Docentes Universitarios reclaman por mejores condiciones de seguridad
Desde la CONADU Histórica recordaron que la vuelta a la presencialidad debe hacerse en un contexto de distanciamiento y seguridad, y recalcó que el año pasado los docentes hicieron un gran esfuerzo para sostener la actividad.

En la última reunión del Consejo Federal de Educación, los funcionarios del sector acordaron con los gremios de docentes de la educación superior la vacunación de los profesores, en el marco de un cronograma de prioridades. La medida busca garantizar el inicio del ciclo lectivo con cierto grado de presencialidad, como ocurre en el nivel inicial y medio. El tema fue discutido esta semana en el marco de la reunión virtual de la Comisión Nacional de Condiciones y Ambiente de Trabajo, con la participación de representantes de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las federaciones de docentes.
En este contexto, la CONADU Histórica presentó una serie de reclamos, entre ellos el pedido de priorizar la salud de los trabajadores docentes y de la comunidad educativa en general y sus grupos familiares, así como el respeto a los derechos laborales. La delegación destacó “el trabajo docente a lo largo de los meses de pandemia en 2020, sosteniendo la educación superior de manera remota desde los hogares, haciéndose cargo de los gastos ocasionados por la virtualidad, sin apoyo de la patronal y con sobrecarga laboral”.
En este sentido, sostuvieron que “cualquier retorno a la presencialidad debe respetar, además de los procedimientos y protocolos acordados y aprobados por organismo competente, la convocatoria en todas las universidades nacionales a paritarias particulares y comisiones de condiciones y ambiente de trabajo que establece el convenio colectivo de trabajo”. El gremio universitario estuvo representado por la secretaria Adjunta Claudia Baigorria, la secretaria Gremial Francisca Staiti, el secretario de Niveles Preuniversitarios Sergio Zaninelli, el secretario de Organización Antonio Rosselló y Mónica Frías, en calidad de Asesora Experta en Higiene y Seguridad.
CONADU Histórica advirtió que el dictado de clases presenciales a grupos más reducidos de estudiantes para respetar el distanciamiento, aforos, así como la continuidad en simultáneo de actividades virtuales, demandará mayor cantidad de horas de trabajo”, destacó el gremio luego de la cumbre. Por ello, afirmó, reclamaron “la provisión necesaria de cargos, para cubrir incluso las suplencias que correspondan a docentes que se acojan a licencias y dispensas por pertenecer a grupos vulnerables, por tener hijos o mayores a cargo de cuidados o por violencia de género”. “Es condición imprescindible que se respeten las cargas horarias y las responsabilidades de cada categoría y dedicación para no repetir situaciones de precarización como muchas suscitadas en 2020”, concluyó.
Del mismo modo, se exigió que se garanticen condiciones seguras edilicias y de infraestructura, provisión de elementos de bioseguridad y la pronta vacunación de la docencia de todos los niveles, en particular del nivel preuniversitario que son quienes comienzan antes las actividades académicas. Enfatizaron en la necesidad de “incorporar al Covid-19 como ‘enfermedad profesional’ al listado de la Ley de Riesgos del Trabajo 24.557, de modo que sean las ART quienes se hagan cargo de afrontar los gastos ante cualquier caso de contagio, y no las obras sociales universitarias.
destacada
Financiamiento universitario: El Ejecutivo busca desactivar la crisis con una mejora salarial
La Casa Rosada aceleró las negociaciones con las universidades nacionales para intentar encauzar un conflicto que lleva más de un año. Aunque los rectores muestran disposición para avanzar en un entendimiento que garantice el normal inicio del segundo cuatrimestre, las federaciones sindicales aún debaten una propuesta salarial que consideran insuficiente. Mientras tanto, la controversia por el financiamiento universitario continúa su recorrido en la Corte Suprema.
Después de largos meses de confrontación y sucesivas medidas de fuerza, el sistema universitario argentino se aproxima a una instancia que podría modificar el rumbo de una de las disputas más prolongadas entre el Gobierno nacional y la comunidad académica.
Durante el fin de semana se intensificaron las conversaciones entre funcionarios nacionales y autoridades universitarias con el objetivo de alcanzar un entendimiento que permita recuperar cierto grado de previsibilidad institucional antes del inicio de la segunda parte del ciclo lectivo.
La propuesta oficial contempla una recomposición salarial del 21,3% desde junio y un incremento adicional del 3% a partir de octubre para docentes y trabajadores no docentes. A ello se suman aumentos en las partidas de funcionamiento, refuerzos para los hospitales universitarios y una actualización de los recursos destinados a las becas Belgrano.
El principal interlocutor del Ejecutivo en esta negociación fue el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien mantuvo conversaciones con el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario. En el ámbito de los rectorados prevalece la intención de alcanzar un acuerdo que permita encarar el segundo cuatrimestre sin interrupciones y con una mejora inmediata de los ingresos del personal.
Sin embargo, la discusión salarial continúa siendo el principal punto de fricción.
Las federaciones docentes sostienen que la propuesta gubernamental no alcanza para compensar el deterioro acumulado desde diciembre de 2023. La ley de financiamiento universitario establece como referencia una recuperación significativamente superior a la ofrecida por la administración nacional, mientras que los sindicatos insisten en que la pérdida de poder adquisitivo continúa condicionando el funcionamiento cotidiano de las universidades.
Detrás de los porcentajes se esconde una realidad que preocupa tanto a docentes como a autoridades académicas. Los salarios de las categorías iniciales permanecen muy por debajo de los niveles considerados adecuados para la formación y responsabilidad que exige la actividad universitaria. Incluso con la actualización propuesta, numerosos sectores advierten que la mejora tendría un alcance limitado frente al encarecimiento sostenido del costo de vida.
Aun así, dentro del universo sindical comenzaron a surgir posiciones más pragmáticas. Algunos dirigentes consideran que aceptar una recomposición parcial permitiría incorporar la mejora a los aguinaldos y abrir una nueva etapa de negociación con el compromiso formal de reanudar las paritarias en un plazo breve. Esa alternativa gana terreno especialmente entre quienes privilegian obtener un alivio inmediato antes que prolongar indefinidamente una negociación sin resultados concretos.
La discusión también exhibe diferencias dentro del propio movimiento gremial. Mientras algunas federaciones aparecen dispuestas a acompañar un acta de compromiso que garantice nuevas instancias de negociación, sectores más combativos mantienen una postura de rechazo al considerar que la oferta oficial no resuelve el problema estructural de los ingresos universitarios.
La variable judicial que sigue condicionando el conflicto
Más allá de la negociación salarial, subsiste un frente institucional de enorme relevancia: la disputa judicial por el financiamiento universitario.
Uno de los cambios que facilitó la reapertura del diálogo fue la decisión del Gobierno de dejar de exigir el abandono de las acciones judiciales como condición previa para negociar. Esa exigencia había trabado las conversaciones durante las últimas semanas y había generado fuertes cuestionamientos dentro del sistema universitario.
En consecuencia, la Corte Suprema rechazó un planteo del Poder Ejecutivo que buscaba apartar a magistrados vinculados al ámbito académico. Aunque el máximo tribunal todavía no se pronunció sobre la cuestión de fondo, la resolución fue interpretada como una señal de que la discusión continuará dentro de los carriles institucionales ya establecidos.
La definición judicial resulta especialmente relevante porque podría tener efectos directos sobre el financiamiento futuro de las universidades y sobre las obligaciones presupuestarias del Estado nacional.
¿Se suspende el paro?
La posibilidad de un entendimiento también abre interrogantes sobre el calendario de protestas anunciado para las próximas semanas.
Las federaciones docentes habían convocado a una nueva huelga nacional entre el 16 y el 20 de junio, una medida que amenazaba con paralizar prácticamente toda la actividad académica debido a la coincidencia con dos feriados nacionales. De concretarse, numerosas facultades habrían atravesado una semana con escasa o nula actividad presencial.
No obstante, la evolución de las mediaciónes podría modificar ese escenario. Fuentes vinculadas al proceso de diálogo reconocen que una parte importante de las organizaciones sindicales evalúa suspender o redefinir las medidas de fuerza si se formaliza el compromiso de recomposición salarial y reapertura de las paritarias.
Mientras tanto, continúan las acciones de visibilización impulsadas por los gremios, que incluyen clases públicas, movilizaciones y presentaciones ante organismos internacionales. Entre ellas sobresale la denuncia presentada por la Conadu Histórica ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde se cuestiona la falta de negociación salarial regular y se advierte sobre posibles restricciones al ejercicio de la actividad sindical.
La negociación universitaria atraviesa un momento decisivo. Después de más de un año de reclamos, protestas y desencuentros, el Gobierno y los rectores parecen haber encontrado un terreno común para avanzar hacia una solución parcial que permita recuperar cierta normalidad académica. Sin embargo, el conflicto dista de estar cerrado.
La discusión salarial continúa abierta, las federaciones docentes mantienen reparos sobre la propuesta oficial y la controversia por el financiamiento universitario seguirá dirimiéndose en los tribunales. Lo que está en juego ya no es únicamente una recomposición de ingresos, sino también la capacidad del sistema universitario argentino para sostener sus funciones esenciales en un período marcado por fuertes restricciones presupuestarias. El resultado de las próximas horas podría definir no sólo el inicio del segundo cuatrimestre, sino también la estabilidad de una de las instituciones más relevantes de la vida pública nacional.
destacada
Milei avanza sobre los convenios colectivos y abre un nuevo frente con los sindicatos
La Secretaría de Trabajo iniciará la convocatoria para revisar cerca de 150 convenios colectivos vencidos. El Gobierno busca adecuar las reglas laborales a las nuevas formas de producción, mientras las organizaciones sindicales observan con cautela una iniciativa que podría modificar aspectos centrales de la negociación colectiva.
La reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei comenzará esta semana a exhibir una de sus consecuencias más significativas. La Secretaría de Trabajo pondrá en marcha un proceso destinado a reabrir la discusión de alrededor de 150 convenios colectivos que perdieron vigencia formal y que regulan actividades estratégicas de la economía argentina.
La decisión forma parte de la aplicación de la Ley de Modernización Laboral y apunta a revisar acuerdos elaborados bajo condiciones productivas muy distintas a las actuales. Para el Ejecutivo, numerosos convenios conservan disposiciones que ya no reflejan los cambios tecnológicos, organizativos y operativos que atravesaron las distintas ramas de actividad durante las últimas décadas. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, será el encargado de encabezar las convocatorias a cámaras empresarias y entidades sindicales para iniciar una negociación.
Qué aspectos estarán bajo discusión
Entre los puntos que podrían ser revisados aparecen las modalidades de prestación de tareas, categorías profesionales, sistemas de organización del trabajo y mecanismos de financiamiento de las organizaciones gremiales vinculados a aportes convencionales y contribuciones solidarias.
Desde el Gobierno sostienen que la actualización de estos instrumentos resulta indispensable para acompañar las transformaciones que registraron numerosos sectores productivos y mejorar las condiciones de competitividad.
La iniciativa incorpora además una facultad que despierta especial atención: la posibilidad de que la autoridad laboral objete la homologación de determinados acuerdos cuando considere que sus efectos puedan generar consecuencias económicas de magnitud o afectar intereses considerados estratégicos.
La respuesta sindical
La decisión encontró una rápida reacción dentro del movimiento obrero. Diversos referentes sindicales sostienen que los convenios colectivos mantienen plena vigencia a través de negociaciones periódicas y rechazan la idea de que exista un atraso generalizado que justifique una intervención de semejante alcance.
Las principales objeciones se concentran en la eventual incidencia estatal sobre acuerdos construidos históricamente mediante la negociación entre empleadores y trabajadores. Para varios dirigentes, la discusión excede el contenido de los convenios y alcanza un aspecto sensible del sistema laboral argentino: la autonomía de la negociación colectiva.
destacada
La disputa por el financiamiento universitario entra en una etapa decisiva
Tras el rechazo de las universidades a la propuesta oficial de recomposición salarial y presupuestaria, los gremios docentes confirmaron la continuidad del plan de lucha y anticiparon nuevas medidas de fuerza para la segunda quincena de junio.
En diálogo con Mundo Laboral San Juan, el titular de ADICUS, Jaime Barcelona, cuestionó la postura de la administración nacional y sostuvo que la oferta presentada fue interpretada por la comunidad universitaria como una condición inaceptable para abandonar el reclamo judicial por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Según explicó el dirigente, el Gobierno nacional propuso una recomposición salarial del 21,3% para septiembre y un 3% adicional en octubre, pero vinculó esa oferta a la posibilidad de que las universidades desistieran de la demanda que actualmente avanza en los tribunales federales.
“Fue tomado como un chantaje por todo el frente universitario porque la propuesta está muy lejos de lo que establece la ley y pretendía que se abandonara un reclamo que ya obtuvo pronunciamientos favorables en dos instancias judiciales”, afirmó.
Paros y clases públicas
Frente a la falta de avances, los sindicatos universitarios resolvieron profundizar las acciones de protesta. Barcelona confirmó que los docentes realizarán un paro entre el 16 y el 19 de junio, acompañado por actividades de visibilización en distintos puntos del país.
Entre las iniciativas previstas figura una clase pública el 16 de junio y una jornada nacional frente a los tribunales federales para reclamar una definición judicial sobre la aplicación efectiva de la ley sancionada por el Congreso.
Mientras tanto, las actividades académicas continuarán con normalidad hasta el inicio de las nuevas medidas adoptadas.
Una disputa que trasciende lo salarial
El conflicto ya excede la discusión paritaria. Las universidades reclaman la actualización de salarios, partidas de funcionamiento y becas estudiantiles, mientras que el Gobierno insiste en cuestionar la viabilidad financiera de la norma aprobada .
Para los gremios docentes, el litigio se ha convertido en una discusión de fondo sobre el sostenimiento de la educación superior pública. En ese aspecto, Barcelona advirtió que la continuidad del conflicto dependerá tanto de una eventual convocatoria oficial como de la resolución que adopte la Justicia.
La posibilidad de un paro por tiempo indeterminado
El dirigente reveló además que distintas organizaciones universitarias ya analizan los pasos a seguir para el segundo cuatrimestre y que entre las alternativas figura la convocatoria a un paro por tiempo indeterminado si no aparecen respuestas concretas.
“Todavía apostamos a que haya definiciones antes de llegar a una medida extrema, pero esa posibilidad está siendo evaluada”, señaló.
Con el calendario académico avanzando y sin señales de acercamiento entre las partes, las universidades volverán a convertirse en uno de los principales focos de conflicto social durante las próximas semanas. La combinación de reclamos salariales, demandas presupuestarias y litigios judiciales mantiene abierto un frente que, lejos de encontrar una salida, continúa escalando en intensidad.
-
Gremioshace 6 añosDieron a conocer el calendario de pagos anual de sueldos para estatales sanjuaninos
-
Localeshace 5 añosDetectan varios casos de trabajo esclavo en San Juan
-
Generalhace 5 añosMas de 300.000 niños fueron víctimas de la explotación laboral
-
Localeshace 4 añosCGT local: Moral asumió en la secretaría de Género
-
destacadahace 2 añosDesignan a Eugenia Cortona como la nueva subsecretaria de Empleo
-
Generalhace 3 añosLlaman a cubrir cargos en la Tecnicatura Superior en Criminalística
-
Generalhace 7 añosEmpresarios pyme se reunieron con Alberto Fernández y Carlos Heller
-
Gremioshace 3 añosUTHGRA acordó adelantar los aumentos
