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Con un paro previsto para este lunes, docentes y nodocentes universitarios ponen en marcha un plan de lucha en todo el país. Reclaman recomposición salarial, la reapertura urgente de paritarias y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El conflicto podría escalar con nuevas huelgas y una marcha federal prevista para abril.

El sistema universitario público argentino inicia una semana de fuerte conflictividad gremial. Con un paro nacional de 24 horas convocado para este lunes 16 de marzo, docentes y nodocentes de todo el país comienzan un plan de lucha que busca visibilizar lo que califican como “la mayor pérdida salarial de la historia” del sector.

La protesta fue convocada por las federaciones docentes CONADU y CONADU Histórica, junto a otras organizaciones que integran el Frente Sindical de Universidades Nacionales. Las medidas abarcarán a las más de 60 universidades públicas del país y marcan el inicio de un ciclo de movilizaciones que podría extenderse durante gran parte del primer cuatrimestre.

El reclamo central apunta a la recomposición salarial frente al deterioro del poder adquisitivo provocado por la inflación, así como al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario N.º 27.795, sancionada por el Congreso el año pasado y aún sin aplicación efectiva por parte del Poder Ejecutivo.

Reclamo salarial y presión por paritarias

Los gremios universitarios advierten que los ingresos de docentes y trabajadores nodocentes han sufrido un fuerte retroceso real en los últimos años. Según denuncian, los incrementos salariales quedaron muy por debajo de la evolución de los precios, generando una pérdida acumulada que compromete la estabilidad laboral del sector.

En este aspecto, las organizaciones sindicales exigen la convocatoria urgente a paritarias y la actualización de los salarios en línea con la inflación.

La semana de protestas se organizará en dos etapas: la primera entre el 16 y el 21 de marzo y la segunda entre el 23 y el 30 de marzo. Durante esos días se realizarán paros, asambleas, clases públicas y diversas acciones de visibilización del conflicto en las universidades de todo el país.

El objetivo, sostienen los gremios, es alertar sobre una situación que ya comienza a impactar en el funcionamiento del sistema educativo superior.

La ley de financiamiento en el centro del conflicto

Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso. La norma establece un esquema de incremento presupuestario para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas y mejorar el cálculo de las paritarias docentes y nodocentes.

A pesar de la presión de la comunidad universitaria y de dos fallos judiciales que ordenaron su aplicación, el Gobierno nacional aún no avanzó con su implementación.

En cambio, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un nuevo proyecto legislativo que busca reemplazar el esquema vigente. Según un informe elaborado por el Centro CIEN y el gremio FEDUBA, esa iniciativa implicaría un deterioro adicional de los ingresos universitarios.

El documento advierte que la propuesta oficial no reconoce la recomposición salarial correspondiente al período 2023–2024, plantea aumentos parciales del 4% en tres tramos durante 2026 y no garantiza actualizaciones salariales equivalentes a la inflación. Además, omite la recomposición integral de los gastos de funcionamiento de las universidades. Para los sindicatos, ese enfoque profundizaría el ajuste sobre el sistema universitario público.

Plan de lucha escalonado y nuevas protestas

La problemática no se limita a la jornada de paro de este lunes. La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), que representa al personal nodocente, confirmó que ampliará el plan de lucha con nuevas huelgas de 24 horas en las siguientes fechas: 31 de marzo, 8 de abril, 17 de abril y 23 de abril.

En ese sentido, el Congreso de CONADU resolvió profundizar las medidas con paros de una semana completa en dos períodos: el que comienza el 30 de marzo y el que iniciará el 27 de abril.

En ese marco, también se analiza la convocatoria a una nueva marcha federal universitaria. La fecha propuesta es el 23 de abril y su organización se coordinará con el Frente Sindical de Universidades Nacionales y distintos actores de la comunidad académica.

El objetivo es instalar nuevamente el debate sobre el financiamiento de la educación superior en el centro de la agenda pública.

Un conflicto que amenaza el inicio del ciclo lectivo

Mientras las clases comienzan en gran parte del sistema universitario, el conflicto salarial amenaza con afectar el normal desarrollo del primer cuatrimestre.

Los gremios advierten que la combinación de bajos salarios, precarización laboral y falta de presupuesto está provocando una creciente fuga de profesionales e investigadores del sistema público.

Si no hay avances en las negociaciones con el Gobierno nacional, el conflicto universitario podría escalar en las próximas semanas y derivar en nuevas medidas de fuerza que impacten de lleno en el calendario académico.

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YPF aplicó nuevos aumentos: cómo quedaron los valores y qué pasa con el consumo en San Juan

La petrolera estatal YPF actualizó sus precios a fines de abril con variaciones acotadas. Mientras las naftas registraron subas marginales, el gasoil mostró leves retrocesos. En contrapartida, el nivel de consumo en la provincia se sostiene e incluso exhibe signos de crecimiento, en contraste con la tendencia nacional.

El cierre de abril trajo consigo un nuevo movimiento en los surtidores de San Juan, aunque con una dinámica más moderada respecto de ajustes anteriores. Desde el primer minuto del miércoles 29, las estaciones de servicio de YPF aplicaron una actualización de precios que, en términos generales, se ubicó en una franja de entre el 0,3% y el 1,5%, configurando un escenario de relativa estabilidad en el mercado local de combustibles.

En este marco, la nafta Súper pasó de $2.096 a $2.102 por litro, lo que representa un incremento del 0,3%. En la misma línea, la Infinia avanzó de $2.282 a $2.288, con una suba del 0,26%. Se trata de variaciones contenidas que, si bien consolidan una tendencia alcista, lo hacen con una intensidad menor a la observada en meses previos.

Distinto fue el comportamiento en el segmento del gasoil, donde se verificaron ligeras correcciones a la baja. El Diesel 500 descendió de $2.195 a $2.185 (-0,45%), mientras que el Infinia Diesel retrocedió de $2.368 a $2.358, con una disminución del 0,42%. En tanto, el GNC también registró un ajuste y se ubicó en torno a los $750 por metro cúbico.

Más allá de estas fluctuaciones, el dato que sobresale en la plaza sanjuanina es la resiliencia del consumo. A contramano de lo que ocurre en otras regiones del país —donde los incrementos suelen impactar de manera directa en la demanda—, las estaciones de servicio locales continúan reportando un flujo sostenido de usuarios. Incluso, fuentes del sector señalan que el volumen de despacho muestra signos de expansión, posicionando a la provincia como una excepción dentro de un contexto nacional caracterizado por la retracción de las ventas minoristas.

Este comportamiento abre interrogantes sobre las particularidades del mercado regional. Factores como la dinámica de la actividad económica local, el peso del transporte y ciertas características estructurales del consumo podrían estar amortiguando el impacto de los aumentos, al menos en el corto plazo.

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El Gobierno acata la orden judicial y restablece los pagos del programa Volver al Trabajo

El Ministerio de Capital Humano resolvió cumplir con la medida cautelar dictada por el Juzgado Federal de Campana y transferirá $72 mil millones antes del 7 de mayo. La decisión alcanza a más de 950 mil titulares del programa y reconfigura la relación del Gobierno con los reclamos sociales y judiciales.

El Ejecutivo nacional dispuso finalmente la reactivación de los pagos correspondientes al programa Volver al Trabajo, en cumplimiento de una medida cautelar dictada por el Juzgado Federal de Campana. La resolución implica el desembolso de $72 mil millones destinados a más de 950 mil beneficiarios, quienes percibirán $78.000 antes del 7 de mayo.

La decisión, formalizada a través de la Resolución Nº 317/2026 firmada por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, marca un punto de crucial en la postura oficial frente a los reclamos vinculados a políticas sociales. Bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, el Ejecutivo optó por acatar el fallo judicial, en contraste con antecedentes recientes en los que había sostenido una línea más restrictiva frente a resoluciones de la Justicia.

El pronunciamiento judicial se apoyó en el carácter alimentario de la prestación y en la dimensión colectiva del derecho involucrado, argumentos que resultaron determinantes para ordenar la continuidad de los pagos. La intervención del tribunal introdujo un elemento de urgencia en la gestión del conflicto, que había escalado a partir de la suspensión de transferencias y la consecuente reacción de organizaciones sociales.

En este aspecto, la respuesta de los movimientos territoriales contribuyó a acelerar el desenlace. La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y el Frente de Lucha Piquetero, que nuclea a decenas de agrupaciones, habían articulado un plan de protesta de alcance nacional, con cortes previstos en numerosos puntos del país. La medida fue desactivada tras conocerse la resolución judicial y la decisión administrativa de avanzar con los pagos.

Desde los espacios organizados que impulsaron las acciones, la determinación fue interpretada como el resultado de una estrategia combinada de judicialización y movilización. Voceros de estas organizaciones destacaron la relevancia del fallo y subrayaron la necesidad de sostener la vigilancia sobre su cumplimiento efectivo, ante la posibilidad de nuevas instancias judiciales que definan la continuidad del programa.

El episodio también deja expuesta la presión entre el enfoque de ajuste promovido por la administración nacional y las demandas de los sectores más desfavorecidos, para quienes estas transferencias representan un ingreso esencial. La decisión de cumplir con la cautelar introduce un matiz en esa dinámica, al evidenciar los límites que imponen tanto el sistema judicial como la capacidad de articulación de los actores sociales.

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Financiamiento y salarios en disputa: la comunidad universitaria vuelve a las calles el 12 de mayo

Organizaciones sindicales del sistema universitario rechazaron una comunicación del Ministerio de Capital Humano que, aseguran, busca limitar el derecho a huelga. Convocaron a una movilización federal en defensa del financiamiento, los salarios y la autonomía de las instituciones.

La disputa en torno al financiamiento de las universidades nacionales sumó un nuevo punto de fricción tras el rechazo de los gremios docentes y nodocentes a una comunicación oficial que, según denuncian, pretende condicionar el ejercicio del derecho a huelga. La respuesta sindical incluyó la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria para el 12 de mayo, con concentraciones previstas en distintos puntos del país.

El pronunciamiento fue impulsado por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que agrupa a las principales organizaciones del sector, y se suma al reclamo sostenido por rectores y federaciones estudiantiles en torno al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Desde estos espacios sostienen que la norma acumula demoras en su aplicación y advierten sobre el deterioro presupuestario que afecta el funcionamiento académico, la investigación y la extensión.

El eje de la controversia se desplazó en los últimos días hacia la relación entre el Gobierno y los trabajadores del sistema. Los gremios interpretaron como una advertencia institucional la nota enviada por el Ministerio de Capital Humano a las casas de estudio, en la que se insta a garantizar la continuidad de las clases. A su entender, el contenido del mensaje supone un intento de disciplinamiento sobre quienes participan de medidas de fuerza. “Parar es un derecho, incumplir la ley es un delito”, afirmaron en un comunicado.

La reacción sindical también se apoya en una tradición que consideran fundacional: la autonomía universitaria y el cogobierno, consagrados desde la Reforma Universitaria de 1918. En esa línea, plantean que la defensa del sistema público de educación superior excede la discusión salarial y se vincula con la preservación de un modelo institucional con reconocimiento histórico en el país.

Desde el ámbito oficial, en tanto, se sostiene la necesidad de garantizar el dictado de clases y el derecho de los estudiantes a cursar con normalidad. Esa posición quedó explicitada en el comunicado que atribuyó a las huelgas la interrupción del servicio educativo, lo que motivó una rápida respuesta de las organizaciones sindicales.

Con este panorama, la situación salarial ocupa un lugar central en la agenda del conflicto. El secretario general de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), Daniel Ricci, advirtió sobre el impacto de la inflación en los ingresos del sector y reclamó la apertura de negociaciones paritarias. “Sin recomposición salarial y sin financiamiento adecuado, el sistema universitario enfrenta serias dificultades para sostener su funcionamiento”, sostuvo.

Las medidas de fuerza ya tienen expresiones concretas en algunas instituciones. En la Universidad de Buenos Aires, las asociaciones docentes y del personal anunciaron un paro en rechazo a la postura oficial y denunciaron una política de deterioro progresivo de las condiciones laborales y presupuestarias. En un documento conjunto, señalaron que las decisiones adoptadas por el Ejecutivo profundizan las dificultades operativas y afectan la calidad educativa.

El calendario judicial también introduce elementos relevantes. La controversia por la ley de financiamiento continúa su curso en los tribunales, con instancias de apelación en marcha y plazos procesales que aún deben cumplirse antes de una eventual intervención de la Corte Suprema. En el entorno de los rectores reconocen que una movilización masiva podría reinstalar el tema con mayor intensidad en la agenda pública.

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