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La resolución de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que anuló las elecciones de la Unión Obrera Metalúrgica e impuso una intervención por 180 días desató un fuerte rechazo dentro del movimiento obrero. Desde San Juan, el titular de la UOM local, Martín Solazzo, calificó la medida como un ataque a la autonomía sindical y vinculó el fallo con la avanzada sobre los derechos laborales y la reforma gremial impulsada desde sectores del poder político y económico.

La decisión judicial que dispuso la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica por seis meses alteró de manera abrupta el delicado equilibrio interno del sindicalismo argentino y reabrió un debate histórico sobre los límites entre la Justicia, el poder político y la autonomía de las organizaciones gremiales.

El fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que anuló el proceso electoral encabezado por Abel Furlán, fue interpretado dentro de la UOM como una resolución de enorme gravedad institucional. La conducción nacional reaccionó de inmediato denunciando un accionar “arbitrario y antidemocrático”, mientras distintas seccionales comenzaron a expresar públicamente su respaldo a la conducción desplazada.

En San Juan, el secretario general de la UOM, Martín Solazo, en diálogo con Mundo Laboral SJ, describió una lectura profundamente crítica de la resolución judicial y sostuvo que el caso excede largamente una discusión administrativa o electoral. Para el dirigente metalúrgico, la intervención representa un antecedente peligroso para todo el movimiento obrero organizado.

“Esto es un avasallamiento contra la libertad sindical y contra los derechos de todos los sindicatos”, afirmó. Su postura no se limitó a cuestionar el contenido del fallo, sino que apuntó directamente contra los magistrados que firmaron la resolución y contra lo que considera una ofensiva más amplia sobre las estructuras gremiales.

La UOM sostiene que el proceso electoral cuestionado contó con una legitimidad contundente, respaldada —según remarcan— por diferencias ampliamente favorables a la lista encabezada por Furlán. En ese sentido, Solazo consideró “injustificable” que se invalide una elección donde la conducción obtuvo un respaldo cercano al 80 por ciento de los votos.

El dirigente también vinculó la intervención con el clima político y económico que atraviesa el país. A su entender, la postura confrontativa que la UOM mantuvo frente a la reforma laboral, la pérdida salarial y la política industrial del Gobierno terminó convirtiendo al gremio en un objetivo incómodo para determinados sectores de poder.

“La UOM venía protagonizando una pelea fuerte en la calle y visibilizando el rechazo a la reforma laboral. Eso molestó”, aseguró.

La referencia no es menor. En los últimos meses, la conducción nacional metalúrgica endureció su discurso frente al Ejecutivo y acompañó distintas iniciativas sindicales orientadas a resistir modificaciones laborales impulsadas desde el oficialismo. Ese posicionamiento convirtió al gremio en una de las expresiones más combativas dentro del escenario sindical actual.

Solazzo fue todavía más lejos al señalar que detrás de la disputa judicial existiría una articulación entre intereses empresariales, sectores políticos y agrupaciones opositoras internas. Según expresó, la denominada Lista Naranja respondería a intereses vinculados al Grupo Techint y al empresario Paolo Rocca, una acusación que históricamente sobrevuela algunas de las disputas internas dentro del gremio metalúrgico.

Más allá de las interpretaciones políticas, el impacto concreto de la intervención amenaza con repercutir directamente sobre la negociación salarial de miles de trabajadores del sector. El conflicto irrumpe en medio de una compleja discusión paritaria marcada por inflación persistente, deterioro del poder adquisitivo y una profunda desaceleración industrial.

El propio Solazzo reconoció que algunas cámaras empresarias ya habían anticipado dificultades para negociar con una conducción cuya certificación de autoridades permanecía judicializada. Ahora, con la intervención formalizada, el panorama aparece todavía más incierto.

Hasta antes de la resolución judicial, la UOM reclamaba una recomposición salarial cercana al 10 por ciento como mecanismo de compensación frente a los últimos índices inflacionarios. Sin embargo, la nueva situación institucional podría alterar completamente el curso de las negociaciones y dejar temporalmente en suspenso las paritarias.

“Los más perjudicados terminan siendo siempre los trabajadores”, lamentó el dirigente sanjuanino, al advertir que la crisis interna debilita la capacidad de presión gremial frente al sector empresario.

La preocupación no se limita únicamente a la situación inmediata. Dentro de la UOM existe la percepción de que la intervención forma parte de una estrategia más amplia orientada a avanzar sobre la estructura sindical argentina. Solazzo recordó que desde hace meses circulan versiones sobre una futura reforma gremial y sostuvo que el fallo judicial podría convertirse en un antecedente para nuevas acciones sobre otros sindicatos.
“Hoy empiezan con nosotros, pero esto no termina acá”, advirtió.

En este punto, comenzó a consolidarse una reacción de respaldo desde distintos espacios sindicales. Según indicó el dirigente metalúrgico, numerosas organizaciones gremiales expresaron su solidaridad con la UOM y manifestaron preocupación por las implicancias institucionales de la medida.

El apoyo sindical adquiere especial relevancia en un momento donde el movimiento obrero enfrenta múltiples desafíos simultáneos: caída del empleo industrial, retroceso salarial, apertura de importaciones y discusión sobre cambios en la legislación laboral.

En ese contexto, la intervención de uno de los gremios industriales más influyentes del país adquiere una dimensión que trasciende la vida interna de la organización y se proyecta sobre el conjunto del sindicalismo argentino.

La crisis abierta en la Unión Obrera Metalúrgica no representa únicamente un conflicto electoral o una controversia jurídica. El episodio expone una disputa mucho más profunda sobre el alcance de la autonomía sindical, el rol de la Justicia en la vida gremial y el reordenamiento de las relaciones de poder dentro del mundo del trabajo.

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El PJ sanjuanino apeló a la unidad, pero la celebración del 17 de octubre mostró sus diferencias

El peronismo de San Juan conmemoró el Día de la Lealtad con tres convocatorias separadas y ausencias que alimentaron las señales de fragmentación interna. Mientras la conducción del Partido Justicialista (PJ) encabezó homenajes en su sede central y en Chimbas, la CGT organizó un acto propio, con Eduardo Cabello como principal referente. La jornada volvió a exponer las diferencias entre la dirigencia partidaria y el movimiento obrero en un momento en que ambos espacios buscan recuperar competitividad electoral.

La ausencia más significativa fue la del senador nacional Sergio Uñac, quien no participó de ninguna de las convocatorias y envió una nota para disculparse. Tampoco estuvieron el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, ni Fabián Gramajo, presidente de San Juan Te Quiero. En el homenaje realizado en la sede partidaria faltaron, además, intendentes de ocho departamentos: Rawson, Caucete, Albardón, 25 de Mayo, Jáchal, Valle Fértil, Calingasta y San Martín. Desde el PJ señalaron que algunos jefes comunales organizaron actos en sus respectivas juntas departamentales.

Las actividades partidarias fueron encabezadas por el presidente del PJ, Juan Carlos Quiroga Moyano, la vicepresidenta primera, Graciela Seva, y el vicepresidente segundo, Fabián Aballay. También participaron el exgobernador José Luis Gioja, el diputado nacional Cristian Andino, Facundo Perrone, Matías Sotomayor y los legisladores provinciales Mario Herrero y Marisa López.

La segunda convocatoria se trasladó a la avenida Costanera Juan Domingo Perón, en Chimbas, donde la intendenta Daniela Rodríguez encabezó la reinauguración del busto de Juan Domingo Perón, restaurado después de sufrir daños por vandalismo. Allí también estuvo Jorge «Koki» Chica, ausente en la ceremonia de la sede central. La elección del departamento no fue menor: Chimbas concentra un caudal electoral relevante para las aspiraciones del peronismo de cara a 2027.

Ante la dispersión de los homenajes, Quiroga Moyano recurrió reiteradamente al término «diversificación» para describir la organización de la jornada. La expresión buscó presentar como una distribución de actos lo que también dejó a la vista la falta de una convocatoria común, especialmente por la decisión de la CGT de celebrar por separado.

Aballay, en tanto, vinculó el significado histórico del 17 de octubre de 1945 con las dificultades que atraviesa el justicialismo. Aunque reconoció las diferencias internas, sostuvo su expectativa de que una eventual unidad permita al partido volver a competir con posibilidades en las elecciones de 2027.

La mirada sindical fue más crítica. Desde la CGT, Eduardo Cabello reivindicó el papel del movimiento obrero en la identidad peronista y cuestionó las divisiones de la dirigencia política, a las que atribuyó parte de la responsabilidad por la pérdida de los gobiernos provincial y municipales. Su planteo ubicó a los sindicatos como actores centrales de una eventual reconstrucción partidaria y marcó diferencias con la lectura de la conducción del PJ.

A 81 años de la movilización que reclamó la liberación de Perón y se convirtió en una fecha fundacional del movimiento, la conmemoración sanjuanina dejó una señal política concreta: la unidad continúa siendo una aspiración compartida, pero todavía no se traduce en una conducción capaz de reunir a sus principales referentes. La disputa por el protagonismo y la reconstrucción electoral seguirá condicionando la relación entre el partido, los intendentes y el sindicalismo.

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La CGT de San Juan celebró el Día de la Lealtad y reclamó recuperar la identidad peronista

La división del peronismo sanjuanino quedó expuesta este17 de octubre y tuvo una de sus expresiones más directas en la sede de la CGT. Allí, Eduardo Cabello, cuestionó la falta de entendimiento entre los dirigentes políticos y reivindicó al sindicalismo como garante de la identidad histórica del movimiento.

“La política hoy no se pudo poner de acuerdo”, afirmó Cabello durante el acto realizado pasadas las 12.00, en alusión a la multiplicación de convocatorias por el Día de la Lealtad. La ceremonia se desarrolló sin representantes de la actual conducción del Partido Justicialista sanjuanino, mientras el PJ organizó su propia celebración y hubo otra convocatoria en Chimbas.

La dispersión de los encuentros volvió visible una fractura que excede las diferencias de organización. En una fecha central para el peronismo, los distintos espacios no confluyeron en una celebración común, una ausencia de unidad que el referente sindical convirtió en el centro de su discurso.

“El 17 de octubre también fue por los derechos y la dignidad”

Cabello llamó a revisar el sentido de la conmemoración y advirtió sobre el riesgo de reducirla a una evocación del pasado. “¿Vamos a ser fanáticos y vivir de nostalgias o vamos a tener valores?”, planteó ante los presentes.

Para el dirigente, la movilización del 17 de octubre de 1945, que reclamó la liberación de Juan Domingo Perón, dejó una enseñanza que trasciende el recuerdo histórico. “El 17 no fue solamente para que dejen a Perón libre, fue decir que hay derechos, que hay dignidad”, sostuvo.

También definió aquella jornada como una expresión colectiva que debe traducirse en representación para quienes no encuentran canales para hacer oír sus reclamos. Habló de un “calor que se puede y debe transformar en una cualidad para llegar a los que no tienen voz”, en una reivindicación del compromiso social que atribuye a los orígenes del movimiento.

El sindicalismo, en el centro de la identidad peronista

El titular de la Regional San Juan reafirmó la pertenencia doctrinaria del movimiento obrero y defendió el papel de los gremios en la representación de los trabajadores. “Tenemos la doctrina escrita en el corazón. No nos equivoquemos. Los sindicatos vamos a ser la luz y la sal de cada trabajador sanjuanino”, expresó.

La jornada incluyó un llamado a los afiliados y trabajadores, con choripanes y gaseosas, en una celebración que combinó el homenaje histórico con un mensaje político hacia la dirigencia justicialista.

El acto de la CGT dejó así una doble señal: la voluntad sindical de reivindicar su protagonismo dentro del peronismo y el cuestionamiento a una dirigencia que, al menos en esta conmemoración, no logró compartir una convocatoria. La discusión por la unidad vuelve a instalarse con una pregunta de fondo: qué lugar ocupará el movimiento obrero en la reorganización política del justicialismo.

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Paritarias: los bancarios elevaron el salario inicial a $2,63 millones

La Asociación Bancaria acordó con las cámaras empresarias del sistema financiero una actualización salarial del 1,9% para septiembre, con la que el ingreso inicial de los trabajadores bancarios pasó a superar los $2,6 millones. El entendimiento, encabezado por el gremio que conduce Sergio Palazzo, contempla además un bono mínimo superior a $2,2 millones y la continuidad de las revisiones salariales durante el último trimestre del año.

La nueva escala fija un salario inicial de $2.552.560,34, al que se suma un concepto de Participación en las Ganancias (ROE) de $73.786,55. De esta manera, la remuneración inicial global alcanza los $2.626.346,89 para septiembre.

El incremento se aplica sobre las remuneraciones mensuales brutas, habituales y normales, tanto remunerativas como no remunerativas, además de los adicionales establecidos en el convenio colectivo y aquellos otorgados por fuera de sus disposiciones.

Con esta actualización, La Bancaria informó que la recomposición acumulada durante los primeros nueve meses de 2026 alcanza el 23,6%, tomando como referencia las escalas salariales vigentes en diciembre de 2025.

Bono por el Día del Bancario

El enetendimiento también establece el monto mínimo de la gratificación correspondiente al Día del Bancario, que tendrá un piso de $2.275.519,25.

Las entidades financieras deberán depositar ese concepto como fecha límite el 6 de noviembre, jornada en la que tradicionalmente no hay atención bancaria al público en todo el país por la celebración del día de los trabajadores de la actividad.

El monto funciona como un piso garantizado, por lo que la cifra final puede variar de acuerdo con las condiciones salariales y los adicionales correspondientes a cada trabajador.

Revisiones hasta diciembre y nueva negociación en enero

El pacto no se agota en la actualización de septiembre. Las partes acordaron mantener durante octubre, noviembre y diciembre el mismo mecanismo de revisión periódica utilizado hasta ahora, con idénticos alcances sobre las remuneraciones y adicionales.

Además, la representación sindical y las cámaras empresarias establecieron que volverán a reunirse formalmente para discutir la paritaria durante la segunda quincena de enero de 2027.

La continuidad de las revisiones permite que la negociación permanezca abierta frente a la evolución de los precios y evita que la escala salarial quede congelada durante varios meses. Para La Bancaria, el mecanismo constituye una herramienta para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores frente al costo de vida.

El acuerdo vuelve a colocar a la paritaria bancaria entre las negociaciones salariales de mayor magnitud nominal: con un ingreso inicial que ya supera los $2,6 millones, un bono anual con piso de $2,27 millones y revisiones previstas hasta fin de año, el gremio mantiene una política de actualización frecuente que tendrá una nueva instancia formal en enero de 2027.

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