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En un nuevo encuentro para definir los salarios de los metalúrgicos terminó sin avances concretos. La idea de la UOM es empujar un par de puntos la pauta salarial de 2021, al menos para los salarios más bajos.

La reunión de partes en las que se vieron las caras la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las cámaras que agrupan a los empleadores de la actividad, terminó ayer sin avances concretos.

En ese sentido hoy habrá una nueva audiencia monitoreada por el Ministerio de Trabajo de la Nación en el que intentarán acercar posiciones para destrabar la situación.

La intención de los conducidos por Antonio Caló es empujar un par de puntos la pauta salarial de 2021, del 32%, al menos para los salarios más bajos de la escala.

«Tuvimos la primera reunión y pedimos el 35 por ciento. Aceptamos que la inflación sea del 29 por ciento», reconoció Caló en los últimos días en declaraciones radiales.

Además del 35% en dos tramos, la UOM pretende una cláusula de revisión para poder monitorear la carrera precios y salarios.

En el porcentaje y también en los tramos hay distancias. Los empresarios parecen dispuestos a estirarse hasta el 32% pero buscan que sea en 3 tramos, algo más distantes.

La firma de la UOM, gremio emblemático si los hay en el mapa laboral, podría convertirse en la primera referencia de peso para la industria en un año en el que empezó a despegar la actividad industrial.

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Los medicamentos volvieron a ganarle a la inflación y complica a jubilados y pacientes crónicos

Los medicamentos registraron en junio un incremento del 2,9%, un punto porcentual por encima de la inflación general del 1,9% informada por el INDEC. El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos alertó sobre la desprotección del sector ante la suba incesante de precios, lo cual compromete el acceso a los tratamientos de los adultos mayores, pacientes con enfermedades prolongadas y familias de ingresos medios.

Aunque la inflación general volvió a desacelerarse durante junio y se ubicó en el 1,9%, el costo de los medicamentos mantuvo una dinámica muy superior al promedio de la economía. Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los remedios aumentaron 2,9% en el mes, es decir, un punto porcentual más que el Índice de Precios al Consumidor, equivalente a una variación 53% superior a la inflación general.

El comportamiento de los precios consolida una tendencia que ya se había observado en mayo. En ese mes, mientras el IPC nacional fue del 2,1%, los medicamentos registraron un incremento del 2,6%, confirmando dos meses consecutivos con aumentos por encima del promedio de la economía y profundizando la pérdida de poder adquisitivo de quienes requieren tratamientos permanentes.

Desde el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), su secretario general, Marcelo Peretta, sostuvo que la evolución de los precios refleja la inexistencia de una política farmacéutica destinada a garantizar el acceso a los medicamentos. El dirigente afirmó que el hecho de que los remedios aumenten sistemáticamente por encima de la inflación constituye una evidencia de la falta de mecanismos eficaces para moderar los valores que pagan los pacientes.

Peretta aclaró que el gremio no propone la gratuidad generalizada de los fármacos, sino una política que permita reducir los precios de venta al público. Según planteó, el problema no radica en que los tratamientos tengan un costo, sino en que ese costo resulta cada vez más difícil de afrontar para amplios sectores de la población.

Las críticas también alcanzaron a las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional. Para el referente sindical, la autorización de nuevas modalidades de comercialización, entre ellas la venta online y otros mecanismos por fuera del circuito tradicional de farmacias, no logró generar mayor competencia ni reducir los precios, mientras que incrementó los riesgos asociados a la automedicación y debilitó los controles sanitarios.

La evolución del mercado farmacéutico adquiere especial relevancia porque los remedios representan uno de los componentes de mayor peso en el gasto de los hogares con adultos mayores y pacientes que padecen enfermedades crónicas. En muchos casos, los tratamientos requieren compras mensuales permanentes, por lo que aumentos superiores a la inflación terminan erosionando con mayor intensidad jubilaciones, salarios y prestaciones sociales.

A ello se suma la reducción de distintas coberturas y modificaciones en programas públicos de asistencia farmacéutica implementadas durante el último año, factores que trasladaron una mayor proporción del costo de los tratamientos al bolsillo de los pacientes. Diversas entidades sanitarias advierten que el alza sostenida en el precio de los remedios provoca que los pacientes interrumpan sus tratamientos, afectando gravemente la salud pública.

Según el INDEC, la inflación acumuló 13,5% en el primer semestre de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó 34,2%, consolidando una desaceleración respecto de los registros de años anteriores. Sin embargo, la evolución de los medicamentos continúa mostrando una dinámica diferente, con incrementos que permanecen por encima del promedio general y reabren el debate sobre la regulación del mercado farmacéutico, la formación de precios y el equilibrio entre rentabilidad empresaria, acceso a los tratamientos y sostenibilidad del sistema de salud.

El comportamiento del rubro será uno de los indicadores más observados durante el segundo semestre. Si la brecha entre la inflación y el precio de los medicamentos persiste, el acceso a los tratamientos volverá a instalarse como uno de los principales desafíos de la política sanitaria, con consecuencias económicas y sociales que exceden al sistema de salud y alcanzan de lleno al poder adquisitivo de millones de argentinos.

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Antes de la semifinal, la CGT recordó que «las Malvinas fueron, son y serán argentinas»

En la antesala de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, la Confederación General del Trabajo difundió un pronunciamiento en el que vinculó el encuentro deportivo con la memoria histórica de la Guerra de Malvinas. La organización reivindicó la soberanía argentina sobre el archipiélago, respaldó una carta de los excombatientes y sostuvo que la identidad nacional trasciende cualquier competencia deportiva.

A pocas horas del esperado cruce entre las selecciones de Argentina e Inglaterra por las semifinales de la Copa del Mundo de la FIFA, la Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un mensaje de fuerte contenido institucional y simbólico en defensa de la causa Malvinas. La central sindical sostuvo que el enfrentamiento futbolístico inevitablemente remite a un capítulo trascendental de la historia argentina y afirmó que ningún resultado deportivo modifica el reclamo soberano sobre las islas.

«Con la Patria en el corazón, Argentina vuelve a enfrentar a Inglaterra en el Mundial», expresó la organización, que consideró inseparable el vínculo entre el deporte, la memoria colectiva y la identidad nacional. En esa línea, remarcó que homenajear a los caídos y veteranos de la guerra constituye un deber permanente y rechazó las posturas que pretenden excluir los símbolos patrióticos del ámbito deportivo.

El documento enfatizó que la reivindicación sobre las Islas Malvinas mantiene plena vigencia al formar parte de la Constitución Nacional, de la política exterior del Estado argentino y del consenso histórico de la sociedad. «La identidad no se prohíbe», afirmó la CGT, al sostener que acompañar a la Selección también implica recordar las raíces, la historia y los valores compartidos por el pueblo argentino.

Como parte del pronunciamiento, la central obrera difundió además la Carta Abierta de la Confederación Nacional de Combatientes de Malvinas de la República Argentina, ratificando su acompañamiento a los veteranos y su compromiso con la defensa de la soberanía nacional.

El texto de los excombatientes sostuvo que «los argentinos no somos una multitud reunida únicamente por una camiseta», sino el resultado de una construcción histórica basada en el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio de generaciones. Asimismo, remarcó que «la identidad nacional no se suspende durante noventa minutos», en alusión al encuentro mundialista, y reivindicó la permanencia de los símbolos patrios como expresión legítima del sentimiento nacional.

La causa Malvinas conserva un amplio respaldo institucional en Argentina. La Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional establece que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes constituye un objetivo permanente e irrenunciable del Estado argentino, por vías exclusivamente pacíficas y conforme al derecho internacional.

El conflicto bélico de 1982 dejó un saldo de 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres civiles isleños fallecidos. Desde el retorno de la democracia, todos los gobiernos argentinos sostuvieron el reclamo diplomático de soberanía ante los organismos internacionales, mientras que las Naciones Unidas continúan instando a ambos países a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa.

Con el lema «Recordar es un acto de soberanía», la CGT concluyó su declaración reafirmando una de las consignas históricas que atraviesan el consenso político argentino: «Las Malvinas fueron, son y serán argentinas», un mensaje que, en la víspera de un nuevo Argentina-Inglaterra, buscó reforzar el vínculo entre memoria, identidad nacional y defensa de la soberanía.

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La UOM busca revertir una pérdida salarial de 14 puntos en la reapertura de la paritaria

La organización sindical inició una nueva ronda de negociaciones con las cámaras empresarias luego de que la Justicia ratificara las facultades del interventor para conducir las paritarias. El gremio sostiene que los trabajadores arrastran un deterioro salarial de hasta 14 puntos frente a la inflación y reclama una recomposición que permita recuperar poder adquisitivo tras meses de acuerdos insuficientes.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) volvió a la mesa de negociación salarial con un objetivo que excede la actualización periódica de los haberes: recuperar el terreno perdido frente a la inflación después de más de un año de acuerdos que no lograron preservar el ingreso real de los trabajadores.

La primera audiencia entre los representantes gremiales y las cámaras empresarias dejó expuesta la principal demanda sindical. Según los cálculos de la organización, los salarios acumulan un atraso de entre 13 y 14 puntos respecto de la evolución de los precios, un desfase que impacta de manera directa sobre una de las ramas industriales con mayor peso en el empleo manufacturero argentino.

El reclamo adquiere mayor dimensión frente a la realidad salarial del convenio. Alrededor del 60% de los metalúrgicos percibe un salario básico de $1.036.390, una remuneración que, de acuerdo con los parámetros vigentes, permanece por debajo de la línea de pobreza. A ello se suma otro dato que preocupa al sindicato: la rama siderúrgica lleva dos años sin alcanzar un acuerdo salarial integral.

Con ese diagnóstico, las partes comenzaron a analizar mecanismos de actualización que no dependan exclusivamente de la evolución mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC). La intención es construir una fórmula que permita recomponer el ingreso perdido y otorgue mayor previsibilidad a una negociación condicionada por la prolongada debilidad de la industria nacional.

El deterioro de la producción, la reducción del empleo registrado y el cierre de establecimientos fabriles conforman el telón de fondo de una discusión que trasciende el plano estrictamente salarial. La evolución de la paritaria aparece estrechamente vinculada con la capacidad de sostener el entramado industrial y preservar las fuentes de trabajo en un rubro particularmente golpeado durante los últimos meses.

La negociación también pone fin a varios meses de virtual inmovilidad derivados de la disputa por la representación institucional del sindicato. Esa incertidumbre quedó despejada cuando la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó las atribuciones del interventor Alberto Biglieri para conducir la organización, designar delegados paritarios y participar plenamente de las negociaciones colectivas.

Con ese respaldo judicial fueron incorporados a la mesa los representantes nombrados por la intervención: Roberto Bonetti, Daniel Martínez, Adrián Pérez, Enrique Salinas, Edgardo Holstein y Manuel Casas, quienes mantienen conversaciones con la Cámara Argentina del Acero para la rama siderúrgica y con las entidades empresarias de la industria metalmecánica, entre ellas ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC y FEDEHOGAR.

La revisión salarial busca además corregir las limitaciones del último entendimiento, firmado en noviembre de 2025. Aquel acuerdo contempló incrementos hasta marzo mediante sumas no remunerativas que acumularon un 14% y totalizaron $160.000, importes que nunca fueron incorporados al salario básico y que, por esa razón, tuvieron un impacto limitado sobre el ingreso permanente de los trabajadores.

El proceso paritario avanza mientras la UOM continúa inmersa en una profunda reorganización institucional. La intervención fue dispuesta luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo declarara la nulidad de las elecciones realizadas en la seccional Zárate-Campana y extendiera esa decisión a los comicios nacionales en los que había sido reelecto Abel Furlán. La resolución estableció una intervención por 180 días y colocó a Biglieri al frente de la conducción provisoria.

Un nuevo pronunciamiento judicial consolidó posteriormente las atribuciones del interventor y despejó cualquier objeción respecto de la legitimidad de los representantes designados para negociar con las cámaras empresarias.

La continuidad de las conversaciones durante los próximos días permitirá medir hasta dónde existe margen para acercar posiciones entre empresarios y trabajadores. El resultado de esa negociación tendrá incidencia no sólo sobre el ingreso de miles de metalúrgicos, sino también sobre uno de los convenios colectivos más relevantes de la industria argentina, cuya evolución suele convertirse en una referencia para otras discusiones salariales del universo manufacturero.

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