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Anunció la ampliación de partidas del Presupuesto en $ 70.000 millones que irán a Salud, Obras Públicas y Desarrollo, entre otros sectores

 El Gobierno amplió partidas del Presupuesto Nacional en $ 70.000 millones, de los cuales $ 22.340 millones serán para atender los programas de Ministerio de Salud referidos a la pandemia de coronavirus, $ 18.600 millones para obras públicas, $ 12.000 millones para el Programa de Recuperación Productiva II (Repro II) y $ 4.468 millones para políticas alimentarias de Desarrollo Social. Según la decisión administrativa 460/2021 publicada este lunes en el Boletín Oficial, determinó una ampliación por $ 70.000 millones de los cuales $ 60.000 millones serán obligaciones a cargo del Tesoro Nacional, y el resto provendrá de créditos de organismos multilaterales.

El Ministerio de Salud recibirá recursos extra por $ 22.340.570.230 para atender la adquisición de vacunas, test de antígenos y el financiamiento para la creación del Proyecto de Compensación en el contexto de la pandemia. También será para atender la extensión del pago de la asignación estímulo a personal de la salud, como así también para afrontar los servicios profesionales de los hospitales modulares de emergencia y las transferencias para los modulares de zona sur que se encuentran en funcionamiento a través del Hospital de Alta Complejidad en red El Cruce; y además se incrementa el presupuesto del Hospital Posadas.

En tanto, el Ministerio de Trabajo percibirá $ 12.000 millones para el Repro II; Desarrollo Social, $ 4.468.771.336 para políticas alimentarias; la Agencia Nacional de Discapacidad $ 4.343.333.847, de los cuales $ 3.350 millones serán para el pago de Pensiones no Contributivas por Invalidez Laborativa.

Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas recibirá $ 18.600 millones, de los cuales $ 600 millones se transferirán a las provincias, y el resto se reforzará el presupuesto de Dirección Nacional de Vialidad para la construcción y el mejoramiento de rutas y autopistas en todo el país.

Además, el Ministerio del Interior percibirá $ 1.950 millones que otorgará a las provincias, con el objeto de afrontar gastos relativos al desarrollo de las elecciones Primarias, Abiertas, Obligatorias y Simultáneas (PASO) y de las de legisladores nacionales, conjuntamente con las ejecutivas y provinciales así como municipales que se realicen de forma simultánea.

Por su lado, el Ministerio de Desarrollo Productivo tendrá $ 713 millones extra que destinará a la promoción de la productividad y competitividad de las pequeñas y medianas empresas y al desarrollo de los emprendedores; y otro $ 1.998.442.694 con los que el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) asistirá a la actividad cooperativa y mutual.

Por último, el Ministerio de Transporte recibirá $ 1.572 millones para reforzar el presupuesto de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC); y el Ministerio de Defensa, $ 538.689.000 para el Estado Mayor General de la Armada.

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FEPEVINA denunció que las nuevas concesiones viales garantizan «riesgo empresario cero»

La Federación del Personal de Vialidad Nacional aseguró que el esquema de concesiones impulsado por el Gobierno favorece a las compañías adjudicatarias mediante créditos subsidiados y garantías estatales. Además, reclamó la transferencia de recursos del impuesto a los combustibles destinados a Vialidad Nacional y advirtió sobre el deterioro de la seguridad vial, al denunciar un «apagón estadístico» en los organismos encargados de relevar los siniestros.

La decisión del Gobierno nacional de avanzar con una nueva etapa de concesiones sobre corredores viales reavivó el enfrentamiento con los trabajadores de Vialidad Nacional. La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) sostuvo que el modelo elegido para transferir la operación de rutas al capital privado incorpora condiciones financieras que, a su entender, eliminan prácticamente el riesgo empresarial y trasladan al Estado parte sustancial del respaldo económico de las inversiones.

La controversia se profundizó luego de que el Ministerio de Economía oficializara la primera etapa del proceso licitatorio para concesionar distintos tramos administrados hasta ahora por Corredores Viales S.A. La medida comprende los corredores Mediterráneo, Puntano, Portuario Norte y Portuario Sur, por los que se presentaron 18 empresas con 41 ofertas. Tras la evaluación técnica y administrativa, 13 propuestas fueron descartadas por incumplimientos formales, mientras que las restantes quedaron habilitadas para continuar en la compulsa.

Asimismo, una impugnación presentada por la unión transitoria integrada por Creditech S.A. y Plantel S.A. fue aceptada, lo que permitió su reincorporación al proceso.

Desde FEPEVINA, el secretario Gremial y de Prensa, Fabián Cattanzaro, cuestionó especialmente el esquema de financiamiento previsto para las futuras concesionarias. Según explicó, las compañías adjudicatarias podrán acceder a líneas de crédito del Banco BICE con tasas preferenciales —dos puntos porcentuales sobre UVA— y dispondrán de un período de gracia de dos años antes de comenzar a cancelar los préstamos.

Para el dirigente sindical, esas condiciones representan «una verdadera subvención» financiada por el Estado. A ello, agregó, se suma la posibilidad de respaldar esos créditos mediante garantías del Fondo de Garantías Argentino (FOGAR), mecanismo que, según su interpretación, reduce significativamente la exposición económica de las empresas que resulten adjudicatarias. «Eso configura un riesgo empresario prácticamente nulo», afirmó.

Otro de los cuestionamientos planteados por la organización gremial apunta al destino de los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos. FEPEVINA sostiene que el 14 % de esa recaudación debería ser transferido a Vialidad Nacional para financiar obras de conservación y desarrollo de la infraestructura vial, aunque —según denunció— esos fondos no están llegando al organismo.

De acuerdo con las estimaciones elaboradas por la federación, la deuda acumulada rondaría los mil millones de dólares. Cattanzaro afirmó que esos recursos habrían permitido ejecutar miles de kilómetros de mantenimiento y nuevas obras sobre la red nacional, al tiempo que sostuvo que el dinero estaría siendo utilizado para otros objetivos de política económica.

Las críticas no se limitaron al proceso licitatorio. FEPEVINA también expresó preocupación por el estado de las rutas nacionales y por la capacidad del Estado para monitorear la seguridad vial. Un informe técnico elaborado por la organización señala que más del 53 % de los aproximadamente 2.700 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la provincia de Santa Fe presentan un estado de conservación calificado como «malo». Sobre esa base, el gremio indicó que entre enero y abril de este año se registraron 34 fallecimientos en siniestros ocurridos sobre esos corredores.

En ese punto, la entidad denunció un progresivo debilitamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Según Cattanzaro, la reducción de recursos operativos limita la realización de controles preventivos y afecta incluso la disponibilidad de equipamiento para efectuar test de alcoholemia. A ese proceso lo definió como un «apagón estadístico», al sostener que también se ha resentido la capacidad oficial para relevar y publicar información confiable sobre la evolución de la siniestralidad.

El dirigente agregó que organizaciones civiles que recopilan datos de manera independiente registran un incremento de las víctimas fatales superior al reflejado en las estadísticas oficiales, diferencia que, a su juicio, exige fortalecer los mecanismos públicos de control y producción de información.

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La CGT endureció su ofensiva contra Milei por el 9 de Julio: «Quieren arrebatarnos la independencia»

La central obrera aprovechó la conmemoración del Día de la Independencia para cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y advertir que la defensa de la soberanía excede la dimensión histórica para abarcar la producción, los recursos estratégicos, la industria, la ciencia, la educación y los derechos laborales. Sin mencionar al presidente Javier Milei, el pronunciamiento constituye uno de los posicionamientos políticos más contundentes difundidos por la organización en los últimos meses.

La Confederación General del Trabajo volvió a elevar el tono de su confrontación con el Gobierno nacional y eligió una de las fechas más emblemáticas del calendario argentino para instalar una definición política de fuerte contenido institucional. En un documento difundido con motivo del 9 de Julio, la conducción cegetista sostuvo que la independencia no pertenece únicamente al pasado, sino que constituye un patrimonio que debe resguardarse frente a decisiones que, a su juicio, comprometen la capacidad del país para decidir sobre sus recursos, su economía y el futuro de sus trabajadores.

El mensaje evita nombrar de manera explícita al presidente Milei, aunque las referencias al programa económico impulsado por la administración libertaria resultan inequívocas. «Hoy es el Día de la Independencia, la que declaramos en 1816 y la que hoy quieren arrebatarnos cuando se venden nuestras tierras, se privatiza lo que construimos entre todos, se entregan nuestros ríos, nuestros recursos y nuestro futuro», afirmó la CGT en un spot audiovisual acompañado por publicaciones en sus canales oficiales.

La declaración traslada el concepto de soberanía desde el terreno histórico hacia el presente y lo vincula con la preservación de las capacidades estratégicas del Estado. Para la central sindical, la independencia también se expresa en la posibilidad de decidir sobre la política productiva, la industria nacional, el desarrollo científico, el sistema educativo, la salud pública y la protección de los derechos laborales.

En esa línea, el documento advierte que la pérdida de financiamiento para la ciencia, el debilitamiento de la industria, la reducción de recursos destinados a educación y salud, la discusión sobre las garantías laborales y el impacto del ajuste sobre jubilados y trabajadores constituyen manifestaciones de un mismo proceso que, según la organización, compromete la soberanía nacional. «La Independencia se lucha y se defiende todos los días», resume el mensaje.

La posición difundida por la CGT adquiere especial relevancia porque consolida una narrativa que la conducción viene desarrollando desde el inicio de la actual gestión. El triunvirato integrado por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello ha instalado como eje de su estrategia la defensa del empleo, la producción y el mercado interno, cuestionando las políticas de desregulación, apertura económica, privatizaciones y reducción del papel del Estado impulsadas por la Casa Rosada.

Lejos de tratarse de un pronunciamiento aislado, la declaración se inscribe en una escalada de posicionamientos que anticipa una mayor conflictividad sindical durante los próximos meses. La central obrera mantiene abiertas diferencias con el Gobierno por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el retroceso del empleo registrado, la crisis que atraviesan numerosos establecimientos industriales, el deterioro de las jubilaciones y las iniciativas de reforma laboral que considera lesivas para los derechos conquistados por los trabajadores.

En ese mismo sentido, la organización ha profundizado su articulación con las dos CTA, la UTEP y diversos movimientos sociales para coordinar un plan de acción común que contempla nuevas movilizaciones y no descarta medidas de fuerza de alcance nacional si persiste la falta de respuestas a sus principales reclamos.

El documento difundido por el Día de la Independencia sintetiza esa estrategia política bajo una consigna que excede la coyuntura económica. Para la CGT, la soberanía no se limita a la integridad territorial ni a la memoria de 1816, sino que se expresa en la capacidad del Estado para proteger el trabajo argentino, administrar sus recursos estratégicos, sostener el desarrollo científico y garantizar derechos sociales. Desde esa perspectiva, la conmemoración de la independencia se transforma también en una definición sobre el modelo de país que la central obrera sostiene frente al programa económico del Gobierno nacional.

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Radio Nacional acordó una recomposición salarial del 17,62% tras meses de conflicto

Los trabajadores de Radio Nacional alcanzaron un acuerdo salarial que prevé una recomposición acumulada del 17,62% entre enero y agosto y el pago de retroactivos correspondientes al primer semestre del año. Aunque el entendimiento representa un avance en la negociación, las organizaciones sindicales advirtieron que los salarios básicos continúan por debajo de la línea de indigencia y reclamaron una recuperación más profunda del poder adquisitivo.

Los sindicatos que representan a los trabajadores de Radio Nacional lograron un nuevo acuerdo paritario con la empresa, luego de varios meses de negociación y de un plan de acción que incluyó paros, movilizaciones, ruidazos en las emisoras y presentaciones judiciales. El entendimiento, alcanzado de manera conjunta por la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) y las restantes organizaciones gremiales con representación en los medios públicos, replica en términos generales la pauta salarial acordada recientemente para el personal de la Televisión Pública.

El convenio establece una actualización acumulada del 17,62% para el período comprendido entre enero y agosto y dispone el pago de las diferencias salariales generadas entre enero y junio, que serán liquidadas junto con los haberes correspondientes a julio.

Según precisó la representación sindical, el retroactivo equivaldrá al 46% del salario percibido en diciembre del año pasado, lo que permitirá una recomposición inmediata de los ingresos y aliviará parcialmente el deterioro acumulado durante los primeros meses del año.

Sin embargo, FATPREN sostuvo que el resultado de la negociación no resuelve el atraso estructural que arrastran los trabajadores de la radio pública. La organización remarcó que los salarios básicos continúan ubicándose por debajo de la línea de indigencia, una realidad que, a su juicio, refleja la profundidad de la pérdida del poder adquisitivo registrada en los medios estatales.

Desde la federación señalaron que el acuerdo constituye un paso relevante para recomponer ingresos, aunque insistieron en que la discusión salarial permanece abierta y requerirá nuevas instancias de negociación para recuperar el terreno perdido frente al incremento del costo de vida.

La paritaria de Radio Nacional se inscribe en un proceso más amplio de negociación dentro de los medios públicos, donde las organizaciones sindicales mantienen como prioridad la recuperación del salario real y la defensa de las condiciones laborales. El entendimiento alcanzado representa un avance después de meses de conflicto, aunque también deja planteado un desafío de mayor alcance: recomponer remuneraciones que, según advierten los gremios, aún se mantienen por debajo de los niveles considerados compatibles con un ingreso digno.

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