como prosecretario; y Claudio Rodríguez (Seguvip Argentina SA) en la tesorería.

Un reclamo que excede la actualización salarial

Para FATRASEP, la controversia ya no se limita al porcentaje de incremento. La federación sostiene que las propuestas presentadas por las empresas no sólo resultan insuficientes para recomponer el poder adquisitivo, sino que además pretenden vincular la discusión económica con modificaciones convencionales que afectarían condiciones laborales consolidadas.

Ese diagnóstico llevó a la conducción nacional a ratificar el estado de alerta y movilización permanente declarado el 29 de junio. En el comunicado difundido entonces, la organización acusó a la representación empresaria de evitar una propuesta que permita alcanzar una remuneración acorde con la realidad económica y reiteró que el objetivo continúa siendo superar el umbral de los $2 millones para el salario conformado del Vigilador General.

Comienza un plan de acción en todo el país

Frente a la falta de avances, FATRASEP resolvió poner en marcha un esquema progresivo de medidas gremiales que incluirá asambleas informativas en los lugares de trabajo, movilizaciones, quites de colaboración y tareas pasivas en empresas cuyos directivos integran la conducción de la CAESI.

Las primeras acciones alcanzarán establecimientos donde prestan servicios compañías como G4S, Prosegur, Watchman, Segar, Securion y Entheus, aunque la federación anticipó que el plan podrá extenderse a otras firmas mediante la participación de los sindicatos adheridos en las distintas provincias.

En este aspecto, la entidad confirmó que impulsará una presentación formal ante la Secretaría de Trabajo para denunciar la negativa empresarial a concluir la negociación colectiva en los términos planteados por la organización sindical.

El antecedente que profundiza la disputa

La actual confrontación contrasta con el entendimiento alcanzado a fines de 2025, cuando FATRASEP y la CAESI suscribieron la paritaria correspondiente al primer semestre de 2026. Aquel acuerdo permitió elevar el salario conformado del Vigilador General hasta $1.644.650 en junio y posteriormente fue replicado por la UPSRA dentro del Convenio Colectivo de Trabajo 507/07.

Precisamente ese antecedente es utilizado por la federación para sostener que existían condiciones para alcanzar un nuevo consenso y que la falta de formalización del compromiso verbal representa un cambio de postura por parte del sector empresario.

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Casemi llevó a Sturzenegger el reclamo por una baja de la presión fiscal

La Cámara de Servicios Mineros planteó ante el ministro de Desregulación y Transformación del Estado la necesidad de reducir la carga tributaria que soportan las empresas proveedoras y de introducir modificaciones en la aplicación de la Ley de Inversiones Mineras. El objetivo es fortalecer la competitividad de las firmas locales frente al ciclo de expansión que proyecta la industria del cobre.

La agenda del desarrollo minero comenzó a trasladarse con mayor intensidad al plano de las políticas públicas nacionales. En ese marco, el presidente de la Cámara de Servicios Mineros (Casemi), Juan Pablo Delgado, mantuvo una reunión con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, para exponer las principales demandas de las empresas proveedoras que operan en torno a la actividad extractiva.

El encuentro, del que también participó el senador nacional Bruno Olivera, permitió abrir un canal de diálogo con el Gobierno nacional sobre uno de los temas que mayor preocupación genera entre las compañías del sector: la elevada presión tributaria y su impacto sobre la competitividad de las firmas argentinas frente a un escenario de fuerte expansión de las inversiones mineras.

Delgado explicó que la estructura fiscal vigente representa uno de los principales condicionantes para el crecimiento de los proveedores. A la carga de tributos nacionales, como el Impuesto a las Ganancias y el IVA, se suman gravámenes provinciales y municipales que, según sostuvo, conforman un esquema de alta complejidad administrativa y elevados costos operativos para las empresas.

Durante la reunión también se analizaron las medidas de desregulación que impulsa la administración nacional para facilitar las importaciones de bienes de capital e insumos. Desde Casemi consideran que una reducción de los costos vinculados a la adquisición de equipamiento contribuiría a mejorar la eficiencia del sector y ampliar su capacidad de respuesta frente a la demanda que generarán los grandes proyectos cupríferos.

Según Delgado, Sturzenegger recibió los planteos con predisposición y adelantó que tanto su cartera como el Ministerio de Economía trabajan en iniciativas orientadas a simplificar procedimientos y revisar aspectos del esquema tributario. En ese contexto, el dirigente empresarial confirmó que ya inició gestiones para concretar una reunión con el ministro Luis Caputo, con el propósito de profundizar el análisis de las medidas fiscales que reclama la actividad.

Otro de los puntos del encuentro estuvo vinculado con la aplicación de la Ley de Inversiones Mineras. Casemi solicitó agilizar los procesos de inscripción de los proveedores y revisar los criterios utilizados para acceder a los beneficios previstos por la normativa. El planteo apunta especialmente a que el régimen incorpore variables vinculadas con los planes de inversión y el potencial de crecimiento de las empresas, en lugar de considerar exclusivamente los niveles históricos de facturación.

Desde la entidad sostienen que esa modificación permitiría preparar con mayor anticipación al entramado empresarial sanjuanino para abastecer la demanda que generarán emprendimientos de gran escala como Vicuña y Los Azules, proyectos que concentran buena parte de las expectativas de crecimiento de la minería argentina durante la próxima década.

Consultado sobre las proyecciones realizadas semanas atrás por Federico Sturzenegger, quien estimó que provincias como San Juan podrían experimentar un fuerte incremento poblacional impulsado por el desarrollo minero, Delgado coincidió en que la provincia atraviesa un proceso de expansión con perspectivas favorables, aunque llamó a interpretar ese escenario con prudencia.

El titular de Casemi señaló que existen avances concretos en distintos proyectos y destacó los recientes indicadores que ubican a San Juan entre las jurisdicciones con mejor desempeño en materia de empleo. Sin embargo, advirtió que la consolidación de ese crecimiento dependerá de la ejecución efectiva de las inversiones y de la construcción de un marco de previsibilidad que permita fortalecer el desarrollo de los proveedores locales, considerados un eslabón decisivo para transformar el potencial minero en generación sostenida de empleo y actividad económica.

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