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La secretaria de Trabajo de la Nación, que conduce Julio Cordero, dictó la conciliación obligatoria en la paritaria de la rama 21 (Siderúrgicos), entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las cámaras empresarias del sector, ante el inminente paro nacional convocado por el gremio para el viernes.

El gremio que conduce Abel Furlán pretendía paralizar todas las plantas siderúrgicas del país a partir de este viernes, a raíz del fracaso de las negociaciones colectivas para la actividad. La medida de fuerza iba a impactar a su vez, en las plantas de Ternium en Ramallo, y las de Acindar en San Nicolás y Villa Constitución.

La medida interpuesta por Trabajo, que durará 15 días, es la quinta conciliación obligatoria dictada en lo que va del año, luego de la trabada negociación del período diciembre 2023-junio 2024. En este caso el sindicato buscaba un acuerdo para el cuatrimestre julio-octubre, pero la “intransigencia” de las empresas del sector, donde tiene un gran peso el Grupo Techint de Paolo Rocca, imposibilitó llegar a una definición.

Desde UOM reclamaban aumentos del 4% para julio y agosto respectivamente, así como una suba del 3% para el mes de septiembre, quedando aún por discutir la cifra de octubre según el avance de la inflación.

Sin embargo, desde el sector empresario insisten en aplicar un tope, en línea con el techo paritario impulsado por el gobierno de Javier Milei, del 2% para cada uno de los meses en discusión.

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Nueva apuesta para recuperar el Hotel Provincial tras el fracaso del primer llamado

Tras el fracaso de la primera convocatoria, la administración provincial relanzó el proceso para adjudicar la explotación del histórico establecimiento. El contrato se extenderá por dos décadas, contempla un canon mínimo de $14 millones mensuales y obliga al futuro concesionario a reabrir el complejo en un plazo máximo de cuatro meses.

Después de que la primera licitación quedara desierta por incumplimientos formales de los oferentes, el Gobierno de San Juan volverá a salir al mercado en busca de un operador privado que asuma la recuperación integral y la explotación comercial del Gran Hotel Provincial, uno de los inmuebles turísticos más emblemáticos de la provincia.

La convocatoria fija un presupuesto de referencia de $3.360 millones y concede la explotación del inmueble por 20 años. La apertura de sobres se realizará el 24 de julio, instancia que permitirá conocer el interés empresarial por un emprendimiento considerado prioritario dentro de la política oficial de fortalecimiento de la infraestructura turística.

El nuevo pliego eleva las exigencias respecto del proceso anterior. La firma adjudicataria deberá financiar las obras de reacondicionamiento, incorporar el equipamiento necesario, asumir el mantenimiento permanente del edificio y garantizar la operación hotelera durante toda la vigencia del contrato. Todas las mejoras que se ejecuten pasarán a integrar el patrimonio de la Provincia al finalizar la concesión.

Uno de los aspectos más relevantes es el cronograma de ejecución. El concesionario dispondrá de 30 días desde la firma del contrato para iniciar los trabajos y de cuatro meses como plazo máximo para reabrir las puertas del establecimiento. El programa integral de inversiones, en tanto, no podrá superar los dos años.

El Hotel Provincial cuenta con 101 habitaciones y deberá operar con una clasificación mínima de tres estrellas, aunque la administración provincial mantiene la expectativa de atraer un proyecto que permita posicionarlo dentro del segmento de cuatro o cinco estrellas, elevando la competitividad de la oferta hotelera sanjuanina.

En materia económica, el pliego establece un canon mensual mínimo de $14 millones, cifra que será actualizada trimestralmente conforme a la evolución de la inflación. Las ofertas que propongan un monto inferior serán automáticamente descartadas. Durante los primeros 24 meses se prevé un esquema de bonificaciones condicionado al cumplimiento efectivo del plan de inversiones, mientras que desde el vigésimo quinto mes deberá abonarse el canon pleno, junto con sus correspondientes actualizaciones.

La definición del adjudicatario tampoco dependerá exclusivamente del valor económico ofrecido. El mecanismo de evaluación priorizará la calidad del proyecto presentado: 62 de los 100 puntos posibles estarán destinados a valorar la propuesta de desarrollo hotelero; 20 puntos corresponderán al canon comprometido y los 18 restantes medirán la solvencia técnica, financiera y los antecedentes de cada postulante.

Entre los criterios que analizará la comisión evaluadora figuran el volumen de inversión, la calidad del equipamiento previsto, los tiempos de ejecución, el diseño comercial y el impacto que la iniciativa pueda generar sobre el turismo, el empleo y la economía provincial.

El nuevo llamado representa una segunda oportunidad para rescatar un complejo que permanece sin operar desde hace varios años. La licitación anterior había concluido sin adjudicación luego de que las dos ofertas recibidas fueran rechazadas por carecer de documentación indispensable, entre ella el Certificado de Cumplimiento Fiscal y diversas declaraciones juradas exigidas por el pliego.

Con esta nueva convocatoria, el Ejecutivo apuesta a superar aquel traspié administrativo y atraer inversores con capacidad de ejecutar un proyecto de largo plazo. La respuesta del mercado comenzará a definirse el próximo 24 de julio, cuando se conozca cuántas empresas competirán por administrar un activo considerado estratégico para el desarrollo turístico y la renovación de la infraestructura hotelera de San Juan.

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Las cuentas públicas entran en zona crítica y crece la dependencia de la Nación


La cancelación del Sueldo Anual Complementario (SAC) expuso el deterioro de las finanzas de las 24 jurisdicciones del país. Si bien ninguna provincia incumplió de manera generalizada, numerosas administraciones recurrieron a asistencia financiera, créditos, pagos escalonados y reprogramaciones para afrontar una obligación que moviliza cientos de miles de millones de pesos y pone bajo presión a gobernadores e intendentes.

El pago del medio aguinaldo se convirtió este año en el mayor desafío para las finanzas provinciales desde el inicio del ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional. La combinación de una menor recaudación propia, la desaceleración del consumo, la caída de la actividad económica y la reducción de los recursos coparticipables alteró las previsiones presupuestarias elaboradas a fines de 2025 y obligó a gran parte de las administraciones subnacionales a desplegar mecanismos extraordinarios para cumplir con los salarios.

Aunque las 24 provincias lograron cancelar el Sueldo Anual Complementario, el cumplimiento estuvo lejos de ser uniforme. En numerosos casos fue necesario recurrir a adelantos financieros, créditos de corto plazo, aportes extraordinarios o cronogramas diferenciados para evitar incumplimientos.

La provincia de Buenos Aires abonó el aguinaldo dentro de los plazos previstos, pero la presión financiera se trasladó a varios de sus 135 municipios. En Azul se resolvió dividir el pago en dos cuotas, mientras que Villa Gesell y Monte Hermoso solicitaron asistencia económica al gobierno bonaerense para afrontar salarios y aguinaldos. En San Pedro, la falta de pago derivó en un paro de 48 horas convocado por ATE y el Sindicato de Trabajadores Municipales.

Las contratiempos alcanzaron a administraciones de distintos signos políticos. En La Rioja, el gobernador Ricardo Quintela extendió el cronograma de pagos entre el 18 y el 23 de junio para aliviar la presión sobre la caja provincial. En Catamarca, la administración de Raúl Jalil debió combinar créditos y subsidios para asistir financieramente a los municipios. En Tucumán, Osvaldo Jaldo destacó el esfuerzo realizado para cumplir sin modificaciones en el calendario previsto.

En Santa Cruz, el Gobierno provincial acordó con los docentes una recomposición salarial acumulativa del 17,8% entre junio y noviembre, aunque mantiene abiertas las negociaciones con la Policía y el Servicio Penitenciario. En Formosa, la disparidad entre municipios volvió a quedar expuesta: mientras algunas comunas lograron cancelar el aguinaldo, otras, como Misión Tacaaglé y Buena Vista, suspendieron el pago por insuficiencia de recursos, profundizando las diferencias salariales entre trabajadores municipales y provinciales.

En el centro del país, Córdoba y Santa Fe cumplieron con el pago provincial, aunque varios gobiernos locales atravesaron fuertes restricciones de liquidez. En la ciudad de Córdoba, el intendente Daniel Passerini recién pudo acreditar los haberes el 3 de julio, luego de reunir aproximadamente 70.000 millones de pesos necesarios para afrontar salarios y aguinaldos, demora que derivó en protestas sindicales.

Incluso provincias con mayores recursos propios comenzaron a mostrar señales de desgaste financiero. En Neuquén, favorecida por las regalías provenientes de Vaca Muerta, continúan los reclamos de ATE, UPCN y los trabajadores viales por incrementos superiores a la inflación. En Tierra del Fuego, aunque el aguinaldo fue abonado sin retrasos, permanecen abiertas las negociaciones salariales con los gremios de educación y salud.

La asistencia del Gobierno nacional volvió a convertirse en una herramienta decisiva. Mediante el Decreto 584/2026, publicado en el Boletín Oficial, la Casa Rosada autorizó un anticipo financiero de hasta 400.000 millones de pesos para Córdoba. El préstamo deberá reintegrarse antes del cierre del ejercicio fiscal de 2026, con una tasa fija anual del 15%, garantizada mediante retenciones automáticas sobre los recursos de coparticipación federal.

No se trata de un mecanismo aislado. Durante este año la Nación ya utilizó instrumentos similares para asistir a Santa Fe, Entre Ríos y Jujuy, poniendo de manifiesto la marcada subordinación de las provincias a las transferencias del Tesoro Nacional para solventar sus compromisos corrientes.

Los inconvenientes ya habían sido anticipados por la Fundación Mediterránea, que advirtió que, si las provincias hubieran mantenido durante el primer semestre el mismo nivel de gasto real registrado un año antes, el resultado fiscal consolidado habría pasado de un superávit equivalente al 1% del gasto total a un déficit cercano al 2%. El informe identifica entre las jurisdicciones más comprometidas a Tierra del Fuego, Chaco, Chubut y Buenos Aires, aunque advierte que el deterioro comienza a extenderse hacia provincias que hasta hace pocos meses exhibían equilibrio financiero.

A ese cuadro se suma otro dato que explica las serios obstáculos: la fuerte desaceleración de la recaudación provincial y la pérdida de dinamismo de la coparticipación federal, dos fuentes que representan la mayor parte de los ingresos corrientes de las administraciones subnacionales y que hoy muestran una evolución insuficiente para acompañar el crecimiento de las obligaciones salariales.

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El bolsillo desmiente la recuperación: el 86% afirma que su salario perdió frente a la inflación

Un relevamiento nacional de Zentrix Consultora reveló que el 86,1% de los argentinos considera que sus ingresos quedaron por debajo de la inflación. La encuesta también muestra que seis de cada diez hogares agotan sus recursos antes del día 20, mientras crece la desconfianza sobre las estadísticas oficiales y se consolida una percepción de deterioro económico que atraviesa incluso a votantes del oficialismo.

La desaceleración de la inflación, uno de los principales argumentos del Gobierno para sostener la recuperación del poder adquisitivo, no encuentra correlato en la percepción de la mayoría de la población. El último Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por Zentrix Consultora durante junio, refleja una amplia brecha entre los indicadores macroeconómicos difundidos por la administración nacional y la experiencia cotidiana de los hogares.

El dato central del estudio es contundente: el 86,1% de los consultados sostiene que su salario no logró acompañar el aumento de los precios. La percepción trasciende las diferencias políticas y alcanza incluso a quienes respaldan al presidente Javier Milei. Entre los votantes oficialistas, siete de cada diez reconocen que sus ingresos también perdieron capacidad de compra, mientras que entre quienes se identifican con la oposición ese porcentaje asciende al 96,6%.

La pérdida de poder adquisitivo encuentra un correlato directo en la administración de la economía doméstica. El 61% de los encuestados asegura que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. En el extremo opuesto, apenas un 13% afirma llegar al cierre del mes con capacidad de ahorro.

El relevamiento también ofrece una radiografía de la percepción social. Más de la mitad de los participantes, el 50,2%, se identifica como integrante de la clase baja, mientras que sólo el 10,5% considera pertenecer a la clase alta. Esa autopercepción guarda una estrecha relación con la disponibilidad de ingresos: entre quienes se reconocen dentro de la clase baja, el 86,1% admite quedarse sin dinero antes de finalizar el mes, proporción que desciende al 43% en la clase media y al 11,8% entre quienes se ubican en el nivel socioeconómico más alto.

Asimismo, el documento destaca la credibilidad de las estadísticas públicas. El 68,8% considera que el índice de inflación difundido por el INDEC no refleja el aumento de precios que percibe en su vida diaria. Esa desconfianza se profundiza entre los hogares de menores recursos, donde supera el 80%, consolidando una distancia cada vez mayor entre la medición oficial y la percepción ciudadana.

La mirada sobre el futuro tampoco ofrece señales alentadoras. El 55,1% cree que las mayores dificultades económicas todavía no quedaron atrás, mientras que apenas uno de cada cuatro considera que el período más complejo ya fue superado.

Pese a ese cuadro, el estudio identifica un fenómeno político relevante. La desaprobación del Gobierno dejó de incrementarse y mostró una leve reducción respecto del mes anterior. La imagen negativa del presidente descendió del 61,2% al 56,6%, mientras que la aprobación avanzó hasta el 33,2%.

Para la consultora, esa estabilidad responde a que una parte significativa de la sociedad parece haber incorporado el ajuste como una condición persistente de la economía. Bajo esa lógica, el deterioro del ingreso continúa afectando la vida cotidiana, aunque pierde capacidad para modificar, por sí solo, la valoración política del Gobierno.

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