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La reestructuración del Correo Argentino impulsada por el gobierno de Javier Milei ha dejado sin trabajo a 2.800 empleados, afectando especialmente a pequeñas localidades del interior.

La empresa hasta ahora pública enfrenta un plan para reducir su plantilla en 4.000 personas, y ya cerró varias sucursales en pueblos rurales, generando una fuerte reacción de los vecinos.

En Santa Regina, un pequeño pueblo del Partido Bonaerense de General Villegas con solo 550 habitantes, un grupo de residentes salió a las calles para protestar contra el cierre de la sucursal local. El Correo Argentino, una de las nueve empresas públicas propuestas para privatización bajo la “Ley Bases”, ha reducido significativamente su personal, pasando de 16.856 empleados en diciembre a aproximadamente 2800 menos en la actualidad, según fuentes de la Jefatura de Gabinete citadas por Infobae.

El 4 de mayo, la empresa lanzó un masivo plan de retiro voluntario como parte de la reestructuración promovida por el gobierno. Según el ex jefe de Gabinete, Nicolás Posse, alrededor de 1700 trabajadores aceptaron la oferta de desvinculación voluntaria. No obstante, la ola de despidos comenzó meses antes y se intensificó recientemente con el envío de cientos de telegramas de despido. Solo el 26 de abril, 750 empleados fueron cesanteados.

El gobierno espera reducir la plantilla en un total de 4000 empleados mediante retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Las indemnizaciones se basan en el artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo, y las jubilaciones anticipadas están disponibles para agentes cercanos a la edad de retiro.

La incertidumbre sobre el futuro de la empresa ha llevado a miles de empleados a aceptar la propuesta de retiro voluntario. En redes sociales y grupos de Facebook, los trabajadores comparten historias de aquellos con largos años de servicio que dejan sus puestos con pesar.

Casos como el de Ricardo Albornoz, un cartero de Rosario de la Frontera con 40 años de antigüedad, ilustran la gravedad de la situación. Albornoz sufrió un paro cardíaco tras recibir su telegrama de despido, según relató el titular del sindicato de Trabajadores de Correos y Telégrafos (Sitracyt), Julio Reifenberg.

El gobierno defiende el ajuste como parte de un plan de modernización del Estado y reducción del gasto público. El presidente del Correo Argentino, Camilo Baldini, lidera la reestructuración bajo las directrices de la jefatura de Gabinete libertaria. En una carta reciente al personal, Baldini anunció la extensión del plan de retiros voluntarios hasta el 24 de mayo y adelantó cambios en el modelo de negocio de la empresa, como la implementación de un formato de franquicias no exclusivas en lugar de sucursales tradicionales.

Las protestas contra los cierres y despidos se han replicado en varias localidades del interior, con sindicatos y trabajadores organizando manifestaciones frente a las sucursales cerradas. La preocupación por la pérdida del servicio postal ha movilizado a intendentes, legisladores y gobiernos provinciales, que buscan evitar el impacto negativo de los cierres.

La controversia llegó al Senado, donde el senador José María Carambia expresó sus preocupaciones sobre la situación del Correo Argentino y la posibilidad de una eventual privatización. En una teleconferencia con trabajadores de Tres Lagos, una pequeña localidad, Carambia destacó las presiones que enfrentan los empleados para aceptar el retiro voluntario, cuestionando si las indemnizaciones están diseñadas para facilitar la privatización de la empresa.

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La Argentina, bajo vigilancia por un El Niño de intensidad extraordinaria

La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo, alertó sobre un calentamiento del Pacífico que supera los registros recientes. El fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad hacia fines de 2026 y elevar el riesgo de precipitaciones extremas, inundaciones y otras alteraciones climáticas durante el año próximo.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de las Naciones Unidas, encendió una señal de alarma por la intensidad excepcional que podría alcanzar El Niño hacia fines de 2026, con consecuencias que se extenderían durante buena parte de 2027. La advertencia fue formulada por su secretaria general, la meteoróloga argentina Celeste Saulo, quien señaló que el calentamiento del océano Pacífico supera los parámetros registrados en las últimas cuatro décadas.

“Estamos más allá de ese límite, fuera de nuestros registros, fuera de nuestras estadísticas sobre lo que podemos esperar”, afirmó Saulo al describir la magnitud del fenómeno. Según las previsiones difundidas por el organismo, la intensidad comenzaría a retroceder en enero, aunque eso no supondría una desaparición inmediata de sus efectos.

El fenómeno modifica los patrones de circulación atmosférica y altera la distribución de las precipitaciones y las temperaturas en distintas regiones. Por eso, una mayor intensidad no significa que todas las zonas vayan a sufrir necesariamente tormentas o sequías más severas, sino que puede incrementar la probabilidad de determinados eventos extremos.

Inundaciones bajo vigilancia en la Argentina

En el país, la atención está puesta especialmente en el noreste y el Litoral, donde las lluvias persistentes pueden provocar crecidas de los ríos Paraná y Uruguay e incrementar el riesgo de inundaciones. Informes periodísticos señalaron que ya se registraban anegamientos en áreas próximas a ambos cursos de agua, mientras las represas de Itaipú y Yacyretá habían abierto sus compuertas para aliviar la presión derivada de caudales elevados.

La evolución de El Niño será relevante para anticipar posibles alteraciones en el régimen de lluvias durante los próximos meses. Sin embargo, el fenómeno por sí solo no permite establecer qué ocurrirá en una localidad determinada: los pronósticos regionales y las alertas oficiales serán fundamentales para evaluar la amenaza concreta.

La OMM también advirtió sobre efectos observados en otras partes del mundo, entre ellos precipitaciones intensas e incendios en la Amazonia brasileña. La atribución de cada episodio requiere, no obstante, análisis específicos, debido a que los fenómenos extremos responden a la combinación de factores climáticos y ambientales.

La alerta climática también es humanitaria

La preocupación de Naciones Unidas excede las consecuencias meteorológicas. Durante la misma conferencia, Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios, advirtió que El Niño podría agravar las crisis alimentarias y aumentar la vulnerabilidad de millones de personas. Según sus estimaciones, alrededor de 50 millones podrían enfrentar mayores niveles de hambre como consecuencia de sus efectos.

Fletcher informó además que se habían asignado más de US$50 millones del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia para asistir a 11 países vulnerables, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.

La advertencia vuelve a poner en primer plano la importancia de anticipar los riesgos, fortalecer los sistemas de alerta y preparar respuestas públicas antes de que las emergencias alcancen su punto crítico. Aunque la evolución de El Niño todavía debe seguirse mediante actualizaciones científicas, su posible intensidad obliga a prestar especial atención a las regiones expuestas a inundaciones, sequías y pérdidas productivas.

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Renunció Daniel González, uno de los principales colaboradores de Caputo en Energía y Minería

El ex CEO de YPF alegó motivos personales para abandonar la función pública, aunque también habría influido el desgaste acumulado durante su gestión. Luis Caputo elogió su desempeño y destacó su aporte al Gobierno de Javier Milei.

Daniel González renunció a su cargo como secretario coordinador de Energía y Minería, una función desde la que articulaba dos áreas centrales para la política económica del Gobierno de Javier Milei. Su salida se produjo después de casi dos años de gestión y representa una baja para el equipo del ministro de Economía, Luis Caputo, uno de sus principales respaldos dentro de la administración nacional.

El titular del Palacio de Hacienda confirmó públicamente la partida con un mensaje de reconocimiento en la red social X. Calificó como “extraordinario” el trabajo de González y le agradeció por su dedicación y esfuerzo durante su paso por el Ejecutivo.

Aunque el exfuncionario atribuyó la decisión a cuestiones personales, también trascendieron versiones sobre un desgaste acumulado en el ejercicio de sus responsabilidades, según informó la agencia Noticias Argentinas. No se difundieron, sin embargo, detalles precisos sobre las circunstancias que precipitaron su salida.

Antes de incorporarse al Gobierno, González había sido CEO de YPF, antecedente que le aportó experiencia en la conducción de una de las principales empresas energéticas del país. Desde su cargo en la administración nacional, participó en la coordinación de áreas vinculadas con dos actividades relevantes para las inversiones, las exportaciones y el ingreso de divisas.

Al explicar su decisión en declaraciones al canal de streaming Carajo, González agradeció al Presidente por haberle permitido participar de la transformación impulsada por su gestión. Sostuvo que pudo contribuir en ámbitos con un potencial significativo, aunque aclaró que desde el comienzo había concebido su paso por la función pública como una etapa limitada.

“Es muy difícil irse, porque soy parte de una épica y un trabajo que se disfruta. Pero el trabajo es infinito, no se termina nunca”, expresó.

Esta renuncia abre un interrogante sobre el futuro de la coordinación en Energía y Minería, dos sectores clave para el Gobierno por su potencial exportador y de atracción de inversiones. Tras el agradecimiento público de Caputo, la etapa se cierra de forma incierta, ya que aún no se ha anunciado quién asumirá el cargo vacante de González.

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El consumo masivo sigue en retroceso: supermercados y mayoristas acumulan ocho meses de caída

Los datos del Indec muestran que las ventas en supermercados bajaron 2,8% entre enero y agosto, mientras que los autoservicios mayoristas retrocedieron 2,9%. Los centros comerciales registraron una mejora interanual del 3,7% en agosto, aunque todavía acumulan una caída en 2026.

El consumo cotidiano continúa sin encontrar una recuperación sostenida. Las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas volvieron a caer en agosto y prolongaron una tendencia negativa que contrasta con el crecimiento registrado por los centros comerciales, según los últimos relevamientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En los supermercados, las ventas disminuyeron 3,7% interanual en agosto y acumularon una contracción del 2,8% durante los primeros ocho meses de 2026. La comparación mensual también fue desfavorable: el indicador retrocedió 0,8% frente a julio. Con este resultado, el rubro completó ocho meses consecutivos de bajas interanuales, después del último registro positivo de diciembre pasado, cuando había avanzado 0,5%.

Los autoservicios mayoristas tampoco lograron revertir la tendencia. Sus ventas cayeron 3,6% frente a agosto de 2025 y acumularon una merma del 2,9% entre enero y agosto. Además, registraron una disminución mensual del 1,2% y sumaron siete meses consecutivos de retrocesos interanuales.

Los precios suben, pero las cantidades no acompañan

La evolución de la facturación nominal contrasta con la caída de las ventas medidas en términos reales. En supermercados, los ingresos a precios corrientes crecieron 24,2% interanual, mientras que en mayoristas aumentaron 23,7%. Esos incrementos, por sí solos, no indican una expansión del consumo: deben distinguirse de las variaciones de precios y de las cantidades efectivamente vendidas.

En los supermercados, el ticket promedio alcanzó los $35.569, con un aumento interanual del 15,8%. Las tarjetas de crédito concentraron el 43% de los pagos, seguidas por las de débito, con el 23,9%, y el efectivo, con el 17%. El resto correspondió a otros medios de pago.

En los mayoristas, el gasto promedio por compra llegó a $47.067, un 29% más que un año antes. Allí, las transferencias, los pagos con QR y otros medios alternativos representaron el 32,7% de las operaciones; las tarjetas de crédito explicaron el 26,8% y el efectivo, el 24,8%.

Los shoppings, la excepción

Los centros comerciales mostraron un comportamiento diferente: sus ventas aumentaron 3,7% interanual en agosto y avanzaron 3,3% respecto de julio. Sin embargo, el balance acumulado de los primeros ocho meses del año continúa en terreno negativo, con una baja del 1,2%.

Los datos dibujan así una evolución desigual del comercio. Mientras los shoppings registran un repunte, supermercados y mayoristas —canales centrales para las compras habituales de los hogares— siguen acumulando retrocesos. La persistencia de esa caída plantea interrogantes sobre la capacidad de recuperación del poder de compra y sobre el ritmo al que podrá reactivarse la demanda interna.

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