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El Secretario Académico de la Universidad Nacional de San Juan Daniel Bustos,confirmó que 5 de abril inician las clases presenciales en los establecimientos dependientes de esta casa de altos estudios

En diálogo con periodista de Radio Sarmiento el secretario Académico de la UNSJ, fue consultado sobre el comienzo del ciclo lectivo 2021 en instituciones secundarias dependientes de esta institución educativa

«El 5 de abril inician las clases presenciales en los colegios preuniversitarios. Hubo una pequeña confusión. Se pensó que las clases iban a ser 100% virtuales, pero no es así». Respondió  Bustos

El representante de la entidad educativa explicó que la modalidad del cursado se da dependiendo de cada unidad y nivel académica ; ya sean Facultades, Escuela de la Salud o institutos preuniversitarios.

«En el nivel secundario, volveremos a una presencialidad cuidada. Habrán burbujas teniendo en cuenta el factor de ocupación de las aulas. Por ejemplo, en el colegio Central Universitario se pueden ubicar 15 estudiantes por aula, por lo que el regreso será de manera progresiva durante todo el mes de abril. Algunos en mayor cantidad de horas o días, pero todos vuelven a las aulas, de 1° a 6° año».

El secretario también contó que, en caso de activar el protocolo por un posible caso, el procedimiento consiste en aislar tanto al alumno o alumna afectado como a todo el grupo que conforma su burbuja y sanitizar el establecimiento, pero las clases no se suspenden.

En lo que respecta a las facultades, Bustos comentó que la decisión de cuál será la modalidad de cursado es potestad de los Consejos Directivos de cada una.

«Sobre los exámenes, se aprobó la modalidad semipresencial para el turno de marzo y se extenderá a lo largo del año». Esto significa que aquellas cátedras que requieran necesariamente una evaluación presencial, podrán hacerlo con el alumnado en el aula y al menos un docente presente.

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Rawson redefine su mapa sanitario con la ampliación y modernización de “La Rotonda”

La refacción y ampliación integral del Centro de Adiestramiento Dr. René Favaloro, conocido como “La Rotonda”, apunta a resolver limitaciones estructurales, optimizar circuitos de atención y responder a una demanda en constante crecimiento en Rawson y zonas aledañas.

En el entramado del sistema de salud pública sanjuanino, el Centro de Adiestramiento Dr. René Favaloro ocupa un lugar estratégico. Ubicado en una zona de alta densidad poblacional, su funcionamiento en doble turno, sumado a una guardia activa las 24 horas, lo convierte en un punto de referencia ineludible para miles de vecinos.

Sin embargo, el crecimiento sostenido de la demanda —producto tanto del aumento poblacional como de la ampliación de prestaciones— terminó por exponer las limitaciones de una infraestructura que ya no logra acompañar el ritmo de las necesidades. Espacios reducidos, circuitos poco eficientes y áreas que quedaron obsoletas forman parte del diagnóstico que impulsó la intervención.

Rawson, con una población estimada en 136.000 habitantes y un área de influencia directa que alcanza a unas 25.000 personas, exige hoy un salto cualitativo en materia de atención sanitaria. La obra proyectada busca precisamente responder a ese requerimiento entre capacidad instalada y demanda real.

Una intervención integral para ordenar el sistema

El proyecto, impulsado por el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, no se limita a una ampliación física, sino que plantea una reorganización profunda del funcionamiento del centro.

La intervención contempla la refacción de 2.881,3 metros cuadrados y la ampliación de 603,83 metros cuadrados adicionales. Este crecimiento no es meramente cuantitativo: apunta a redefinir la lógica interna del establecimiento, mejorar la circulación y garantizar una atención más ágil y eficiente.

Entre los cambios más relevantes se destaca la ampliación del área de pediatría, que contará con ingreso independiente y mejores condiciones de accesibilidad, una decisión clave para ordenar flujos y evitar cruces innecesarios. También se reconfiguran sectores sensibles como laboratorio, farmacia y kinesiología, además de una mejora integral en consultorios, salas de espera y sanitarios.

Obra en funcionamiento: una decisión estratégica

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su ejecución en cinco etapas, diseñada para evitar el cierre del centro durante los trabajos. Esta planificación no es menor: implica sostener la atención médica en un contexto de obra, una decisión que prioriza la continuidad del servicio en un área donde la demanda no admite interrupciones. La estrategia refleja una comprensión operativa del sistema de salud: intervenir sin desarticular, mejorar sin detener.

Modernización técnica y mejora del entorno

El proyecto también incorpora una actualización integral de la infraestructura técnica. La renovación del sistema cloacal, mejoras en la red de agua, una nueva instalación eléctrica con tecnología LED, la incorporación de un grupo electrógeno y un sistema contra incendios elevan los estándares de seguridad y confiabilidad.

A esto se suma la implementación de red de datos, mejoras en climatización, renovación de cubiertas y carpinterías, junto con una revalorización de los espacios exteriores y accesos. El objetivo es claro: construir un entorno funcional, accesible y acorde a las exigencias actuales tanto para pacientes como para el personal de salud.

La ampliación de “La Rotonda” no debe leerse únicamente como una inversión en infraestructura. Se trata, en rigor, de una intervención que impacta directamente en la calidad del servicio, en la organización del sistema y en la experiencia cotidiana de quienes lo utilizan.
Ordenar circuitos, ampliar capacidad y modernizar instalaciones son pasos necesarios para consolidar un sistema de salud que pueda responder con eficacia a una demanda creciente y cada vez más compleja.

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Rutas en disputa: advierten que la transferencia a provincias debilita a Vialidad

La Federación del Personal de Vialidad Nacional cuestionó el alcance del Decreto que habilita a provincias a gestionar tramos de rutas nacionales. Advierten sobre un proceso progresivo de debilitamiento del organismo y la posible pérdida de puestos de trabajo.

La política de infraestructura vial volvió al centro de la escena tras la publicación del Decreto 253/2026, que otorga a nueve provincias a asumir tareas de mantenimiento sobre rutas nacionales que atraviesan sus territorios. La medida, presentada por el Gobierno como una herramienta de fortalecimiento del federalismo, abrió un frente de conflicto con trabajadores del sector, que interpretan la iniciativa como un repliegue de la capacidad operativa del Estado nacional.

Desde la Federación del Personal de Vialidad Nacional, la reacción fue contundente. La entidad se declaró en estado de alerta y movilización y advirtió que la transferencia de funciones podría afectar a cerca de mil trabajadores. El diagnóstico gremial es claro: sostienen que la delegación de tareas implica una pérdida progresiva de atribuciones para la Dirección Nacional de Vialidad, organismo histórico en la planificación y ejecución de la red vial.

El decreto, firmado por el presidente Javier Milei junto a miembros de su gabinete, establece que la cesión será de carácter temporal y revocable, sin alterar la titularidad nacional de las rutas. Las provincias involucradas —entre ellas Córdoba, Mendoza, Neuquén y San Juan— deberán suscribir convenios específicos, presentar planes de obra y definir esquemas de financiamiento, en muchos casos vinculados a concesiones con peaje.

Sin embargo, el eje del cuestionamiento sindical se sitúa en las consecuencias prácticas de la disposición. Para los trabajadores, el traspaso de tramos implica una reducción directa del campo de acción del organismo nacional. “Se pierde objeto de trabajo”, advirtieron desde el gremio, al tiempo que señalaron que la reasignación de funciones podría derivar en un proceso de desvinculaciones progresivas.

El análisis técnico elaborado por la federación profundiza esa lectura. Allí se sostiene que la iniciativa no elimina formalmente a Vialidad, pero reduce su rol a tareas de supervisión, debilitando su capacidad de ejecución y planificación. En ese aspecto, el organismo pasaría de ser un actor central en la política vial a una estructura con funciones limitadas.

Otro de los puntos críticos es el financiamiento del sistema. Según el gremio, una parte significativa de los tramos transferidos no cuenta con niveles de tránsito suficientes para sostener esquemas de concesión sin asistencia estatal. Esta situación podría derivar en obras postergadas o en un traslado de costos hacia los usuarios a través de peajes más elevados, con impacto en la logística y en los precios de bienes y servicios.

La dimensión laboral aparece como uno de los aspectos más sensibles. El decreto no contempla mecanismos específicos de protección para los trabajadores afectados, ni establece garantías de continuidad en caso de cambios en la gestión. En ese vacío normativo, el gremio advierte sobre un proceso gradual que podría derivar en reducción de planteles y pérdida de capacidades técnicas acumuladas durante años.

El trasfondo de la discusión remite a una redefinición del rol del Estado en áreas estratégicas. Mientras el Gobierno plantea la necesidad de optimizar recursos y promover esquemas más flexibles de gestión, los trabajadores señalan que la fragmentación de funciones puede comprometer la coherencia del sistema vial y su capacidad de respuesta ante emergencias o necesidades de largo plazo.

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Desde San Juan, ADICUS se suma con fuerza a la protesta universitaria nacional

El titular de ADICUS en San Juan, Jaime Barcelona, advirtió sobre el impacto del ajuste en el funcionamiento académico, denunció el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y confirmó una movilización nacional que buscará visibilizar la crítica situación del sector.

La universidad pública vuelve a colocarse en el centro del debate nacional. Con una convocatoria prevista para el 12 de mayo, distintos sectores sindicales, junto a la Federación Universitaria Argentina y espacios representativos del sistema académico, preparan una nueva marcha federal en reclamo por el financiamiento y la recomposición salarial. En San Juan, la iniciativa comienza a tomar forma y promete una amplia adhesión.

El secretario general de ADICUS, Jaime Barcelona, en diálogo con Mundo Laboral San Juan, expuso con claridad el trasfondo del conflicto: la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y la persistencia de decisiones oficiales que, según sostuvo, profundizan el deterioro del sistema. “Existe una dilación inexplicable en el cumplimiento de la norma”, señaló, al tiempo que cuestionó la estrategia del Gobierno nacional de recurrir a instancias judiciales sin acatar las resoluciones vigentes.

En ese punto, el dirigente fue enfático: la presentación de un recurso extraordinario ante la Corte Suprema no exime al Ejecutivo de cumplir con la cautelar que ordena la implementación inmediata de la ley. “Estamos frente a una conducta omisiva”, remarcó, al describir un escenario institucional que, lejos de resolverse, suma nuevos focos de incertidumbre.

El impacto de esta situación se refleja con particular crudeza en el ámbito docente. Barcelona advirtió que las universidades enfrentan crecientes dificultades para cubrir cargos, especialmente en los niveles iniciales, donde los salarios han perdido competitividad frente a otras opciones laborales. La consecuencia es un progresivo éxodo de profesionales hacia el sistema educativo provincial o el sector privado, donde las condiciones económicas resultan más atractivas.

A ello se suma una política salarial que, según el representante sindical, consolida la pérdida de poder adquisitivo. Con aumentos definidos por decreto y por debajo de la inflación, la brecha entre ingresos y costo de vida se amplía mes a mes. “La diferencia se vuelve cada vez más significativa”, indicó, al describir un proceso que impacta no solo en los trabajadores, sino también en la calidad y sostenibilidad del sistema educativo.

En términos presupuestarios, el referente de ADICUS puso el foco en un dato que considera revelador: el costo de la ley cuestionada representa apenas el 0,23% del PBI. Desde su perspectiva, este número debilita el argumento oficial centrado en el equilibrio fiscal y refuerza la interpretación de que las decisiones responden a una orientación más profunda. “No se trata de una cuestión económica, sino de una definición ideológica”, afirmó.

En este contexto, la movilización de mayo aparece como una instancia clave para el sector. La expectativa es lograr una convocatoria amplia, capaz de trascender el ámbito universitario e interpelar a la sociedad en su conjunto. En San Juan, la organización del recorrido y los detalles logísticos se definirán en los próximos días, en articulación con el frente sindical y universitario local.

Barcelona anticipó que el objetivo es construir una manifestación masiva y representativa, que exprese el malestar acumulado y la urgencia de respuestas concretas. “Hay elementos suficientes para que la sociedad comprenda la magnitud del problema”, sostuvo, confiado en que la protesta tendrá una fuerte adhesión, concluyó.

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