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Tras casi dos meses de dilaciones, finalmente la Secretaría de Trabajo de la Nación homologó el acuerdo paritario firmado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La noticia fue confirmada por Martín Solazzo, referente sindical del sector en San Juan, quien celebró el resultado pero expresó un fuerte malestar por las trabas administrativas y políticas que demoraron el proceso, afectando a miles de trabajadores.

“Después de 60 días se firmó la homologación. Fue una espera innecesaria, cargada de tensiones y maniobras dilatorias que no deberían existir en un trámite que tendría que ser meramente administrativo”, sostuvo Solazzo en diálogo con Mundo Laboral SJ. “Lo más lamentable es que quienes terminan pagando estas demoras son los trabajadores, que necesitan con urgencia esos incrementos salariales”, remarcó.

Un conflicto trabado por sectores empresarios

Durante las semanas de espera, la UOM denunció la falta de compromiso de varias cámaras empresariales, que retrasaban la rúbrica del acuerdo. Según Solazzo, “la mayor resistencia provino del sector empresario, que actuó en defensa de sus propios intereses económicos, sin considerar la realidad crítica de los asalariados”.

El sindicalista destacó que alrededor del 60% de las empresas había comenzado a abonar el aumento de manera anticipada, a pesar de la falta de homologación. Sin embargo, el 40% restante aguardaba la oficialización para cumplir con los pagos correspondientes. A partir de la firma de homologación, todas las empresas deberán abonar los retroactivos desde abril, lo que incluye quincenas, aguinaldo y otros ítems salariales pendientes.

Advertencias por la apertura de importaciones y cierres de pymes

Más allá del logro paritario, desde la UOM existe una profunda preocupación por el contexto económico actual, en particular por las políticas de apertura indiscriminada de importaciones y su impacto en la industria nacional. “Estamos perdiendo décadas de desarrollo industrial. Este modelo nos empuja de nuevo a un país primarizado y dependiente”, alertó Solazzo.

La situación es particularmente grave en sectores como la siderurgia, donde se están registrando suspensiones masivas por caída de la producción. En este sentido, el dirigente denunció que algunas empresas prefieren importar productos a menor costo antes que mantener en funcionamiento sus plantas con personal argentino.

“Nos quieren hacer competir con productos chinos o taiwaneses que llegan con precios imposibles. Es una competencia desleal que destruye el empleo. Mientras en el mundo se pelea por retener la mano de obra, en Argentina la estamos destruyendo”, apuntó el dirigente gremial, quien reiteró su rechazo a las decisiones del Gobierno nacional en materia económica.

Día de las Infancias: un gesto en medio de la crisis

Pese al escenario adverso, desde la UOM decidieron sostener uno de los eventos más esperados por las familias metalúrgicas: el festejo por el Día de las Infancias, o más conocido con el Día del niño que se celebrará el sábado 16 de agosto desde las 14:00 en el camping que tiene la UOM en el departamento de Rawson.

“Sabemos que los tiempos son difíciles, pero no queremos dejar pasar esta fecha tan importante. Es una forma de acompañar a nuestros afiliados, de llevarles un momento de alegría a los más chicos”, expresó Solazzo.

El evento contará con shows infantiles, juegos, sorpresas y entrega de juguetes para los hijos e hijas de los afiliados. “Ponemos todo el esfuerzo, con amor y compromiso. Este festejo ya es un clásico en la vida de la UOM y lo vamos a seguir sosteniendo”, concluyó.

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Tras la tregua, la disputa salarial en las universidades sigue abierta

El reciente acuerdo paritario puso fin a meses de conflicto y otorgó una recomposición del 24,33%, pero los gremios sostienen que el deterioro acumulado sigue lejos de resolverse. Según un informe de FEDUN, los docentes todavía necesitan recuperar 32,6% para volver al poder adquisitivo que tenían al inicio de la gestión de Javier Milei. La próxima negociación ya tiene fecha: 15 de septiembre.

La firma del acuerdo salarial entre el Gobierno y los gremios universitarios desactivó temporalmente uno de los conflictos más prolongados de la educación pública. Sin embargo, la tregua está lejos de significar el cierre de la disputa. Los sindicatos sostienen que la recomposición obtenida representa apenas una parte del terreno perdido y anticipan que volverán a la mesa paritaria con un reclamo de fondo: recuperar más de 30 puntos de salario real.

El dato surge del último informe elaborado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) junto al Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología (CIICTI). Aunque el trabajo fue confeccionado antes de la firma del acta de entendimiento, sus conclusiones permiten dimensionar la magnitud del deterioro acumulado.

Según el estudio, incluso incorporando el incremento del 24,33% acordado para junio y octubre, los salarios universitarios deberían aumentar otro 32,6% para recuperar el nivel de poder adquisitivo que tenían en noviembre de 2023.

La cifra revela la profundidad de la pérdida sufrida por docentes y nodocentes durante los últimos dos años y medio. Hasta mayo, los salarios del sector habían registrado diecinueve meses consecutivos de caída real. En términos acumulados, el retroceso alcanzó el 34,7% respecto de noviembre de 2023, mientras que el nivel salarial quedó incluso por debajo de los registros observados a comienzos de la década del 2000.

El acuerdo firmado días atrás fue valorado por las organizaciones sindicales porque rompió una dinámica de negociaciones esporádicas y estableció la reapertura trimestral de las paritarias. Esa cláusula es considerada estratégica por los gremios, que buscan impedir nuevos atrasos frente a la inflación.

Daniel Ricci, secretario general de FEDUN, confirmó que la primera revisión bajo el nuevo esquema se realizará el próximo 15 de septiembre. Allí, explicó, el Frente Sindical de Universidades Nacionales exigirá una actualización vinculada a la evolución de los precios durante junio, julio y agosto, además de reclamar el cumplimiento integral de la Ley de Financiamiento Universitario.

Detrás de la discusión salarial aparece otro frente de conflicto que preocupa tanto a rectores como a sindicatos: el financiamiento del sistema universitario. El informe advierte que, aun contemplando las partidas adicionales acordadas recientemente —incluidos 50.000 millones de pesos destinados a hospitales universitarios—, el presupuesto proyectado para 2026 profundizaría el ajuste sobre las casas de estudio.

Según los cálculos de FEDUN, el financiamiento universitario registrará una caída real del 17,8% durante el próximo año. De confirmarse esa tendencia, el sistema habrá perdido el 38% de sus recursos respecto de 2023 y el presupuesto destinado a universidades representará apenas el 0,422% del Producto Bruto Interno, muy por debajo del 0,718% que alcanzaba hace tres años.

La entidad también puso el foco sobre la masa salarial del sector. De mantenerse las proyecciones actuales de inflación y gasto público, los trabajadores universitarios habrán resignado el equivalente a 5,79 billones de pesos constantes entre 2024 y 2026. Sólo durante este año la pérdida estimada asciende a 2,61 billones de pesos.

El diagnóstico se extiende además al sistema científico. El reporte sostiene que la inversión nacional en ciencia y tecnología continúa retrocediendo y podría cerrar 2026 en mínimos históricos en relación con el PBI. En paralelo, investigadores, becarios y personal científico acumulan pérdidas salariales que en algunos casos superan el 40%.

Con los exámenes finales y el receso invernal por delante, el conflicto universitario ingresará en una etapa de relativa calma. Pero tanto en las conducciones sindicales como en las universidades admiten que la discusión de fondo permanece intacta. El acuerdo alcanzado permitió contener la emergencia, aunque no modificó el eje central de la disputa: la recuperación de los salarios y la recomposición de un presupuesto que continúa lejos de los niveles reclamados por el sistema universitario.

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La CGT abre la discusión sobre inteligencia artificial y derechos laborales

La central obrera presentará la encíclica Magnifica Humanitas, el primer documento social de León XIV dedicado a la inteligencia artificial. La iniciativa busca instalar una discusión que gana peso en todo el mundo: cómo regular las nuevas tecnologías para evitar que la innovación se traduzca en pérdida de empleo, deterioro salarial o debilitamiento de derechos.

La irrupción de la inteligencia artificial ya dejó de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en un tema político, económico y laboral. En ese escenario, la CGT buscará posicionarse en uno de los debates que marcarán las próximas décadas cuando presente el 29 de junio la encíclica Magnifica Humanitas, el primer documento social del papa León XIV centrado en las consecuencias de la transformación digital sobre el trabajo y la vida humana.

La actividad se realizará en el Salón Felipe Vallese de la sede de Azopardo y reunirá a dirigentes sindicales, especialistas y referentes vinculados a los cambios que atraviesan los sistemas productivos. El objetivo será discutir el papel que deben asumir los Estados, las empresas y las organizaciones de trabajadores frente a una revolución tecnológica que promete elevar la productividad, pero también modificar millones de puestos laborales en todo el mundo.

Firmada el 15 de mayo, al cumplirse 135 años de la Rerum Novarum de León XIII, la encíclica retoma la tradición de la doctrina social de la Iglesia para abordar uno de los desafíos más relevantes del siglo XXI. El texto sostiene que la inteligencia artificial no constituye una amenaza en sí misma, aunque advierte que tampoco puede considerarse una herramienta neutral, ya que sus efectos dependen de quién la desarrolla, financia, regula y utiliza.

Desde la central sindical consideran que la discusión excede el plano técnico y se vincula directamente con la defensa de los derechos laborales. “La tecnología debe estar al servicio del trabajador y no el trabajador al servicio de la máquina”, señalaron desde la conducción de la central al convocar al encuentro.

La preocupación no es aislada. Organismos internacionales, centros de investigación y sindicatos de distintos países vienen alertando sobre el impacto que tendrán la automatización, los algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial en sectores industriales, administrativos y de servicios. La discusión ya no gira únicamente en torno a la creación de nuevas herramientas, sino a quién se beneficiará de los incrementos de productividad y bajo qué reglas se distribuirán esos beneficios.

A lo largo de sus cinco capítulos, Magnifica Humanitas plantea la necesidad de fortalecer principios como la solidaridad, la corresponsabilidad y la subsidiariedad para evitar que la innovación tecnológica amplíe brechas económicas o profundice situaciones de exclusión. La premisa que atraviesa el documento es que el progreso técnico sólo adquiere legitimidad social cuando contribuye al desarrollo integral de las personas.

La presentación de la encíclica también refleja una ampliación de la agenda sindical. A los reclamos tradicionales vinculados al salario, el empleo y las condiciones laborales se suma ahora un interrogante de alcance estratégico: cómo garantizar que la revolución digital no derive en nuevas formas de precarización ni en una concentración aún mayor del poder económico.

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Crece el conflicto vitivinícola por las condiciones de pago de Fecovita

Viñateros sanjuaninos cuestionan las condiciones de pago propuestas por Fecovita para la última cosecha. Denuncian valores inferiores a los del mercado y un esquema de cancelación que se extendería hasta febrero de 2027. El reclamo ya alcanzaría a entre 150 y 200 productores y abre un nuevo frente de tensión en la cadena vitivinícola.

La relación comercial entre viñateros sanjuaninos y Fecovita atraviesa un punto de fricción a partir de las condiciones fijadas para la liquidación de la última cosecha. Productores de la provincia expresaron su disconformidad con el esquema de pago y advirtieron sobre su impacto en la estructura financiera de las fincas.

El motivo de las objeciones está puesto en los plazos de cancelación. Según el planteo del sector, la propuesta contempla pagos escalonados que se extenderían desde julio de este año hasta febrero de 2027. En la práctica, se trata de un esquema que traslada en el tiempo el ingreso por la producción ya entregada, en un contexto donde los costos operativos se concentran en el corto plazo.

A esa dimensión se suma la discusión por los valores fijados. Los productores señalan que la oferta se ubica por debajo de los parámetros habituales del mercado: alrededor de $180 por kilo de uva blanca común, frente a los cerca de $200 que estarían abonando otros actores de la industria. En el caso de la uva tinta destinada a mosto, aseguran que el precio final quedó por debajo de las referencias inicialmente comprometidas.

El reclamo comenzó con un núcleo reducido de 29 productores, pero se amplió en los últimos días hasta alcanzar entre 150 y 200 viñateros, según estimaciones del sector. La expansión del planteo expone la dimensión del desajuste en la cadena de pagos dentro de la vitivinicultura provincial.

La situación se agrava por el momento del ciclo productivo. El invierno concentra tareas clave de mantenimiento y preparación de la próxima vendimia, por lo que la falta de liquidez limita inversiones esenciales en los viñedos y condiciona la planificación de la campaña siguiente.

En ese sentido, los productores señalan un incremento en los costos logísticos derivado del traslado de uva hacia bodegas más alejadas, ante la menor recepción en establecimientos de menor escala durante la última temporada. Ese factor añadió presión a márgenes ya reducidos.

Con este panorama, el sector busca abrir una instancia de negociación con Fecovita y anticipa gestiones ante el Gobierno provincial. La expectativa está puesta en la reunión prevista con autoridades de la cooperativa en los próximos días, considerada clave para revisar las condiciones de liquidación.

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