CONÉCTATE CON NOSOTROS

El Gobierno facultó a organismos de la administración pública en el medio de la pandemia por COVID 19

El Gobierno nacional facultó a los organismos de la administración pública a otorgar o prorrogar las licencias a trabajadores y trabajadoras que se encuentren a cargo de niños de hasta 14 años a quienes se les hayan suspendido las clases presenciales por encontrarse en zonas de «alarma» o «alto riesgo» epidemiológico por la pandemia de coronavirus. La norma establece que la licencia puede ser otorgada en el lapso comprendido desde el 22 hasta el 30 de mayo, y el 5 y 6 de junio, los días en que rige el aislamiento más estricto, y que podrá ser prorrogada durante la vigencia del decreto 334/21, que vence el 11 de junio.

Así está establecido en la Decisión Administrativa 518/2021, publicada este martes en el Boletín Oficial, con la firma del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Según puntualiza la norma, la licencia «podrá ser otorgada cualquiera sea la forma de vinculación jurídica de prestación de servicios de carácter laboral y/o personal con el Sector Público Nacional».

Asimismo, se aclara que «para asistir niños, niñas y adolescentes con Certificado Único de Discapacidad (CUD) a cargo de dicho personal no regirá el límite de menos de 14 años». La norma invita a adoptar medidas similares al Poder Judicial, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios.

Continúe Leyendo

destacada

Vacaciones de invierno: San Juan fijó su calendario de receso escolar

El cronograma educativo 2026 ya definió las fechas del receso invernal y San Juan integrará el primer grupo de jurisdicciones en iniciar el descanso. La medida responde a una planificación nacional que busca equilibrar el calendario académico y reactivar la actividad turística.

El calendario escolar 2026 ya tiene delineado uno de los momentos más esperados del ciclo lectivo: el receso de invierno. En el caso de San Juan, las vacaciones se desarrollarán entre el 6 y el 17 de julio, de acuerdo con la programación oficial, lo que posiciona a la provincia dentro del primer bloque de distritos en iniciar el período de pausa.

La definición no es aislada, sino que forma parte de una estrategia de alcance nacional que organiza el receso de manera escalonada en tres etapas. Este esquema responde a una doble finalidad: por un lado, garantizar una distribución más equilibrada del calendario educativo; por otro, contribuir a una mejor circulación del turismo interno durante la temporada invernal.

En este primer tramo, San Juan compartirá fechas con provincias como Córdoba, Mendoza, San Luis y Santa Fe, conformando un conjunto de jurisdicciones que abrirán el cronograma de vacaciones en la primera quincena de julio. La elección de este período impacta no solo en la dinámica escolar, sino también en la planificación familiar y en la actividad económica vinculada al turismo regional.

El segundo grupo de provincias iniciará su receso entre el 13 y el 24 de julio, mientras que un tercer bloque —que incluye a Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires— lo hará entre el 20 y el 31 del mismo mes. Esta distribución progresiva evita la concentración masiva de viajeros en un mismo período y permite una utilización más eficiente de la infraestructura turística a nivel nacional.

Desde el punto de vista pedagógico, la organización del calendario mantiene el equilibrio entre tiempos de cursado y períodos de descanso, un aspecto clave para sostener el ritmo académico sin sobrecargar a estudiantes y docentes. Al mismo tiempo, brinda previsibilidad a las instituciones educativas para estructurar sus actividades y evaluaciones en el tramo previo al receso.

Continúe Leyendo

destacada

Correo Argentino: FOECYT endurece su estrategia y activa un plan de lucha con impacto nacional

La Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones puso en marcha una batería de medidas que incluye trabajo a reglamento, movilización y un paro general de 48 horas. Reclama reapertura de paritarias y una compensación salarial ante la caída del poder adquisitivo.

El conflicto en el Correo Argentino ingresó en una etapa de mayor intensidad tras la decisión de la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) de profundizar su plan de lucha. Con una estrategia escalonada que combina medidas progresivas y una escalada en aumento, el sindicato busca forzar una respuesta frente al deterioro salarial que, según denuncia, atraviesan los trabajadores del sector.

La resolución fue adoptada por el Secretariado Nacional de la organización, con respaldo unánime del LXXV Congreso Nacional Ordinario realizado en Santa Fe. Allí no solo se ratificó la conducción gremial, sino que también se delineó un esquema de acción que anticipa una disputa prolongada si no se reactivan las negociaciones.

El cronograma comenzó con el establecimiento del estado de alerta y la implementación de trabajo a reglamento desde el 27 de abril, una modalidad que implica el cumplimiento estricto de las tareas según normativa, con el consiguiente impacto en la operatoria cotidiana del servicio. La hoja de ruta continuará con una movilización prevista para el 30 de abril, en articulación con la CGT, y alcanzará su punto más crítico con un paro general de 48 horas los días 4 y 5 de mayo, sin asistencia a los lugares de trabajo.

Tras esa instancia, el sindicato prevé retomar el trabajo a reglamento entre el 6 y el 8 de mayo, en una secuencia que busca sostener la presión de manera continua y visible. El diseño de las medidas responde a una lógica de acumulación progresiva, donde cada acción amplifica el impacto de la anterior y refuerza la capacidad de negociación del gremio.

En el núcleo del conflicto se encuentra la discusión salarial. FOECYT exige la reapertura urgente de paritarias, al considerar que las negociaciones permanecen estancadas mientras los ingresos pierden capacidad de compra. Como parte de su planteo, el sindicato reclama el pago de un bono extraordinario de $840.000, distribuido en cuatro cuotas, con el objetivo de compensar la pérdida acumulada en los haberes.

La organización también cuestiona la adopción de decisiones unilaterales por parte de la empresa en materia de remuneraciones y sostiene que cualquier recomposición debe canalizarse a través de instancias formales de negociación colectiva. Este punto se ha convertido en uno de los ejes centrales de la disputa, al tensionar los márgenes de diálogo entre las partes.

Desde la conducción encabezada por Alberto Cejas se ratificó que el plan de lucha no se detendrá en las medidas ya anunciadas. Por el contrario, se advirtió que podrían intensificarse en las próximas semanas si no se registran avances concretos. El escenario, en consecuencia, permanece abierto: la empresa sostiene limitaciones para dar respuesta a los reclamos, mientras el gremio profundiza su estrategia de presión.

La disputa adquiere relevancia adicional por el rol del Correo Argentino como servicio clave en la logística y las comunicaciones, lo que amplifica el impacto de cualquier interrupción en su funcionamiento. En este contexto, el conflicto trasciende el ámbito estrictamente laboral y se proyecta sobre la dinámica cotidiana de usuarios y actividades económicas vinculadas.

Continúe Leyendo

destacada

Deterioro fabril imparable: Empresas que bajan persianas y empleos que desaparecen

Un informe del IPA expone el fuerte retroceso del empleo fabril desde fines de 2023 y advierte sobre un proceso de transformación económica que debilita al entramado productivo. La pérdida de puestos, el cierre de empresas y la caída de la actividad configuran un presente de alta fragilidad.

El sector industrial argentino atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. De acuerdo con un relevamiento del Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA), desde diciembre de 2023 se destruyeron 79.672 empleos registrados en la actividad manufacturera, lo que posiciona al rubro como el principal epicentro de la pérdida de trabajo formal en el país.

Los datos reflejan una dinámica que no solo se sostiene en el tiempo, sino que exhibe señales de profundización. En el inicio de 2026, la industria explicó prácticamente la totalidad de la caída mensual del empleo registrado: de los 7.593 puestos perdidos en la economía, 7.336 corresponden al entramado fabril. La magnitud del fenómeno —que representa el 97% del total— deja en evidencia el peso específico del sector en la actual contracción del mercado laboral.

Desde el IPA interpretan que este comportamiento responde a una reconfiguración de la matriz productiva, con menor protagonismo de la manufactura y mayor centralidad de actividades primarias. Daniel Rosato, presidente de la entidad, sintetizó el diagnóstico con una definición contundente: “Se pasó de un modelo basado en la generación de empleo a otro orientado a la extracción de recursos”. Según su visión, este viraje genera beneficios concentrados, mientras amplios segmentos vinculados a la producción enfrentan dificultades crecientes para sostener su actividad.

El impacto también se manifiesta en el tejido empresarial. Desde la asunción del actual gobierno, 2.993 firmas manufactureras dejaron de operar, reduciendo el universo activo a 46.728 compañías. La cifra no solo expresa un retroceso cuantitativo, sino que implica la pérdida de capacidades productivas acumuladas durante años, con efectos que trascienden a las propias plantas y alcanzan a proveedores, comercios y servicios asociados.

En términos de actividad, los indicadores consolidan el cuadro de debilitamiento. En febrero, la producción industrial registró una caída interanual del 8,7% y un retroceso del 4% frente al mes previo, acumulando ocho períodos consecutivos en baja. A esto se suma la contracción del consumo interno, que descendió un 3,1% en la comparación anual y refleja el deterioro del poder adquisitivo. El dato adquiere mayor relevancia al considerar que seis de cada diez hogares recurrieron al endeudamiento para afrontar gastos esenciales.

El informe advierte además sobre un mecanismo que erosiona la competitividad de las empresas locales. Por un lado, los costos medidos en pesos experimentan incrementos sostenidos; por otro, la relativa estabilidad del tipo de cambio encarece la producción en términos de dólares. Este desfasaje se combina con una mayor presencia de productos importados, que intensifican la presión sobre el mercado interno.

Históricamente, la industria ha mostrado una mayor resistencia a la reducción de personal, en parte por la inversión que implica la formación de trabajadores calificados. Sin embargo, desde el sector señalan que ese margen de contención se encuentra cada vez más limitado. “La capacidad de sostener plantillas está llegando a un punto crítico”, advirtió Rosato, al tiempo que reclamó medidas orientadas a preservar la producción nacional.

Las proyecciones a corto plazo refuerzan la preocupación. Durante una exposición en el Senado, representantes del sector señalaron que más de 1.200 establecimientos industriales podrían cesar sus actividades en los próximos meses si no se implementan políticas de apoyo específicas. El dato, de concretarse, profundizaría aún más la pérdida de empleo y el deterioro del entramado productivo.

Continúe Leyendo

Tendencias