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Daniel Durán, referente de APUNSJ, advierte sobre un deterioro sostenido en las universidades nacionales y cuestiona la negativa del Gobierno a aplicar la ley de financiamiento. Con resoluciones judiciales firmes, medidas de fuerza en marcha y una pérdida salarial pronunciada, el conflicto escala y abre interrogantes sobre el futuro del sistema.

La discusión por el financiamiento de las universidades nacionales atraviesa una etapa de definiciones, donde confluyen reclamos gremiales, decisiones políticas y pronunciamientos judiciales que elevan la disputa a un plano institucional de mayor alcance. Lejos de apaciguarse, la situación muestra signos de profundización y suma nuevos actores a una confrontación que ya impacta en el funcionamiento cotidiano del sistema.

Daniel Durán, dirigente de la Asociación del Personal No Docente de la Universidad Nacional de San Juan (APUNSJ), en diálogo con Mundo Laboral San Juan, fija un diagnóstico crítico que combina variables económicas, laborales y estructurales. Desde su perspectiva, el deterioro no es reciente ni circunstancial, sino el resultado de una secuencia de decisiones que han debilitado progresivamente a las universidades.

“Desde el inicio de la actual gestión, las instituciones educativas de nivel superior han venido sosteniendo un deterioro tanto en lo salarial como en lo institucional”, afirma. La descripción incluye la retracción de partidas destinadas a áreas sensibles como becas estudiantiles, investigación científica, mantenimiento edilicio y gastos operativos. Esta reducción de recursos, sostiene, repercute directamente en la calidad del servicio educativo y en la capacidad de sostener la actividad académica.

Uno de los aspectos que, según Durán, permite dimensionar la magnitud del problema es su visibilidad creciente. Los colegios preuniversitarios y los institutos asociados, que en las últimas semanas concentraron la atención pública, funcionan como una señal de alerta. “Lo que se observa en esos espacios es el reflejo de lo que ocurre en todo el sistema”, explica, al señalar que la problemática ya no puede ser contenida en ámbitos administrativos o técnicos.

El eje central de la disputa es la ley de financiamiento universitario, cuya aplicación continúa sin concretarse pese a haber sido ratificada por el Congreso. El dirigente subraya el carácter excepcional del proceso legislativo y judicial que acompañó a la norma. Según detalla, se trata de una ley que fue votada en reiteradas oportunidades, incluso luego del rechazo de un veto presidencial, con mayorías que superaron ampliamente los requisitos constitucionales.

A ello se suma la intervención del Poder Judicial, que en dos instancias ordenó su cumplimiento. El fallo de Cámara, en particular, introduce definiciones de fuerte contenido institucional: advierte sobre riesgos para el sistema republicano, descarta un impacto presupuestario significativo y exige la aplicación inmediata de la norma. “Es una resolución inusitadamente dura en sus términos”, señala Durán.

El punto económico no es menor. El costo estimado de la ley —alrededor del 0,21% del Producto Bruto Interno— refuerza el argumento de que su implementación no compromete el equilibrio fiscal. Para el dirigente, esto deja en evidencia que la resistencia del Ejecutivo responde a una decisión política más que a una imposibilidad financiera.

En este sentido, el Gobierno evalúa recurrir a la Corte Suprema mediante un recurso extraordinario, lo que prolongaría el proceso judicial. Mientras tanto, también impulsa un proyecto de modificación de la ley universitaria que, según advierten desde el sector gremial, podría alterar de manera sustancial el esquema vigente. “Si avanzara en esa dirección, lo que se consolidaría es un modelo de debilitamiento del sistema”, advierte Durán.

Las consecuencias de este cuadro se reflejan con nitidez en la situación salarial. La recomposición otorgada —en torno al 12,3%— resulta insuficiente frente a una pérdida acumulada que supera el 50%. Esta brecha impacta de manera directa en las condiciones de vida de los trabajadores universitarios.

El dato más significativo es el cambio en la composición social del sector. “En diciembre de 2023 no teníamos trabajadores por debajo de la línea de pobreza; hoy el 70% se encuentra en esa situación”, describe. La afirmación no solo ilustra la magnitud del deterioro, sino también la velocidad con la que se produjo.

A esto se suma la ausencia de instancias paritarias. Según denuncia, el Ejecutivo ha optado por fijar aumentos de manera unilateral, sin habilitar los mecanismos de negociación establecidos por la normativa vigente. Esta práctica, combinada con la evolución del costo de vida, acentúa la pérdida de ingresos y limita cualquier posibilidad de recuperación en el corto plazo.

Durán también cuestiona las mediciones oficiales de inflación, al considerar que no reflejan con precisión el impacto real sobre el poder adquisitivo. “No hace falta ser especialista; el sentido común indica lo que ocurre cuando uno va al supermercado, paga servicios o carga combustible”, señala, en referencia a la percepción cotidiana del encarecimiento.

Frente a este escenario, el movimiento sindical universitario ha desplegado un plan de acción que busca sostener el reclamo sin paralizar completamente el sistema. El sector docente avanzó con medidas de fuerza de mayor extensión, mientras que los no docentes optaron por paros escalonados. “Cada actor cumple un rol dentro de la estructura universitaria y eso se respeta al momento de definir las estrategias”, explica.

En este aspecto, los trabajadores no docentes llevarán adelante ceses totales de actividades los días 17 y 23 de abril. La decisión responde a la necesidad de visibilizar el conflicto sin afectar de manera prolongada los procesos administrativos que sostienen la actividad académica.

La participación estudiantil constituye otro de los rasgos distintivos de la actual coyuntura. Los alumnos no solo acompañan las medidas, sino que también se integran a la discusión. Para Durán, este involucramiento responde a una comprensión clara de lo que está en juego: “La posibilidad de acceder a mejores oportunidades y sostener una movilidad social ascendente”.

En los próximos días, el congreso de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) reunirá a representantes de todo el país para definir la estrategia a seguir. Allí se evaluará el escenario general y se delinearán las acciones en función de la respuesta oficial.

La disputa por el financiamiento universitario ha evolucionado hacia un punto donde convergen factores económicos, decisiones políticas y definiciones institucionales de alto impacto. La falta de aplicación de una ley respaldada por el Congreso y la Justicia introduce un elemento de incertidumbre que excede el ámbito educativo.

En este punto, la universidad pública enfrenta una instancia decisiva. La pérdida de poder adquisitivo, la reducción de recursos y la ausencia de acuerdos configuran un panorama que exige respuestas concretas. El desenlace de este proceso no solo determinará el funcionamiento inmediato del sistema, sino también su capacidad de sostener, en el tiempo, un modelo de educación superior inclusivo, de calidad y con proyección social.

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San Juan se sumó a la jornada nacional contra la eliminación del programa Volver al Trabajo

Organizaciones sociales, gremios y referentes de la economía popular marcharon por el microcentro sanjuanino para exigir la continuidad del programa Volver al Trabajo, cuya finalización está prevista para agosto. Los manifestantes advirtieron que la medida afectará a unas 20.000 personas en la provincia y a más de 900.000 beneficiarios en todo el país.

San Juan fue una de las provincias que se incorporó a la jornada nacional de protesta impulsada por organizaciones sociales y trabajadores de la economía popular en rechazo a la decisión del Gobierno nacional de discontinuar el programa Volver al Trabajo. La movilización recorrió el microcentro de la capital provincial, provocó demoras en la circulación vehicular y concluyó con la entrega de un petitorio en la Agencia Territorial de la Secretaría de Trabajo de la Nación.

De la convocatoria participaron la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Polo Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), SATSAID y otras organizaciones sindicales y sociales que coincidieron en reclamar la restitución del beneficio económico y una revisión de la política oficial hacia la economía popular.

La protesta se produjo luego de que la Cámara Federal de San Martín dejara sin efecto una medida cautelar que ordenaba mantener el pago mensual del programa. Esa resolución despejó el camino para que el Poder Ejecutivo avance con la finalización del beneficio y la implementación de un nuevo esquema de asistencia.

«No reclamamos un subsidio, reclamamos trabajo»

Durante la manifestación, la referente del MTE Ivana Saavedra sostuvo que la decisión dejará sin ingresos a miles de trabajadores que desarrollan tareas comunitarias en barrios populares.
«Lo que estamos reclamando es un derecho que se nos quita desde agosto. Los 78.000 pesos permitían sostener espacios comunitarios, comedores, merenderos y ollas populares. Lo que buscamos es acceder a un trabajo digno; las capacitaciones ya las realizamos», expresó.
Según indicó, la eliminación del programa alcanzará a aproximadamente 20.000 personas en San Juan, muchas de las cuales complementaban esos recursos con actividades de la economía popular.

Saavedra explicó además que únicamente continuará vigente el programa Acompañamiento Social para los grupos comprendidos por la Resolución 90/2026, principalmente personas mayores de 50 años, mientras que el resto de los beneficiarios dejará de percibir la prestación a partir de agosto.

Un reclamo dirigido a la Nación

El petitorio fue recibido por autoridades de la Agencia Territorial local, aunque los propios manifestantes reconocieron que la decisión depende exclusivamente del Gobierno nacional.

El dirigente de la UTEP Fidel Maric señaló que el documento busca que el planteo llegue a las autoridades nacionales y permita revisar la medida.
«La delegación fue recibida con respeto, pero sabemos que la definición no está en la oficina local. El objetivo es que nuestro reclamo llegue a quienes tienen la responsabilidad de resolver la continuidad del programa», sostuvo.

Qué es Volver al Trabajo

El programa Volver al Trabajo fue creado en 2024 tras la disolución de Potenciar Trabajo, con el propósito de favorecer la inserción laboral de trabajadores de la economía popular mediante capacitación, formación profesional, prácticas laborales y el fortalecimiento de emprendimientos productivos.

Como complemento de esas acciones, contemplaba una prestación mensual de 78.000 pesos, destinada a acompañar los procesos de incorporación al mercado laboral. Hasta su eliminación, alcanzaba a cerca de 900.000 beneficiarios en todo el país.

Una protesta con alcance nacional

La importante movilización desarrollada en San Juan formó parte de una jornada coordinada en distintas provincias, donde organizaciones sociales y gremiales cuestionaron el rediseño de las políticas de asistencia impulsado por la administración de Javier Milei.

Los convocantes sostienen que la eliminación de Volver al Trabajo reducirá los recursos disponibles para miles de familias vinculadas a la economía popular y afectará el funcionamiento de comedores, merenderos y otros espacios comunitarios. Frente a ese panorama, anticiparon que continuarán impulsando gestiones y nuevas acciones para reclamar la restitución del programa o la implementación de un mecanismo que garantice la continuidad del acompañamiento económico y la generación de empleo genuino.

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La renovación de la CGT San Juan abre una fuerte pulseada entre los sindicatos

A pocos días de la renovación de autoridades, un amplio grupo de organizaciones sindicales anunció la conformación de un espacio alternativo para competir en las elecciones de la CGT San Juan. Reclaman una conducción colegiada, mayor participación de los gremios y cuestionan la exclusión de sindicatos no confederados del proceso electoral.

La elección de nuevas autoridades de la CGT Regional San Juan comenzó a reconfigurar el mapa sindical de la provincia. Un conjunto de más de 20 organizaciones gremiales trabaja en la conformación de una lista propia para disputar la conducción de la central obrera y plantea la necesidad de abrir un proceso interno con mayor representación de todos los sindicatos.

El espacio opositor sostiene que la conducción encabezada por Eduardo Cabello concentra las decisiones sin una participación efectiva del conjunto de las organizaciones y considera indispensable avanzar hacia un esquema institucional más amplio, similar al que actualmente rige en la conducción nacional de la CGT, basada en un triunvirato.

Uno de los principales impulsores de la iniciativa es el secretario general de SATSAID San Juan, Mario Quinteros, denunció que hay un fuerte malestar en varios gremios por cómo se maneja la toma de decisiones en la cúpula. Según explicó, varias resoluciones se presentan como consensuadas cuando, en realidad, no fueron debatidas por el conjunto de las organizaciones sindicales.

En ese marco, confirmó que el sector ya consolidó un importante respaldo gremial y que en los próximos días formalizará la presentación de una lista para competir en las elecciones previstas para fines de agosto. El objetivo, señaló, es garantizar que exista una verdadera competencia democrática y ampliar la representación de los distintos espacios sindicales.

La propuesta también incluye un pedido formal para convocar a un plenario de gremios que permita discutir el proceso electoral, definir reglas claras y analizar el funcionamiento futuro de la CGT sanjuanina. Los dirigentes consideran que una elección sin debate interno dejaría sin representación a una parte significativa del movimiento obrero provincial.

La iniciativa cuenta además con el respaldo del secretario general de la UOM San Juan, Martín Solazzo, quien cuestionó las limitaciones impuestas a los sindicatos que no integran la estructura confederada nacional. El dirigente recordó que en anteriores renovaciones esos gremios participaron normalmente de las listas y advirtió que la exclusión actual modifica criterios que durante años formaron parte de la vida institucional de la regional.

Para Solazzo, la futura conducción debe expresar la diversidad del movimiento sindical sanjuanino y garantizar espacios de participación para todas las organizaciones, independientemente de su condición dentro de la estructura nacional de la CGT. A su entender, una central obrera fortalecida requiere consensos amplios y una representación que refleje la pluralidad de los trabajadores de la provincia.

Aunque el frente opositor todavía no definió quién encabezará la nómina, sus referentes aseguran que la prioridad es consolidar un proyecto común antes que discutir nombres. La construcción de una candidatura unificada aparece como el paso siguiente de una estrategia que busca disputar por primera vez en varios años la conducción de la CGT San Juan.

Con el proceso electoral ya en marcha, la interna sindical ingresa en una etapa decisiva. La conformación de una lista alternativa introduce un nuevo escenario en la central obrera provincial y anticipa una elección con mayor debate sobre el modelo de conducción, la representatividad de los gremios y el rumbo institucional que adoptará la CGT San Juan en los próximos años.

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El salario pierde terreno: ocho de cada diez trabajadores están bajo la línea de pobreza

El mercado laboral argentino continúa mostrando una marcada pérdida del poder adquisitivo. De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondiente al primer trimestre de 2026, 10,5 millones de personas ocupadas en los 31 principales conglomerados urbanos del país perciben ingresos inferiores a $1.500.000 mensuales, un nivel que quedó por debajo de la Canasta Básica Total (CBT), indicador que en junio se ubicó en $1.531.473 para una familia tipo y determina la línea de pobreza.

Las cifras reflejan que ocho de cada diez trabajadores no generan ingresos suficientes para cubrir el costo de esa canasta. El fenómeno deja en evidencia que la pérdida del poder de compra ya no afecta exclusivamente a los segmentos más vulnerables, sino que alcanza de manera creciente a quienes cuentan con empleo registrado.

Sobre un universo de 13,1 millones de personas ocupadas con ingresos, el organismo estadístico informó que 7,4 millones (56,5%) desempeñan tareas formales, mientras que 5,7 millones (43,5%) trabajan sin registración. La participación del empleo informal volvió a incrementarse respecto del mismo período del año anterior, cuando representaba el 42,5%, confirmando una tendencia de expansión del trabajo precario.

Uno de los datos más relevantes del informe es que la insuficiencia de ingresos también atraviesa al empleo formal. Una parte importante de quienes perciben menos de $1,5 millones mensuales pertenece al universo de asalariados registrados, lo que pone de manifiesto que la erosión salarial dejó de ser una característica exclusiva de la economía informal.

El ingreso individual promedio per cápita de la población relevada, integrada por 30,1 millones de habitantes de los principales centros urbanos, alcanzó los $1.153.457 durante el primer trimestre. Sin embargo, el estudio vuelve a exhibir una amplia diferencia entre hombres y mujeres. Mientras el ingreso medio masculino llegó a $1.352.247, el femenino se ubicó en $959.030, una brecha cercana al 30% que continúa reflejando las desigualdades estructurales del mercado laboral argentino.

La distribución de los ingresos también muestra una fuerte relación entre bajos salarios e informalidad. En el escalón inferior, 1.314.000 personas perciben hasta $240.000 mensuales y el 90% de ellas desarrolla tareas sin registrar. En el extremo opuesto, dentro del segmento con remuneraciones que oscilan entre $2.250.000 y $40 millones, predominan ampliamente los trabajadores formales, con 1.140.000 ocupados, frente a 172.000 no registrados.

Otro indicador que explica el deterioro del ingreso real surge de la evolución de los salarios. Durante el primer trimestre de 2026 las remuneraciones aumentaron 8,3%, mientras que la inflación acumuló 9,4%, según el Índice de Salarios del propio INDEC. Esa diferencia consolidó una nueva pérdida del poder de compra, aun en un período en el que el empleo privado mostró una leve expansión interanual cercana al 1%.

No obstante, ese crecimiento no estuvo acompañado por una mayor formalización laboral. Por el contrario, el incremento del empleo respondió principalmente al avance del trabajo no registrado, elevando la tasa de informalidad al 43,5%. Entre las ramas con mayor precarización continúa sobresaliendo el servicio doméstico, donde el 72,8% de las personas ocupadas desarrolla su tarea sin registración.

Los datos difundidos por el INDEC consolidan un diagnóstico que preocupa tanto a economistas como a organizaciones sindicales: el crecimiento del empleo ya no garantiza una mejora en las condiciones de vida cuando los salarios evolucionan por debajo de la inflación y aumenta la precarización. En ese escenario, el desafío para la política económica no solo pasa por generar nuevos puestos de trabajo, sino también por recuperar el poder adquisitivo y revertir el avance de la informalidad que afecta a millones de argentinos.

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