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Hoy habrá una Reunión clave con la UTA quienes afirman que cobraron el último aumento en enero pasado.

A nivel nacional, la UTA advirtió este martes que realizará un paro nacional de choferes de micros de corta y media distancia si no llega a un acuerdo salarial con las cámaras empresarias. En San Juan dijeron que adhieren a la medida.

Según la prensa, la medida de fuerza se concretará a partir de esta medianoche si vuelven a fracasar las negociaciones entre las partes, que mantendrán hoy desde las 14 un encuentro virtual, con el monitoreo de los ministerios de Trabajo y de Transporte.

«De no mediar un acuerdo satisfactorio en la oportunidad, se concretará una medida de fuerza de alcance nacional por 48 horas de los choferes de corta distancia», dice Mario Caligari secretario de prensa del gremio.

El representante de UTA San Juan, Héctor Maldonado, indicó que «el último aumento se logró el año pasado y el incremento que faltaba de ese acuerdo, correspondiente al 18,3%, se comenzó a cobrar en enero de este año. Desde ese momento, los choferes mantenemos el mismo sueldo».



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Las universidades sellan una tregua con el Gobierno, pero mantienen abierta la disputa por el financiamiento

Tras más de dos años de movilizaciones, paros y reclamos presupuestarios, los gremios universitarios valoraron la reapertura de las negociaciones salariales y la mejora acordada con el Ejecutivo. Sin embargo, remarcaron que la recomposición alcanzada apenas cubre una parte de las pérdidas acumuladas y ratificaron su exigencia de aplicar plenamente la Ley de Financiamiento Universitario.

La firma del acuerdo entre el Gobierno nacional, los rectores y las organizaciones gremiales universitarias marcó un punto de inflexión en uno de los conflictos más prolongados de la gestión de Javier Milei. No obstante, lejos de interpretarlo como un cierre definitivo, los distintos actores del sistema coincidieron en definirlo como un paso inicial dentro de una discusión que todavía conserva fases determinantes.

El entendimiento contempla una actualización salarial del 24,33% distribuida en dos tramos, un incremento de los recursos destinados al funcionamiento de las universidades, refuerzos para los hospitales universitarios y una mejora en las becas Manuel Belgrano. La propuesta permitió destrabar una negociación que permanecía estancada y evitó una nueva escalada de medidas de fuerza en el inicio del segundo cuatrimestre.

Las federaciones docentes y nodocentes coincidieron en destacar que el resultado no fue producto de una decisión espontánea del Poder Ejecutivo, sino la consecuencia de una prolongada serie de movilizaciones, paros, clases públicas y multitudinarias marchas federales que lograron instalar el reclamo universitario en el centro de la agenda pública.

En ese sentido, desde distintos sectores remarcaron que la recuperación obtenida representa apenas una porción de los recursos perdidos durante los últimos años. La mejora acordada permite aliviar parcialmente la situación salarial, pero no alcanza para compensar el deterioro acumulado desde el inicio del actual gobierno ni sustituye los mecanismos previstos en la Ley de Financiamiento Universitario.

Precisamente allí se encuentra el principal punto de debate hacia adelante. Mientras la administración nacional busca presentar el acuerdo como una instancia de normalización y una oportunidad para dejar atrás la confrontación, rectores y sindicatos sostienen que la cuestión estructural permanece sin resolver. La norma sancionada por el Congreso continúa vigente y las acciones judiciales impulsadas para exigir su cumplimiento seguirán su curso.

La decisión de mantener abiertas las demandas constituye uno de los aspectos más significativos del entendimiento alcanzado. Durante las conversaciones previas, la posibilidad de retirar las presentaciones judiciales apareció como una condición impulsada desde sectores del oficialismo. Sin embargo, tanto las universidades como las organizaciones sindicales rechazaron esa alternativa y preservaron una herramienta que consideran clave para garantizar la recuperación integral de los recursos.

Una disputa que trasciende los salarios

La negociación también dejó expuesta la magnitud del deterioro registrado por el sistema universitario en los últimos años. La discusión no involucra únicamente los ingresos de docentes y nodocentes, sino también el financiamiento de actividades académicas, investigación, extensión, infraestructura, hospitales universitarios y programas de asistencia estudiantil.

Por esa razón, los dirigentes del sector insisten en que el acuerdo debe interpretarse como una señal de avance y no como la resolución definitiva del conflicto. La convocatoria obligatoria a nuevas instancias paritarias cada tres meses aparece como una de las principales conquistas obtenidas en la negociación y como una garantía para sostener futuras discusiones sobre recomposición salarial.

La comunidad universitaria consiguió lo que durante meses parecía improbable: forzar la reapertura de una negociación que el Gobierno evitó durante largo tiempo. Sin embargo, la firma del acuerdo no modificó el núcleo de la controversia. La recuperación plena de los salarios, la consolidación presupuestaria de las universidades y la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento continúan siendo los grandes objetivos de un reclamo que, aunque ingresa en una nueva etapa, está lejos de haber concluido.

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Paritarias: Educación y sindicatos retoman una negociación clave para la segunda mitad del año

El Ejecutivo provincial convocó a UDAP, UDA y AMET para el próximo 30 de junio. La evolución de los precios, la recaudación y las posibilidades financieras de la provincia volverán a ser los principales ejes de una negociación determinante para el sistema educativo sanjuanino.

La discusión salarial docente volverá a ocupar un lugar central en la agenda provincial hacia el cierre de junio. El Gobierno convocó formalmente a los sindicatos del sector para reanudar las negociaciones paritarias y comenzar a delinear los ingresos correspondientes a la segunda mitad del año.

La reunión fue fijada para el 30 de junio en la sede del Ministerio de Educación y reunirá a los representantes de UDAP, UDA y AMET con los funcionarios responsables de la política económica y educativa de la provincia. Del lado oficial participarán el ministro de Economía y Finanzas, Roberto Gutiérrez; el secretario General de la Gobernación, Emilio Achem; y la ministra de Educación, Silvia Fuentes.

La convocatoria llega en un momento particularmente sensible para las cuentas públicas y para los trabajadores estatales. Tras varios meses de negociaciones intensas, reclamos y medidas de protesta, las partes volverán a encontrarse con la necesidad de construir una referencia salarial capaz de acompañar la evolución de los precios sin comprometer el equilibrio financiero provincial.

Como ocurrió en instancias anteriores, el intercambio girará alrededor de tres variables determinantes: el comportamiento de la inflación, la evolución de los recursos tributarios y las posibilidades presupuestarias del Estado sanjuanino. Son los mismos indicadores que han orientado las conversaciones durante los últimos años y que hoy vuelven a condicionar los márgenes de negociación.

El antecedente inmediato es el entendimiento alcanzado en abril, cuando el gobierno provincial y las organizaciones sindicales acordaron una actualización escalonada que permitió fijar un salario mínimo garantizado para el cargo testigo de jornada simple. A partir de ese esquema, los ingresos experimentaron ajustes sucesivos durante el segundo trimestre.

Según lo establecido en aquel acuerdo, el piso salarial pasó de 831.989 pesos en abril a 851.943 pesos en mayo, mientras que para junio quedó fijado en 876.332 pesos. Ahora, la expectativa se concentra en conocer cuál será la propuesta oficial para afrontar una segunda mitad del año que seguirá marcada por la evolución de las variables económicas nacionales.

La reapertura de la negociación salarial inaugura una etapa decisiva para el vínculo entre el Gobierno y los gremios docentes. Más allá de los números que finalmente surjan de la mesa paritaria, el desafío será encontrar un punto de equilibrio entre las demandas de recomposición de los trabajadores y las limitaciones financieras que enfrenta la administración pública. De esa búsqueda dependerá buena parte de la estabilidad laboral y educativa durante los próximos meses.

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La CGT escala su ofensiva internacional y advierte sobre el deterioro social

En declaraciones a Mundo Laboral SJ, Cabello respaldó la denuncia presentada ante la OIT, alertó sobre el avance de la pobreza y destacó el rol de la obra pública como herramienta para sostener el empleo en San Juan.

Por momentos, la discusión sobre el rumbo económico argentino trasciende las fronteras nacionales y desembarca en organismos internacionales. Esa es la lectura que hace la CGT luego de la denuncia presentada ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde el sindicalismo cuestionó al Gobierno de Javier Milei por presuntas vulneraciones a convenios laborales suscriptos por el país.

Para el secretario general de la CGT San Juan, Eduardo Cabello, la presentación constituye un paso vital dentro de una disputa que ya excede el plano gremial y se proyecta sobre la imagen institucional de la Argentina ante la comunidad internacional.

“La CGT venía trabajando desde hace tiempo en esta instancia junto a sus equipos técnicos y jurídicos. Ahora serán los organismos internacionales los que deberán escuchar lo que está ocurriendo con los trabajadores argentinos y exigir explicaciones al Ejecutivo”, sostuvo.

La central obrera considera que las reformas impulsadas por la administración nacional implican un retroceso en materia de protección laboral y entiende que la intervención de la OIT puede convertirse en un factor de presión adicional sobre la Casa Rosada.

La preocupación social llega a la Iglesia

Las inquietudes sindicales no se limitan al terreno estrictamente laboral. Durante los últimos días, representantes de distintos gremios participaron de encuentros convocados por la Iglesia Católica para analizar el impacto social de la crisis económica y las dificultades que enfrentan amplios sectores de la población.

Según relató Cabello, uno de los aspectos que más preocupación genera es la persistencia de situaciones de vulnerabilidad que trascienden la pérdida del empleo y alcanzan dimensiones familiares, sanitarias y emocionales.

“La pobreza sigue avanzando en muchos sectores y eso tiene consecuencias que van mucho más allá de los números. Hay una realidad cotidiana que golpea a miles de familias y que requiere ser observada con responsabilidad”, sostuvo.

Aunque durante las reuniones no se presentaron estadísticas específicas sobre salud mental, los participantes coincidieron en que el aumento de la incertidumbre económica y las dificultades para sostener ingresos estables tienen efectos visibles sobre la calidad de vida de los trabajadores.

La intervención de la Iglesia aparece así como un elemento de articulación entre distintos actores sociales que comparten una misma preocupación: la fragilidad de amplios sectores de la población frente a un ciclo económico que aún no logra traducir sus indicadores macroeconómicos en mejoras concretas para los hogares.

La obra pública vuelve al centro del debate

En contraste con el repliegue de la inversión nacional en infraestructura, las provincias comenzaron a explorar mecanismos propios para sostener proyectos de desarrollo y preservar puestos de trabajo.

En el plano provincial, Cabello observó con expectativa el programa de inversiones anunciado por el gobernador Marcelo Orrego, especialmente por su potencial para dinamizar el sector de la construcción y generar puestos de trabajo registrados.

“La obra pública tiene un efecto multiplicador muy importante. No solamente genera empleo directo, sino que moviliza actividades vinculadas a la producción, el comercio y los servicios”, señaló.

Desde la óptica sindical, la continuidad de estos proyectos resulta especialmente relevante en un momento de dificultades para absorber mano de obra y en el que numerosos sectores productivos enfrentan niveles de actividad inferiores a los registrados en años anteriores.

Una discusión que mira más allá del presente

A medida que se acercan las definiciones políticas de cara al 2027, el sindicalismo también comienza a proyectar debates de largo alcance. Cabello planteó la necesidad de construir acuerdos amplios que permitan recuperar una agenda centrada en la producción, el empleo y la protección social.

Sin adelantar posicionamientos electorales concretos, sostuvo que el desafío consiste en consolidar espacios capaces de representar a los trabajadores y responder a demandas que exceden la coyuntura inmediata.

La denuncia ante la OIT, las advertencias formuladas por la Iglesia y la expectativa generada por los programas de inversión pública revelan que el debate sobre el trabajo volvió a ocupar un lugar central en la discusión pública. En ese entramado convergen reclamos salariales, inquietudes sociales y proyectos de desarrollo que, más allá de las diferencias políticas, terminan reflejando una misma preocupación: el futuro de quienes viven de su esfuerzo cotidiano.

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