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Durante la jornada del lunes el gobernador Sergio Uñac se reunió con los integrantes de la comisión de la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP) que asumirá su mandato el próximo 12 de junio. Se trató de saludos protocolares de rigor.

Durante la reunión se destacaron temas inherentes a la educación en general y a situaciones específicas de la docencia sanjuanina, para trabajar a partir de junio del 2023.

Tras la reunión, Patricia Quiroga, contó detalles de la misma y aseguró que “sirvió para conocernos y dialogar en general y en particular sobre la actualidad docente”.

En ese sentido la futura secretaria General de UDAP destacó que el consenso siempre será en mejora de la docencia sanjuanina”.

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Sergio Peralta: “Los trabajadores legislativos padecen las mismas dificultades que cualquier estatal”

El secretario general de APEL, Sergio Peralta, realizó un balance de la situación que atraviesa el personal legislativo sanjuanino en un período signado por la inflación, el deterioro de los ingresos y las dificultades en las prestaciones de salud. También defendió la política administrativa del sindicato, destacó la construcción de la nueva sede gremial y planteó la necesidad de modernizar la estructura laboral de la Cámara de Diputados.

En medio de un panorama económico que golpea con fuerza a los trabajadores estatales, la Asociación del Personal Legislativo (APEL) de San Juan busca sostener su funcionamiento gremial sin resignar servicios ni capacidad de representación. Con una combinación de administración austera, planificación financiera y reclamos salariales permanentes, el sindicato intenta preservar beneficios para sus afiliados mientras la pérdida del poder adquisitivo continúa erosionando los ingresos.

Sergio Peralta, trazó un diagnóstico amplio sobre la actualidad del sector y dejó definiciones que buscan desmontar ciertas percepciones instaladas alrededor de los empleados legislativos. “No vivimos en una burbuja de oro”, resumió el dirigente al describir las dificultades que atraviesa el personal de la Cámara de Diputados provincial.

Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo vinculado a la inauguración de la nueva sede gremial ubicada sobre calle Urquiza. Para Peralta, la concreción de esa infraestructura constituye una muestra de orden administrativo en un período especialmente adverso para las organizaciones sindicales.

Según explicó, la obra fue financiada íntegramente con recursos provenientes de la cuota societaria, equivalente al uno por ciento del salario de los afiliados. El dirigente remarcó que el proyecto demandó cuatro años de planificación y ejecución, sin que ello implicara resignar prestaciones históricas para los trabajadores.

“Se mantuvieron los útiles escolares, subsidios, convenios y todos los beneficios sociales mientras avanzaba la construcción”, sostuvo. Además, destacó que el edificio fue inaugurado completamente equipado y sin deudas pendientes, algo que —afirmó— le permitió al sindicato comenzar a proyectar nuevas iniciativas institucionales.

La exposición de Peralta no se limitó al plano administrativo. Buena parte de sus definiciones giraron alrededor de la situación salarial del sector público y de las negociaciones paritarias que mantiene el personal legislativo con las autoridades de la Cámara.

El titular de APEL explicó que el gremio conserva una particularidad dentro del esquema estatal sanjuanino: negocia directamente con las autoridades del Poder Legislativo, sin intermediación de otros sindicatos. Esa autonomía, señaló, evita que la discusión salarial quede condicionada por disputas ajenas o por acuerdos alcanzados en otros sectores de la administración pública.

En ese sentido, indicó que la paritaria del primer semestre replicó los porcentajes otorgados a los docentes, aunque con modificaciones internas destinadas a trasladar sumas adicionales hacia ítems remunerativos que impactan sobre el salario básico.

Pese a ello, Peralta evitó presentar el acuerdo como una mejora real de los ingresos. Por el contrario, definió las negociaciones actuales como mecanismos de “recomposición” frente a una inflación que continúa corriendo por encima de los aumentos salariales.“Siempre vamos detrás de la inflación”, reconoció, al tiempo que describió el desgaste cotidiano que padecen los trabajadores para sostener sus gastos mensuales.

El representante gremial también buscó desmontar una imagen instalada sobre el empleo legislativo. Señaló que los salarios iniciales distan de ser elevados y precisó que un trabajador ingresante, sin antigüedad ni títulos, percibe alrededor de 950 mil pesos.

La aclaración no fue casual. En distintos ámbitos de la administración pública persiste la idea de que el Poder Legislativo concentra privilegios salariales por encima del promedio estatal. Frente a ello, Peralta insistió en que los empleados legislativos sufren los mismos problemas económicos, tributarios y sociales que el resto de los trabajadores.
“El aumento de precios, Ganancias, la inseguridad y el deterioro de la obra social nos afectan igual que a todos”, afirmó.

Precisamente, el funcionamiento de la obra social provincial apareció como uno de los focos más críticos de la entrevista. El titular de APEL cuestionó la pérdida de calidad en las prestaciones y reveló que el gremio ya trasladó formalmente sus reclamos a las autoridades interventoras del organismo.

Según explicó, las respuestas oficiales se apoyan en la reducción de recursos y en la necesidad de absorber programas que anteriormente financiaba Nación. Sin embargo, el sindicalista consideró insuficientes esas explicaciones y sostuvo que los trabajadores no pueden quedar atrapados en las consecuencias de decisiones políticas ajenas.

La preocupación por el sistema sanitario se combina con otro debate de fondo dentro del Poder Legislativo: la reorganización interna de la planta de personal. En ese aspecto, Peralta manifestó que el sindicato impulsa programas de capacitación y una revisión escalafonaria destinada a favorecer la movilidad laboral y mejorar las posibilidades de ascenso.

Al mismo tiempo, recordó que la Cámara de Diputados posee una estructura limitada por ley, con un máximo de 288 empleados de planta permanente. Esa restricción, explicó, impide incorporaciones masivas y condiciona cualquier ingreso a la existencia previa de vacantes.

Con esa definición, el dirigente también buscó diferenciar el funcionamiento administrativo del Poder Legislativo respecto de otros sectores estatales cuestionados por ampliaciones de planta o regularizaciones masivas de contratados.

Más allá de las precisiones técnicas y salariales, las palabras de Peralta dejaron entrever un clima de preocupación que atraviesa a buena parte del empleo público. La incertidumbre económica, la pérdida sostenida del ingreso y el deterioro de servicios esenciales aparecen hoy como factores que impactan directamente sobre el ánimo de los trabajadores.

En ese escenario, APEL intenta sostener una estrategia dual: preservar la capacidad de negociación gremial mientras mantiene en funcionamiento una estructura sindical que continúa brindando asistencia social y servicios a sus afiliados.

La frase que el dirigente pidió destacar al cierre de la entrevista sintetizó buena parte del mensaje político y gremial que buscó transmitir: “Los empleados legislativos no la pasamos tan bien como la mayoría de la gente cree”.

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Jubilación: cómo acceder al plan para completar años de aportes

La Dirección de Asesoramiento Previsional informó los alcances del Plan de Pago de Deuda Previsional destinado a trabajadores que se encuentran a menos de diez años de cumplir la edad jubilatoria y no alcanzan los 30 años de aportes requeridos por el sistema previsional.

El Ministerio de Gobierno, a través de la Dirección de Asesoramiento Previsional, difundió información clave sobre el funcionamiento del Plan de Pago de Deuda Previsional, una herramienta diseñada para trabajadores en actividad que necesitan completar años de aportes antes de acceder a la jubilación.

La iniciativa apunta a un universo cada vez más amplio de personas que, debido a períodos de informalidad laboral, desempleo o aportes discontinuos, no logran reunir los 30 años exigidos por el régimen previsional argentino al momento de iniciar el trámite jubilatorio.

En este contexto, el programa permite comenzar a regularizar aportes con anticipación, evitando que la falta de años computables se transforme en un obstáculo al llegar a la edad de retiro.

Quiénes pueden acceder

El plan está destinado a trabajadores activos que se encuentren a menos de diez años de alcanzar la edad jubilatoria. Los rangos establecidos son:
Mujeres entre 50 y 59 años.
Varones entre 55 y 64 años.

Desde el organismo explicaron que también pueden incorporarse personas que actualmente no estén en relación de dependencia. En esos casos, la alternativa habilitada es la inscripción al monotributo, modalidad que permite comenzar a regularizar aportes previsionales.

La medida representa una posibilidad concreta para quienes atravesaron largos períodos de empleo informal o actividades laborales sin registración, una problemática estructural que afecta especialmente a trabajadores independientes, sectores precarizados y economías regionales.

Un mecanismo para anticiparse al problema jubilatorio

El objetivo central del programa es evitar que miles de personas lleguen a la edad jubilatoria sin reunir los requisitos mínimos para acceder a un haber previsional.

Desde la Dirección de Asesoramiento Previsional remarcaron la importancia de consultar el historial con tiempo suficiente para conocer la situación de aportes y comenzar, en caso de ser necesario, un proceso de regularización gradual.

Además, destacaron que el asesoramiento es gratuito y permite evaluar cada caso particular antes de iniciar cualquier trámite administrativo.

Dónde realizar consultas

Las personas interesadas pueden recibir atención y orientación a través de distintos canales:
Atención presencial: P. A. de Sarmiento 134 norte, Casa de Gobierno, Pabellón N°5.
Teléfonos: 4296234 / 2645471782 / 0800-222-5824.
Correo electrónico: [email protected]
La atención se brinda de lunes a viernes, de 7:30 a 14:30 horas.

Una preocupación creciente entre los trabajadores

La necesidad de completar aportes previsionales se volvió una inquietud recurrente entre trabajadores próximos a jubilarse, especialmente en momentos marcados por trayectorias laborales fragmentadas y pérdida del empleo formal.

En ese marco, el Plan de Pago de Deuda Previsional aparece como una herramienta preventiva que busca ofrecer previsibilidad y evitar que la falta de aportes derive, en el futuro, en mayores dificultades para acceder a una cobertura jubilatoria.

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“La universidad está siendo llevada a una asfixia presupuestaria”, advirtió Jaime Barcelona

El secretario general de ADICUS, Jaime Barcelona, describió el deterioro salarial que atraviesan docentes y no docentes de la Universidad Nacional de San Juan y cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Alertó sobre vacantes que ya no logran cubrirse, el éxodo de profesionales hacia otros sectores y las dificultades para sostener el funcionamiento académico en medio del ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno nacional.

La crisis que atraviesa el sistema universitario argentino dejó de expresarse únicamente en estadísticas presupuestarias para instalarse de lleno en la vida cotidiana de las universidades nacionales. La caída del poder adquisitivo, la paralización de partidas destinadas a investigación y becas, y la falta de actualización de fondos para funcionamiento comenzaron a impactar de manera directa en las aulas, los equipos académicos y la estructura operativa de las casas de altos estudios.

En ese escenario, Barcelona dictaminó un severo diagnóstico sobre la situación que atraviesa la Universidad Nacional de San Juan y advirtió que el deterioro salarial ya empuja a numerosos docentes a abandonar la actividad universitaria en busca de ingresos más competitivos en otros ámbitos laborales.

“La situación es muy complicada para poder sostenernos”, resumió el dirigente sindical al describir el efecto concreto que tuvo la inflación sobre los salarios del sector desde fines de 2023. Según explicó, el retraso salarial acumulado dejó a numerosos trabajadores universitarios —docentes y no docentes— por debajo de la línea de pobreza, mientras el desfasaje entre ingresos y costo de vida continúa ampliándose mes tras mes.

Barcelona sostuvo que el problema ya no se limita a una pérdida transitoria del poder adquisitivo, sino que empieza a comprometer el funcionamiento estructural de las universidades. La consecuencia más visible, señaló, es la creciente dificultad para retener profesionales formados dentro del sistema público.

“Muchos docentes han decidido emigrar de la universidad hacia otros ámbitos públicos o privados en busca de mejores salarios”, explicó. La salida de personal académico, añadió, comienza a dejar vacíos difíciles de cubrir, particularmente en cargos iniciales y dedicaciones intermedias cuyos ingresos quedaron muy por debajo de los valores del mercado laboral.

La preocupación sindical también apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya aplicación continúa judicializada. Para el gremio, la falta de transferencia de fondos impide recomponer salarios, normalizar las negociaciones paritarias y garantizar el sostenimiento operativo de las universidades nacionales.

El representante gremial recordó que la normativa establece mecanismos concretos de actualización salarial vinculados a la evolución inflacionaria, además de contemplar partidas para funcionamiento, becas estudiantiles y actividades académicas esenciales. Sin embargo, denunció que esos recursos no están llegando al sistema universitario.

“El gobierno ha eliminado nuestras paritarias desde agosto de 2024”, afirmó el dirigente, al cuestionar la interrupción de las instancias formales de negociación salarial. A su entender, el congelamiento presupuestario y la ausencia de acuerdos paritarios profundizaron el deterioro económico de miles de trabajadores del sector.

El impacto ya se percibe en áreas sensibles de la vida universitaria. Laboratorios con recursos limitados, actividades de campo restringidas, becas sin actualización y dificultades para sostener servicios estudiantiles forman parte de un cuadro que, según advierten desde el sindicalismo universitario, amenaza con erosionar progresivamente la calidad académica.

La situación se vuelve todavía más delicada en carreras donde comienzan a registrarse dificultades para cubrir cargos vacantes. Barcelona explicó que, ante jubilaciones o renuncias, las universidades encuentran cada vez menos interesados en asumir horas cátedra cuyos salarios resultan insuficientes frente a otras alternativas laborales.

“Nadie quiere tomar cargos por salarios que no alcanzan”, señaló, al describir un fenómeno que ya repercute en la organización académica cotidiana. El dirigente sostuvo que la brecha salarial con el sector privado e incluso con otras áreas del empleo público provincial genera una migración constante de profesionales formados dentro de la universidad pública.

En este ámbito, el sindicalismo universitario profundiza las medidas de visibilización y prepara una nueva movilización federal prevista para el 12 de mayo. La convocatoria buscará reeditar el respaldo social que las universidades lograron meses atrás, cuando cientos de miles de personas participaron de marchas masivas en defensa de la educación pública.

En San Juan, ADICUS coordina acciones junto a otros gremios, autoridades universitarias y organizaciones estudiantiles. Entre las actividades previstas se incluyen recorridas por cursos, campañas de difusión y conferencias de prensa destinadas a reforzar el reclamo por financiamiento y recomposición salarial.

El conflicto universitario, lejos de agotarse en una discusión presupuestaria, expone una disputa más profunda sobre el modelo educativo y científico que el país pretende sostener. Mientras docentes, investigadores y estudiantes advierten sobre las consecuencias del ajuste, la educación superior nacional enfrenta uno de los desafíos más delicados de las últimas décadas: preservar su capacidad académica y su función social en medio de una restricción financiera que amenaza con dejar secuelas de largo plazo.

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