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Los «cayetanos» -CTEP, la CCC, Somos Barrios de Pie- más el Frente Popular Darío Santillán realizarán una asamblea desde las 10 horas en el Obelisco que se replicará en todo el país y de cara a una jornada nacional de lucha prevista para el 28 de agosto.


«Nos reunimos en asamblea para sostener con firmeza una agenda que sostuvimos durante muchos años y pensamos que es un camino de solución y piso para de dignidad para la economía popular» dijo a Télam Gildo Onorato de CTEP.

De esa asamblea participará también el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) que anunció la realización de un «polentazo» que se iniciará con un «desayuno popular» desde las 9.30 en Belgrano y 9 de Julio, frente al ministerio de Salud y Desarrollo Social que conduce Carolina Stanley.

«Los movimientos sociales estamos en plan de lucha en defensa del salario contra el saqueo del FMI y la ofensiva de los mercados contra los trabajadores», aseguró por su parte Marianela Navarro, referente del FOL a Télam.

La dirigente anunció que impulsarán movilizaciones para el 30 de este mes cuando se reúna el Consejo del Salario.

Por su parte, el Polo Obrero y organizaciones sindicales combativas también se concentrarán en el Obelisco pero desde las 15 horas para marchar a la Plaza de Mayo donde reclamarán «aumento de emergencia de salarios y jubilaciones; ocupación de fábricas que cierren o despidan, apertura de programas sociales y duplicación de montos», según anunció en conferencia de prensa, Alejandro Crespo del SUTNA (trabajadores del neumático).

Un pedido fuerte del sindicalismo combativo y movimientos sociales afines es la exigencia a la CGT y a las CTA «un paro activo de 36 horas como comienzo de un plan de lucha nacional para derrotar la política de ajuste en curso».

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Docentes y Gobierno vuelven a dialogar tras una semana de conflicto

Los gremios docentes y el Gobierno de San Juan retomarán este lunes la negociación salarial. El encuentro se produce luego de un paro con alto acatamiento y tras varios intentos fallidos de entendimiento.

El Ejecutivo provincial y los sindicatos docentes volverán a sentarse este lunes a las 15 horas en una nueva instancia de negociación salarial, con el objetivo de alcanzar el primer acuerdo del año. La reunión se desarrollará en el ámbito del Ministerio de Educación de San Juan y contará con la participación de la ministra Silvia Fuentes y del titular de Hacienda, Roberto Gutiérrez.

Del lado sindical estarán representados los gremios UDAP, UDA y AMET, que impulsaron la reapertura de las conversaciones luego de una serie de encuentros sin resultados concretos.

La convocatoria llega tras una medida de fuerza de 24 horas realizada la semana pasada, que según los sindicatos tuvo un alto nivel de adhesión. El paro reflejó el malestar acumulado en el sector ante la falta de avances en la discusión salarial.

Un conflicto que se arrastra desde comienzos de año

La negociación entre las partes se encuentra atravesada por una sucesión de episodios que dificultaron la construcción de acuerdos. Aunque a fines de 2025 se había alcanzado un entendimiento, las discusiones durante 2026 no lograron consolidarse.

En marzo, los gremios habían anunciado una huelga por 48 horas que finalmente no se concretó debido a la intervención de la Subsecretaría de Trabajo, que aplicó la normativa vigente sobre servicios esenciales en educación. Posteriormente, un fallo judicial dejó sin efecto esa herramienta, lo que reconfiguró el escenario y habilitó nuevas medidas de protesta. En ese sentido, la reciente jornada de paro volvió a colocar la negociación en el centro de la agenda, obligando a ambas partes a retomar el diálogo.

La última propuesta y los puntos en discusión

La oferta más reciente de la provincia no logró el aval sindical, aunque fue parcialmente aplicada en la liquidación de haberes de marzo. Entre los principales componentes se incluyeron incrementos en el valor índice, adicionales en distintos códigos del nomenclador docente, sumas fijas no remunerativas y un bono extraordinario.

Sin embargo, los gremios consideran insuficiente esa propuesta frente al deterioro del poder adquisitivo y reclaman una recomposición que refleje de manera más precisa la evolución de los precios.

Expectativa por un posible acuerdo

La reunión de este lunes aparece como una instancia clave para destrabar el conflicto y avanzar hacia un entendimiento que otorgue previsibilidad al ciclo lectivo. El desafío será acercar posiciones en un escenario complejo, donde las demandas salariales conviven con restricciones presupuestarias.

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Médicos de cabecera del PAMI paralizan servicios por 72 horas en todo el país

Los profesionales de cabecera iniciaron una medida de fuerza de tres días en rechazo a cambios en el esquema de pagos que, según denuncian, reducen sus ingresos. Solo se atenderán urgencias, lo que afecta a millones de afiliados y expone las dificultades estructurales del sistema.

La atención médica de millones de jubilados y pensionados ingresó en una fase de fuerte incertidumbre tras el inicio de un paro nacional de 72 horas por parte de los médicos de cabecera del PAMI. La medida, impulsada por la APPAMIA, limita la asistencia a casos de urgencia y pone en evidencia un conflicto que trasciende lo salarial para instalar interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema.

El eje de la protesta radica en una reciente resolución del organismo que modifica el esquema de remuneración. Aunque formalmente se presenta como una actualización de la cápita —que se eleva a $2.100—, los profesionales sostienen que el nuevo modelo implica una reducción efectiva de ingresos. La principal objeción apunta a la eliminación del pago por consulta presencial, una herramienta clave para sostener la actividad diaria en consultorios.

Según detallan desde el sector, el cambio incorpora un mayor volumen de prestaciones dentro de un monto fijo, al tiempo que elimina incentivos vinculados a la capacitación. La ecuación resultante, advierten, se traduce en un aumento de la carga laboral con una compensación económica inferior. “Más trabajo, menos ingresos” es la síntesis que repiten los profesionales frente a una modificación que altera de manera sustancial el esquema previo.

La preocupación no se limita a la pérdida de poder adquisitivo. Desde la entidad gremial alertan sobre el impacto directo en la viabilidad de los consultorios, cuyos costos operativos —alquileres, insumos, servicios— continúan en alza. En ese sentido, plantean la necesidad de fijar una cápita mínima de $6.500 para garantizar condiciones adecuadas de funcionamiento, además de exigir la derogación de la resolución y la recomposición de honorarios.

El reclamo incluye también la reincorporación de médicos desvinculados, en una señal de malestar dentro del sistema. Para los profesionales, la combinación de ingresos deteriorados y exigencias crecientes configura un escenario que compromete tanto el ejercicio de la medicina como la calidad de la atención brindada.

El paro se inscribe en una problemática más amplia que viene afectando al PAMI en los últimos meses. Prestadores de distintos puntos del país vienen señalando demoras en los pagos, cambios contractuales y dificultades para sostener la prestación de servicios. La acumulación de estos factores ha generado un clima de desconfianza que ahora se traduce en una medida de alcance nacional.

El impacto sobre los afiliados resulta inmediato. Si bien se mantienen las guardias y la atención de urgencias, la suspensión de consultas programadas y controles periódicos afecta especialmente a pacientes con enfermedades crónicas, quienes dependen de un seguimiento continuo. La interrupción de estas prácticas no sólo posterga diagnósticos y tratamientos, sino que también incrementa la presión sobre otros niveles de atención.

En este contexto, desde APPAMIA anticiparon que evalúan avanzar por la vía judicial para frenar la implementación de la medida, al tiempo que convocan a los profesionales a sostener el plan de lucha.

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CAME advierte por la impactante caída del consumo y la falta de incentivos para invertir

Las ventas minoristas volvieron a mostrar una leve contracción en marzo y consolidan una tendencia que preocupa al entramado pyme. Con cinco de siete rubros en baja y una marcada desconfianza para invertir, el sector enfrenta un panorama complejo que condiciona su capacidad de recuperación.

El pulso del consumo sigue sin dar señales de recuperación sostenida y vuelve a impactar de lleno en el entramado de pequeñas y medianas empresas. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las ventas minoristas registraron en marzo una caída interanual del 0,6%, con retrocesos en la mayoría de los rubros y un clima empresario dominado por la prudencia.

El informe también refleja un descenso del 0,4% en la comparación mensual desestacionalizada, lo que confirma un esquema de consumo debilitado que se extiende más allá de variaciones puntuales. La persistencia de este comportamiento configura un panorama en el que el comercio minorista enfrenta dificultades para consolidar un piso de actividad.

Uno de los indicadores más elocuentes del momento que atraviesan las pymes es la percepción sobre la inversión. El 59,1% de los empresarios considera que no es un momento adecuado para realizar nuevos desembolsos, una cifra que expone la falta de previsibilidad y las dudas sobre la evolución de la demanda. Apenas un 13,1% identifica oportunidades para expandirse, mientras que un 27,7% se mantiene sin una definición clara, lo que evidencia la fragilidad de las expectativas.

Las proyecciones para los próximos meses tampoco ofrecen una perspectiva contundente. Si bien el 48% de los consultados estima que la actividad se mantendrá en niveles similares, un 39,7% confía en una mejora y un 12,4% anticipa una profundización de la caída. Esta dispersión en las previsiones refleja la ausencia de señales firmes que permitan delinear una tendencia clara.

El análisis sectorial muestra que la retracción es amplia y heterogénea. Entre los rubros más afectados se destacan Perfumería, con una baja del 9,8%, y Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles, que retrocedieron un 8,3%. También se registró una caída en Alimentos y bebidas (-0,9%), un dato particularmente sensible por tratarse de un segmento de consumo básico.

En contraposición, algunos sectores lograron sostener una evolución positiva. Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción mostró un crecimiento del 2%, mientras que Farmacia avanzó un 1,1% interanual. Ambos rubros se vieron impulsados por demandas específicas que tienden a sostenerse aun en períodos de menor dinamismo general.

El inicio del ciclo escolar aportó cierto movimiento en categorías vinculadas al consumo estacional, aunque ese impulso resultó insuficiente para revertir la tendencia general. La pérdida del poder adquisitivo y el incremento de los costos operativos continúan condicionando el volumen de ventas, mientras que la dependencia del financiamiento agrega presión sobre la operatoria cotidiana de los comercios.

En este aspecto, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa comenzó a profundizar el seguimiento de los comercios con modalidad mixta, aquellos que combinan canales físicos y digitales. La incorporación de este enfoque permite analizar con mayor precisión el comportamiento del comercio electrónico, considerando como venta digital toda operación iniciada a través de medios online, independientemente de su forma de pago o entrega.

La metodología adoptada se alinea con los criterios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo que aporta mayor rigurosidad al análisis y facilita la comparación con tendencias internacionales. Este monitoreo adquiere relevancia en un entorno donde la digitalización aparece como una herramienta clave para sostener la actividad.

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