CONÉCTATE CON NOSOTROS

ATE anunció que llegó a un acuerdo con el Gobierno, garantizando que no habrá clausuras de servicios ni el cierre del centro médico.

En concreto, el Ministerio de Salud llegó a un acuerdo con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para asegurar que el hospital continuará operando con todos sus servicios y que no habrá despidos. «Además se garantiza la continuidad de los 612 puestos de trabajo. Nos comprometimos a suspender las medidas de fuerza en el hospital, pero vamos a mantener la convocatoria a marchar el jueves en el Día de la Salud Mental. Siempre lo dijimos: Con un gobierno que prioriza el déficit cero por sobre el hambre de los niños y los jubilados y que quiere destruir el Estado, no tenemos que dialogar, tenemos que confrontarlo. ¡LUCHAR SIRVE! ¡ES EN LA CALLE! ¡LA SALUD PÚBLICA SE DEFIENDE!», señaló ATE.

Esta decisión del Gobierno, a través del Ministerio de Salud, llegó después de 96 horas consecutivas de protestas y la ocupación del edificio. “El ministro de Salud de la Nación acaba de acordar con ATE que no habrá clausura de servicio, ni cierre del Hospital Laura Bonaparte. Este es el triunfo de la decisión de luchar de los trabajadores y de la masividad demostrada en las calles”, informó Rodolfo Aguiar, secretario general del sindicato.

Lo concreto es que este martes al mediodía, el Gobierno firmó un acuerdo con los gremios estatales UPCN y ATE para crear una mesa de trabajo conjunta «a fin de asegurar la prestación de servicios y la atención de salud de los pacientes en el citado organismo, en el marco de la reestructuración».

Las autoridades aseguraron que «las personas que concurran al centro de salud seguirán siendo atendidas en los diversos servicios del mismo con total normalidad» y garantizaron la continuidad del personal del Hospital.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se comprometió a suspender las medidas de protesta que estaba llevando a cabo, las cuales incluían la ocupación del edificio del centro de salud.

destacada

La CGT confirmó el paro nacional de 24 horas sin transporte y fútbol en suspenso

La central obrera confirmó la medida de fuerza para este jueves, en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación. Se prevé paralización del transporte, administración pública, bancos, industrias y posibles suspensiones en el calendario deportivo.

La conducción de la Confederación General del Trabajo ratificó la realización de un paro general de 24 horas que se desarrollará este jueves en todo el país, en abierta señal de rechazo al proyecto de reforma laboral que será debatido en la Cámara de Diputados. La decisión fue formalizada tras una reunión del Consejo Directivo y difundida a través de los canales oficiales de la central.

a huelga se llevará adelante sin movilización centralizada, aunque cada organización sindical podrá instrumentar acciones propias en su ámbito de representación. La estrategia apunta a generar un impacto directo sobre la actividad económica y administrativa, con el objetivo explícito de enviar un mensaje político al Congreso en pleno tratamiento parlamentario.

Alcance e impacto

El efecto más visible se dará en el transporte público. De confirmarse la adhesión de los gremios del sector, la circulación de colectivos, trenes y subtes será nula o severamente reducida durante toda la jornada, afectando especialmente a los grandes centros urbanos.

En este sentido, la administración pública —nacional, provincial y municipal— operará con servicios mínimos o directamente sin atención. El sistema educativo también podría resentirse, con suspensión de clases en escuelas y universidades. La actividad bancaria y financiera aparece igualmente comprometida, al igual que buena parte del entramado industrial y comercial, donde la adhesión sindical suele traducirse en cierre de plantas y persianas bajas.

El alcance real dependerá del nivel de acatamiento en cada sector, pero todo indica que se tratará de una de las medidas de fuerza de mayor envergadura en lo que va del año.

El fútbol, en jaque

El paro no solo tendrá consecuencias económicas y administrativas. También impactará en el calendario deportivo. Al menos cinco partidos de la Liga Profesional programados para el jueves podrían quedar suspendidos ante la falta de personal operativo en estadios, seguridad privada, logística y servicios auxiliares.

La organización de los encuentros depende del funcionamiento coordinado de múltiples actores: transporte para planteles y público, operativos policiales, trabajadores de entidades deportivas y sistemas de control. Sin esos engranajes, la realización de los espectáculos se vuelve inviable.

La definición final quedará en manos de la Asociación del Fútbol Argentino, que evaluará en las próximas horas si reprograma los partidos o aguarda hasta último momento para medir el alcance efectivo de la medida.

Clima político y pulseada legislativa

El paro se inscribe en un fuerte contexto de tensión social y política. Desde la CGT sostienen que la reforma laboral implica retrocesos en derechos adquiridos y altera el equilibrio de protección histórica del trabajador argentino. La central enmarcó la huelga como una defensa “del trabajo y de las conquistas del movimiento obrero”, subrayando que la discusión excede lo técnico y se proyecta como una disputa de modelo.

En el oficialismo, en cambio, argumentan que la reforma busca modernizar el régimen laboral y fomentar la generación de empleo formal, en un momento de gran recesión y caída de la actividad.

Con transporte paralizado, servicios reducidos y el fútbol en suspenso, la jornada de este jueves se perfila como un momento decisivo, en la relación entre el movimiento sindical y el Gobierno. Más que una medida sectorial, el paro general adquiere dimensión política en el momento exacto en que el Congreso debate uno de los proyectos más sensibles del año.

Continúe Leyendo

destacada

La única fabricante nacional de neumáticos baja la persiana y 920 trabajadores quedarán sin empleo

La empresa argentina de neumáticos anunció el cierre inmediato de su planta en Virreyes y el despido total de su personal. Argumentó cambios en las condiciones de mercado y dejó atrás más de ocho décadas de historia industrial.

Tras más de 80 años de trayectoria, la compañía Fate comunicó oficialmente el cese definitivo de sus actividades y el despido de sus 920 empleados. La decisión se formalizó a través de un comunicado en el que la firma informó que deja de operar su planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires.

Durante el fin de semana habían circulado versiones sobre un posible desenlace crítico, pero la confirmación llegó con la planta ya custodiada y sin actividad productiva. El anuncio marca el cierre de la única fabricante de neumáticos de capitales nacionales que permanecía activa en el país.

Argumentos empresariales y caída productiva

En el comunicado, la empresa sostuvo que “los cambios en las condiciones de mercado” obligan a encarar el futuro “desde un enfoque diferente”, aunque evitó precisar detalles sobre eventuales procesos de reconversión. La firma venía atravesando un proceso de reducción de producción: de 360 mil neumáticos anuales descendió a unos 150 mil, según datos del sector.

El retroceso estuvo vinculado, de acuerdo con fuentes gremiales y empresarias, a la apertura de importaciones y a la pérdida de competitividad frente a productos extranjeros. En ese contexto, la compañía había implementado sucesivos recortes de personal y planes de retiros voluntarios, en un intento por sostener la operación.

Un emblema de la industria nacional

En su repaso institucional, la empresa destacó que construyó “un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente y el desarrollo tecnológico”, y recordó haber sido pionera en el abastecimiento de neumáticos radiales a la plataforma automotriz local.

También fue el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, con presencia exportadora en mercados de Europa, Estados Unidos y América Latina.

La compañía subrayó que durante más de ocho décadas generó empleo calificado, impulsó proveedores locales y aportó al entramado productivo argentino. Ese legado, sostuvo, “nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten hacia adelante”.

Impacto laboral y señales al sector

El cierre no solo implica la pérdida inmediata de 920 puestos de trabajo directos, sino también un efecto indirecto sobre la cadena de proveedores, servicios logísticos y actividades vinculadas a la industria automotriz. En un marcada recesión y reconfiguración del mercado interno, la clausura de una empresa emblemática agrega presión sobre el ya debilitado entramado fabril.

El caso vuelve a poner en debate el equilibrio entre apertura comercial, competitividad industrial y sostenimiento del empleo local. Más allá de las explicaciones formales, el cierre de Fate representa el final de un ciclo productivo que atravesó generaciones y deja al país sin su única productora nacional de neumáticos.

Con la planta de Virreyes paralizada y cientos de familias afectadas, el desenlace abre interrogantes sobre el futuro del sector y sobre la capacidad de la industria argentina para sostener posiciones estratégicas en un mercado cada vez más globalizado.

Continúe Leyendo

destacada

San Juan se alinea con la CGT nacional y se suma al paro contra la reforma laboral

La regional San Juan de la Confederación General del Trabajo (CGT), confirmó su adhesión al paro nacional de 24 horas que se realizará el mismo día en que la Cámara de Diputados de la Nación trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Su titular, Eduardo Cabello, advirtió que los cambios en estudio “no alcanzan” y que, de avanzar el proyecto, acudirán a la Justicia.

La reforma laboral ingresó en una etapa de máxima tensión política y social. Mientras el oficialismo ajusta números en el Congreso y evalúa modificaciones de último momento —especialmente en el capítulo vinculado a licencias—, el movimiento obrero decidió endurecer su postura y fijar una fecha concreta para la huelga general. La medida se activará exactamente el día en que el proyecto sea debatido en el recinto.

En San Juan, la adhesión será total. Así lo confirmó Eduardo Cabello, referente de la CGT provincial, horas después de participar de la movilización del 11 de frerero que calificó como “multitudinaria”. El dirigente agradeció la participación de trabajadores, jóvenes y familias, y sostuvo que la convocatoria dejó una señal clara: “La gente empieza a darse cuenta de que no se trata solo de una discusión sindical, sino de derechos concretos que impactan en su vida cotidiana”.

Presión en el Congreso y estrategia sindical

El esquema definido por la central obrera combina presión política y preparación jurídica. No habrá movilización al Congreso, pero sí una paralización completa de actividades durante 24 horas. La decisión, adoptada por unanimidad en la conducción nacional, apunta a colocar el debate legislativo bajo el foco público y advertir sobre las consecuencias de la norma.

Cabello fue explícito en ese punto. Señaló que los diputados —en su carácter de representantes del pueblo— deberán explicar su voto si convalidan disposiciones que, según el sindicalismo, implican retrocesos en materia salarial y de protección laboral. “Tendrán que decirle a sus votantes por qué acompañaron un recorte de derechos”, resumió.

El dirigente también cuestionó las modificaciones sugeridas en las últimas horas, en particular sobre licencias por enfermedad. A su juicio, las correcciones anunciadas resultan insuficientes y no alteran el núcleo problemático del proyecto. “Si no hay cambios de fondo, la Justicia será la última instancia”, advirtió, anticipando un frente judicial en simultaneo al conflicto político.

Debate federal y advertencia a las provincias

En este escenario, distintas jurisdicciones provinciales impulsan la convocatoria al Consejo Federal del Trabajo para discutir el alcance de la reforma. Para la CGT sanjuanina, cualquier debate debe preservar un principio rector: ninguna provincia puede buscar ventajas sectoriales a costa de deteriorar las condiciones laborales.

Cabello planteó que el desarrollo productivo y el crecimiento regional se sostienen en el trabajo formal y protegido. “Las provincias crecen gracias al esfuerzo de cada trabajador”, afirmó, en un mensaje dirigido tanto a gobernadores como a legisladores nacionales.

Clima social y señal de alerta

Más allá del trámite parlamentario, el sindicalismo observa un cambio en el humor social. Según el titular de la CGT local, el respaldo inicial a la reforma —centrado en la crítica a las estructuras sindicales— comenzó a erosionarse cuando el debate se trasladó al impacto concreto sobre salarios, horas extras y estabilidad laboral. “Cuando se tocan los números y el bolsillo, la reacción es distinta”, sostuvo.

El mensaje, sin embargo, buscó transmitir mesura estratégica. Cabello habló de actuar con cautela, inteligencia y firmeza. La consigna que sintetiza la posición de la central —“Ni un paso atrás”— no implica, según explicó, una negativa al diálogo, sino la defensa de lo que consideran conquistas históricas.

La jornada en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral marcará un momento decisivo. Para el Gobierno, será una prueba de capacidad política para sostener su iniciativa en un Congreso fragmentado. Para la CGT, un límite simbólico frente a lo que interpreta como un avance sobre derechos consolidados.

Entre el recinto y la calle —y eventualmente los tribunales— se desplegará una disputa que excede el texto de la ley. En juego no solo está la arquitectura de las relaciones laborales, sino también la legitimidad social de un proyecto que promete modernización y encuentra, en respuesta, una resistencia sindical decidida a no retroceder.

Continúe Leyendo

Tendencias