Kelly Olmos descarto una reforma laboral
La ministra de Trabajo, Raquel «Kelly» Olmos, descartó que el Gobierno tenga pensado implementar una reforma laboral y afirmó que los cambios en los convenios colectivos de trabajo deben contar «con el acuerdo entre los empresarios y el movimiento obrero organizado».
«Propiciamos todo aquello en lo cual hay acuerdo entre el movimiento obrero y el sector empresario, y creemos que Argentina tiene que ganar en productividad, pero que cada vez que eso sucede tiene que estar asociado a una redistribución entre los trabajadores», señaló Olmos en declaraciones radiales.
Al ser consultada respecto a declaraciones del designado jefe de Asesores del Presidente Alberto Fernández, Antonio Aracre, sobre la necesidad de revisar algunas normas laborales, Olmos afirmó que el futuro funcionario reconoció que «era una idea personal», ya que el Gobierno «no contempla esa iniciativa».
«Nunca hemos pensado en este Gobierno una ley que, en general, está asociada a los eufemismos que usa la oposición para propiciar la derogación de los derechos de los trabajadores», remarcó Olmos.
destacada
La Iglesia reunió a las centrales obreras y crece la preocupación por el empleo
La convocatoria de monseñor Jorge Lozano a las tres centrales sindicales de San Juan se convirtió en una instancia de análisis sobre la situación económica y laboral que atraviesa el país. En ese contexto, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Víctor Menéndez, destacó la importancia del diálogo impulsado por la Iglesia, advirtió sobre el deterioro del poder adquisitivo y cuestionó los alcances de la reforma laboral recientemente reglamentada.
La reunión que mantuvieron representantes de las tres centrales obreras de San Juan con monseñor Jorge Lozano dejó una postal poco frecuente en tiempos de fuertes divisiones políticas y sociales. Más allá de las particularidades de cada organización, el encuentro permitió construir un diagnóstico común sobre una realidad que preocupa tanto al movimiento sindical como a la Iglesia: el avance de las dificultades económicas, la pérdida de ingresos en amplios sectores de la población y el aumento de incertidumbre que atraviesa al mundo del trabajo.
La convocatoria del arzobispo sanjuanino se inscribió en una serie de encuentros que la Iglesia viene promoviendo en distintos puntos del país con el objetivo de escuchar de primera mano las problemáticas que afectan a trabajadores, jubilados, sectores populares y organizaciones intermedias. En San Juan, la respuesta sindical fue contundente. Las tres centrales participaron de una mesa de diálogo donde se abordaron temas vinculados al empleo, los despidos, la situación salarial, el endeudamiento familiar y las consecuencias sociales derivadas del actual modelo económico.
Entre los asistentes estuvo Víctor Menéndez, titular del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, quien valoró especialmente el papel que la Iglesia está desempeñando como espacio de encuentro en un ámbito marcado por la fragmentación.
“El mensaje fue muy claro. Nadie se salva solo. Hay una preocupación genuina por lo que están viviendo los trabajadores, los jubilados y quienes han quedado al margen de cualquier posibilidad de progreso”, señaló el dirigente.
Según explicó, durante la reunión se analizaron fenómenos que comienzan a consolidarse como nuevas expresiones de vulnerabilidad social. Entre ellos mencionó el aumento de los problemas vinculados a la salud mental, el estrés provocado por la incertidumbre económica, la pérdida de capacidad de consumo y el crecimiento de situaciones de endeudamiento que afectan a numerosas familias.
“Cada vez son más los trabajadores que llegan con angustia porque el salario ya no alcanza para cubrir las necesidades básicas. Esa realidad atraviesa a todas las actividades y genera consecuencias que van mucho más allá de lo económico”, sostuvo.

Un acuerdo salarial en medio de una recuperación esquiva
Con este cuadro a ese análisis de carácter más amplio, Menéndez confirmó que el sector de estaciones de servicio logró cerrar una nueva negociación salarial tras varias reuniones con las cámaras empresarias de San Juan, Mendoza y San Luis.
El entendimiento contempla una recomposición del 2,5% para mayo acompañada por una suma fija, mientras que para junio se acordó un incremento adicional del 2%, junto con un bono de 47.500 pesos.
Aunque valoró el acuerdo alcanzado, el dirigente reconoció que los aumentos continúan lejos de compensar la pérdida acumulada durante los últimos años.
“No es el porcentaje que los trabajadores necesitan, pero entendimos que era necesario avanzar porque dilatar las negociaciones termina perjudicando aún más el bolsillo de los compañeros”, explicó.
A su criterio, el principal desafío continúa siendo la recuperación del poder adquisitivo perdido desde finales de 2023. Un proceso que, según afirmó, demandará varios años y requerirá un escenario económico mucho más favorable que el actual.
“La caída del salario real ha sido muy profunda. Recuperar ese terreno no será sencillo y exige una estrategia sostenida de negociación”, advirtió.
Reforma laboral: el eje de una disputa que recién comienza
Otro de los temas que ocupó un lugar central en sus declaraciones fue la reglamentación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, una iniciativa que el sindicalismo observa con mucha preocupación y que promete abrir una extensa batalla judicial.
Menéndez sostuvo que las modificaciones introducidas representan una transformación estructural de las relaciones laborales y cuestionó especialmente los cambios vinculados al régimen indemnizatorio, los bancos de horas y los nuevos mecanismos de flexibilización.
“Se puede discutir la modernización de normas y convenios, pero no la eliminación de derechos conquistados durante décadas. Lo que observamos es un avance que altera principios fundamentales de protección al trabajador”, afirmó.
Para el dirigente, varios de los aspectos incorporados por la nueva legislación podrían derivar en una fuerte litigiosidad en los próximos años, a medida que comiencen a aplicarse en los distintos ámbitos laborales.
En ese sentido, consideró que el debate recién comienza y que serán los tribunales los encargados de definir la validez constitucional de algunos de los puntos más controvertidos.
La unidad como respuesta
Más allá de contrastes gremiales y de las discusiones propias de cada actividad, Menéndez entiende que el momento exige fortalecer los espacios de articulación entre organizaciones sindicales, movimientos sociales, instituciones religiosas y distintos actores de la comunidad. La reunión con Lozano, aseguró, dejó precisamente ese mensaje.
“La defensa del trabajo, de los jubilados, de la educación pública y de quienes atraviesan situaciones difíciles requiere esfuerzos colectivos. Ninguna organización puede afrontar sola una realidad tan compleja”, expresó.
La coincidencia entre las tres centrales obreras, sumada al acompañamiento de la Iglesia, aparece así como una señal relevante en un entorno caracterizado por la incertidumbre económica y la tensión social.
Una preocupación que trasciende a los gremios
El encuentro realizado en San Juan dejó en evidencia que las inquietudes vinculadas al empleo, los ingresos y las condiciones de vida ya no constituyen únicamente una agenda sindical. También forman parte de una preocupación más amplia que involucra a instituciones con fuerte presencia territorial y capacidad de contención social.
Mientras los gremios buscan preservar salarios y derechos laborales en un marco de profundas transformaciones, la Iglesia procura mantener abiertos espacios de diálogo que permitan visibilizar las dificultades que atraviesan amplios sectores de la sociedad.
En ese cruce de miradas, la reunión encabezada por monseñor Lozano adquirió una dimensión que excedió el plano protocolar. Fue, sobre todo, una fotografía de época: la de organizaciones distintas que, desde lugares diferentes, observan con inquietud el deterioro de las condiciones de vida y coinciden en que la reconstrucción del tejido social demandará más unidad, más diálogo y una mayor atención a quienes hoy soportan el peso más severo de la crisis.
destacada
Orrego consiguió el respaldo legislativo para impulsar el mayor programa de inversión pública de su gestión
La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa que faculta al Ejecutivo provincial a gestionar hasta 600 millones de dólares para obras de infraestructura. El proyecto reunió apoyos por fuera del oficialismo, expuso divisiones dentro del peronismo y consolidó uno de los movimientos políticos más relevantes desde la asunción de Marcelo Orrego.
La aprobación de la Ley de Financiamiento para el Desarrollo y Crecimiento Provincial dejó mucho más que una autorización para buscar recursos en los mercados financieros. La votación realizada este jueves en la Cámara de Diputados significó una demostración de fortaleza política para el gobernador sanjuanino, que consiguió articular una mayoría amplia alrededor de una iniciativa destinada a modificar la escala de inversión pública en la provincia.
El proyecto fue respaldado por 23 legisladores, mientras que 12 optaron por rechazarlo y un diputado estuvo ausente. El resultado no sólo garantizó la sanción de la norma; también dejó al descubierto una configuración parlamentaria que excedió los límites de la coalición gobernante y encontró acompañamiento en sectores de la oposición que consideraron prioritario respaldar una agenda vinculada a infraestructura, vivienda y servicios esenciales.
La presencia del mandatario en las gradas de la Legislatura aportó una señal adicional sobre la relevancia que el Ejecutivo atribuyó al debate. No se trataba de una sesión ordinaria más. En juego estaba una de las piezas centrales de la arquitectura económica diseñada por la administración provincial para afrontar demandas históricas vinculadas al déficit habitacional, la conectividad vial, la gestión del agua y la expansión de redes de saneamiento.
La norma autoriza al Gobierno a gestionar financiamiento por hasta 600 millones de dólares mediante distintas alternativas disponibles en el sistema financiero nacional e internacional. Según establece el texto aprobado, los fondos deberán orientarse exclusivamente a inversiones de capital y quedarán excluidos de cualquier aplicación vinculada al sostenimiento de la estructura administrativa del Estado.
Desde la Casa de Gobierno sostienen que San Juan atraviesa una instancia decisiva. La aceleración de inversiones privadas en sectores estratégicos vitales exige una infraestructura capaz de responder a nuevas exigencias logísticas, energéticas y urbanas. Bajo esa premisa, el Ejecutivo entiende que limitar la discusión al endeudamiento implica observar apenas una parte del problema: la verdadera disputa gira en torno a la capacidad de la provincia para acompañar transformaciones económicas de gran magnitud sin quedar rezagada por carencias funcionales.
Entre los destinos previstos aparecen la construcción de viviendas, la ampliación de sistemas de agua potable, la modernización de canales y obras hidráulicas, la mejora de corredores productivos y la ejecución de intervenciones orientadas a fortalecer la competitividad territorial.
La administración provincial considera que esos trabajos constituyen un requisito indispensable para sostener la expansión de actividades generadoras de empleo y divisas.
El debate legislativo reflejó dos visiones claramente diferenciadas. Quienes acompañaron la iniciativa argumentaron que la provincia necesita recuperar capacidad de inversión en infraestructura y anticiparse a demandas que ya comienzan a manifestarse. Del otro lado, los sectores que votaron en contra plantearon reparos vinculados al volumen del financiamiento autorizado, las condiciones de contratación y las obligaciones que podrían recaer sobre futuras gestiones.
Tras la votación, Orrego defendió la iniciativa con un discurso enfocado en la necesidad de abandonar miradas de corto alcance. El mandatario sostuvo que las provincias que logran consolidar ciclos sostenidos de expansión económica son aquellas capaces de ejecutar inversiones antes de que las necesidades se transformen en limitaciones. Bajo esa lógica, cuestionó a quienes rechazaron la propuesta y sostuvo que el debate debería centrarse en las oportunidades que San Juan está en condiciones de aprovechar.
La sanción de la ley abre ahora una etapa diferente. Con la autorización legislativa ya obtenida, el Gobierno deberá avanzar en tratados financieros, estructuración de proyectos y definiciones técnicas que determinarán el alcance efectivo del programa.
destacada
Correo Argentino enfrenta un nuevo foco de conflicto por los salarios
La discusión salarial volvió a instalarse en el centro de la escena dentro de Correo Argentino. La Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) formalizó un pedido para reabrir de manera urgente las paritarias y advirtió que los ingresos del personal atraviesan un proceso de deterioro que ya compromete las condiciones de vida de miles de trabajadores. El planteo llega tras el reciente conflicto por despidos y vuelve a poner en agenda la situación económica de los trabajadores de la empresa estatal.
Desde el gremio sostienen que el esquema salarial vigente quedó desactualizado y remarcan que numerosos trabajadores perciben ingresos insuficientes para afrontar los gastos esenciales. Además, señalaron que las compensaciones extraordinarias y los incentivos por productividad aplicados en los últimos meses no lograron revertir el deterioro acumulado.
La protesta se produce pocas semanas después de un conflicto que tensó la relación entre la empresa y los trabajadores a raíz de una serie de despidos en distintas dependencias. Aquella disputa derivó en medidas de fuerza y concluyó con la reincorporación de los empleados afectados tras una instancia de negociación que evitó la realización de un paro nacional.
La cuestión salarial arrastra además una controversia previa. En marzo, la empresa comunicó un esquema de incrementos escalonados hasta mayo sin acuerdo paritario formal, una decisión que fue rechazada por la representación sindical por considerar que no respondía a la evolución real de los precios ni a las necesidades del personal.
Con ese cronograma ya agotado y sin nuevas convocatorias a negociar, FOECYT volvió a exigir una respuesta de la conducción de Correo Argentino. La entidad sostiene que resulta indispensable abrir una instancia de diálogo que permita discutir una actualización salarial acorde con la realidad económica y evitar que el conflicto vuelva a escalar en una de las empresas de servicios más importantes del país.
-
Gremioshace 6 añosDieron a conocer el calendario de pagos anual de sueldos para estatales sanjuaninos
-
Localeshace 5 añosDetectan varios casos de trabajo esclavo en San Juan
-
Generalhace 5 añosMas de 300.000 niños fueron víctimas de la explotación laboral
-
Localeshace 4 añosCGT local: Moral asumió en la secretaría de Género
-
destacadahace 2 añosDesignan a Eugenia Cortona como la nueva subsecretaria de Empleo
-
Generalhace 3 añosLlaman a cubrir cargos en la Tecnicatura Superior en Criminalística
-
Generalhace 7 añosEmpresarios pyme se reunieron con Alberto Fernández y Carlos Heller
-
Gremioshace 3 añosUTHGRA acordó adelantar los aumentos
