CONÉCTATE CON NOSOTROS

La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación iniciarán este viernes a las 0 horas un plan de lucha por mejoras salariales que afectará el normal servicio de vuelos en Aerolíneas Argentinas.

El gremio que representa a los encargados de organizar la navegación aérea no logró avanzar en las negociación paritaria con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA SE) y ante la “intransigencia” de los representantes de la patronal lanzaron un cronograma de medidas progresivas en cada aeropuerto con apoyo de todo el país.

“Llegamos a esta medida ante la intransigencia EANA SE con la que nos reunimos una y otra vez sin ningún resultado. Nuestros sueldos caminan en cámara lenta mientras los precios vuelan al ritmo de los aviones que controlamos”, expresó el secretario general de ATEPSA, Jonatan Doino.

La organización pide completar las negociación paritaria de 2020 y empezar a discutir la pauta 2021.

Además de las mejoras salariales, el gremio reclama garantizar condiciones de trabajo seguras y dignas “en el peor momento de la pandemia” mediante la vacunación del personal expuesto en terminales aéreas.

También piden resolver el transporte hacia aeropuertos en zonas aisladas sin transporte público, aumentar las dotaciones y reincorporar a una controladora aérea de Comodoro Rivadavia que, con 32 años de servicio, fue despedida “sin causa violando el Decreto presidencial Nº39 que prohíbe todo tipo de despidos”, indicó el sindicato en un comunicado.

La medida, impulsada por la Comisión Directiva encabezada por Doino, se aprobó en una masiva asamblea virtual que contó con la participación de más de 200 trabajadores y trabajadoras de todo el país.

Continúe Leyendo

destacada

Acuerdo inesperado: La Rioja redefine su estrategia minera y pacta con Vicuña para reactivar el proyecto

El Gobierno riojano y la compañía minera solicitaron de manera conjunta a la Justicia levantar la restricción que impedía el acceso al yacimiento ubicado en San Juan. El entendimiento introduce condiciones exigidas por la provincia y abre una nueva etapa en una disputa que combinó reclamos ambientales, intereses económicos y tensiones interprovinciales.

El conflicto que había paralizado el acceso a un yacimiento estratégico en la región cuyana ingresó en una fase de redefinición política e institucional. El Gobierno de La Rioja y la empresa Vicuña formalizaron ante la Justicia un pedido conjunto para dejar sin efecto la restricción que impedía la circulación hacia la explotación, ubicada en territorio de San Juan pero con acceso logístico a través de suelo riojano.

La presentación fue realizada ante la jueza María Greta Decker, titular de la Segunda Circunscripción Judicial con asiento en Chilecito. El planteo, impulsado por el fiscal de Estado Emilio Rodríguez, solicita la suspensión provisoria de la medida cautelar que había limitado el tránsito durante 30 días, en una resolución que inicialmente había sido promovida por el propio Ejecutivo provincial.

Ese dato no es menor. La administración encabezada por Ricardo Quintela había recurrido a la vía judicial para exigir el cumplimiento de compromisos previos y la presentación de estudios de impacto ambiental, invocando la tutela constitucional del ambiente. La decisión derivó en el cierre del paso y en una reacción inmediata desde San Juan, donde se cuestionó la legitimidad del reclamo riojano sobre una actividad radicada en su jurisdicción.

El cambio de postura revela una recalibración estratégica. Tras días de fricciones y con la actividad paralizada, el Ejecutivo riojano avanzó en un entendimiento con la empresa que introduce condiciones concretas para habilitar el tránsito y retomar las operaciones. El acuerdo no implica un retroceso sin contraprestaciones: establece una serie de exigencias que la provincia considera determinantes para su participación en los beneficios derivados de la explotación.

Entre esos puntos, se destaca la obligación de incorporar mano de obra local y priorizar proveedores riojanos, con especial énfasis en el entramado productivo del Valle del Bermejo. A ello se suma un argumento de carácter territorial: la mayor parte del camino de acceso —cerca del 80%— atraviesa suelo riojano, lo que, según la visión oficial, justifica su intervención en la distribución del impacto económico.

La negociación también reordena el clima social en la zona. La localidad de Guandacol había sido uno de los epicentros del conflicto, con protestas y cortes sobre la Ruta 40 protagonizados por trabajadores y sectores vinculados a la actividad minera. La difusión del acuerdo y la expectativa de reactivación llevaron a una descompresión inmediata, con el levantamiento de las medidas de fuerza.

Sin embargo, el desenlace aún depende de una decisión judicial. La magistrada deberá resolver si acepta la suspensión de los efectos de la cautelar, lo que habilitaría formalmente la reapertura del camino. Hasta entonces, la presencia policial en la zona continuará para garantizar el cumplimiento de la resolución vigente.

Más allá del resultado inmediato, el episodio deja al descubierto una disputa más amplia. La minería, actividad de alto impacto económico, vuelve a poner en primer plano la relación entre provincias, la administración de recursos y la distribución de los beneficios. También evidencia las tensiones entre la protección ambiental y la necesidad de sostener niveles de inversión y empleo en economías regionales con escasas alternativas de desarrollo.

Continúe Leyendo

destacada

La Sociedad Rural irrumpe en la disputa judicial por la reforma laboral y refuerza la defensa del Gobierno

La Sociedad Rural Argentina solicitó intervenir en la causa iniciada por la CGT contra el Estado nacional y respaldó la validez de la reforma laboral. El expediente expone una disputa que excede lo jurídico y proyecta impactos sobre el sistema productivo y las relaciones de trabajo.

La controversia en torno a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional sumó un actor de peso en las últimas horas. La Sociedad Rural Argentina decidió presentarse ante la Justicia para intervenir en el expediente promovido por la Confederación General del Trabajo contra el Estado, con el objetivo de respaldar la validez de la normativa y evitar que se interrumpa su aplicación.

La entidad, presidida por Nicolás Pino, solicitó ser incorporada como tercero en la causa “Confederación General del Trabajo c/ Estado Nacional s/ Acción Declarativa”, alineándose de manera explícita con la estrategia oficial. El movimiento no solo introduce un nuevo elemento en el expediente, sino que también refleja la decisión del sector agropecuario de involucrarse de forma directa en una discusión que considera determinante para su estructura de costos y su proyección productiva.

Desde la organización empresaria fundamentaron su presentación en el “impacto directo” que, a su criterio, podría derivarse de una eventual suspensión o declaración de inconstitucionalidad de la Ley de Modernización Laboral. Según argumentaron, una resolución de ese tipo afectaría la previsibilidad jurídica, alteraría el funcionamiento de las relaciones laborales y sumaría incertidumbre en un escenario económico ya exigente.

El posicionamiento de la Sociedad Rural no se limita a la defensa de la norma. También acompaña la postura del Gobierno en un punto sensible del expediente: la competencia judicial. En ese plano, la entidad sostuvo que la causa debe tramitar en el fuero Contencioso Administrativo Federal, al tratarse de un planteo que cuestiona la validez de una ley sancionada por el Congreso. De este modo, cuestiona la intervención de la Justicia del Trabajo, ámbito en el que la CGT busca sostener el litigio.

La discusión sobre el fuero no es menor. De su resolución dependerá no solo el encuadre técnico del caso, sino también el ritmo y la orientación de las decisiones judiciales. En ese contexto, la organización agropecuaria objetó la medida cautelar que en una primera instancia había suspendido parte de la reforma, al considerar que implicaba una injerencia indebida sobre una norma emanada del Poder Legislativo.

En cuanto al contenido de la ley, la entidad defendió su orientación al señalar que apunta a promover el empleo formal, reducir la litigiosidad y mejorar la competitividad sin afectar derechos esenciales. Esa lectura, sin embargo, es abiertamente cuestionada por el movimiento sindical, que interpreta las modificaciones como un retroceso en materia de garantías laborales.

En consecuencia, la CGT profundiza su estrategia judicial con el objetivo de frenar la aplicación de la norma y evitar el traslado del expediente fuera del fuero laboral. El equipo legal de la central, encabezado por Pablo Arnaldo Topet, sostiene que un cambio de jurisdicción vulneraría principios básicos como el derecho de defensa y el debido proceso, además de desnaturalizar el tratamiento de cuestiones propias del derecho del trabajo.

El expediente ya exhibe resoluciones cruzadas. El juez laboral Raúl Horacio Ojeda había dispuesto una cautelar que suspendió 81 artículos de la norma —incluyendo aspectos vinculados a indemnizaciones, la organización del tiempo de trabajo y el ejercicio del derecho de huelga—. Sin embargo, esa decisión fue posteriormente dejada en suspenso por la Cámara del Trabajo, lo que permitió que la reforma recupere vigencia de manera provisoria mientras continúa la discusión de fondo.

Este entramado judicial expone algo más que una disputa técnica. La intervención de actores empresariales, la ofensiva sindical y la definición sobre la competencia de los tribunales configuran un entorno en el que se dirime no solo la suerte de una ley, sino también el alcance de las transformaciones que el Gobierno pretende imprimir al sistema laboral.

Continúe Leyendo

destacada

Aerolíneas Argentinas elimina el carry on incluido en su opción más económica

La compañía estatal modificó su política para vuelos nacionales y excluyó el equipaje de mano de la tarifa más accesible. La decisión apunta a competir con operadores de bajo costo y captar a quienes priorizan el precio por sobre los servicios incluidos.

La reconfiguración del negocio aerocomercial en el país sumó un nuevo capítulo con la decisión de Aerolíneas Argentinas de excluir el equipaje de mano de su tarifa más económica en vuelos de cabotaje. Desde ahora, quienes adquieran pasajes bajo las categorías “promo” y “base” sólo podrán transportar sin cargo un artículo personal de hasta tres kilos, mientras que el tradicional carry on pasa a ser un servicio adicional.

El cambio, que rige para tickets emitidos desde esta semana, se inscribe en una estrategia orientada a redefinir la estructura de precios y acercarse al modelo que aplican las compañías de bajo costo. La lógica es clara: desagregar prestaciones para ofrecer una tarifa inicial más competitiva y permitir que cada pasajero configure su viaje según sus necesidades.

Desde la empresa sostienen que esta segmentación amplía el abanico de opciones comerciales sin resignar estándares operativos. En ese sentido, destacan que las categorías superiores —como “plus”, “flex” o “premium economy”— continúan incluyendo equipaje de mano de hasta ocho kilos, lo que mantiene un diferencial respecto de la oferta más básica.

El argumento central de la compañía se apoya en la dinámica del mercado. En un entorno donde el precio del pasaje se convirtió en un factor decisivo, captar a un público sensible al costo resulta clave para sostener participación. La decisión, entonces, busca equilibrar competitividad con sustentabilidad económica, en un sector atravesado por variaciones en el precio del combustible y ajustes regulatorios.

Sin embargo, la medida generó reacciones inmediatas entre los usuarios. En redes sociales, numerosos pasajeros cuestionaron la eliminación de un servicio históricamente incluido y reclamaron que la reducción de prestaciones se traduzca en una baja efectiva de tarifas. El costo adicional para incorporar equipaje de mano —que ronda los 40.000 pesos según la información oficial— se convirtió en uno de los puntos más criticados.

La discusión no se limita a la percepción del usuario. En términos operativos, la segmentación tarifaria redefine la experiencia de viaje y modifica hábitos de consumo. Viajar con equipaje reducido, optar por servicios adicionales o elegir categorías superiores pasa a ser parte de una lógica más flexible, aunque también más exigente en la toma de decisiones por parte del pasajero.

El anuncio se produce, además, en un momento particular para la industria aerocomercial. El encarecimiento de los costos operativos, junto con actualizaciones en tasas definidas por la Administración Nacional de Aviación Civil, impactó en el valor final de los pasajes. Un ejemplo ilustrativo es el de los vuelos regionales: trayectos como Buenos Aires–Río de Janeiro muestran incrementos significativos en comparación con meses anteriores.

En este marco, la compañía exhibe un dato que respalda su estrategia: en 2025 logró resultados positivos por primera vez en dos décadas, con ganancias del orden de los 112 millones de dólares y sin asistencia directa del Estado. Ese desempeño refuerza la búsqueda de un modelo más eficiente, donde la optimización de ingresos y la diversificación de tarifas aparecen como ejes centrales.

Continúe Leyendo

Tendencias