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Los docentes universitarios sanjuaninos continúan con medidas de fuerza en pos de recuperar el salario afectado por la inflación. Para esta semana, según el comunicado anunciado por el gremio Adicus (Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores) habrá jornadas de visibilización vinculadas al reclamo. 

El Plenario de secretarios generales de CONADU Histórica que sesionó el jueves 16 de marzo resolvió profundizar las acciones gremiales en defensa del salario. Las medidas se desplegarán en dos tramos. La semana del 20 de marzo con una campaña de visibilización de los reclamos docentes», dice el escrito del sindicato. Y agrega: «La semana del 27 de marzo hasta el sábado 1 de abril con un paro de las actividades docentes».

Es decir que al paro concretado durante la semana pasada, se le sumará el del 27 de marzo al 1 de abril, siempre y cuando no haya un acuerdo con el Ministerio de Educación de la Nación. 

Cabe mencionar que las medidas de fuerza tienen injerencia en toda la docencia universitaria de las cinco facultades de la UNSJ, de las escuelas y de los tres colegios preuniversitarios. 

En el comunicado afirman que habrá una articulación con los gremios del Frente de Asociaciones de Base (FAB). Estas asociaciones coincidieron con Conadu Histórica en el rechazo a la propuesta salarial insuficiente del Gobierno nacional. «Esta convergencia expresa la voluntad de la mayoría de la docencia de universidades nacionales por rechazar este ofrecimiento salarial», aseguran.

La Conadu Histórica reclama la reapertura de la mesa de negociación salarial. «El índice de inflación de febrero es de 6,6% y con el de enero acumula un 13,1%. Para marzo se proyecta 6,2% de inflación (informe REM del Banco Central). Esto indica que la inflación acumulada para el primer trimestre alcanzará los 20 puntos. La inflación del periodo ya superará el 16% previsto como incremento salarial en marzo. El Ministerio de Educación, con su propuesta insuficiente, produce el mismo escenario de pérdida salarial del 2022», agregan.

También pidieron una solución al atraso en los haberes del cargo docente universitario inicial, lo que impacta de manera automática sobre todos los cargos del nomenclador. «La aplicación de la garantía salarial (definida en la paritaria nacional docente de la educación obligatoria) en esta oportunidad, alcanzará también cargos de profesor adjunto y asociado y a cargos de nivel preuniversitario. Esto demuestra el desfase de las remuneraciones de nuestro sector incluso con las de la docencia obligatoria», indicaron.

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La Justicia ordenó aplicar de inmediato la Ley de Financiamiento Universitario

El juez federal Martín Cormick declaró inconstitucional la cláusula del Decreto 759/2025 que había condicionado la aplicación de la Ley 27.795 a la identificación de fuentes de financiamiento y a la incorporación de partidas en el Presupuesto. Ordenó al Ejecutivo cumplir de inmediato con la norma y volvió a fijar un plazo de cinco días para acatar las medidas cautelares vigentes.

La Justicia volvió a fallar contra el Gobierno nacional en la disputa por el financiamiento de las universidades públicas. El juez federal Martín Cormick, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11, declaró este martes la inconstitucionalidad del tramo del Decreto 759/2025 que había condicionado la aplicación de la Ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente.

La resolución hizo lugar al amparo colectivo promovido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y distintas universidades, junto con la causa iniciada por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Cormick ordenó al Poder Ejecutivo aplicar de inmediato la ley y dictar las normas reglamentarias y ejecutorias necesarias para hacerla efectiva.

El punto cuestionado se encuentra en el propio decreto de promulgación. El Gobierno había establecido que la Ley 27.795 quedaba sujeta a lo dispuesto por el artículo 5° de la Ley 24.629, una condición que en los hechos supeditaba su ejecución a que se determinaran las fuentes de financiamiento y se incorporaran las partidas correspondientes al Presupuesto. Esa fórmula quedó ahora invalidada judicialmente.

Para Cormick, el mecanismo utilizado por el Ejecutivo no supera un control mínimo de razonabilidad. El magistrado sostuvo que, después de que el Congreso insistiera con la ley mediante las mayorías agravadas previstas por la Constitución tras el veto presidencial, el Poder Ejecutivo no podía introducir por decreto una nueva instancia que demorara su aplicación.

El juez consideró, además, que esa decisión funcionó en los hechos como una forma de veto no contemplada por la Constitución. También rechazó que el control judicial sobre decisiones con impacto presupuestario constituya una intromisión excepcional: señaló que forma parte de las atribuciones propias de los tribunales cuando están en juego derechos y obligaciones establecidos por una ley vigente.

La sentencia también puso bajo análisis el argumento fiscal utilizado para justificar la demora. Según la resolución, el impacto estimado de la ley durante 2025 representaba aproximadamente 0,23% del PBI nominal proyectado, de acuerdo con información de la Oficina de Presupuesto del Congreso. El magistrado recordó, además, que los Presupuestos de 2024 y 2025 no fueron aprobados y que durante esos ejercicios se prorrogaron partidas del Presupuesto 2023.

El nuevo pronunciamiento se suma a una cadena de decisiones judiciales que comenzó a fines de 2025. En diciembre, el mismo juzgado había dictado una medida cautelar que dejó inaplicable la condición introducida por el Decreto 759/2025. La Cámara Contencioso Administrativa Federal mantuvo posteriormente esa protección y la Corte Suprema dejó firme la cautelar en junio.

A esa secuencia se agregó en septiembre una nueva intimación de Cormick al Estado nacional para que cumpliera en cinco días con los artículos 5° y 6° de la Ley 27.795, referidos a la recomposición de los salarios docentes y no docentes y a las becas universitarias. El tribunal advirtió entonces que podía aplicar multas por cada día de demora.

Los gremios universitarios recibieron el fallo como un respaldo a sus reclamos y ratificaron la movilización nacional convocada para el jueves 15 de octubre. La quinta Marcha Federal Universitaria reunirá a sindicatos docentes y nodocentes, estudiantes y autoridades universitarias en reclamo del cumplimiento de la Ley 27.795, la recomposición salarial y un mayor financiamiento para las casas de estudios.

La resolución coloca nuevamente al Poder Ejecutivo ante la obligación de ejecutar una ley sancionada por el Congreso y, al mismo tiempo, mantiene abierta la confrontación por los recursos que deberán incorporarse al sistema universitario. Con la discusión del Presupuesto 2027 en el Congreso y una nueva movilización ya convocada, el financiamiento de las universidades vuelve a quedar en el centro de una pulseada que ahora suma un pronunciamiento judicial sobre la validez constitucional del mecanismo utilizado por el Gobierno para postergar su aplicación.

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UTA San Juan amenaza con retenciones de servicio por el pago de los salarios

La UTA San Juan se declaró en estado de alerta y advirtió que podría avanzar con retenciones de servicio si las empresas de transporte no cumplen con el acuerdo salarial alcanzado a nivel nacional. El sindicato cuestionó la posición de la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), que habría manifestado reparos a la aplicación de los nuevos valores para los choferes del interior.

La advertencia fue comunicada por la conducción local del gremio, encabezada en esta instancia por el secretario de Organización y Asuntos Gremiales, José A. Femenía, ante los trabajadores, los usuarios del transporte público y la comunidad sanjuanina.

El conflicto se origina en el acuerdo salarial suscripto el 23 de septiembre en la Secretaría de Trabajo de la Nación, que estableció nuevas pautas para los trabajadores del transporte automotor del interior del país e incluyó a los choferes de San Juan.

Según la UTA, el entendimiento tiene plena vigencia y debe ser aplicado por las empresas que prestan los servicios de corta y media distancia. La organización sindical sostiene que cualquier pago parcial o inferior a los montos acordados será considerado un incumplimiento.

Frente a las objeciones planteadas por ATAP, el gremio resolvió mantener asambleas permanentes y declararse en estado de alerta. La eventual retención de tareas quedará supeditada a que las compañías efectivamente no abonen la totalidad de los haberes correspondientes.

La UTA busca así evitar que la discusión sobre el financiamiento del transporte derive en una reducción de los ingresos de los trabajadores. La disputa se concentra en la aplicación del acuerdo nacional y no, por el momento, en una medida de fuerza ya ejecutada.

Para los usuarios, el principal interrogante estará en la evolución de las negociaciones durante los próximos días. Si las empresas cumplen con los salarios establecidos, la advertencia sindical no necesariamente se traducirá en interrupciones. En caso contrario, las asambleas podrían derivar en restricciones sobre la prestación del servicio.

La disputa vuelve a poner en primer plano la relación entre los costos del sistema, los recursos destinados al transporte y los salarios de los choferes. Mientras ATAP plantea reparos para afrontar el nuevo esquema, la UTA sostiene que los trabajadores no pueden quedar expuestos a esa discusión y exige que el acuerdo firmado en el ámbito nacional sea aplicado en San Juan.

La definición empresaria sobre el pago de los haberes será, por lo tanto, el próximo punto de la negociación. La UTA ya fijó su posición y dejó abierta la posibilidad de profundizar las medidas si no se acredita el cumplimiento salarial completo.

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El Gobierno mueve piezas en Trabajo y los gremios aguardan señales

La Secretaría de Trabajo volvió a modificar su segunda línea en un momento especialmente sensible de la relación entre el Gobierno y las organizaciones sindicales. Claudia Testa presentó su renuncia a la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo y Mariano Sartoris fue designado para ocupar su lugar, en una decisión que vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del área conducida por Julio Cordero.

Testa había llegado al Gobierno a fines de 2024, después de desarrollar parte de su trayectoria en el ámbito laboral de la Ciudad de Buenos Aires. Su designación fue formalizada mediante el Decreto 31/2025, con vigencia desde el 10 de diciembre de 2024. Durante su gestión intervino en negociaciones colectivas, mediaciones y conflictos entre empresas y organizaciones sindicales.

La salida se produjo mediante una renuncia indeclinable. Desde el Gobierno fue presentada como parte de un proceso de reestructuración interna, mientras que otras versiones periodísticas consignaron diferencias y motivos personales como parte de las explicaciones que circularon alrededor de la decisión. No existe, hasta el momento, una explicación oficial que permita atribuir el alejamiento a una disputa específica.

El reemplazante introduce un dato político-administrativo relevante. Mariano Sartoris, abogado y hasta ahora subsecretario Legal de Capital Humano, es identificado como un funcionario de confianza de la ministra Sandra Pettovello. También había tenido funciones dentro de la propia estructura laboral antes de pasar al área jurídica de Capital Humano.

La Subsecretaría ocupa un lugar central en la relación cotidiana del Estado con el mundo del trabajo: participa en paritarias, conflictos colectivos, mediaciones y vínculos entre sindicatos y empresas. Por eso, el reemplazo no se limita a un movimiento administrativo. Para las organizaciones gremiales, la principal incógnita será conocer qué perfil tendrá Sartoris en la interlocución con dirigentes y qué grado de continuidad tendrán los canales construidos durante la gestión anterior.

El cambio también vuelve a poner de relieve la alta rotación de funcionarios en la segunda línea de Trabajo durante la gestión de Javier Milei. Desde diciembre de 2023, seis nombres ocuparon esa posición: Liliana Archimbal, Mariana Hortal Sueldo, Horacio Pitrau, Martín Huidobro, Claudia Testa y ahora Sartoris. La sucesión contrasta con la permanencia de Julio Cordero, quien continúa al frente de la Secretaría.

Testa, además, había mantenido actividad hasta los últimos días de su gestión. El 29 de septiembre, encabezó una audiencia con trabajadores despedidos de Flybondi que buscaban la mediación del Estado por salarios e indemnizaciones pendientes. La proximidad entre esa intervención y su salida contribuyó a que el relevo generara atención entre los actores que mantienen negociaciones habituales con el organismo.

El recambio se produce mientras el Gobierno y la CGT mantienen diferencias en torno a las políticas laborales y al alcance de las reformas impulsadas por la administración nacional. En ese marco, cualquier modificación en el equipo que interviene directamente en las relaciones colectivas es seguida de cerca por los sindicatos, especialmente ante las discusiones pendientes sobre convenios, salarios, representación y legislación laboral.

Las versiones que vinculan la salida de Testa con una eventual ofensiva contra las organizaciones sindicales no fueron confirmadas oficialmente y, por ahora, forman parte de interpretaciones políticas sobre el cambio. Lo verificable es que el Gobierno colocó en una posición clave a un funcionario proveniente del núcleo de Capital Humano y cercano a Pettovello, mientras mantiene a Cordero al frente de esa cartera.

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