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El miércoles será el turno de los gremialistas (CGT, Moyano, Palazzo y las dos CTA) y el jueves los empresarios

El Gobierno recibirá este miércoles a los representantes de los trabajadores en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, en tanto que el jueves serán los empresarios quienes se sienten a la mesa de diálogo que impulsa el presidente Alberto Fernández. Las reuniones tienen por objetivo generar acuerdos que permitan hacer converger las variables de precios y salarios para lograr una recuperación del ingreso que impulse la reactivación de la economía. La convocatoria obedece a poner en común una metodología de articulación con los distintos sectores económicos para la coordinación de políticas de precios y salarios, que sean consistentes con los objetivos de política macroeconómica del gobierno.

El esquema integral de política macroeconómica que lleva adelante el gobierno, se compone por la política fiscal, la monetaria y la cambiaria. El objetivo es alinear políticas y expectativas con el presupuesto 2021 aprobado por el Congreso de la Nación.

Por el gobierno estarán presentes, el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Martín Guzmán; el Presidente del BCRA, Miguel Pesce; el ministro de Producción, Matías Kulfas; el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco.

En representación de los gremios, el miércoles estarán presentes: Héctor Daer, de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad de Argentina (FATSA); Carlos Acuña, del Sindicato Obreros de Estaciones de Servicio, Garages y Playas de Estacionamiento (SOESGyPE); Andrés Rodríguez, de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN); Gerardo Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA); Armando Cavalieri, de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS); Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); Jose Luis Lingeri, del Sindicato Gran Buenos Aires de Trabajadores de Obras Sanitarias (SGBATOS); Rodolfo Daer, del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA); Roberto Fernández, de la Unión Tranviarios Automotor (UTA); Víctor Santa María, del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH); Sergio Romero, de la Unión Docentes Argentinos (UDA) y Argentino Geneiro, de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA).

También serán de la partida Sergio Palazzo, de la Asociación Bancaria; Hugo Moyano, del Sindicato de Choferes de Camiones; Ricardo Pignanelli, del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA); Edgardo Llano, de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA); Claudio Marín, de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA); Yamile Socolovsky, Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) y Hugo Yasky, Secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). También fue invitada la CTA Autónoma que conduce Ricardo Peidro (visitadores médicos)

El día jueves desde las 11 horas, serán los empresarios quienes se sienten a la mesa de diálogo en el Museo del Bicentenario. Participarán: Luis Pagani, titular de Arcor; Luis Pérez Companc, de Molinos Río de la Plata; Jean Carlo Aubry, de Nestlé; Karla Schlieper, de Mondelez; Juan Garibaldi, de Danone; Miguel Acevedo, de Aceitera General Deheza; Teodoro Karagozian, de TN Platex; Mario Ravettino, de ABC; Joaquín de Grazia, de Granja Tres Arroyos; Claudio Drescher, de Jazmín Chebar; Alberto Álvarez Saavedra, de Gador; Hugo Sigman, de ELEA; Daniel Herrero, de Toyota; Laura Barnator, de Unilever y Gabriela Bardín, de Procter & Gamble.

Tambien asistirán Carlos Blaquier, de Ledesma; Martín Ticinese, de Cervecería Quilmes; Rubén Chernajowsky, de Newsan; Alfredo Coto, de COTO; Paolo Rocca, de Ternium; Everton Negresiolo, de Acindar; Javier Madanes Quintanilla, de Aluar; Sergio Faifman, de Loma Negra; Guillermo Mausel, de Solvay Indupa; Diego Ordoñez, de DOW Química / PBB Polisur; Humberto Cattorini, de Rigolleau; Javier Quel, de Tetrapak; Sergio Affronti, de YPF; Pablo Ruival, de Arauco; Christophe Dumont, de Monsanto / Bayer; Diego Pino, de Transclor; Martín Castro, de Bridgestone e Iván Szczech, de Camarco.

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Paritaria de casas particulares: incrementos graduales y nueva revisión en julio

El Gobierno nacional volvió a definir la actualización de ingresos para el personal de casas particulares en un rango inferior al avance de los precios, en línea con la política de contención salarial vigente. La decisión se formalizó tras una reunión plenaria de la comisión del sector, con participación de representantes de trabajadoras y empleadores.

El esquema acordado contempla incrementos acumulativos sobre los salarios mínimos con una secuencia descendente: 1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio de 2026. La pauta incluye, además, la incorporación progresiva de sumas no remunerativas, un mecanismo que impacta de forma diferida en los ingresos efectivos: el 50% correspondiente a marzo se integrará en abril, mientras que el resto se trasladará a julio.

Desde la cartera que encabeza Sandra Pettovello subrayaron que los valores definidos constituyen pisos legales y se inscriben en la noción de “salario dinámico”, lo que habilita acuerdos individuales o colectivos por encima de esas referencias. Sin embargo, en el universo del trabajo doméstico —caracterizado por una alta informalidad y dispersión contractual— la capacidad de negociación real suele ser limitada.

Componentes del acuerdo

El entendimiento también incorpora la actualización del adicional por zona desfavorable, fijado en un 31% sobre los salarios mínimos de todas las categorías, con vigencia desde el 1° de abril. Este componente resulta clave para regiones con mayores costos de vida, aunque su alcance no logra compensar plenamente la pérdida acumulada frente a la inflación.

A su vez, se resolvió convocar a una nueva instancia de revisión en julio, con el objetivo de monitorear la evolución de los ingresos en un contexto económico exigente. La convocatoria anticipa que el esquema actual no se concibe como definitivo, sino como una referencia sujeta a ajustes periódicos.

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Marcha atrás con los despidos en Correo Argentino: reincorporan a 14 trabajadores y se levanta el paro nacional

Tras una negociación decisiva en Buenos Aires, la empresa CORASA confirmó la reincorporación de los empleados cesanteados en San Juan. El sindicato FOECYT levantó el paro nacional previsto, aunque advirtió que el conflicto de fondo —centrado en los salarios— permanece abierto.

El disputa que amenazaba con paralizar el servicio postal en todo el país encontró una salida transitoria. Luego de una reunión clave entre autoridades de la empresa estatal Correo Argentino (CORASA) y dirigentes de la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT), se resolvió la reincorporación de los 14 trabajadores despedidos en en la provincia durante los últimos días.

El entendimiento alcanzado en la sede central de la compañía, en la Ciudad de Buenos Aires, desactivó de inmediato la medida de fuerza de 48 horas que el gremio había convocado para los días 4 y 5 de mayo. La huelga, de concretarse, hubiera tenido impacto nacional en un servicio ya presionado por los recortes y la reorganización interna.

En San Juan, la noticia fue recibida con visible alivio en las dependencias postales. Desde la seccional sanjuanina de FOECYT confirmaron que los empleados retomarán sus tareas el próximo lunes, restableciendo la normalidad operativa en el corto plazo. Sin embargo, evitaron presentar un acuerdo de pacificación definitiva.

Por el contrario, los representantes sindicales remarcaron que la discusión salarial continúa siendo el eje central de la problemática. Según indicaron, el ingreso promedio del sector ronda actualmente los 700.000 pesos, un nivel que consideran insuficiente frente al deterioro del poder adquisitivo. En ese marco, anticiparon que impulsarán nuevas negociaciones paritarias para recomponer los ingresos.

El episodio expone las tensiones derivadas del proceso de ajuste aplicado en distintas áreas del sector público. En el caso del Correo Argentino, la reducción de personal ha sido uno de los instrumentos centrales de esa política, con impacto directo en las provincias.

En San Juan, las cifras reflejan la magnitud del repliegue: alrededor de 60 trabajadores dejaron la empresa desde comienzos de 2024, ya sea por despidos o retiros voluntarios. Este achicamiento no sólo afectó la estructura laboral, sino también la cobertura territorial del servicio.

Entre las consecuencias más visibles se encuentra el cierre definitivo de sucursales en puntos estratégicos, como el departamento San Martín y la localidad de Villa Aberastain, en Pocito. Estas decisiones reconfiguran el mapa postal en la provincia y generan interrogantes sobre la accesibilidad del servicio en zonas alejadas de los centros urbanos.

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El FreSU consolida su perfil confrontativo y avanza en la construcción de un plan de acción nacional

En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, el Frente de Sindicatos Unidos aprobó por amplia mayoría un programa político-sindical que coloca en el centro el salario digno y la distribución de la riqueza. Reivindicó el derecho a huelga y anticipó una estrategia de expansión territorial y conflictividad creciente.

El Primer Plenario del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) marcó un punto de inflexión en la reconfiguración del mapa gremial argentino. Con la participación de más de 1.600 delegadas y delegados de todo el país, el espacio sindical aprobó el programa “Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria”, un documento que sintetiza demandas históricas del movimiento obrero y proyecta una estrategia de confrontación frente al actual rumbo económico.

El eje rector del programa —“salario digno y distribución de la riqueza”— fue definido como prioridad política y sindical. En ese marco, el plenario reivindicó el concepto de Salario Mínimo Vital y Móvil en los términos establecidos por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo, subrayando que debe garantizar una vida digna que contemple necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud, educación y esparcimiento. Según los parámetros discutidos, ese piso salarial se ubicaría en torno a los 2,8 millones de pesos para un trabajador sin cargas familiares.

Durante el acto de cierre, el secretario general de la UOM, Abel Furlán, planteó la necesidad de consolidar un horizonte político claro para el movimiento obrero. “Tenemos definido qué defender para nuestras familias y para la Patria”, sostuvo, al tiempo que contrapuso el encuentro sindical con las reuniones del poder económico. En la misma línea, anticipó una estrategia de expansión territorial del FreSU con el objetivo de “generar músculo” y construir un plan de lucha con proyección nacional.

El tono del plenario estuvo atravesado por una fuerte reivindicación de la acción directa. El titular de ATE, Rodolfo Aguiar, llamó abiertamente a resistir la implementación de reformas laborales en los lugares de trabajo, al sostener que “la única manera de derrotarlas es no cumpliéndolas”. Su intervención explicitó un posicionamiento que gana terreno en sectores del sindicalismo: la desobediencia como herramienta de presión frente a políticas que consideran regresivas.

Por su parte, Daniel Yofra, referente de la Federación Aceitera, remarcó el carácter combativo del espacio y la necesidad de enfrentar tanto al Gobierno como a las patronales y a sectores internos del sindicalismo que, según señaló, actúan como freno a las demandas de base. El mensaje consolidó la identidad del FreSU como un ámbito de confluencia de gremios que buscan disputar la conducción del movimiento obrero.

El plenario también expresó su respaldo a Omar Maturano, líder de La Fraternidad, frente a sanciones aplicadas por la Secretaría de Trabajo. Desde el espacio calificaron esas medidas como un intento de “disciplinamiento” que apunta a restringir el ejercicio del derecho de huelga, al que definieron como una herramienta esencial e irrenunciable.

El programa aprobado fue el resultado de un proceso deliberativo desarrollado en ocho comisiones, donde se abordaron problemáticas económicas, laborales y sociales. De ese intercambio surgió una plataforma de diez puntos que combina reivindicaciones salariales con propuestas estructurales orientadas a redefinir el rol del Estado, la distribución del ingreso y las condiciones de trabajo.

La consolidación del FreSU responde a una doble dinámica: por un lado, el endurecimiento de las condiciones económicas y la pérdida del poder adquisitivo; por otro, la percepción de amplios sectores sindicales de que las estructuras tradicionales resultan insuficientes para canalizar el conflicto actual. En ese cruce, el frente emerge como un espacio que articula demandas urgentes con una narrativa política más amplia.

El énfasis en el salario como eje ordenador no es casual. En un contexto de deterioro del ingreso real, la discusión sobre la distribución de la riqueza vuelve al centro del debate sindical, desplazando otros ejes y reconfigurando prioridades. Al mismo tiempo, la reivindicación de la huelga y la protesta como herramientas centrales anticipa un escenario de mayor conflictividad.

La apuesta por la expansión territorial y la construcción de un plan de lucha sostenido sugiere que el FreSU no busca limitarse a una expresión coyuntural, sino consolidarse como actor de peso en la disputa por la conducción del movimiento obrero. En ese sentido, su crecimiento podría tensionar aún más el equilibrio interno de las centrales sindicales.

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