CONÉCTATE CON NOSOTROS

Un informe revela que casi dos tercios de la población del Gran San Juan se encuentra por debajo de la línea de pobreza. El dato más alarmante: más de la mitad de quienes tienen empleo no logra sostener un nivel de vida adecuado.

La estructura social expone una realidad que interpela las lecturas tradicionales sobre el mercado laboral: el empleo dejó de ser garantía de bienestar. Así lo indica un estudio de la consultora Ethos, que sitúa al 65,68% de la población por debajo de la línea de pobreza, en un entramado donde los ingresos resultan insuficientes incluso para amplios sectores ocupados.

El diagnóstico inicial podría sugerir cierta estabilidad: más del 54% de la población relevada tiene trabajo. Sin embargo, esa aparente solidez se desvanece al analizar la calidad de los ingresos. El dato central del informe es contundente: el 55,41% de quienes están ocupados no alcanza a cubrir la canasta básica, lo que redefine el vínculo entre empleo y condiciones de vida.

La fragilidad se profundiza al observar la vida cotidiana de los hogares. Solo el 3,15% logra ahorrar, mientras que el 36,86% directamente no llega a fin de mes y otro 38,82% apenas logra cubrir sus gastos. En términos agregados, más del 75% de la población transita una economía doméstica con márgenes extremadamente ajustados, donde cualquier imprevisto puede desestabilizar el equilibrio financiero.

El mapa territorial agrega un elemento decisivo para comprender la magnitud del fenómeno. Departamentos como Chimbas, Rawson y Pocito concentran los indicadores más críticos, con elevados niveles de desocupación y una proporción significativa de hogares con ingresos insuficientes. En Chimbas, por ejemplo, más del 85% de la población se encuentra bajo la línea de pobreza, configurando uno de los cuadros más severos del aglomerado.

En contraste, Capital y Rivadavia presentan indicadores relativamente más favorables, aunque lejos de una situación holgada. En ambos casos, más de la mitad de la población continúa en situación de pobreza, lo que revela que las diferencias territoriales no modifican el patrón general de fragilidad, sino que establecen distintos grados de afectación dentro de un mismo entramado.

El análisis también pone en evidencia que la vulnerabilidad se intensifica fuera del mercado laboral. Entre los desocupados, el 76,42% se encuentra por debajo de la línea de pobreza, cifra que asciende al 82,94% en jubilados y pensionados. Sin embargo, el rasgo más disruptivo del estudio es que la inserción laboral tampoco garantiza una mejora sustancial en las condiciones de vida.

La educación emerge como un factor determinante en la posibilidad de acceder a mejores oportunidades. Los niveles más altos de formación muestran tasas de ocupación significativamente superiores y menores índices de desempleo. No obstante, incluso en estos segmentos, la mejora en la inserción laboral no siempre se traduce en ingresos suficientes, lo que sugiere limitaciones estructurales en la calidad del empleo disponible.

Otro aspecto relevante es la composición de los hogares. El informe muestra que la dificultad para sostener los gastos no se explica únicamente por la presencia de menores a cargo, sino también por factores como la edad y la dependencia de ingresos fijos. Esto amplía el universo de la vulnerabilidad y rompe con estereotipos tradicionales sobre los perfiles más afectados.

El panorama que describe el Gran San Juan plantea un desafío de fondo: la desconexión entre trabajo e ingresos suficientes. La existencia de una mayoría ocupada no se traduce en estabilidad material, lo que obliga a repensar las herramientas de política pública más allá de la generación de empleo. La evidencia sugiere que el problema no reside únicamente en la falta de empleo, sino en la capacidad de ese trabajo para sostener condiciones de vida dignas.

En este cuadro, la desigualdad territorial, la debilidad de los ingresos y la limitada capacidad de ahorro configuran una estructura social exigida, donde amplios sectores transitan su vida cotidiana bajo restricciones permanentes. La discusión, por lo tanto, ya no pasa solo por la inclusión laboral, sino por la calidad de esa inclusión y su capacidad de garantizar bienestar real.

destacada

Orrego busca aval legislativo para un plan de infraestructura de US$600 millones


El gobernador enviará a la Cámara de Diputados un proyecto para habilitar la obtención de crédito destinado a obras estratégicas. La iniciativa contempla viviendas, rutas, saneamiento, agua potable e infraestructura hídrica con el objetivo de acompañar el crecimiento económico que proyecta la provincia a partir de la expansión minera.

La administración de Marcelo Orrego decidió dar un paso de fuerte impacto en la planificación de largo plazo de San Juan. El Ejecutivo provincial enviará a la Cámara de Diputados un proyecto de ley que autoriza la búsqueda de financiamiento por hasta 600 millones de dólares para ejecutar un amplio programa de infraestructura orientado a sostener el crecimiento económico previsto para los próximos años.

La iniciativa, denominada Ley de Financiamiento de Infraestructura para el Desarrollo de San Juan, apunta a dotar al Estado provincial de herramientas que permitan acceder a líneas de crédito nacionales e internacionales destinadas exclusivamente a inversiones de capital y obras consideradas prioritarias.

El anuncio se produjo en un momento en el que la provincia busca posicionarse como uno de los principales polos mineros del país, especialmente a partir de los proyectos vinculados al cobre. Desde el Gobierno entienden que la llegada de nuevas inversiones exigirá una red de servicios, conectividad y equipamiento capaz de responder a una demanda creciente de infraestructura.

Durante la presentación, Orrego sostuvo que San Juan atraviesa una etapa decisiva y que el desafío consiste en anticiparse a los requerimientos que impondrá el nuevo ciclo productivo. La estrategia oficial apunta a evitar que el crecimiento económico avance más rápido que la capacidad de respuesta del Estado.

El programa contempla intervenciones en cuatro áreas centrales. La primera está vinculada al acceso a la vivienda, con la construcción de más de treinta barrios y la puesta en marcha de mil créditos habitacionales a través del Instituto Provincial de la Vivienda. El objetivo es atender una demanda que podría incrementarse en semultaneo al desarrollo de nuevos emprendimientos productivos.

El segundo eje se concentra en la conectividad vial. Allí aparecen obras sobre corredores estratégicos, accesos provinciales y rutas que cumplen un papel clave para el transporte de personas, insumos y producción.

La gestión eficiente del recurso hídrico constituye otro de los capítulos prioritarios. El proyecto prevé inversiones destinadas a optimizar sistemas de riego, mejorar la infraestructura de distribución y fortalecer la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades productivas.

A ello se suman trabajos de saneamiento y ampliación de redes de agua potable y cloacas, considerados esenciales para acompañar el crecimiento demográfico y mejorar la calidad de vida en distintos departamentos.

La propuesta surge además en un contexto marcado por el repliegue de la inversión pública nacional. La decisión del Gobierno de Javier Milei de reducir significativamente el financiamiento de obras trasladó a las provincias la responsabilidad de buscar mecanismos alternativos para sostener proyectos de gran escala.

En ese cuadro, varias jurisdicciones comenzaron a explorar esquemas de endeudamiento y financiamiento externo para mantener activos sus planes de infraestructura. San Juan pretende sumarse a esa tendencia aprovechando una situación fiscal ordenada y las expectativas económicas generadas por el avance de la actividad minera.

Desde el equipo económico provincial remarcan que la iniciativa no responde a una necesidad coyuntural de recursos, sino a una estrategia destinada a construir las condiciones que permitan consolidar el desarrollo futuro. La premisa oficial es que la infraestructura debe preceder al crecimiento y no correr detrás de él.

El debate ahora quedará en manos de la Legislatura. Si obtiene el respaldo parlamentario, el Gobierno contará con la autorización necesaria para iniciar gestiones ante organismos financieros y mercados de crédito, en busca de recursos destinados a una transformación que la administración provincial considera determinante para la próxima etapa de San Juan.

Más allá de la discusión sobre las fuentes de financiamiento, la iniciativa revela una definición política clara: apostar a la obra pública como herramienta de competitividad, generación de empleo y preparación territorial frente a una situación financiera que podría modificar de manera profunda la estructura productiva de la provincia durante la próxima década.

Continúe Leyendo

destacada

Boom de motos: el auge del reparto y la búsqueda de ingresos sostienen la demanda

Las motos sostienen su expansión y reflejan el avance de nuevas formas de empleo
El mercado de motovehículos continúa exhibiendo uno de los desempeños más sólidos de la economía argentina. Aunque durante mayo se observó una desaceleración respecto del mes anterior, los niveles de patentamiento permanecen entre los más elevados de los últimos años, impulsados por la expansión de las aplicaciones de reparto, la movilidad laboral independiente y la búsqueda de alternativas de ingresos frente a un escenario económico exigente.

De acuerdo con los datos difundidos por la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), durante mayo se registraron 66.851 unidades nuevas, lo que representa un incremento interanual del 25,4% respecto del mismo período del año pasado.

La comparación mensual muestra una corrección luego del excepcional desempeño de abril. Sin embargo, el volumen de operaciones continúa ubicándose en niveles históricamente elevados para el sector y confirma una tendencia de fuerte crecimiento que se mantiene desde comienzos de año.

Los números acumulados refuerzan esa dinámica. Entre enero y mayo se patentaron 369.468 motocicletas, un salto del 43,2% frente al mismo período de 2025. El dato consolida a los motovehículos como uno de los segmentos de mayor expansión dentro del mercado automotor argentino.

El fenómeno del trabajo sobre dos ruedas

Detrás de la recuperación del sector aparecen múltiples factores. Además de la mayor accesibilidad económica frente al automóvil, la motocicleta se convirtió en una herramienta central para miles de trabajadores vinculados a plataformas de reparto, mensajería y servicios urbanos.

La proliferación de aplicaciones de delivery y transporte de mercaderías generó una demanda sostenida de unidades de baja cilindrada, especialmente aquellas que combinan bajo costo de adquisición, reducido consumo de combustible y mantenimiento accesible.

En ese contexto, los modelos utilitarios continúan liderando las preferencias de los compradores, configurando un mercado dominado por vehículos destinados principalmente al trabajo cotidiano.

Las marcas que lideran el mercado

Honda volvió a encabezar el ranking nacional de patentamientos durante mayo, ratificando una posición que mantiene desde hace años. Detrás se ubicaron Gilera y Keller, que logró recuperar terreno y regresar al podio de las marcas más elegidas por los usuarios.
Más atrás quedaron Motomel y Corven, que continúan concentrando una parte significativa de las ventas del segmento popular.

En cuanto a los modelos, la Keller KN 110-8 se convirtió en la motocicleta más patentada del mes, desplazando del liderazgo a otras unidades que venían encabezando las estadísticas. La acompañaron en los primeros puestos la Honda Wave 110 y la Gilera Smash, tres referentes tradicionales dentro del mercado de baja cilindrada.

Un indicador que también refleja la realidad económica

Más allá de los números comerciales, el crecimiento sostenido del sector se interpreta como una señal de las transformaciones que atraviesa el mercado laboral. Para numerosos trabajadores, la adquisición de una motocicleta representa hoy una herramienta de subsistencia, una vía para complementar ingresos o una oportunidad de inserción en actividades vinculadas a la logística urbana.

Por esa razón, el notable incremento de los patentamientos no sólo habla de un mercado en expansión. También refleja la creciente importancia que adquieren las economías de plataformas y las modalidades de trabajo independientes dentro de la estructura productiva argentina.

Con más de 369.000 unidades registradas en apenas cinco meses, el negocio de las motos transita uno de sus mejores momentos. El desafío para el sector será sostener ese ritmo durante la segunda mitad del año en un contexto donde el consumo masivo continúa mostrando señales de fragilidad, pero donde la necesidad de movilidad y generación de ingresos mantiene firme la demanda de vehículos de bajo costo.

Continúe Leyendo

destacada

La reforma laboral entra en vigencia y abre una nueva disputa con los sindicatos

La reglamentación de la Ley 27.802 introduce modificaciones sobre negociación colectiva, representación sindical, registración de trabajadores, plataformas digitales y sistemas de indemnización. Mientras el oficialismo habla de modernización y simplificación administrativa, el movimiento sindical advierte sobre un avance que altera pilares históricos de la legislación laboral argentina.

La administración de Javier Milei dio un paso decisivo en la implementación de la reforma laboral al publicar el Decreto 407/2026, norma que reglamenta buena parte de la Ley 27.802 y redefine aspectos centrales del funcionamiento del mercado de trabajo argentino.

La disposición, difundida a través del Boletín Oficial, alcanza a una amplia variedad de institutos laborales y modifica procedimientos vinculados con la registración de personal, la negociación colectiva, la actividad sindical, los sistemas indemnizatorios y las nuevas modalidades de empleo asociadas a las plataformas digitales.

La iniciativa representa uno de los movimientos más profundos sobre la arquitectura laboral vigente desde el retorno democrático y anticipa un ámbito de fuerte debate político, jurídico y sindical.

Uno de los puntos centrales de la reglamentación se concentra en la simplificación de los mecanismos administrativos. A partir de ahora, la registración de trabajadores quedará integrada a los sistemas administrados por ARCA, reemplazando diversos procedimientos documentales que hasta el momento debían cumplirse de manera independiente.

En este sentido, el Ejecutivo estableció un nuevo formato obligatorio para los recibos de haberes. Además de consignar las remuneraciones percibidas por cada empleado, el documento deberá reflejar el conjunto de obligaciones asociadas a la relación laboral, incluyendo contribuciones patronales, aportes previsionales, cobertura de salud, riesgos del trabajo y otros conceptos vinculados al empleo formal.

La reglamentación también introduce cambios significativos en el terreno de la negociación colectiva. El texto habilita procesos de revisión para acuerdos convencionales sin plazo determinado o vencidos y redefine criterios de representación empresaria dentro de las mesas paritarias.

Otro de los capítulos más sensibles involucra a las organizaciones sindicales. El decreto incorpora nuevas disposiciones sobre licencias gremiales, funcionamiento de cuerpos directivos, tutela sindical y aportes convencionales. Asimismo, establece mecanismos de control vinculados al padrón de afiliados y fija requisitos de comunicación previa para determinadas actividades sindicales, una decisión que ya despertó cuestionamientos en distintos sectores del movimiento obrero.

Las transformaciones alcanzan además a la denominada economía de plataformas. La normativa traslada a la Secretaría de Transporte competencias relacionadas con la actividad de aplicaciones de reparto y movilidad, mientras que la Secretaría de Trabajo conservará facultades limitadas a eventuales procesos de negociación colectiva.

Para especialistas en derecho laboral y referentes sindicales, este cambio implica una redefinición conceptual de la actividad, que deja de ser abordada prioritariamente desde la perspectiva laboral para pasar a un esquema regulatorio vinculado a la prestación de servicios y la logística.

En simultáneo, el Gobierno avanzó con la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo destinado a financiar futuras indemnizaciones mediante instrumentos administrados por el sistema financiero. El nuevo esquema prevé aportes empresariales periódicos y contempla la utilización de fondos comunes de inversión y fideicomisos bajo supervisión de la Comisión Nacional de Valores.

Según lo establecido oficialmente, el régimen comenzará a funcionar a partir del 1 de noviembre y estará articulado con mecanismos de seguimiento y trazabilidad que involucrarán tanto a organismos tributarios como a entidades de control financiero.

Desde la Casa Rosada sostienen que las modificaciones apuntan a dotar de mayor previsibilidad al sistema, reducir litigiosidad y modernizar estructuras administrativas. Sin embargo, numerosas organizaciones gremiales interpretan que la reforma consolida una transferencia de poder desde la negociación colectiva hacia ámbitos de decisión empresaria y financiera.

La puesta en marcha del Decreto 407 inaugura así una nueva etapa en el debate sobre el futuro del trabajo en la Argentina. Con posiciones enfrentadas entre el Gobierno y el sindicalismo, las discusiones sobre representación, derechos laborales y modalidades de contratación prometen ocupar un lugar central en la agenda política y social de los próximos meses.

Continúe Leyendo

Tendencias