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Será en seis cuotas con cláusula de revisión y abarca a docentes y no docentes; CONADU Histórica firmó el acuerdo

El Gobierno nacional y los gremios universitarios docentes y no docentes llegaron a un acuerdo en su paritaria por el que los trabajadores de ese sector percibirán un aumento salarial del 35 por ciento hasta febrero de 2022, a cobrar en seis tramos, con revisión de la negociación «en la segunda semana de septiembre» de 2021. La suba, con vigencia hasta febrero de 2022, se aplicará sobre los básicos de cada categoría y dedicación en seis tramos: 8 por ciento retroactivo desde abril, 6 por ciento en junio, 4 por ciento en agosto, 5 por ciento en octubre, 7 por ciento en diciembre y 5 en febrero. La única organización gremial que no aceptó la propuesta fue la CONADU Histórica, que continuará con su plan de lucha.

El acuerdo también establece, en este caso para los docentes, una suma fija no bonificable y no remunerativa mensual por persona y por universidad de 1000 pesos a partir de abril y hasta diciembre de 2021 inclusive.

Además, el acuerdo contempla el pago de una suma fija no remunerativa mensual de 1000 pesos entre abril y diciembre para los docentes, mientras que para los trabajadores no docentes será de entre 1000 y 2000 pesos, de acuerdo a la categoría.

Lo acordado podrá ser revisado durante la segunda quincena de septiembre de 2021 y la segunda quincena de febrero de 2022.

El incremento fue refrendado en una reunión de la que participaron el presidente Alberto Fernández; el ministro de Educación, Nicolás Trotta; el secretario de Políticas Universitarias de esa cartera, Jaime Perczyk; rectores de universidades nacionales y representantes de los sindicatos Conadu, Fedun, Fagdut, UDA, Ctera y Fatun.

«Me pone muy contento haber llegado a este acuerdo, para mí es un honor poder firmarla», expresó el Presidente y agregó que «la educación debe llegar a más chicos, es un tema central. Las sociedades ricas son las que desarrollan el conocimiento y la inteligencia para tener un país con futuro».

Tras la firma del acta, Trotta expresó que se comenzó «un proceso de recomposición de los salarios, en el marco de la situación compleja de los últimos años» y agregó: «Tenemos que robustecer el salario a partir de la paritaria y también desplegar las políticas económicas que nos permitan contener la inflación».

El acuerdo paritario prevé también que los docentes de colegios preuniversitarios recibirán una bonificación de la antigüedad inicial del 20 por ciento para los casos de hasta 4 años y 11 meses, y además se fijó un total de 100 millones de pesos, que se distribuirán entre las distintas federaciones, para el programa de capacitación docente gratuita y el programa de capacitación docente gratuita en condiciones y ambiente de trabajo.

Otro fondo para capacitación, en este caso de hasta 100 millones de pesos, se destinará al dictado de carreras y cursos específicos: se trata de la Tecnicatura en Gestión Universitaria, la Licenciatura en Gestión Universitaria y Cursos de Formación Específica y Capacitación Profesional.

Durante la firma también estuvo presente el secretario Perczyk mientras que en representación de los gremios participaron Carlos De Feo (Conadu), Daniel Ricci (Fedun), Sergio Romero (UDA), Norberto Heyaca (Fagdut), Marcelo Creta (Ctera) y Walter Merkys (Fatun).

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Las universidades enfrentan otra semana de huelga por salarios y presupuesto

Los docentes de las universidades nacionales volverán a parar desde este martes 18 hasta el sábado 22 de agosto para reclamar al Gobierno de Javier Milei la aplicación integral de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso pero todavía incumplida, según denuncian las organizaciones gremiales.

La medida tendrá su principal expresión en la Universidad de Buenos Aires, donde la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) convocó a cinco jornadas de huelga. El alcance efectivo de la protesta dependerá de las decisiones adoptadas por cada cátedra y de las asambleas de trabajadores.

Aunque las facultades permanecerán abiertas y conservarán la atención administrativa, el dictado de clases y otras tareas académicas quedarán condicionados por el nivel de adhesión.

La protesta también cuenta con el respaldo de federaciones docentes que resolvieron mantener el conflicto hasta obtener respuestas concretas del Poder Ejecutivo.

La demanda central está vinculada con la recomposición de los ingresos. Los gremios sostienen que, al cobrar los salarios correspondientes a julio durante agosto, volvieron a comprobar que no fueron incorporados los incrementos que, según su interpretación, establece la Ley de Financiamiento Universitario. La deuda salarial calculada por las organizaciones asciende al 31,2%, a lo que agregan los montos retroactivos acumulados desde la entrada en vigencia de la norma.

La discusión no se limita a los haberes. Las entidades universitarias también reclaman una actualización de los recursos destinados a hospitales universitarios y becas, dos componentes que consideran determinantes para sostener prestaciones, investigación y permanencia de estudiantes con menores ingresos.

Desde la Conadu Histórica resolvieron mantener la convocatoria nacional y anticiparon que, si el Gobierno no modifica su posición, podrían avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado y una nueva marcha federal universitaria. De esta manera, el conflicto podría pasar de jornadas aisladas de protesta a una medida de mayor duración durante las próximas semanas.

AGD-UBA, por su parte, cuestionó la propuesta salarial formulada durante las negociaciones paritarias. La organización sostiene que el ofrecimiento representa menos de la mitad de la recomposición que reclama en función de la legislación vigente y advierte que aceptarlo permitiría postergar nuevamente el cumplimiento de la norma.

El reclamo gremial también se apoya en una medida cautelar dictada por la Justicia en favor de la actualización de los salarios universitarios. Para las organizaciones, ese pronunciamiento todavía no se tradujo en una recomposición efectiva de los ingresos, por lo que cuestionaron al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y a algunas federaciones por valorar positivamente las decisiones judiciales sin que, según afirman, exista una aplicación concreta de sus efectos.

El enfrentamiento combina así tres demandas: recuperación del poder adquisitivo perdido, actualización de los recursos destinados al funcionamiento universitario y cumplimiento efectivo de las disposiciones aprobadas por el Congreso. La respuesta oficial será determinante para definir si las medidas se mantienen como paros sucesivos o avanzan hacia una protesta de mayor duración.

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La producción metalúrgica profundiza la recesión y cae 4,4% en julio

La producción metalúrgica retrocedió 4,4% interanual en julio y acumuló una baja del 5,5% en los primeros siete meses del año. La capacidad instalada cayó al 39,2%, mientras el empleo descendió 2,2%. Siete de las ocho ramas relevadas por ADIMRA registraron resultados negativos.

La industria metalúrgica volvió a profundizar su caída en julio y quedó en uno de sus niveles productivos más bajos de los últimos años. Según el relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción disminuyó 4,4% interanual y acumuló un retroceso del 5,5% en los primeros siete meses de 2026.

El dato más contundente aparece en la utilización de las plantas: la capacidad instalada se ubicó en apenas 39,2%, seis puntos porcentuales por debajo del nivel registrado un año atrás. La producción, además, prácticamente no se movió frente a junio, con una variación positiva de apenas 0,1%.

El deterioro alcanzó a siete de las ocho ramas analizadas. Bienes de Capital encabezó las pérdidas, con una contracción del 9,5%, seguido por Maquinaria Agrícola, que retrocedió 7,7%. La única excepción fueron las autopartes, con una mejora interanual del 1,9%, impulsada principalmente por empresas vinculadas con la exportación. Aun así, acumulan una baja del 3,1% durante los últimos seis meses.

La debilidad también atraviesa las principales cadenas que demandan productos metalúrgicos. Consumo Final cayó 9,6%, Construcción 8,2%, la cadena Agrícola 7,9%, Minería 6,4% y Petróleo y Gas 4,4%.

Para ADIMRA, el problema central continúa siendo la falta de demanda. Su presidente, Elio Del Re, advirtió que la reducción de los pedidos está afectando a las empresas y reclamó instrumentos que permitan preservar los puestos de trabajo industriales.

La menor producción ya tiene impacto sobre el empleo. La dotación de personal en las plantas metalúrgicas disminuyó 2,2% interanual, en línea con el retroceso de los niveles de fabricación.

El deterioro se extendió además a varias de las principales provincias industriales. Córdoba registró la mayor caída, con 7,9%, seguida por Buenos Aires, con 5,8%; Mendoza, 4,6%; Entre Ríos, 4,2%; y Santa Fe, 3,8%.

Para San Juan, donde la metalurgia mantiene vínculos con la minería, la construcción y otras cadenas productivas, la evolución del mercado interno también representa una referencia relevante para proveedores industriales y empresas vinculadas con grandes proyectos de inversión.

Las perspectivas inmediatas tampoco muestran un cambio significativo. El 70% de las empresas consultadas no espera modificaciones en sus niveles de producción durante los próximos tres meses, una previsión que confirma la prudencia empresaria frente a la debilidad de la demanda.

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Paritarias: qué sindicatos lograron mejores acuerdos

Con una inflación del 2,1% en julio, varios convenios consiguieron incrementos superiores, aunque las comparaciones deben considerar los distintos períodos de negociación y el atraso acumulado. Metalúrgicos, plásticos, mineros, seguros, seguridad privada y azucareros figuran entre los gremios que cerraron las principales recomposiciones.

La carrera entre salarios y precios comenzó a mostrar acuerdos más favorables para algunos gremios, aunque todavía lejos de representar una recuperación generalizada del poder adquisitivo. Con una inflación del 2,1% en julio, los salarios bajo convenio registraron una suba promedio simple estimada en 4,1%, mientras que al ponderar los acuerdos por la cantidad de trabajadores alcanzados el incremento se ubicó en torno al 3%.

La comparación mensual, sin embargo, requiere cautela. Las paritarias corresponden a períodos diferentes y varias de las subas funcionan como compensación por pérdidas acumuladas. Superar el IPC de un mes no significa necesariamente recuperar lo resignado durante los últimos años.

Uno de los acuerdos más importantes fue el alcanzado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para la Rama 21, correspondiente a trabajadores siderúrgicos. Después de casi dos años de negociaciones, las partes pactaron una mejora del 12%, distribuida en dos tramos: 6% entre agosto y octubre y otro 6% para noviembre y diciembre. El convenio contempla además un bono extraordinario de $1,6 millones para trabajadores propios y de $1,28 millones para contratistas.

En la industria del plástico, la UOYEP acordó una recomposición acumulada del 16,83% entre marzo y agosto, con un incremento del 7,28% sobre los básicos durante este último mes.
Los trabajadores de perfumería obtuvieron un aumento del 9,2% sobre los salarios vigentes en mayo, dividido en dos etapas. El tramo de agosto contempla una mejora del 5%, que también alcanza al adicional por presentismo.

La minería también sumó nuevas pautas. AOMA estableció para la rama extractiva un incremento acumulativo del 2,5% en agosto y otro 2% en septiembre. Por su parte, el personal jerárquico representado por ASIJEMIN tiene previsto un aumento del 5% desde agosto, acompañado por una suma de $90.000, y otro 5% desde octubre, con $80.000 adicionales.

Entre los convenios con mayores porcentajes aparece el de los trabajadores del Seguro. Para las ramas Generales y ART se acordó una mejora total del 19%, mientras que en Vida y Retiro alcanza el 19,5%, con distintos tramos previstos hasta octubre.

La seguridad privada también obtuvo una pauta para el segundo semestre que acumula 17,35%, a la que se agregan sumas no remunerativas. UPSRA estableció aumentos sucesivos entre agosto y diciembre, con adicionales que llegan hasta $120.000 en el último mes.

En clubes de campo, UTEDYC consiguió una recomposición acumulada del 11,02%, mientras que la Federación de Pasteleros acordó asignaciones progresivas para agosto, septiembre y octubre que luego serán incorporadas a los básicos en noviembre.

El incremento más elevado de los acuerdos relevados corresponde a los trabajadores azucareros del Ingenio Ledesma, que obtuvieron un 30% sobre los salarios básicos y una mejora económica total del 30,26%. El entendimiento contempla además dos bonos de $300.000 y una cláusula de revisión en noviembre.

El nuevo mapa paritario muestra una mayor distancia entre convenios, con sindicatos que consiguen pautas superiores al IPC y otros que apenas acompañan la evolución mensual de los precios. También aparece una tendencia hacia acuerdos que abarcan varios meses, en lugar de negociaciones limitadas a uno o dos períodos.

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