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El secretario adjunto de la CGT y titular de UPCN, Andrés Rodríguez, le pidió a los gobernadores del peronismo que sea uno de ellos el que asuma la responsabilidad de encabezar el Partido Justicialista nacional de cara a la renovación de autoridades dispuesta para el próximo 17 de noviembre.

En un encuentro en la sede Azopardo, la cúpula de la central obrera, integrada por los cosecretarios generales Héctor Daer y Pablo Moyano, el ya mencionado Rodríguez, el secretario de Relaciones Internacionales, Gerardo Martínez (UOCRA), Cristián Jerónimo, Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Julio Piumato (UEJN), Pablo Flores (AEFIP), y Rodolfo Daer, recibió a los gobernadores Gildo Insfran (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires) y Sergio Ziliotto (La Pampa), para comenzar la reorganización del partido.

Rodríguez señaló que el partido tiene normalizarse para evitar “un problema legal” y advirtió que de no hacerse “podemos tener dificultades intervencionistas, ya lo sufrimos en alguna otra época”, recordó.

El dirigente pidió a los presentes llevar a cabo una autocrítica “de los errores cometidos en los gobiernos anteriores”, ya que de “de ahí surge la organización”.

En esa línea, consideró que si el partido no se organiza, “el peronismo no va a volver a triunfar y lo que nosotros queremos es poder llegar a tener herramientas de gobierno”, indicó.

Con este marco, Rodríguez tomó la palabra por la CGT y subrayó que “la figura de un gobernador, tiene que ser la cabeza del partido en esta instancia y, por supuesto, tenemos que integrar a todos los demás sectores”, remarcó.

El titular del gremio estatal consideró que “hay muchas cuestiones que son acuciantes de la situación social, del trabajo en particular sea formal o informal, que es realmente límite, con las limitaciones que hace el gobierno nacional políticamente hablando para quitarle poder de gestión a los compañeros del interior del país”, analizó.

Rodríguez reconoció que “al ajuste espantoso, cruel y con pérdida del poder adquisitivo” desplegado desde la asunción de Javier Milei como Presidente, se le sumó “que comenzaron los despidos en el Estado y en la actividad privada, lo que nos pone en alerta”, expresó.

Asimismo, Rodríguez ponderó que la CGT, “fue una de las primeras en reaccionar con el paro de 12 horas, con un paro a nivel nacional y participando y movilizando en todas las manifestaciones que hubo”, pero reconoció que las entidades obreras “tenemos límites, por lo que tenemos que entregar las banderas a la política, porque es la política la que debe llevar con una ofensiva contra esta política libertaria o como se la llame”, afirmó.

Finalmente, el gremialista calificó como “importante” la reunión con los mandatarios provinciales como primer paso en la reorganización de autoridades del partido, e insistió en la necesidad de que sea un gobernador “el que dirija el partido en esta instancia”, concluyó.

Fuente: Mundo Gremial

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El consumo no repunta: las ventas por el Día del Niño volvieron a caer

Las ventas minoristas de las pymes por el Día del Niño cayeron 2,5% respecto de la misma fecha de 2025, medidas a precios constantes, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El resultado profundizó la debilidad del consumo, después de una baja del 0,3% registrada durante la celebración del año pasado.

El ticket promedio llegó a $45.892, frente a los $33.736 de 2025. Aunque el incremento nominal implicó una mejora real de apenas 0,8%, el monto quedó considerablemente por debajo de los $57.500 que había proyectado Focus Market.

Las promociones estuvieron presentes en el 81,2% de los comercios relevados, principalmente mediante financiación con tarjetas —55,3%— y descuentos por pago en efectivo —46,2%—. Sin embargo, las herramientas comerciales no fueron suficientes para modificar el comportamiento de los compradores, que postergaron decisiones hasta los últimos días y se inclinaron por artículos de menor precio.

La evaluación frente a las expectativas también reflejó el bajo dinamismo. Un 41,7% de los comercios vendió menos de lo previsto, mientras que apenas el 14,7% superó sus propias estimaciones. Para CAME, los descuentos y las cuotas permitieron sostener parte de las operaciones a costa de reducir márgenes de rentabilidad.

Por rubros, jugueterías registraron la mayor caída, con 4,8%, seguidas por indumentaria y accesorios, que retrocedieron 4,1%. Calzado y marroquinería descendió 3,1%; librerías, 1,8%; y equipos de audio, video, celulares y accesorios, 1%.

Los tickets también mostraron diferencias: audio y tecnología promediaron $51.136, calzado y marroquinería $50.680, juguetes $45.038, indumentaria $42.344 y librerías $38.279.

El relevamiento de CAME concluyó que la fecha aportó movimiento comercial, pero tuvo un alcance limitado. Para una amplia mayoría de los negocios, las compras funcionaron como un alivio puntual para la rotación de mercadería, sin alcanzar para revertir la debilidad que atraviesa el consumo interno.

El resultado del Día del Niño vuelve a mostrar una demanda condicionada por el poder adquisitivo: los consumidores compran, pero comparan más, esperan promociones y reducen el valor de cada operación. Para el comercio pyme, el desafío continúa siendo sostener las ventas sin profundizar el deterioro de los márgenes.

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Los cheques rechazados rondan los 80.000 mensuales y complican a las pymes

Los cheques rechazados aumentaron 6,6% en junio y se estabilizaron cerca de las 80.000 unidades mensuales, según Fidelitas. Aunque el indicador de riesgo económico mejoró 2,7%, la mora empresarial y el elevado costo financiero mantienen condicionada la recuperación del crédito.

La cantidad de cheques rechazados aumentó 6,6% en junio de 2026 respecto de mayo y se mantuvo en torno a las 80.000 unidades mensuales, una magnitud que refleja las dificultades de liquidez que todavía enfrentan numerosas empresas, especialmente las pequeñas y medianas.

El dato surge de un informe de Fidelitas, compañía argentina especializada en información crediticia y análisis de riesgo. El relevamiento advierte que, pese a cierta mejora de los indicadores financieros, el crédito continúa sin recuperar el dinamismo necesario para acompañar la producción y el consumo.

La señal contrasta con la evolución del Score Económico y Riesgo Fidelitas (SERF), que registró una mejora de 2,7% durante junio. El avance estuvo asociado a la desaceleración de la inflación, una menor presión del riesgo país y una reducción del 4,9% en la cantidad de deudores en mora, luego del máximo histórico alcanzado en mayo.

Fidelitas, sin embargo, considera prematuro interpretar esa reducción como un cambio de tendencia. La mora empresarial permanece elevada y familias y compañías continúan afrontando costos financieros altos, mientras la diferencia entre las tasas que los bancos cobran por los préstamos y las que pagan por los depósitos limita la expansión del financiamiento.

El SERF permanece, además, dentro de la categoría “Señales Mixtas”, apenas 0,6 puntos por encima del umbral de “Riesgo Elevado”. Para la consultora, esta combinación refleja una recuperación desigual: los indicadores financieros muestran mayor estabilidad, pero el crédito, el consumo y la producción todavía no exhiben una mejora equivalente.

El aumento de los cheques rechazados se suma así a la persistencia de la mora como una de las principales señales de alerta para el tejido empresarial. La evolución de ambos indicadores será determinante para establecer si la mejora financiera reciente logra trasladarse finalmente al crédito y a la economía real.

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El Banco Central modera la acumulación de reservas para sostener el dólar

El BCRA promedió compras por unos US$28 millones diarios en la primera mitad de agosto, muy por debajo de los US$103 millones de julio y los US$137 millones de mayo. La menor absorción de divisas busca evitar presiones sobre el tipo de cambio y sostener la desaceleración de la inflación.

Aunque el BCRA mantuvo saldo comprador y acumuló US$329 millones en agosto, la magnitud de las operaciones muestra un cambio respecto de los meses anteriores. La decisión apunta a evitar que una absorción demasiado elevada de divisas incremente la demanda en el mercado cambiario y genere presión sobre las cotizaciones.

El dólar mayorista se movió durante estos días alrededor de los $1.487 y $1.500, mientras que el Banco Nación terminó la semana con una cotización de $1.510 para la venta. En paralelo, los dólares financieros conservaron brechas relativamente reducidas respecto del mercado oficial.

Las reservas internacionales brutas, por su parte, se mantuvieron cerca de los US$49.500 millones, con variaciones vinculadas tanto al menor ritmo de compras como a la evolución de activos que integran las tenencias del organismo, entre ellos el oro.

La menor intervención compradora responde a una prioridad definida por el equipo económico: preservar la estabilidad cambiaria y contribuir a moderar las expectativas de inflación, aun cuando eso implique avanzar más lentamente en la recomposición del stock de reservas.

El cambio de ritmo adquiere relevancia después de varios meses en los que el Banco Central aprovechó la mayor oferta de divisas para fortalecer sus tenencias. Ahora, con una demanda privada más activa y un tipo de cambio mayorista cercano a la parte superior de la banda operativa, la autoridad monetaria busca evitar movimientos que puedan trasladarse a los precios.

El esquema refleja así un equilibrio entre dos objetivos: acumular reservas para fortalecer el balance del BCRA y, al mismo tiempo, evitar una intervención que pueda generar nuevas presiones nominales. En el corto plazo, la conducción económica parece privilegiar la estabilidad del dólar como uno de los principales anclajes para consolidar la desaceleración inflacionaria.

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