CONÉCTATE CON NOSOTROS

Así lo aseguró e director de Empresas Recuperadas, Eduardo Murúa.


«Estamos pidiendo 5 mil millones de pesos para armar un fideicomiso destinado a ocho líneas de trabajo: cuatro de crédito y cuatro de subsidios. Las líneas de crédito son necesarias porque las recuperadas están afuera del sistema financiero; vamos a poner el fideicomiso como garantía para que puedan acceder, también a todas las herramientas que el Estado creó para las PyMEs», dijo. «Estamos hablando con la Secretaría de Energía. Cortés no va a haber; lo que se está discutiendo para adelante es qué tarifas vamos a tener y cómo recomponemos la situación con la deuda atrasada», señaló.

Además, consultado sobre la amenaza de desalojo al Bauen, explicó que «Vamos a estar atentos a cualquier situación y a sentarnos con quien haga falta para que no actúen ahora porque hay una política clara del gobierno nacional y del provincial de no afectar la continuidad de las empresas».

Por último Murua explicó que hoy las recuperadas «Tienen la misma problemática que una PyME, la única diferencia es la autogestión de los trabajadores. Pero tenemos una gran relación con la economía popular».

Fuente Conciliación Obligatoria

Continúe Leyendo

destacada

Endeudamiento en barrios populares: el 97% pide dinero para comprar comida

Un relevamiento sobre 5.000 personas de 15 provincias reveló que el 61,8% de los trabajadores que viven en barrios populares tiene deudas financieras. Dentro de ese grupo, el 97% recurrió al préstamo para afrontar gastos de alimentación.

El endeudamiento dejó de ser para muchas familias de los barrios populares un recurso reservado para afrontar gastos extraordinarios y pasó a convertirse en una herramienta para llegar a fin de mes. Un relevamiento realizado por el Instituto Periferias en 15 provincias mostró que el 61,8% de las personas que trabajan y viven en barrios populares tiene algún tipo de deuda financiera.

El dato más significativo aparece al analizar el destino de esos préstamos: el 59,8% del total de los encuestados aseguró haber tenido que pedir dinero para comprar alimentos. Esa proporción equivale al 97% de quienes declararon tener deudas, según los resultados del estudio, realizado sobre 5.000 casos.

La investigación expone así una modificación en las formas de subsistencia de los hogares de menores ingresos. El crédito, en lugar de financiar bienes durables, proyectos familiares o gastos excepcionales, aparece cada vez más asociado a la compra cotidiana de productos básicos.

El documento fue elaborado por el Instituto Periferias, conducido por Daniel Menéndez, referente de Barrios de Pie y subsecretario de Economía Popular del Gobierno bonaerense de Axel Kicillof. Para el funcionario, el patrón de endeudamiento se transformó a partir del deterioro de los ingresos.

Menéndez señaló que las familias pasaron de recurrir ocasionalmente a préstamos frente a una emergencia o un gasto extraordinario a utilizarlos de manera recurrente para sostener la alimentación. En esa lectura, la deuda comienza a ocupar el lugar que dejaron vacante los ingresos insuficientes.

De crédito a mecanismo de subsistencia

El estudio plantea que el fenómeno no puede explicarse únicamente por decisiones financieras individuales. Su principal conclusión apunta a la pérdida de capacidad de compra de salarios, ingresos informales y jubilaciones.

“Cuando el salario, las changas o la jubilación dejan de alcanzar para llegar a fin de mes, la deuda empieza a ocupar el lugar de los ingresos”, sostuvo Menéndez, al advertir que el crédito deja de funcionar como una herramienta para mejorar las condiciones materiales y pasa a utilizarse para cubrir necesidades básicas.

El diagnóstico se conoce mientras en el Congreso avanzan iniciativas vinculadas con el costo del financiamiento de los hogares y las tasas aplicadas por bancos y plataformas digitales. Organizaciones sociales y gremiales también vienen reclamando medidas frente al crecimiento del endeudamiento familiar.

Menéndez vinculó además el aumento de la mora con las dificultades para sostener los ingresos y cuestionó el efecto de la desregulación financiera. Su planteo apunta a una relación directa entre el deterioro del poder adquisitivo y la necesidad de recurrir cada vez más al crédito.

Continúe Leyendo

destacada

León XIV recibirá a dirigentes de la CGT y empresarios argentinos

Cristian Jerónimo, Gerardo Martínez y Marta Pujadas representarán a la CGT, mientras que Alejandro Gramajo participará por la UTEP y Daniel Funes de Rioja por el empresariado. La audiencia privada será el cierre del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, que reunirá en Roma a referentes sindicales, empresarios, religiosos y comunitarios de América.

Dirigentes sindicales y empresarios argentinos participarán en Roma de una instancia de diálogo que tendrá como punto culminante una audiencia privada con el papa León XIV. El encuentro se desarrollará el sábado 12 de septiembre, en el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socio-ambiental Norte-Sur, convocado entre el 10 y el 12 de septiembre en la Casa Generalicia de La Salle.

La representación argentina estará encabezada, por el movimiento obrero, por Cristian Jerónimo, cotitular de la CGT; Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la central y representante de los trabajadores en el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); Marta Pujadas, abogada de la UOCRA e integrante del equipo jurídico cegetista; y Alejandro Gramajo, secretario general de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP).

Por el empresariado participará Daniel Funes de Rioja, expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y actual titular de la Comisión Empresarial de Asesoramiento Técnico (CEATAL) ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La presencia conjunta de representantes del trabajo y de las empresas tendrá además una instancia específica de deliberación entre el Consejo Sindical de Asesoramiento Técnico (COSATE) y la CEATAL. El objetivo será avanzar hacia una declaración común en defensa del diálogo social, la negociación colectiva y la generación de trabajo decente.

La reunión de Roma forma parte de un proceso iniciado en 2023 en Bogotá y continuado posteriormente en Washington. La convocatoria busca profundizar una agenda de cooperación entre organizaciones sindicales, empresariales, religiosas y comunitarias del Norte y el Sur del continente.

Uno de los principales resultados que se pretende alcanzar es la denominada Agenda de Responsabilidad Compartida Norte-Sur, destinada a articular financiamiento, conocimientos y capacidades para abordar transformaciones que ya están modificando las relaciones laborales y sociales en América.

Entre los temas seleccionados figuran el impacto de la inteligencia artificial sobre la dignidad humana, la formación para el diálogo socioambiental, la organización comunitaria y los cuidados, las juventudes y las adicciones, la inteligencia artificial y la amistad social, además de la transición energética y la protección de los territorios.

Para la delegación sindical argentina, la audiencia con León XIV también será una oportunidad para trasladar las principales preocupaciones del movimiento obrero. La pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento de los hogares y la necesidad de ampliar el empleo estable aparecen entre los asuntos que los dirigentes procurarán incorporar al diálogo con el Pontífice.

La participación argentina adquiere una dimensión adicional por la posibilidad de que el encuentro contribuya a preparar una futura audiencia de la CGT con León XIV durante la visita del Papa a la Argentina, prevista para noviembre. En ese eventual contacto, la central sindical buscaría profundizar una agenda vinculada con el trabajo, los ingresos, la protección social y el diálogo entre las distintas representaciones de la sociedad.

La reunión de Roma colocará así en una misma mesa a referentes de la Iglesia, organizaciones sindicales, empresarios y movimientos comunitarios, con una agenda que combina las transformaciones tecnológicas y ambientales con una preocupación central para el mundo laboral: cómo preservar el trabajo digno y la cohesión social frente a los cambios económicos de los próximos años.

Continúe Leyendo

destacada

El dólar y los precios: Argentina vuelve a ser más cara frente a sus vecinos

Un informe del Ieral detectó un aumento de los precios relativos frente a otros países de la región. Argentina pasó a ser más cara en el 48% de los alimentos y bebidas relevados y en el 38% de los servicios personales, mientras la apertura comercial redujo la brecha en bienes durables.

Argentina volvió a encarecerse en dólares frente a otros países de la región, aunque la evolución no fue uniforme. Mientras alimentos, bebidas y servicios personales recuperaron parte de la brecha de precios, los bienes durables continuaron abaratándose gracias a la mayor apertura comercial.

El diagnóstico surge del último informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), que comparó los precios de distintos productos y servicios argentinos con los vigentes en otros mercados.

En alimentos y bebidas, el país resultó más caro en el 48% de los productos relevados en agosto, frente al 47% registrado en mayo. El dato marca un cambio respecto del proceso observado durante 2025, cuando la depreciación cambiaria había reducido esa proporción hasta el 39% en diciembre.

El aumento relativo se verificó especialmente en productos como papas, gaseosas, cerveza y arroz blanco. En cambio, huevos y agua mineral mostraron una evolución favorable frente a los precios internacionales.

Los servicios familiares y personales siguieron una trayectoria semejante. Argentina pasó de registrar precios superiores a otros países en el 32% de los casos en diciembre de 2025 al 38% en agosto de 2026.

La comparación muestra diferencias importantes según el rubro. Gimnasios, educación preescolar, combustibles y taxis continúan siendo relativamente económicos frente a los países analizados, mientras que restaurantes y planes de telefonía celular aparecen entre los servicios más costosos.

Un salario industrial que compra más alimentos

El estudio también incorporó el poder adquisitivo de los salarios industriales formales. En 2025, el ingreso promedio argentino alcanzó los US$1.689 mensuales, por encima de los registrados en Brasil, México y Chile, aunque lejos de economías desarrolladas como Estados Unidos y Australia.

Esa diferencia salarial modifica la comparación cuando se mide cuántos productos puede adquirir un trabajador. Pese a que Brasil tiene alimentos y bebidas más baratos en el 90% de los casos relevados, el salario industrial argentino presenta mayor poder de compra que el brasileño y el mexicano en todos los productos de la canasta analizada.

La ventaja desaparece en determinados bienes de mayor valor. Para comprar un automóvil, un trabajador argentino necesita destinar el equivalente a 20 salarios mensuales, frente a 16 en Chile y apenas seis en Estados Unidos. Para una motocicleta de baja cilindrada, la relación es de 2,2 salarios locales contra 1,4 estadounidenses.

En indumentaria también persisten diferencias: un par de zapatillas representa el 7% del salario industrial argentino, frente al 4,7% en Chile y el 1,8% en Estados Unidos.

La apertura achicó la brecha en bienes durables

El cambio más marcado aparece en los bienes durables, la indumentaria y el calzado. Argentina continúa siendo cara frente al exterior, pero la distancia se redujo con fuerza durante los últimos meses.

En agosto, el país tuvo precios superiores a los internacionales en el 74% de los bienes durables relevados, una proporción considerablemente menor al 82% registrado en mayo de 2025 y al 96% correspondiente al comienzo de la medición, en marzo de ese año.

Según el Ieral, la eliminación de restricciones a las importaciones, la reducción de aranceles y determinados impuestos internos contribuyeron a compensar el efecto del fortalecimiento del peso y favorecieron una baja relativa de estos productos.

El informe ubicó el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) en $1.513 al cierre de agosto, un 20% por debajo del límite superior de la banda cambiaria. El indicador permanece además un 40% por debajo de su promedio histórico de largo plazo, estimado en $2.078 a valores actuales.

Aun así, algunos productos mantienen precios particularmente elevados. Entre ellos aparecen freidoras de aire, vestidos y zapatillas deportivas, que continúan ubicándose en la parte superior de la comparación internacional.

Continúe Leyendo

Tendencias