CONÉCTATE CON NOSOTROS

La diputada de La Libertad Avanza cuestionó el entendimiento alcanzado entre el Gobierno, los rectores y los gremios para recomponer salarios y presupuesto. Mientras las autoridades universitarias lo presentan como una solución parcial, crecen las críticas desde sectores docentes y estudiantiles que denuncian una renuncia al reclamo original.

El acuerdo firmado entre el Gobierno nacional, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las federaciones gremiales universitarias abrió una nueva disputa dentro del sistema de educación superior. La diputada nacional Marcela Pagano cuestionó duramente el entendimiento alcanzado para recomponer salarios, gastos de funcionamiento y becas estudiantiles, y sostuvo que la negociación implica, en los hechos, el abandono de la Ley de Financiamiento Universitario impulsada por la comunidad académica durante los últimos dos años.

La legisladora afirmó que el convenio representa “el certificado de defunción” de la norma aprobada por el Congreso y actualmente judicializada. A través de una extensa publicación, aseguró que la universidad pública contaba con respaldo legislativo y con una causa abierta en la Corte Suprema que mantenía vigente el reclamo por el cumplimiento integral de la ley, por lo que interpretó la firma del acuerdo como una salida política que desactiva la presión institucional construida alrededor de esa demanda.

La disputa prolongada se explica por la diferencia entre los montos reclamados originalmente y los finalmente reconocidos por el Ejecutivo. El convenio establece una recomposición de la masa salarial del 24,33%, distribuida en un incremento del 21,33% a partir de junio y otro 3% en octubre. Según los sectores críticos, la pérdida acumulada del poder adquisitivo entre 2024 y 2026 ronda el 52%, por lo que el entendimiento cubre menos de la mitad del deterioro registrado durante ese período.

El acuerdo también contempla una actualización del 20% para los gastos de funcionamiento de las universidades nacionales, una partida adicional de 50.000 millones de pesos destinada a hospitales universitarios y un incremento del 50% en las Becas Manuel Belgrano. Para el Gobierno y las autoridades universitarias, estas medidas permiten aliviar la emergencia financiera que atraviesan numerosas casas de estudio y garantizar la continuidad de actividades académicas, científicas y de extensión.

Sin embargo, las objeciones no provienen únicamente de sectores opositores. En distintas universidades comenzaron a multiplicarse cuestionamientos desde agrupaciones docentes, no docentes y estudiantiles que consideran insuficiente la propuesta y rechazan la forma en que fue negociada. El principal señalamiento apunta a la ausencia de consultas amplias previas a la firma y a la rapidez con la que se cerró un acuerdo que modifica el eje de una movilización que durante meses logró sostener una inusual cohesión dentro del sistema universitario.

Pagano fue especialmente crítica con rectores y dirigentes sindicales. Según su interpretación, la negociación permitió resolver urgencias presupuestarias inmediatas, pero dejó sin efecto el reclamo integral por el cumplimiento de una ley que, de aplicarse plenamente, habría significado una transferencia de recursos significativamente superior. La diputada sostuvo que el costo estimado de implementar la norma rondaba los 2,5 billones de pesos, mientras que el acuerdo alcanzado implicaría desembolsos cercanos a los 800.000 millones, una diferencia de aproximadamente 1,7 billones.

La discusión también tiene una dimensión judicial. Aunque las autoridades universitarias y los gremios insisten en que la demanda por la ley de financiamiento continuará su curso ante la Corte Suprema, varios actores del ámbito académico consideran que la firma del acuerdo modifica el escenario político que rodeaba al expediente. Para los sectores más críticos, la negociación reduce la presión sobre el máximo tribunal y debilita la expectativa de una resolución favorable en el corto plazo.

El desacuerdo dejó al descubierto una fractura que hasta hace pocas semanas parecía improbable. Las multitudinarias marchas federales, el respaldo parlamentario a la ley y la resistencia al veto presidencial habían consolidado un amplio consenso dentro del sistema universitario. La firma del entendimiento alteró ese equilibrio y abrió un debate sobre los límites de la negociación, la representatividad de quienes participaron de ella y la estrategia que deberá seguir la comunidad académica frente al Gobierno.

Más allá de las posiciones enfrentadas, el episodio refleja una discusión de fondo que seguirá atravesando a las universidades públicas durante los próximos meses: si la prioridad debe ser asegurar recursos inmediatos para sostener el funcionamiento cotidiano o mantener el enfrentamiento institucional cada vez más amplio por un esquema de financiamiento permanente. Entre la necesidad de garantizar la operatividad presente y la aspiración de recuperar todo lo perdido en los últimos años, el sistema universitario enfrenta ahora uno de los debates más complejos desde el inicio del conflicto presupuestario.

destacada

La inflación volvió a acelerarse: 1,9% en septiembre y 33,4% interanual

El Índice de Precios al Consumidor registró un incremento de 1,9% en septiembre, dos décimas por encima de agosto. Según el INDEC, la variación interanual llegó al 33,4%, mientras que el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 alcanzó el 23,6%.

La evolución del indicador muestra que, pese a la desaceleración registrada en períodos anteriores, el costo de vida mantiene presiones que inciden sobre el poder adquisitivo de los hogares.

Entre los componentes que traccionaron el indicador, sobresalió la suba en Alimentos y bebidas. Este rubro afecta de manera directa la economía familiar, ensañándose con los sectores más vulnerables. Por ello, la trayectoria de la canasta básica resulta indispensable para ponderar el costo de vida real por encima de la inflación promedio.

La aceleración mensual vuelve a poner el foco sobre la evolución de los precios y su relación con los ingresos. Aunque la variación interanual se mantiene por debajo de los registros de años anteriores, la continuidad de los aumentos condiciona la capacidad de compra de salarios y jubilaciones.

El indicador de septiembre servirá como marco de referencia para las negociaciones salariales y la planificación financiera de los hogares, en un contexto donde la dinámica de precios continúa condicionando el consumo y la recomposición del poder de compra.

Continúe Leyendo

destacada

Cuatro días de paro en PAMI: qué pasará con las consultas en San Juan

La huelga nacional convocada por APPAMIA se extenderá hasta el viernes. Mientras un grupo de profesionales reprogramará consultas no urgentes y garantizará guardias y recetas, la Asociación de Médicos de Cabecera provincial resolvió mantener la atención habitual. El reclamo apunta a recuperar ingresos tras el cambio en el sistema de pagos aplicado en abril.

El paro nacional de 96 horas de médicos de cabecera y odontólogos de PAMI abrió una división entre los profesionales de San Juan. Mientras prestadores adheridos a la medida reprogramarán turnos no urgentes hasta el viernes 16 de octubre, la Asociación de Médicos de Cabecera de la provincia resolvió no sumarse a la huelga y mantener las consultas habituales para jubilados y pensionados.

La protesta, convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), reclama una actualización de los honorarios y cuestiona el cambio en la modalidad de pago aplicado en abril. Sandra Brizuela, delegada sindical en San Juan, afirmó que la modificación redujo más del 50% los ingresos que percibían algunos profesionales. En los consultorios que adhieran, se garantizarán las urgencias y la emisión de recetas.

Miguel Coria, presidente de la Asociación de Médicos de Cabecera provincial, calificó el reclamo como «totalmente justo», pero explicó que la entidad decidió preservar la atención para evitar que los jubilados vuelvan a sufrir interrupciones. Aclaró que los pacientes podrán concurrir con normalidad, salvo ausencias particulares de los profesionales.

La principal disputa gira en torno al pago fijo por afiliado. Los médicos de cabecera reciben actualmente $2.700 por paciente y reclaman elevar la cápita a entre $4.000 y $4.500. Brizuela sostuvo que un profesional con 500 afiliados puede percibir alrededor de $1,4 millones mensuales, frente a los $2,8 millones que, según su comparación, cobraba antes de la modificación.

Los odontólogos también exigen una recomposición por los costos de los insumos y el funcionamiento de sus consultorios. Los montos reclamados varían según las entidades y las prestaciones contempladas: APPAMIA exige elevar los valores por afiliado y denuncia una fuerte pérdida de ingresos reales desde abril.

Coria reveló, además, que diez médicos de cabecera renunciaron en San Juan desde el cambio en el sistema de pagos. La asociación considera que la discusión debe concentrarse en una actualización que permita sostener los consultorios sin trasladar el costo a los pacientes.

Desde PAMI a nivel nacional, en tanto, señalaron que mantienen abiertas las instancias de diálogo y que revisarán los valores dentro de sus posibilidades presupuestarias. También defendieron la unificación de las cápitas como una medida destinada a simplificar el sistema, y recordaron que existen pagos adicionales por determinadas prestaciones.

Continúe Leyendo

destacada

Mejoras edilicias en Zonda: finalizaron las obras de modernización de la Comisaría 14ª

Los trabajos demandaron 60 días, entre julio y septiembre, y comprendieron la renovación de sanitarios, pintura general y mejoras en el acceso a las cocheras. Durante el acto, el gobernador Marcelo Orrego defendió la incorporación de equipamiento y recursos para la Policía provincial. Las obras se ejecutaron en el edificio existente, de 228,84 metros cuadrados, sin ampliar su superficie.

En el marco de la inauguración, el gobernador relacionó las mejoras de infraestructura con las políticas de seguridad provincial vigentes. Manifestó que el inicio de su administración estuvo marcado por un diagnóstico crítico del parque automotor y del equipamiento técnico, caracterizado por el mal funcionamiento de las cámaras de vigilancia, la inmovilidad de la flota vehicular y el vencimiento de los chalecos de protección.

«La seguridad es una prioridad absoluta», afirmó Orrego. También mencionó la incorporación de camionetas, automóviles, motocicletas, dispositivos Byrna y Taser, además de chalecos balísticos, junto con acciones de capacitación y nuevas licitaciones.

Tres intervenciones principales

Los trabajos fueron impulsados por el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía y ejecutados por la empresa contratista Iván Ramírez. La intervención comprendió tres áreas principales:

Sanitarios: modificación y adecuación integral para mejorar las condiciones de uso del personal y de los ciudadanos.

Mantenimiento edilicio: pintura interior y exterior para recuperar las condiciones de conservación y salubridad.

Acceso a cocheras: construcción de un contrapiso para facilitar la circulación de vehículos y mejorar el escurrimiento del agua.

Las tareas comenzaron en julio de 2026 y concluyeron en septiembre, dentro del plazo previsto de 60 días. Según la información oficial, el objetivo fue preservar la estructura original y mejorar su funcionamiento cotidiano.

Continúe Leyendo

Tendencias