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La tradicional empresa sanjuanina cesa la fabricación en su planta insignia y adopta un esquema de tercerización para sostener su presencia en el mercado. La unidad productiva seguirá operando bajo nueva conducción, con continuidad para sus casi 300 trabajadores.

La historia industrial de San Juan suma un episodio decisivo. La marca de galletitas Tía Maruca resolvió abandonar la elaboración directa en su planta de Albardón, un establecimiento que durante años simbolizó su crecimiento y consolidación en el mercado nacional. La decisión implica un cambio estructural profundo: la firma dejará de producir para pasar a encargar su manufactura a terceros, en un intento por asegurar su viabilidad en un escenario económico adverso.

El viraje responde a una lógica de supervivencia. Con costos operativos elevados y un consumo interno debilitado, la compañía optó por desprenderse del peso que supone sostener una estructura industrial propia. El modelo “a façón”, ampliamente extendido en la industria alimentaria, le permitirá concentrarse en la gestión comercial y de marca, delegando la producción en plantas externas.

Lejos de significar el cierre del complejo fabril, la planta de Albardón inicia una nueva etapa. El establecimiento fue adquirido por el empresario Juan Carlos Crovela, vinculado a la actividad agroindustrial, quien asumió el control con el objetivo de reconvertir la unidad en un proveedor de servicios para distintas compañías del rubro. Según fuentes del sector, la nueva administración avanzó en la regularización de compromisos salariales pendientes, aportando previsibilidad tras un prolongado período de incertidumbre.

En ese sentido, uno de los datos más relevantes es la continuidad laboral: la totalidad de los trabajadores —cerca de 300— será absorbida por la nueva gestión. No obstante, el perfil productivo cambiará de manera sustancial. La planta dejará de elaborar las líneas tradicionales de Tía Maruca y pasará a fabricar para terceros, bajo contratos industriales que redefinirán su rol dentro de la cadena alimentaria.

El desenlace actual no puede entenderse sin revisar el deterioro acumulado. La empresa arrastra dificultades desde 2019, cuando ingresó en concurso preventivo con un pasivo significativo. Aquel proceso marcó el inicio de una etapa de reestructuración permanente. En 2024, el ingreso del grupo Argensun Foods —conocido por su marca Pipas— aportó capital y permitió ordenar compromisos financieros, aunque no logró revertir por completo las presiones internas.

El cierre de la planta de Chascomús en 2025, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, anticipó el rumbo que finalmente se consolidó en San Juan. La decisión de abandonar la producción propia aparece así como la culminación de una secuencia prolongada de ajustes, en la que la compañía fue reduciendo su exposición industrial para preservar su continuidad como marca.

Durante su etapa de expansión, Tía Maruca había logrado posicionarse con fuerza en el mercado local, alcanzando una participación cercana al 5%. La adquisición de la planta de Albardón en 2017 —anteriormente operada por PepsiCo— fue el punto más alto de ese proceso. Desde allí no sólo producía sus propias líneas, sino también elaboraba para terceros bajo acuerdos específicos, lo que evidenciaba una capacidad industrial relevante.

Hoy, ese esquema queda definitivamente atrás. La empresa, aún bajo la órbita de Alejandro Ripani y con participación de Argensun Foods, se encamina a convertirse en una firma orientada a la comercialización, apoyada en una red de producción externalizada. La marca continuará en las góndolas, pero ya no estará asociada a una fábrica propia en la provincia.

El caso Tía Maruca sintetiza una tendencia más amplia dentro del entramado productivo: la migración desde estructuras industriales integradas hacia modelos más livianos, centrados en la gestión de marca y la tercerización. La preservación del empleo en Albardón introduce un matiz relevante en un presente habitualmente marcado por cierres y despidos. Sin embargo, el repliegue industrial de la firma deja una señal inequívoca sobre las dificultades que enfrenta el sector alimentario para sostener procesos productivos propios en la Argentina actual.

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Menos compras y crédito en retroceso: las señales de alerta del consumo argentino

El consumo de los hogares argentinos continúa sin recuperar fuerza. En septiembre, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró una caída interanual del 0,8% y no mostró variaciones respecto de agosto. La medición confirma las dificultades para consolidar una recuperación: el índice permanece 2% por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025.

La evolución del gasto refleja una economía familiar que todavía encuentra límites para ampliar sus compras. Aunque la desaceleración inflacionaria puede contribuir a recomponer los ingresos reales, los precios volvieron a acelerarse hasta el 1,9% mensual, según los datos consignados en el informe. La persistencia de aumentos cercanos al 2% mensual mantiene la presión sobre los presupuestos domésticos.

Los bienes de consumo masivo tampoco exhibieron señales de recuperación. En septiembre retrocedieron 1,2% interanual y 1% frente al mes anterior, una trayectoria que evidencia dificultades para sostener las compras habituales.

Transporte y recreación, entre los rubros más afectados

El comportamiento por categorías fue dispar, aunque predominaron las bajas. Transporte y vehículos registró una contracción interanual del 5,5% y fue el principal aporte negativo al índice general, con 0,8 puntos porcentuales. La caída en los patentamientos de automóviles no logró ser compensada por el avance de las motocicletas.

Recreación y cultura retrocedió 3,4%, mientras que indumentaria y calzado cayó 1,5%. El conjunto de los demás rubros presentó una disminución del 1,1%.

En contraste, vivienda, alquileres y servicios públicos avanzó 5,2% interanual y aportó 0,9 puntos porcentuales al indicador. La mayor demanda de electricidad explicó buena parte de ese resultado, aunque el aumento del rubro no necesariamente implica una expansión equivalente del consumo discrecional de las familias.

El crédito pierde fuerza y condiciona las compras

La evolución del financiamiento constituye otra señal relevante. Después de un avance pronunciado durante 2024 y 2025, las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios comenzaron a retroceder en términos reales durante 2026, tras el estancamiento registrado hacia fines del año pasado. El crédito hipotecario conserva una tendencia ascendente, aunque con menor intensidad.

Dicho enfriamiento está estrechamente vinculado al menor dinamismo de los bienes durables. Prueba de ello es que la matriculación de vehículos y la venta de electrodomésticos registran retrocesos en lo que va del año; por su parte, el mercado inmobiliario ha estancado su crecimiento, si bien las escrituras sostienen niveles altos respecto a ejercicios previos.

La débil recuperación de los ingresos y un crédito más restrictivo frenan el crecimiento a largo plazo. Actualmente, el consumo básico sigue paralizado y los bienes de alto valor se desaceleran, lo que siembra dudas sobre la solidez de la reactivación económica.

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Departamentales

Ruta 40 Norte: Mapal construirá el primer tramo con fondos del acuerdo con Vicuña

La recuperación de la Ruta Nacional 40 Norte tendrá su primer contrato en manos de una empresa local. El Gobierno de San Juan adjudicó a Mapal S.A.C.I.A. la reconstrucción de los 28 kilómetros comprendidos entre San Roque y Tucunuco, en Jáchal, por una oferta cercana a los $26.988 millones. La intervención abrirá la ejecución del programa vial financiado con los US$ 250 millones acordados con la minera Vicuña.

La propuesta de la firma, perteneciente a la familia Palucchini, superó en unos $885 millones el presupuesto oficial de $26.103 millones. Aunque fue el cuarto monto más bajo entre seis oferentes, resultó seleccionada para ejecutar el primero de los tramos previstos en la recuperación de este corredor.

Los trabajos apuntan a mejorar la capacidad y la seguridad de una ruta clave para la circulación entre el Gran San Juan y el norte provincial. La calzada actual, de unos 6,30 metros de ancho promedio, pasará a medir 7,30 metros. Se conservarán dos carriles, uno por sentido, y se incorporarán banquinas de tres metros a cada lado, con superficies pavimentadas y de material granular.

El proyecto incluye pavimentación y repavimentación con concreto asfáltico en caliente, reconstrucción de sectores dañados y refuerzo de la estructura vial donde sea necesario ampliar la traza. También prevé adecuaciones en alcantarillas y sifones, elevación del camino en puntos determinados y obras de drenaje para mejorar el escurrimiento del agua.

Mapal compitió con Sigma S.A. junto con LLP Pietroboni, Ivica Dumandzic, Federico Hnos., Armegom en asociación con BWT —Burgwardt y Cía.— y Menin Construcciones. Tras la adjudicación, el ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, estimó que las tareas podrían comenzar en aproximadamente una semana, con la expectativa de iniciar los trabajos a principios de noviembre.

Una inversión vial de mayor alcance

La intervención en Jáchal forma parte de un programa que abarca 143 kilómetros entre Albardón y San Roque. El proyecto contempla una doble calzada entre Albardón y Villicum, terceras trochas desde Villicum hasta Talacasto y mejoras en la traza hacia el norte provincial, con obras diferenciadas según las características de cada tramo.

El financiamiento provendrá de los US$ 250 millones comprometidos por Vicuña, mediante un acuerdo que requirió aprobación legislativa. La adjudicación de Mapal representa el primer paso concreto de ese esquema de inversión en infraestructura vial.

El cronograma de otras obras, sin embargo, todavía debe completar instancias administrativas. La licitación para transformar en autovía los 3,7 kilómetros entre Callejón Blanco y calle Rawson fue prorrogada hasta el 6 de noviembre, luego de que las empresas interesadas solicitaran más tiempo para elaborar sus propuestas.

Con una inversión estimada en $85.000 millones y un plazo de ejecución de 915 días corridos, el proyecto prevé cuatro carriles separados por una barrera de hormigón, colectoras, bicisenda y cruces a distinto nivel. También incluye cuatro puentes sobre el río San Juan y en las calles De la Roza, Sarmiento y Rawson.

Las consultas empresariales estuvieron vinculadas con la complejidad técnica de las obras, la construcción de puentes y la organización de los desvíos de tránsito. La extensión del plazo no altera la adjudicación del tramo San Roque-Tucunuco.

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Nueva paritaria mercantil: subas en octubre, noviembre y diciembre

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), encabezada por Armando Cavalieri, acordó con las principales entidades empresarias una actualización salarial del 5,7% para el último trimestre de 2026, junto con un bono extraordinario de $50.000. El entendimiento alcanza a los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75, uno de los más numerosos del empleo privado argentino.

El acuerdo fue suscripto con la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA). La recomposición se distribuirá en tres tramos mensuales del 1,9%, correspondientes a octubre, noviembre y diciembre.

A ese esquema se sumará una gratificación extraordinaria no remunerativa de $50.000, que se abonará en dos cuotas de $25.000 con los salarios de octubre y noviembre. Además, se mantendrá el adicional fijo de $120.000 establecido en la negociación anterior durante el trimestre comprendido por el nuevo entendimiento.

Aumentos escalonados y sumas adicionales

La pauta acordada establece una actualización gradual de los ingresos durante los últimos tres meses del año. La combinación de porcentajes mensuales y sumas fijas busca sostener las remuneraciones en un período en el que el poder de compra continúa bajo presión.

Con este entendimiento, las partes establecieron la pauta salarial para el cierre de 2026. La próxima revisión, prevista para comienzos de 2027 según la información difundida sobre el acuerdo, permitirá evaluar la evolución de los precios y la necesidad de nuevas actualizaciones.

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