CONÉCTATE CON NOSOTROS

Tras quedar relegada por la prioridad otorgada a la reforma laboral, la actualización de la Ley N° 26.639 sobre preservación de glaciares y ambiente periglacial será tratada el 26 de febrero en sesión especial. El debate combina aristas ambientales, intereses mineros estratégicos y discusiones constitucionales sobre competencias entre Nación y provincias.

Después de semanas de especulaciones y versiones cruzadas, el Senado fijó fecha para uno de los debates más sensibles del período de sesiones extraordinarias: la actualización de la Ley de Glaciares y del Ambiente Periglacial. La convocatoria, formalizada en el marco del Decreto 24/2026, establece que el proyecto será tratado el jueves 26 de febrero a las 11, en una sesión pública especial que podría reconfigurar el equilibrio entre preservación ambiental y desarrollo extractivo.

La iniciativa busca introducir precisiones técnicas y normativas sobre el ambiente periglacial contemplado en la Ley 26.639, vigente desde 2010. Su tratamiento había sido postergado a comienzos de mes cuando el oficialismo —alineado con la agenda del presidente Javier Milei— decidió concentrar capital político en la reforma laboral. En este sentido, fuentes parlamentarias admitieron que no estaban garantizados los votos necesarios para avanzar con una discusión que combina tecnicismo jurídico y alta sensibilidad social.

“En el Senado lo tenemos más complicado”, deslizó entonces un legislador bajo reserva, en alusión a resistencias dentro de bloques justicialistas y radicales. La controversia no es meramente terminológica: detrás de la definición de “ambiente periglacial” se juega el alcance de las restricciones que pueden pesar sobre emprendimientos mineros en zonas cordilleranas.

San Juan como epicentro del debate

La discusión adquiere especial relevancia en San Juan, donde la actividad minera constituye uno de los pilares de la economía provincial. Allí confluyen áreas protegidas y proyectos de gran escala que, bajo la redacción actual, quedan alcanzados por limitaciones estrictas.

El caso paradigmático es el yacimiento de cobre El Pachón, ubicado en Calingasta. El emprendimiento incluye un glaciar de escombro o “glaciar petrificado” que, según estudios técnicos locales, no cumpliría funciones hídricas relevantes. Sin embargo, la normativa vigente lo encuadra dentro de la protección del ambiente periglacial, lo que dificulta su desarrollo.

Los impulsores de la reforma sostienen que el objetivo no es flexibilizar la tutela ambiental, sino otorgar mayor claridad conceptual y herramientas a las provincias para evaluar casos específicos en función de criterios científicos. Desde el sector minero reconocen, no obstante, que el asunto presenta complejidades constitucionales. La distribución de competencias entre la Nación —que dicta los presupuestos mínimos de protección— y las jurisdicciones provinciales, titulares del dominio originario de los recursos naturales, constituye un punto neurálgico que podría derivar en futuros litigios.

Estrategia política y cálculo parlamentario

El oficialismo optó por desdoblar el tratamiento respecto de la reforma laboral para evitar la superposición de conflictos en la calle. La simultaneidad de manifestaciones sindicales y ambientales, evaluaron en la Casa Rosada, habría elevado el costo político de ambas discusiones.

Desde ámbitos vinculados a la minería descartan una oposición monolítica del radicalismo y relativizan la idea de un rechazo frontal. Más bien describen un escenario de negociación fina, donde el texto deberá ajustarse para cosechar adhesiones sin desnaturalizar su espíritu.

El factor sanjuanino: votos bajo la lupa

La atención se concentra ahora en el posicionamiento de los senadores por San Juan. Sergio Uñac, con antecedentes de gestión favorable al desarrollo minero pero señales recientes de cautela política, mantiene su voto en reserva, lo que añade incertidumbre a la aritmética parlamentaria.

Por su parte, Celeste Giménez, alineada con La Cámpora, se perfila como una voz crítica a cualquier modificación que pueda interpretarse como una ampliación de márgenes para el sector extractivo. En el oficialismo, el senador Bruno Olivera acompañaría la postura del Gobierno nacional, respaldando la actualización normativa.

Un debate que excede la coyuntura

Más allá del resultado, la votación del 26 de febrero trasciende la agenda inmediata. La discusión expone una tensión estructural: cómo compatibilizar estándares ambientales exigentes con la explotación de recursos estratégicos en un país que necesita divisas y crecimiento productivo.

El desafío radica en evitar simplificaciones. Ni el desarrollo puede prescindir de la sustentabilidad, ni la protección ambiental puede desentenderse de las realidades económicas regionales. La clave estará en la calidad técnica del texto y en la capacidad del sistema político para alcanzar consensos que trasciendan la coyuntura.

La sesión del jueves, en definitiva, pondrá a prueba algo más que una mayoría circunstancial: medirá la aptitud del Senado para deliberar con rigor sobre un asunto donde confluyen ciencia, derecho, economía y política. En ese cruce de intereses se juega no solo el destino de un proyecto minero o de una norma ambiental, sino la credibilidad institucional frente a un debate que interpela al modelo de desarrollo argentino.

destacada

Siete de cada diez argentinos consideran mala la economía del país

El relevamiento de septiembre de Latam Pulse, elaborado por AtlasIntel y Bloomberg sobre 2.067 personas, registró una evaluación negativa de la economía nacional para el 71% de los consultados y del mercado laboral para el 75%. Además, el 55% espera que la economía empeore y el 58,5% prevé reducir sus compras de bienes duraderos.

El deterioro percibido también alcanza a las finanzas familiares: seis de cada diez consultados calificaron como mala la economía de sus hogares. Apenas el 20% la consideró buena, mientras que otro 20% la definió como normal. En la evaluación de la economía nacional, el 21% expresó una opinión favorable y el 9% la calificó como normal.

Las expectativas para los próximos seis meses tampoco anticipan una mejora generalizada. El 55% cree que la economía argentina empeorará, frente al 31% que espera una recuperación y el 14% que no prevé cambios. Respecto del empleo, el 57% pronostica un deterioro, mientras que el 31% espera una mejora y el 12% considera que permanecerá sin variaciones.

La perspectiva sobre los ingresos familiares es algo menos negativa, aunque predomina la cautela: el 48% espera que la economía de su hogar empeore, el 32% confía en una mejora y el 20% no anticipa modificaciones.Menos compras y mayor preocupación por los precios
La incertidumbre también se traduce en decisiones concretas de consumo. El 58,5% de los encuestados prevé reducir las compras de bienes duraderos, como electrodomésticos y otros productos de mayor valor, mientras que el 27,3% mantendría su nivel de adquisiciones y apenas el 14,2% planea aumentarlo.

La proporción de quienes anticipan un recorte en esas compras creció 11,3 puntos porcentuales frente a agosto. El dato refleja una mayor disposición a postergar gastos que no se consideran inmediatos, una conducta que puede repercutir sobre las ventas comerciales y la producción vinculada al mercado interno.

En materia de precios, el indicador de percepción de la inflación actual pasó de 27,9 puntos en agosto a 30,6 en septiembre. Las expectativas inflacionarias para el semestre siguiente también subieron, de 8,8 a 9,1 puntos.

Corrupción y desempleo, al frente de las preocupaciones

La encuesta también identificó los principales problemas que preocupan a la población. La corrupción encabezó las respuestas, con el 50,3%, seguida por el desempleo, con el 44%. La impunidad y el sistema judicial reunieron el 34,6%; la economía, el 32,2%; y los altos precios y la inflación, el 27,8%.

El debilitamiento de la democracia y las instituciones, junto con la educación, obtuvo el 20,2% en cada caso, mientras que la inseguridad alcanzó el 18,9%.

Continúe Leyendo

destacada

Naturgy deberá presentar cronogramas para completar las obras eléctricas pendientes

El organismo regulador intimó a Naturgy San Juan a presentar cronogramas ejecutivos y completar las interconexiones pendientes antes del período de mayor consumo. Una auditoría de septiembre verificó un avance del 83% sobre los $28.011 millones presupuestados para la primera etapa de inversiones.

El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) solicitó a Naturgy San Juan a acelerar las obras que acumulan demoras y precisar los plazos para completar las instalaciones necesarias antes del verano. La exigencia apunta a que los transformadores y otros equipos incorporados a la red puedan entrar en servicio sin que las tareas pendientes posterguen el refuerzo del suministro durante los meses de mayor demanda.

Además el organísmo estatal, anticipó que mantendrá auditorías periódicas para verificar el cumplimiento de los plazos y comprobar que las inversiones se traduzcan en mejoras efectivas de la capacidad y confiabilidad del sistema eléctrico provincial.

Una inversión de $28.011 millones

La auditoría correspondiente a septiembre de 2026 constató un avance equivalente al 83% del monto presupuestado para la primera fase del programa de inversiones 2026-2031, que contempla $28.011.221.140 financiados mediante créditos nacionales y fondos provinciales.

Entre las intervenciones relevadas figura el Campo de Transformación N.º 2 de la estación Albardón-Chimbas, cuyo nuevo transformador permanece en fabricación. También se verificaron avances en las estaciones San Juan Sur e Ischigualasto.

En materia de infraestructura edilicia, las obras de Sargento Cabral, en Rivadavia; Pistacho, en 25 de Mayo; Cerrillo, en Sarmiento; Casa de Gobierno; y Caleras/Termas, en Albardón, se encuentran terminadas o próximas a concluir. El montaje de celdas eléctricas de 33 kV y 13,2 kV alcanzó el 98% en Sargento Cabral y el 100% en la estación Olivos.

La distribuidora también avanzó en la adquisición de equipamiento y en la provisión de transformadores destinados a distintas localidades de San Juan.

Más capacidad y conectividad para la red

El programa comprende, además, la normalización de la estación transformadora Huaco, la construcción de un alimentador de 33 kV entre CAVIC y Pueyrredón y la instalación de antenas satelitales de órbita baja para mejorar la conectividad de instalaciones ubicadas en áreas alejadas.

La intimación del EPRE obliga a priorizar los plazos regulatorios. Con obras pendientes, el desafío es poner en funcionamiento las nuevas instalaciones antes del verano para soportar el aumento del consumo eléctrico.

Continúe Leyendo

destacada

Las empresas proyectan aumentos salariales del 22% para 2027

Las empresas argentinas presupuestan aumentos salariales del 22,8% para 2027, con una previsión de inflación del 22,4%, según una encuesta de la consultora WTW. El relevamiento, presentado durante su Seminario Anual sobre Compensaciones y Beneficios, muestra que las compañías comenzaron a definir sus pautas de actualización para el personal fuera de convenio, con incrementos que, en esta primera etapa, se mantienen prácticamente alineados con los precios esperados. El 76% prevé distribuir los aumentos en dos o tres instancias, mientras que la mayoría no planea modificar los presupuestos de 2026.

El 56% de las empresas ya trabaja en el presupuesto salarial para el próximo año, mientras que el 44% todavía no inició esa tarea. Entre las compañías que avanzaron con las estimaciones, tanto la inflación proyectada como los ajustes salariales tienen una mediana del 22%, aunque los promedios se ubican en 22,4% y 22,8%, respectivamente.

Dos o tres aumentos concentrarían la mayoría de los ajustes

La modalidad de actualización también comienza a definirse. El 76% de las compañías prevé aplicar dos o tres incrementos durante 2027: el 38% contempla dos revisiones y otro 38%, tres.

Para el primer trimestre, la mediana del aumento acumulado previsto es del 10%, mientras que para el primer semestre alcanza el 10,1%. La referencia anual se mantiene en el 22%, aunque los porcentajes finales dependerán de la evolución económica y de las decisiones que adopte cada empleador.

Las previsiones presentan diferencias según la rama de actividad. Los servicios profesionales encabezan las estimaciones, con una mediana del 24%. Consumo, química, plásticos y pintura, y alta tecnología proyectan subas del 23%. En el extremo inferior, energía prevé un 20% y bancos y entidades financieras, un 21%.

Cautela para el cierre de 2026

Las decisiones pendientes sobre los salarios de este año reflejan una conducta más conservadora. El 58% de las empresas no prevé modificar el presupuesto salarial de 2026, mientras que el 34% todavía evalúa posibles cambios y apenas el 8% anticipa una revisión.
También permanece abierta la posibilidad de aplicar un ajuste compensatorio —conocido como catch up— al comienzo de 2027 para recuperar diferencias frente a la inflación. El 49% de las compañías descarta esa alternativa, el 39% la mantiene bajo análisis y el 12% confirmó que la implementará. Entre estas últimas, la mediana del incremento adicional previsto es del 5%.

Las cifras de WTW corresponden a proyecciones empresariales y no constituyen aumentos acordados ni garantizados para el conjunto de los trabajadores. Su evolución estará condicionada por la inflación efectiva, el desempeño de cada compañía y las decisiones que se adopten durante las negociaciones salariales.

Continúe Leyendo

Tendencias