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La UOM busca revertir una pérdida salarial de 14 puntos en la reapertura de la paritaria

La organización sindical inició una nueva ronda de negociaciones con las cámaras empresarias luego de que la Justicia ratificara las facultades del interventor para conducir las paritarias. El gremio sostiene que los trabajadores arrastran un deterioro salarial de hasta 14 puntos frente a la inflación y reclama una recomposición que permita recuperar poder adquisitivo tras meses de acuerdos insuficientes.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) volvió a la mesa de negociación salarial con un objetivo que excede la actualización periódica de los haberes: recuperar el terreno perdido frente a la inflación después de más de un año de acuerdos que no lograron preservar el ingreso real de los trabajadores.

La primera audiencia entre los representantes gremiales y las cámaras empresarias dejó expuesta la principal demanda sindical. Según los cálculos de la organización, los salarios acumulan un atraso de entre 13 y 14 puntos respecto de la evolución de los precios, un desfase que impacta de manera directa sobre una de las ramas industriales con mayor peso en el empleo manufacturero argentino.

El reclamo adquiere mayor dimensión frente a la realidad salarial del convenio. Alrededor del 60% de los metalúrgicos percibe un salario básico de $1.036.390, una remuneración que, de acuerdo con los parámetros vigentes, permanece por debajo de la línea de pobreza. A ello se suma otro dato que preocupa al sindicato: la rama siderúrgica lleva dos años sin alcanzar un acuerdo salarial integral.

Con ese diagnóstico, las partes comenzaron a analizar mecanismos de actualización que no dependan exclusivamente de la evolución mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC). La intención es construir una fórmula que permita recomponer el ingreso perdido y otorgue mayor previsibilidad a una negociación condicionada por la prolongada debilidad de la industria nacional.

El deterioro de la producción, la reducción del empleo registrado y el cierre de establecimientos fabriles conforman el telón de fondo de una discusión que trasciende el plano estrictamente salarial. La evolución de la paritaria aparece estrechamente vinculada con la capacidad de sostener el entramado industrial y preservar las fuentes de trabajo en un rubro particularmente golpeado durante los últimos meses.

La negociación también pone fin a varios meses de virtual inmovilidad derivados de la disputa por la representación institucional del sindicato. Esa incertidumbre quedó despejada cuando la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó las atribuciones del interventor Alberto Biglieri para conducir la organización, designar delegados paritarios y participar plenamente de las negociaciones colectivas.

Con ese respaldo judicial fueron incorporados a la mesa los representantes nombrados por la intervención: Roberto Bonetti, Daniel Martínez, Adrián Pérez, Enrique Salinas, Edgardo Holstein y Manuel Casas, quienes mantienen conversaciones con la Cámara Argentina del Acero para la rama siderúrgica y con las entidades empresarias de la industria metalmecánica, entre ellas ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC y FEDEHOGAR.

La revisión salarial busca además corregir las limitaciones del último entendimiento, firmado en noviembre de 2025. Aquel acuerdo contempló incrementos hasta marzo mediante sumas no remunerativas que acumularon un 14% y totalizaron $160.000, importes que nunca fueron incorporados al salario básico y que, por esa razón, tuvieron un impacto limitado sobre el ingreso permanente de los trabajadores.

El proceso paritario avanza mientras la UOM continúa inmersa en una profunda reorganización institucional. La intervención fue dispuesta luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo declarara la nulidad de las elecciones realizadas en la seccional Zárate-Campana y extendiera esa decisión a los comicios nacionales en los que había sido reelecto Abel Furlán. La resolución estableció una intervención por 180 días y colocó a Biglieri al frente de la conducción provisoria.

Un nuevo pronunciamiento judicial consolidó posteriormente las atribuciones del interventor y despejó cualquier objeción respecto de la legitimidad de los representantes designados para negociar con las cámaras empresarias.

La continuidad de las conversaciones durante los próximos días permitirá medir hasta dónde existe margen para acercar posiciones entre empresarios y trabajadores. El resultado de esa negociación tendrá incidencia no sólo sobre el ingreso de miles de metalúrgicos, sino también sobre uno de los convenios colectivos más relevantes de la industria argentina, cuya evolución suele convertirse en una referencia para otras discusiones salariales del universo manufacturero.

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