CONÉCTATE CON NOSOTROS

Los secretarios generales resolverán los pasos a seguir en la previa de una nueva audiencia con los empresarios

La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) convocó para el próximo jueves 10 a un plenario de secretario generales para definir acciones ante la falta de acuerdo en la negociación salarial del sector.

Los gremios de la actividad evaluarán el estado de las discusiones con la cámara empresaria FIPAA y determinarán los pasos a seguir «en defensa de los derechos e intereses de los trabajadores», informaron.

La organización sindical mantiene intensas conversaciones con el sector empresario por actualización de las escalas salariales del CCT 244/94.

En la última audiencia el pasado miércoles, los paritarios de la FTIA ratificaron «la necesidad de llegar a un acuerdo salarial para el trimestre Agosto-Octubre, que proteja el poder adquisitivo de las y los trabajadores del sector frente a los sostenidos y permanentes aumentos de precios de los productos de la Canasta Familiar».

Además del conflicto salarial, la federación que conduce Héctor Morcillo mantiene negociaciones por las guarderías de cuidado y liquidación del impuesto a las Ganancias.

Sobre el primer tema, el gremio insistió con su postura en «una interpretación literal de la norma reglamentaria, evidenciando que para las patronales es una cuestión de costos sin darle la dimensión adecuada a la problemática a resolver».

«Nuestra Organización funda su posición en normas reglamentarias vigentes e insiste en que la misma se considera ajustada a la finalidad perseguida por la norma de la Ley de Contrato de Trabajo», señalaron.

La próxima audiencia fijada por el ministerio de Trabajo será el 10 de agosto, donde los sindicatos de la Alimentación llegarán con medidas gremiales definidas.

Continúe Leyendo

destacada

Feriados 2026: cuándo serán los próximos descansos de tres y cuatro días

El feriado por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín quedó atrás, pero el calendario nacional todavía reserva cuatro fines de semana largos antes de terminar 2026. Las próximas oportunidades para una escapada llegarán en octubre y noviembre, mientras que diciembre concentrará dos períodos de descanso.

El primero será del 10 al 12 de octubre, por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Luego llegará el feriado por el Día de la Soberanía Nacional, que conformará otro fin de semana largo entre el 21 y el 23 de noviembre.

La mayor pausa del tramo final del año se producirá en diciembre. El lunes 7 fue establecido como día no laborable con fines turísticos y estará seguido por el feriado del martes 8, correspondiente a la Inmaculada Concepción de María. De esta manera, habrá cuatro días consecutivos de descanso entre el sábado 5 y el martes 8 de diciembre.

El último fin de semana largo de 2026 será el de Navidad. Como el 25 de diciembre caerá viernes, se conformará un descanso de tres días entre el viernes y el domingo 27.

Los próximos feriados

Lunes 12 de octubre: Día del Respeto a la Diversidad Cultural.
Lunes 23 de noviembre: Día de la Soberanía Nacional.
Lunes 7 de diciembre: día no laborable con fines turísticos.
Martes 8 de diciembre: Inmaculada Concepción de María.
Viernes 25 de diciembre: Navidad.

La distribución de estas fechas ofrece nuevas posibilidades para viajes breves, visitas familiares y escapadas dentro del país. En particular, el descanso de cuatro días de diciembre aparece como una de las últimas oportunidades del año para organizar un viaje antes del comienzo de la temporada de verano.

Con cuatro fines de semana largos todavía por delante, el calendario 2026 mantiene varias alternativas para quienes buscan aprovechar los feriados nacionales y extender sus períodos de descanso sin necesidad de tomar varios días de vacaciones.

Continúe Leyendo

destacada

Las universidades enfrentan otra semana de huelga por salarios y presupuesto

Los docentes de las universidades nacionales volverán a parar desde este martes 18 hasta el sábado 22 de agosto para reclamar al Gobierno de Javier Milei la aplicación integral de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso pero todavía incumplida, según denuncian las organizaciones gremiales.

La medida tendrá su principal expresión en la Universidad de Buenos Aires, donde la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) convocó a cinco jornadas de huelga. El alcance efectivo de la protesta dependerá de las decisiones adoptadas por cada cátedra y de las asambleas de trabajadores.

Aunque las facultades permanecerán abiertas y conservarán la atención administrativa, el dictado de clases y otras tareas académicas quedarán condicionados por el nivel de adhesión.

La protesta también cuenta con el respaldo de federaciones docentes que resolvieron mantener el conflicto hasta obtener respuestas concretas del Poder Ejecutivo.

La demanda central está vinculada con la recomposición de los ingresos. Los gremios sostienen que, al cobrar los salarios correspondientes a julio durante agosto, volvieron a comprobar que no fueron incorporados los incrementos que, según su interpretación, establece la Ley de Financiamiento Universitario. La deuda salarial calculada por las organizaciones asciende al 31,2%, a lo que agregan los montos retroactivos acumulados desde la entrada en vigencia de la norma.

La discusión no se limita a los haberes. Las entidades universitarias también reclaman una actualización de los recursos destinados a hospitales universitarios y becas, dos componentes que consideran determinantes para sostener prestaciones, investigación y permanencia de estudiantes con menores ingresos.

Desde la Conadu Histórica resolvieron mantener la convocatoria nacional y anticiparon que, si el Gobierno no modifica su posición, podrían avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado y una nueva marcha federal universitaria. De esta manera, el conflicto podría pasar de jornadas aisladas de protesta a una medida de mayor duración durante las próximas semanas.

AGD-UBA, por su parte, cuestionó la propuesta salarial formulada durante las negociaciones paritarias. La organización sostiene que el ofrecimiento representa menos de la mitad de la recomposición que reclama en función de la legislación vigente y advierte que aceptarlo permitiría postergar nuevamente el cumplimiento de la norma.

El reclamo gremial también se apoya en una medida cautelar dictada por la Justicia en favor de la actualización de los salarios universitarios. Para las organizaciones, ese pronunciamiento todavía no se tradujo en una recomposición efectiva de los ingresos, por lo que cuestionaron al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y a algunas federaciones por valorar positivamente las decisiones judiciales sin que, según afirman, exista una aplicación concreta de sus efectos.

El enfrentamiento combina así tres demandas: recuperación del poder adquisitivo perdido, actualización de los recursos destinados al funcionamiento universitario y cumplimiento efectivo de las disposiciones aprobadas por el Congreso. La respuesta oficial será determinante para definir si las medidas se mantienen como paros sucesivos o avanzan hacia una protesta de mayor duración.

Continúe Leyendo

destacada

Sueldos que no alcanzan: seis de cada diez hogares agotan sus ingresos antes del 20

El deterioro del poder adquisitivo comienza a medirse también en una variable cotidiana: cuánto dura el salario. Un relevamiento de la consultora Zentrix mostró que el 61% de los argentinos agota sus ingresos destinados a gastos corrientes antes del día 20 de cada mes, una señal del reducido margen que tienen los hogares para afrontar las últimas semanas.

La situación alcanza una dimensión mayor si se incorpora al 24,3% que consigue llegar al final del mes, pero sin capacidad de ahorro. Apenas el 13% de los consultados asegura cubrir sus obligaciones y conservar algún excedente.

La percepción sobre los ingresos acompaña ese resultado. El 86,1% considera que sus salarios evolucionan por debajo de los precios, una diferencia que limita el consumo y obliga a una administración cada vez más ajustada de los recursos familiares.

Los datos sobre remuneraciones permiten observar la evolución de esa pérdida. En mayo, frente a una inflación mensual del 2,1%, los salarios del sector privado registrado aumentaron 2%, los haberes de los empleados públicos nacionales 1,9% y los provinciales 1,4%. La diferencia de unas décimas adquiere mayor dimensión cuando se acumula durante varios meses.

Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, los trabajadores privados registrados sufrieron una caída real del 2,9%, mientras que los empleados públicos provinciales perdieron 3,2% y los estatales nacionales resignaron 7,3% de poder de compra.

La comparación con noviembre de 2023 profundiza la brecha. Desde entonces, los salarios de los empleados públicos nacionales acumulan una pérdida real del 36,5%; en los estatales provinciales alcanza el 9,8% y entre los trabajadores privados formales llega al 3,6%.

El deterioro tampoco comenzó con la actual administración. Un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), elaborado por Nadin Argañaraz sobre información del INDEC, calculó la pérdida acumulada desde 2017 hasta comienzos de 2026. Según ese estudio, los trabajadores privados formales resignaron un poder de compra equivalente a 16,2 salarios mensuales, mientras que entre los empleados públicos la pérdida llegó a 21,8 sueldos en 98 meses.

La contracción del ingreso real se combina, además, con una reducción del empleo público nacional. De acuerdo con datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2023 y junio de 2026 se eliminaron 71.661 puestos, equivalente a una baja del 21% en la dotación de trabajadores de la administración pública nacional.

La consecuencia económica más visible aparece en la capacidad de consumo. Cuando el ingreso se agota antes de terminar el mes, los hogares reducen compras, postergan gastos, recurren al crédito o utilizan ahorros para completar sus necesidades básicas.

Continúe Leyendo

Tendencias