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La titular del Sindicato Empleados de Comercio , Mirna Moral, critcó duramente a los representantes comerciales que no quieren trabajar de corrido.

Luego de que el Centro Comercial de San Juan decida desdoblar el horario de comercio en dos turno, igual que lo recomendó la Cámara de Comercio de San Juan, sellando en Capital el horario para a atención al público en los comercios, la titular del SEC aseguró que siguen trabajando en la elaboración de un proyecto de ley que van a  presentar en la Legislatura provincial para pedir que se establezca el horario de corrido para el sector.

Además, no se olvidó de cruzar a los representante empresariales que no están de acuerdo con lo que propone:  «Darío Minozzi (Titular del Centro Comercial de San Juan) dijo que llevamos cuántos años trabajando con este horario y que por nosotros no van a cambiar y Dino Minozzi (titular de Federación Económica) dijo que nosotros éramos unos estúpidos. Evidentemente ninguno de los dos trabajan horario de comercio.
Si trabajarán en dos turnos y tuvieran que tomarse en este contexto, cuatro colectivos no pensarían así», expresó la sindicalista.

También disparó que estos representantes sindicales «no comulgan con la actualidad, pero tampoco quieren beneficiar a las personas que han permitido el crecimiento de cada uno de los comercios que hay en San Juan: los trabajadores. No se ponen la mano en el corazón por los empleados».

En ese contexto, resaltó que «trabajamos todos los feriados, le ponemos el hombro, la espalda, la cabeza y el corazón  a la actividad y el comerciante nunca quiere dar una mano y dicen que no va a dar un resultado».

Respecto los resultados que puede tener el horario de corrido indicó que «aseguran que las ventas se han disminuido, pero esto no ha sido por el horario de comercio, sino porque la gente no tiene plata y porque los diferentes convenios han acordado muy pocos aumentos en paritarias».

Además resaltó que en otras provincias también se trabaja de corrido y también hace calor por lo que no debería haber problema, como en Mendoza, donde el clima es similar al de San Juan.

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El Tren de Capital Humano desembarca en San Juan con servicios médicos y gestión sin turno

El Tren de Capital Humano inició su recorrido en San Juan con un esquema de atención integral que combina servicios de salud, gestiones administrativas y capacitaciones. El operativo se desplegará en Albardón, Sarmiento y Caucete, con acceso libre y por orden de llegada.

San Juan se incorpora al circuito de operativos territoriales con la llegada del Tren de Capital Humano, una iniciativa que transforma estaciones ferroviarias en centros de atención multidisciplinaria. El dispositivo, de carácter itinerante, articula recursos nacionales y provinciales con el objetivo de ampliar el acceso a prestaciones esenciales en zonas con menor cobertura de servicios.

A lo largo de su recorrido, el tren ofrecerá una batería de prestaciones sanitarias que incluyen mamografías, radiografías, controles pediátricos y oftalmológicos, con la particularidad de que en este último caso se contempla la entrega de lentes en el acto. A su vez, se completarán esquemas de vacunación y se brindará atención primaria, consolidando un enfoque preventivo y de diagnóstico temprano.

El operativo no se limita al plano sanitario. En los distintos vagones también se canalizarán trámites administrativos, entre ellos gestiones previsionales, consultas vinculadas a programas sociales y asesoramiento en materia de documentación. Esta integración de servicios permite resolver en un único espacio demandas que, de otro modo, requerirían múltiples traslados y tiempos de espera.

El cronograma ya definido establece su paso por tres departamentos clave. En Albardón, la atención se desarrollará del 4 al 8 de mayo; en Sarmiento, del 11 al 15; mientras que en Caucete el despliegue se dividirá en dos etapas: del 18 al 22 y del 26 al 29 de mayo. En todos los casos, la modalidad será por orden de llegada y sin turno previo, lo que apunta a garantizar accesibilidad y fluidez en la atención.

La lógica del operativo responde a un modelo de intervención territorial que busca reducir brechas de acceso a servicios esenciales. La concentración de prestaciones en un único nodo móvil permite optimizar recursos y, al mismo tiempo, acercar el Estado a comunidades que enfrentan limitaciones geográficas o administrativas.

En este sentido, la incorporación de instancias de capacitación con certificación oficial añade una dimensión estratégica: no solo se atienden demandas inmediatas, sino que también se promueve la formación como herramienta de inclusión y desarrollo local. Este enfoque integral refuerza el carácter del tren como una plataforma de intervención social más amplia que trasciende la asistencia puntual.

Además, el antecedente de más de 20.000 gestiones realizadas en experiencias previas otorga escala al operativo y anticipa un alto nivel de demanda en la provincia. La clave, en este contexto, estará en la capacidad de articulación entre los distintos niveles del Estado para sostener la calidad y continuidad de las prestaciones.

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Explosión de denuncias: casi la mitad de los casos en la Defensoría son por falta de medicamentos y tratamientos

El organismo registró un incremento interanual del 118% en sus intervenciones. Cerca del 50% de las nuevas causas están vinculadas a la vulneración del derecho a la salud. Su titular, Florencia Peñaloza, advirtió que la judicialización se ha convertido en la única herramienta efectiva frente a la falta de respuestas de obras sociales y prepagas.

El sistema de salud en San Juan atraviesa una tensión creciente que comienza a reflejarse con nitidez en los datos institucionales. La Defensoría del Pueblo reportó un aumento del 118% en la cantidad de intervenciones durante el último año, con un rasgo distintivo: casi la mitad de los reclamos están directamente vinculados a la imposibilidad de acceder a medicamentos, tratamientos o prácticas médicas esenciales.

La titular del organismo, Florencia Peñaloza, describió un cambio sustantivo en la naturaleza de las demandas. “Hoy todo lo que llega es urgente”, afirmó, al tiempo que señaló que cada vez más ciudadanos recurren a la Defensoría como instancia final ante la ausencia de respuestas del sistema sanitario.

En la práctica, los casos se repiten con patrones similares: turnos que no se asignan, cirugías postergadas, medicamentos oncológicos que no se entregan en tiempo y forma. Frente a este escenario, la vía judicial —principalmente a través de acciones de amparo— se consolida como el único camino para garantizar prestaciones que, en muchos casos, cuentan con cobertura legal explícita.

Peñaloza fue categórica respecto de los argumentos esgrimidos por prestadores de salud: “Las excusas de desfinanciamiento se caen frente a la ley. Cuando existe una obligación de cobertura, debe cumplirse”. En ese marco, la Defensoría asume un rol activo en la promoción de reclamos judiciales cuando las instancias administrativas resultan insuficientes o ineficaces.

Uno de los focos críticos se concentra en la obra social OSECAC, donde la falta de acuerdos con profesionales —como el Colegio de Anestesistas— y dificultades financieras de orden nacional han derivado en la interrupción de prestaciones en más de 30 centros. En paralelo, la crisis del PAMI impacta de manera transversal en sectores altamente vulnerables, como jubilados, personas con discapacidad y niños con patologías complejas.

El deterioro en la respuesta del sistema privado está generando un efecto de desplazamiento hacia el sector público, que comienza a absorber una demanda creciente sin una expansión proporcional de sus recursos. Este fenómeno configura un escenario de presión estructural sobre hospitales y centros de salud estatales, que operan como red de contención ante el colapso parcial de otros subsistemas.

La judicialización de la salud, lejos de ser una excepción, se ha convertido en un mecanismo sistemático de acceso a derechos. Si bien garantiza soluciones individuales, también expone la fragilidad del entramado sanitario y la incapacidad de los circuitos administrativos para resolver conflictos en tiempo oportuno.

En este contexto, la Defensoría del Pueblo no solo funciona como canal de recepción de denuncias, sino como actor institucional clave en la articulación entre ciudadanos, prestadores y Justicia. La expansión de sus intervenciones refleja, en última instancia, una crisis más profunda: la pérdida de previsibilidad en el acceso a prestaciones básicas.

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OSSE ajusta tarifas en San Juan y profundiza la presión sobre los hogares

La actualización de tarifas de agua y cloacas en San Juan, dispuesta por OSSE, comenzará a regir en mayo de 2026. Aunque contempla esquemas diferenciales, el incremento reaviva el debate sobre la sostenibilidad del acceso a servicios esenciales frente a ingresos rezagados.

La nueva estructura tarifaria anunciada por Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) introduce un incremento que alcanzará de manera transversal a usuarios residenciales, comerciales y sectores sociales con regímenes especiales. La medida se inscribe en un marco más extenso de recomposición de precios de servicios públicos, en un momento donde la capacidad de pago de los hogares continúa en descenso.

Bajo el esquema de cuota fija, los valores mínimos mensuales sin IVA para viviendas edificadas se ubican en $16.132,69 por servicio individual —agua o cloaca— y en $29.541,45 para la prestación combinada. En el caso de terrenos baldíos, las cifras también reflejan una actualización significativa: $9.853,51 por servicio y $18.032,23 cuando cuentan con ambos.

Si bien la disposición mantiene mecanismos de contención, estos aparecen acotados frente a la magnitud del ajuste. Los usuarios incluidos en la Red de Escasos Recursos (ReD) abonarán $8.067,64 por un servicio y $14.759,01 por ambos, siempre que cumplan con requisitos que combinan ingresos —hasta dos veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil— y consumo energético limitado. En términos reales, incluso estos valores subsidiados implican una carga creciente para sectores que ya se encuentran en una franja de alta vulnerabilidad.

Una situación similar se observa en jubilados y pensionados, quienes enfrentarán tarifas de $11.293,14 por servicio individual y $20.665,91 por ambos. En tanto, entidades civiles como asociaciones de salud pública y uniones vecinales accederán a un cuadro diferencial de $7.381,24 por el servicio conjunto, una cifra que, aunque menor, no queda exenta del impacto acumulativo de los incrementos en otros costos operativos.

Para el sector comercial e industrial, las tarifas mínimas parten desde $19.840,66 para el servicio de agua sin recargos, a lo que se suman actualizaciones en el valor del metro cúbico para venta en bloque, fijado en $85,08 más IVA. Este ajuste, trasladado a la estructura de costos, podría derivar en efectos indirectos sobre precios finales de bienes y servicios.

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