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Con 59 votos a favor, 9 en contra y 3 abstenciones, el Senado insistió en la sanción de la norma que establece la distribución diaria y automática de los Aportes del Tesoro Nacional entre las provincias. Se trata de otra derrota para la Casa Rosada, que deberá enfrentar ahora el debate en Diputados.

En una sesión acalorada, llena de tensión política y con fuerte presencia de gobernadores en los pasillos del Congreso, el Senado de la Nación rechazó este jueves el veto del presidente Javier Milei a la ley que establece la redistribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) hacia las provincias. La votación finalizó con 59 votos afirmativos, 9 negativos y 3 abstenciones, configurando un nuevo traspié legislativo para el Gobierno nacional.

El debate comenzó pasadas las 11 de la mañana, bajo la conducción de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Solo seis senadores de La Libertad Avanza, junto a los cordobeses Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero (PRO), y el formoseño Francisco Paoltroni, se expresaron en contra de la insistencia. Las abstenciones correspondieron al entrerriano Alfredo De Ángeli y a los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri.

La norma impulsada por los gobernadores incorpora un artículo a la Ley 11.672 (complementaria permanente de presupuesto), para que los recursos distribuidos por el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional —creado por la Ley 23.548 de Coparticipación— se asignen de manera diaria, automática y en igualdad de condiciones a lo previsto en el artículo 6 de dicha norma. De esta manera, esos fondos pasarían a integrarse a la masa coparticipable, limitando la discrecionalidad del Ejecutivo en su manejo.

Durante el debate, el senador pampeano Daniel Bensusán advirtió que “con este nuevo veto el presidente otra vez acusa a las provincias de irresponsables, con una burda mentira, porque Milei y sus secuaces quieren hacer creer que los ATN se usarán en gastos corrientes”.

Por su parte, el radical bonaerense Maximiliano Abad remarcó que “no solo se trata de una ley vetada sino de cómo se concibe el federalismo”. Según sostuvo, el Gobierno prioriza el ajuste fiscal por encima del desarrollo provincial: “Sin provincias fuertes no hay país posible; el federalismo es condición necesaria para el desarrollo argentino”.

En la misma línea, el radical fueguino Pablo Blanco cuestionó que las provincias reciben apenas entre el 26% y el 28% de la recaudación nacional, mientras la Nación concentra el resto: “Encima, se queda con la distribución de los ATN, que reparte según conveniencias políticas”.

La catamarqueña Lucía Corpacci fue más allá al sostener que “votar contra el veto de Milei es votar contra un modus operandi que desconoce al Congreso, al pueblo y a la Constitución Nacional”.

Desde el oficialismo, Francisco Paoltroni, que respaldó al Ejecutivo, pidió reconocer “las muchas cosas que están funcionando bien”, como los sectores minero, hidrocarburífero y ganadero. A la vez, advirtió que la disputa política “conduce a una inestabilidad económica que atenta contra todos”.

Con esta decisión, el Senado remite ahora el tema a la Cámara de Diputados, donde la situación se presenta más difícil para los gobernadores. En esa instancia, cuando la ley se aprobó inicialmente, los votos negativos alcanzaron 90, número suficiente para sostener el veto si se repite la misma correlación de fuerzas.

El rechazo del Senado al veto presidencial sobre los Aportes del Tesoro Nacional constituye un triunfo político para los gobernadores y un nuevo golpe para la estrategia legislativa de Javier Milei. La decisión refleja el malestar de gran parte de la dirigencia política frente al manejo centralizado de los recursos y reaviva la discusión sobre el federalismo fiscal en Argentina. Sin embargo, la pulseada aún no está cerrada: el desenlace final dependerá de lo que suceda en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo y sus aliados podrían inclinar la balanza en favor de sostener el veto.

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El IPC fue del 2,6%, aunque transporte, tarifas y educación continúan golpeando el consumo

El Índice de Precios al Consumidor registró en abril una suba del 2,6%, según informó el INDEC. Aunque el dato mostró una desaceleración respecto de marzo, el encarecimiento de transporte, educación, energía y alquileres mantiene bajo fuerte presión el presupuesto de trabajadores y sectores medios.

La inflación volvió a mostrar en abril una desaceleración estadística, aunque la mejora numérica todavía no logra traducirse en alivio concreto para amplios sectores sociales. Según el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual del 2,6%, por debajo del 3,4% de marzo. Sin embargo, el acumulado del primer cuatrimestre alcanzó el 12,3% y la variación interanual trepó al 32,4%, confirmando que el proceso inflacionario continúa impactando de lleno sobre el poder adquisitivo.

Detrás del dato general aparece una realidad menos homogénea. Los mayores incrementos volvieron a concentrarse en rubros vinculados a gastos indispensables y servicios básicos, precisamente aquellos que ocupan una porción cada vez más significativa dentro de los presupuestos familiares.

El sector Transporte encabezó las subas del mes con un incremento del 4,4%, impulsado principalmente por los ajustes en combustibles y tarifas asociadas a movilidad. La división Educación se ubicó inmediatamente después, con una variación del 4,2%, reflejando el peso creciente de cuotas escolares y servicios educativos privados. Más atrás apareció Comunicación, con un 4,1%, producto de nuevas actualizaciones en telefonía móvil, internet y servicios digitales.

La composición del índice vuelve a mostrar una característica que se repite en los últimos meses: la desaceleración inflacionaria convive con aumentos persistentes en gastos fijos y consumos esenciales, generando una percepción social de encarecimiento permanente aun cuando el índice general reduce velocidad.

En el análisis regional, el Gran Buenos Aires registró la inflación más elevada del país con un 2,8%, influenciada principalmente por incrementos en alquileres y energía eléctrica. En el otro extremo, la región de Cuyo presentó la variación más baja, con un 2,1%, aunque incluso en esta región los servicios regulados continuaron por encima del promedio general.

Uno de los aspectos más sensibles del informe se observa en la evolución de alimentos básicos. Aunque el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró una suba mensual de 1,5% —por debajo del nivel general—, varios productos esenciales registraron incrementos significativos.

El queso cremoso aumentó 5,3%, la leche fresca 4,8% y verduras de consumo masivo, como cebolla y lechuga, experimentaron fuertes alzas en el área metropolitana.

Estos movimientos reflejan un fenómeno cada vez más visible: el alivio estadístico no necesariamente se corresponde con la experiencia cotidiana de las familias, especialmente en hogares donde gran parte de los ingresos se destina a cubrir alimentación, transporte y servicios.
Otro dato relevante surge del comportamiento de los precios regulados, que crecieron 4,7% en abril, muy por encima del índice promedio. Allí impactaron las actualizaciones en transporte y electricidad, consolidando la tendencia de recomposición tarifaria impulsada durante los últimos meses.

En contraste, los precios estacionales permanecieron sin variación. Sin embargo, esa estabilidad respondió más a compensaciones internas que a una verdadera quietud de valores: los aumentos vinculados al cambio de temporada en indumentaria fueron neutralizados por bajas en frutas y turismo.

Por su parte, la inflación núcleo —que excluye regulados y estacionales— se ubicó en 2,3%. Dentro de ese componente continuaron destacándose los incrementos en alquileres, gastronomía y comidas fuera del hogar, rubros que sostienen una presión constante sobre el costo de vida urbano.

La mirada interanual profundiza aún más el diagnóstico. El apartado “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” acumuló un incremento del 47,8% en doce meses, aunque en regiones como la Patagonia la suba alcanzó el 59%. La magnitud de esos ajustes expone cómo el mayor peso de la inflación actual recae sobre gastos imposibles de postergar o sustituir.

En ese sentido, la desaceleración del índice general convive con una realidad más compleja: el ingreso disponible de trabajadores, jubilados y sectores medios continúa condicionado por aumentos persistentes en servicios esenciales que avanzan muy por encima de la evolución salarial en gran parte de la economía.

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Docentes denuncian salarios “de indigencia” y amenazan con medidas de fuerza

Los principales sindicatos docentes de la CGT exigieron al Ministerio de Capital Humano la inmediata convocatoria a la paritaria nacional docente. Denuncian que el salario mínimo permanece congelado desde hace más de un año y alertan sobre un contexto de agudización del conflicto en el sistema educativo.

La presentación fue impulsada por la Unión Docentes Argentinos, la Confederación de Educadores Argentinos y el Sindicato Argentino de Docentes Privados, organizaciones que integran la conducción cegetista y que vienen reclamando desde hace meses una instancia formal de negociación salarial con el Ejecutivo nacional.

El documento lleva las firmas de Sergio Romero, secretario general de UDA y responsable de Políticas Educativas de la Confederación General del Trabajo; Fabián Felman, titular de CEA; y Marina Jaureguiberry, secretaria general de SADOP. Los dirigentes coincidieron en denunciar el incumplimiento del Gobierno respecto a la convocatoria de una mesa paritaria que, por ley, debe fijar el salario mínimo docente para todo el país.

El punto álgido de la confrontación gira alrededor del fuerte deterioro de los ingresos. Según remarcaron los sindicatos, el salario mínimo docente permanece congelado en 500 mil pesos desde hace más de un año, mientras la inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de los trabajadores de la educación.

La crítica sindical no se limita únicamente a la cuestión salarial. Las organizaciones docentes sostienen que el ajuste también impacta sobre el funcionamiento general del sistema educativo, afectando infraestructura, programas de asistencia y condiciones laborales dentro de las instituciones. “El Gobierno nacional continúa recortando el presupuesto educativo”, señalaron en un comunicado de tono especialmente duro.

La advertencia gremial aparece acompañada de una amenaza concreta: si el Ejecutivo no responde a la intimación y mantiene paralizada la negociación, los sindicatos avanzarán con medidas de acción directa a nivel nacional. Aunque todavía no se definieron fechas ni modalidades, el escenario abre la posibilidad de nuevas jornadas de protesta y paros docentes en distintas provincias.

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YPF volvió a aumentar los combustibles y el litro ya supera los $2.300 en San Juan

La petrolera estatal aplicó una nueva actualización del 1% en los combustibles en todas las estaciones del país. En San Juan, el incremento ya se refleja en los surtidores y elevó los valores de las naftas y el gasoil. Desde la compañía sostienen que continuará vigente el mecanismo de estabilidad destinado a amortiguar las fluctuaciones internacionales del petróleo.

La medida, confirmada por el presidente de Horacio Marín, ya impactó en la provincia, donde el ajuste representó una suba cercana a los 19 pesos por litro, dependiendo del tipo de combustible.

Con esta actualización, el valor de la nafta Súper quedó fijado en $2.138, mientras que la Infinia alcanzó los $2.328. En el segmento del gasoil, el Diesel 500 pasó a costar $2.241 y el Infinia Diesel trepó hasta los $2.418.

La nueva modificación se produce en un momento de permanente presión sobre los costos energéticos y de seguimiento constante de las variables internacionales vinculadas al mercado petrolero. Desde la compañía señalaron que el ajuste responde a un esquema de revisión técnica basado en la evolución de la oferta, la demanda y el comportamiento del barril Brent, referencia clave para la industria hidrocarburífera.

En este sentido, la empresa ratificó la continuidad del denominado “buffer de precios”, un mecanismo diseñado para evitar traslados abruptos al consumidor cuando se producen movimientos bruscos en el mercado internacional del crudo. La decisión extiende por al menos 45 días más el esquema de estabilidad que había comenzado a implementarse a principios de abril.

A través de su cuenta oficial en X, Marín sostuvo que durante este período la petrolera no trasladará automáticamente las oscilaciones repentinas del Brent a los surtidores, aunque aclaró que continuarán vigentes las actualizaciones vinculadas al resto de las variables que integran la estructura de precios.

La determinación de YPF vuelve a posicionar el debate sobre el costo de los combustibles en el centro de la escena económica, especialmente por el impacto directo que tiene sobre el transporte, la logística y el precio final de bienes y servicios. En provincias como San Juan, donde las distancias y el transporte terrestre tienen fuerte incidencia en la actividad cotidiana, cada modificación en los surtidores repercute de manera inmediata sobre el consumo y la dinámica comercial.

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