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El Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA) resolvió profundizar las medidas de fuerza en el organismo, tras confirmarse el cierre de la AFIP y la reestructuración del sector por decisión del Gobierno de Javier Milei.

El gremio que encabeza Carlos Sueiro iniciará otra semanas de protestas con la realización de cese de actividades con apagones informáticos y asambleas de trabajadores.

En un comunicado, el SUPARA se quejó del «nivel de improvisación» de los anuncios realizados y denunció el fuerte impacto en los trabajadores aduaneros. «Pretender instalar en la sociedad un concepto absolutamente errado sobre los salarios de los trabajadores y una mirada estigmatizante sobre sus funciones», señaló la entidad sindical.

Este lunes, los empleados de la Dirección General de Aduanas realizarán un paro de actividades de 10 a 14 horas, con apagón informático y asambleas en los lugares de trabajo.

Lo mismo sucederá mañana martes, por decisión de la conducción del SUPARA. Las medidas se llevarán adelante en forma conjunta con el sindicato de los trabajadores de AFIP, la AEFIP que lidera Pablo Flores.

El plan de lucha se profundizará aún más el próximo miércoles 30 cuando los trabajadores realicen un paro total por 24 horas, en coincidencia con la huelga de los gremios del transporte.

El paro del 30 será con presencia en los lugares de trabajo, apagón informático y asambleas, según confirmó el sindicato en un comunicado.

La semana pasada, la organización que conduce Sueiro realizó tres jornadas de paro de 10 a 12 horas, los días miércoles, jueves y viernes.

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El fenómeno de El Niño se intensifica y obliga a reforzar las alertas en Argentina

El fenómeno El Niño atraviesa una etapa de fortalecimiento y podría prolongarse hasta febrero de 2027. El Litoral, la cuenca del Plata y la Pampa Húmeda aparecen entre las áreas con mayor exposición a lluvias intensas, crecidas y anegamientos, con posibles efectos sobre la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria.

Argentina se encamina hacia una temporada marcada por una mayor amenaza de lluvias intensas, inundaciones y crecidas de los grandes ríos debido al fortalecimiento del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Organismos meteorológicos internacionales anticipan una evolución significativa del episodio, mientras especialistas reclaman reforzar los sistemas de alerta y la coordinación entre las distintas jurisdicciones.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) proyectó que El Niño podría alcanzar una intensidad “muy fuerte”. En simultaneo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima una probabilidad del 100% de continuidad durante la primavera. Las proyecciones internacionales contemplan además la posibilidad de que sus efectos persistan hasta febrero de 2027.

El fenómeno se origina en un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, capaz de modificar la circulación atmosférica y alterar los patrones de precipitaciones a escala global. En Argentina, esas alteraciones suelen traducirse en comportamientos diferenciados según la región.

La mayor preocupación se concentra en el Litoral y la cuenca del Plata, donde un régimen más húmedo puede incrementar las precipitaciones y elevar el caudal de los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay e Iguazú. La meteoróloga Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, advirtió que los eventos extremos son cada vez más frecuentes e intensos y que, bajo condiciones asociadas con El Niño, aumenta el peligro de inundaciones y desbordes.

El impacto no se limita a las áreas ribereñas. En la Pampa Húmeda, lluvias abundantes en períodos concentrados pueden provocar anegamientos de campos, afectar caminos y comprometer rendimientos agrícolas. La producción queda así expuesta no sólo a pérdidas directas, sino también a interrupciones logísticas y dificultades para transportar cosechas e insumos.

En Cuyo y los Andes centrales, el comportamiento puede ser diferente. Una mayor acumulación de nieve durante el invierno puede traducirse posteriormente en caudales superiores durante el verano, con consecuencias relevantes para la disponibilidad de agua y la administración de los recursos hídricos.

La dimensión regional del fenómeno también encendió una advertencia internacional. Naciones Unidas estimó que las alteraciones climáticas vinculadas con El Niño podrían dejar a unos 16 millones de personas en América Latina expuestas a inseguridad alimentaria, especialmente en comunidades cuya subsistencia depende de la producción agrícola y de condiciones meteorológicas estables.

Los avances científicos permiten hoy anticipar con mayor precisión estos episodios. Gulizia destacó la evolución de los modelos numéricos, las simulaciones de mayor resolución y los sistemas que integran las variables oceánicas y atmosféricas para comprender su interacción.

El desafío, sin embargo, no termina con la elaboración del pronóstico. La especialista señaló que resulta decisivo que esa información llegue de manera rápida y comprensible a las defensas civiles, autoridades locales y comunidades potencialmente afectadas. Una alerta eficaz requiere que el dato meteorológico se transforme en una decisión preventiva antes de que ocurra el fenómeno extremo.

En ese punto, el Sistema de Alerta Temprana del Servicio Meteorológico Nacional adquiere un papel central. Para los especialistas, fortalecer recursos humanos, infraestructura, tecnología y coordinación institucional será determinante para reducir daños ante un episodio que podría combinar lluvias excepcionales, crecidas fluviales y efectos sobre la producción.

La llegada de El Niño no permite anticipar por sí sola la magnitud de cada tormenta o inundación, pero sí establece un patrón de mayor vulnerabilidad para determinadas regiones. En este sentido, la capacidad de Argentina para atravesar los próximos meses dependerá, en buena medida, de cuánto logre convertir las previsiones científicas en prevención concreta sobre el territorio.

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Departamentales

San Juan sumó viviendas, tecnología y obras durante una semana de gestión


La Provincia entregó 53 viviendas en Jáchal, distribuyó computadoras a 835 estudiantes y otorgó elementos de accesibilidad a personas con discapacidad. Además, anunció la repavimentación de un tramo de Abraham Tapia, en Rawson.

La entrega de viviendas a 53 familias de Jáchal fue una de las principales acciones concretadas por el Gobierno de San Juan durante la última semana, en una agenda que también incluyó equipamiento tecnológico para estudiantes, elementos destinados a mejorar la autonomía de personas con discapacidad y una nueva obra vial en Rawson.

El conjunto habitacional entregado en el departamento del norte provincial cuenta con los servicios necesarios para su funcionamiento y permitió a las familias adjudicatarias acceder finalmente a una vivienda propia. La incorporación de esos hogares al entramado urbano representa, además, una mejora en las condiciones de permanencia de las familias en su lugar de residencia.

La agenda educativa tuvo otro de sus puntos fuertes en Jáchal, donde 835 alumnos de escuelas primarias, secundarias y técnicas recibieron computadoras. La medida apunta a reducir las desigualdades en el acceso a herramientas digitales y a incorporar tecnología como apoyo para las trayectorias escolares.

La asistencia alcanzó también a personas con discapacidad de nueve departamentos. En total fueron distribuidos 24 kits para adaptar baños y ocho tricicletas, recursos orientados a facilitar desplazamientos, mejorar la accesibilidad dentro de los hogares y favorecer una mayor autonomía en las tareas cotidianas.

En materia de infraestructura, la Provincia anunció la repavimentación de la calle Abraham Tapia, en Rawson, entre avenida de Circunvalación y Callejón Coria. La intervención permitirá renovar una vía de circulación utilizada por vecinos de una zona de creciente tránsito y mejorar las condiciones de desplazamiento.

La obra vial tendrá además incidencia sobre el empleo durante su ejecución, a partir de la contratación de mano de obra vinculada a los trabajos de construcción y mantenimiento.

Este paquete de medidas prioriza la vivienda, la educación, la accesibilidad y la infraestructura local. A través de obras y programas de diferente alcance, la gestión provincial busca dar respuesta directa a las necesidades de las familias sanjuaninas y mantener activo el rol del Estado.

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Después de años de sequía, San Juan espera un río con caudales por encima de la media

Las autoridades provinciales anticipan que el Río San Juan superará ampliamente su promedio histórico de casi 2.000 hectómetros cúbicos. La abundante nieve acumulada en alta cordillera permitiría recuperar las reservas de Caracoles, Punta Negra y Ullum, aunque el pronóstico definitivo se conocerá recién en octubre.

El secretario de Recursos Hídricos, David Devia, evitó anticipar una cifra definitiva hasta completar las mediciones en la cordillera, pero adelantó que el comportamiento del río estará muy por encima de los registros habituales. El promedio histórico ronda los 2.000 hectómetros cúbicos, una referencia que, según el funcionario, será ampliamente superada durante el próximo ciclo.

La mejora en los aportes permitiría recuperar el almacenamiento de Caracoles, Punta Negra y Ullum, después de las restricciones que marcaron los últimos años. Con las reservas fortalecidas, la provincia podría contar con mayor margen para administrar los desembalses y sostener un escurrimiento más continuo por el cauce del Río San Juan.

La principal explicación está en la extraordinaria acumulación de nieve registrada durante el invierno en la alta cordillera. Las mediciones preliminares muestran espesores superiores a tres metros de nieve consolidada en determinados puntos, una magnitud muy distante de los registros de apenas 40 o 50 centímetros que se observaron durante los períodos más críticos de la sequía.

La cantidad acumulada también obligó a modificar la logística de los relevamientos. Personal de la Dirección de Hidráulica de San Juan y de la Dirección General de Irrigación de Mendoza coordinaron criterios de medición y equipamiento para afrontar las condiciones en altura.

Devia explicó que los trabajadores deben desplazarse con nieve hasta la cintura y utilizar barrenos capaces de atravesar grandes espesores para determinar con precisión la cantidad y las características del manto. Por esa razón fue necesario incorporar equipamiento específico, entre ellos raquetas adecuadas para desplazarse sobre la superficie nevada.

La evaluación conjunta entre ambas provincias apunta a obtener mediciones comparables y mejorar la precisión del pronóstico de derrame. La tarea, sin embargo, está condicionada por las condiciones meteorológicas y por la necesidad de utilizar aeronaves habilitadas para operar en altura dentro de ventanas de vuelo seguras.

Ese factor podría demorar la presentación del pronóstico oficial. La estimación definitiva del volumen que aportará el deshielo está prevista para mediados de octubre, mientras los técnicos mantienen abierta la posibilidad de que nuevas nevadas tardías modifiquen los registros actuales.

El cambio resulta especialmente relevante para una provincia cuya producción agrícola, el abastecimiento poblacional y buena parte de su matriz económica dependen de la disponibilidad de agua. Si las proyecciones se confirman, el próximo ciclo permitiría recuperar reservas estratégicas y disponer de un margen de administración mucho mayor al de las temporadas marcadas por la sequía.

La confirmación final dependerá de las mediciones de nieve y de la evolución del deshielo, pero el dato preliminar ya marca una diferencia sustancial: por primera vez en varios años, San Juan se prepara para administrar abundancia hídrica en lugar de concentrar sus esfuerzos en administrar la escasez.

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