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El titular de los trabajadores de estaciones de servicio en San Juan, Víctor Menéndez, detalló el último acuerdo salarial, alertó sobre desvinculaciones en el sector y expresó preocupación por el rumbo de la reforma laboral. En un clima de incertidumbre económica, la CGT prepara una movilización nacional en defensa del empleo y las paritarias.

La actividad de las estaciones de servicio atraviesa un período de fuerte incertidumbre, donde los incrementos salariales pactados resultan insuficientes frente al avance del costo de vida y comienzan a registrarse señales de retracción en el empleo. Así lo expuso Víctor Menéndez, referente del sector en San Juan e integrante de la CGT, quien trazó un diagnóstico que combina preocupación por el presente y cautela frente a lo que viene.

El dirigente confirmó que el sector acordó una recomposición escalonada que incluyó un 4% en enero, febrero y marzo, y un 3% previsto para abril, en el marco de la nueva negociación paritaria. Además, recordó que en diciembre se otorgó una suma fija como parte de los intentos por sostener el poder adquisitivo. Sin embargo, anticipó que a fines de abril volverán a reunirse para revisar distintos aspectos del convenio colectivo, con la intención de actualizar condiciones laborales sin resignar conquistas históricas. “Estamos dispuestos a modernizar lo que haga falta, pero los derechos adquiridos no se negocian”, subrayó.

Más allá de la discusión salarial, Menéndez puso el foco en un fenómeno que comienza a inquietar al sector: la aparición de despidos. Según explicó, algunas empresas iniciaron procesos de revisión de personal que ya derivaron en desvinculaciones. “Siempre trabajamos con planteles ajustados, pero ya empezamos a ver cesantías y eso preocupa”, afirmó. Para el referente sindical, este comportamiento no es aislado, sino parte de una tendencia más amplia que atraviesa distintas actividades económicas.

La situación, agregó, responde a un cuadro general de incertidumbre que afecta tanto a empleadores como a trabajadores. La caída de la actividad, las dificultades para sostener costos operativos y la falta de previsibilidad configuran un entorno enrevesado que, de no revertirse, podría profundizar la pérdida de puestos laborales. “Está muy difícil la situación y no hay señales claras de recuperación”, sostuvo.

En ese aspecto, la discusión sobre la reforma laboral ocupa un lugar central. Menéndez expresó dudas sobre el rumbo judicial del proyecto y reconoció que existen expectativas contrapuestas en torno a su eventual implementación. Si bien algunas resoluciones han favorecido al Gobierno, el dirigente confía en que otras jurisdicciones puedan mantener medidas cautelares sobre los artículos más cuestionados. “Tenemos la esperanza de que la Justicia actúe con equilibrio y proteja derechos que costaron décadas de construir”, señaló.

El planteo sindical no se limita a la coyuntura. El representante de los trabajadores de estaciones de servicio recordó que muchas de las conquistas laborales vigentes fueron obtenidas en períodos de fuerte conflictividad social, incluso con altos costos humanos. Desde esa perspectiva, advirtió que cualquier intento de modificación debe contemplar ese recorrido histórico y evitar retrocesos. “No estamos dispuestos a resignar lo que se consiguió con tanto esfuerzo”, remarcó.

La preocupación se extiende al conjunto del movimiento obrero. El sindicalista describió un panorama donde distintas actividades enfrentan dificultades similares: transportistas con reclamos por tarifas desactualizadas, servicios con reducción de frecuencias y sectores industriales afectados por el cierre de establecimientos. Esta multiplicidad de conflictos refuerza la idea de una crisis que impacta de manera transversal en el empleo.

Frente a este cuadro, la CGT ha decidido intensificar su estrategia de acción. La central obrera convocó a una movilización para el 30 de abril en defensa de las paritarias, la producción y el trabajo. La consigna apunta a rechazar despidos y cierres de empresas, al tiempo que busca instalar en la agenda pública la necesidad de políticas que impulsen la actividad económica.

Menéndez confirmó que la regional San Juan participará activamente de la convocatoria y evalúa complementar la jornada con iniciativas propias. Entre ellas, se analiza la posibilidad de realizar una concentración en horas de la tarde y una misa en la víspera del Día del Trabajador, como forma de reforzar el carácter simbólico de la jornada.

A nivel local, la CGT también avanza en la reorganización interna tras los recientes procesos electorales en distintos gremios. En ese sentido, se realizará un plenario para formalizar la incorporación de nuevas autoridades y escuchar a los secretarios generales de cada sector. El objetivo es unificar criterios y definir una agenda común frente a los desafíos actuales.

El panorama que describen los trabajadores de estaciones de servicio refleja una realidad que excede a una actividad puntual. Incrementos salariales que no logran compensar la inflación, señales iniciales de pérdida de empleo y una reforma laboral en discusión configuran un cuadro de alta sensibilidad social.

En ese contexto, el movimiento sindical se prepara para una etapa de mayor confrontación, con el objetivo de preservar derechos y evitar un deterioro más profundo de las condiciones laborales. La evolución de las negociaciones paritarias, las decisiones judiciales y las políticas económicas serán determinantes para definir si esta etapa se encamina hacia una estabilización o si, por el contrario, se profundiza un proceso que ya comienza a mostrar sus efectos más visibles en el mundo del trabajo.

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La CGT defendió las raíces originarias y la identidad latinoamericana frente a la decisión oficial

La Confederación General del Trabajo (CGT) rechazó la decisión del Gobierno de restituir la denominación Día de la Raza para el 12 de octubre y la calificó de «provocación burda». La central obrera ratificó su adhesión al Día del Respeto a la Diversidad Cultural, nombre adoptado oficialmente en 2010, y cuestionó la ausencia de fundamentos históricos que, a su entender, respalden el cambio.

En un comunicado, la organización sostuvo que la denominación original no había surgido de una concepción biologicista o racista. Recordó que el expresidente Hipólito Yrigoyen instituyó la fecha como fiesta nacional con la intención de estrechar los vínculos de hispanidad entre los pueblos latinoamericanos, en contraposición a la influencia imperialista anglosajona.

La central obrera también recuperó un discurso pronunciado por Juan Domingo Perón el 12 de octubre de 1947, en el que el entonces mandatario cuestionó las formas de subordinación económica y cultural que, según planteó, favorecían intereses imperialistas. Con esa referencia, la central buscó inscribir la discusión en una tradición política vinculada con la soberanía y la identidad regional.

Sin embargo, el mensaje remarcó que la interpretación de la fecha fue evolucionando hacia una concepción más amplia de la identidad latinoamericana, que reconoce el aporte de los pueblos originarios y la diversidad de raíces que conforman la cultura del continente.

Desde 2010, la denominación oficial es Día del Respeto a la Diversidad Cultural, un cambio orientado a promover una mirada que reconozca las identidades indígenas y la pluralidad cultural. La CGT defendió esa definición por considerarla acorde con los principios constitucionales y los tratados internacionales de derechos humanos suscriptos por la Argentina.

La postura sindical suma una dimensión política e histórica a la discusión sobre el significado del 12 de octubre. Mientras el Gobierno recupera una denominación asociada a la tradición hispánica, la CGT sostiene que la conmemoración debe preservar el reconocimiento de los pueblos originarios y de la diversidad cultural como componentes centrales de la identidad nacional.

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Se viene la quinta marcha federal en reclamo por el financiamiento universitario y el cumplimiento de la ley

San Juan se sumará este jueves 15 de octubre a la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para reclamar al Gobierno de Javier Milei el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. ADICUS confirmó su participación en la movilización, que tendrá como punto de partida la Plaza 25 de Mayo, a las 16.30.

La convocatoria se inscribe en la disputa por la recomposición salarial de docentes y no docentes, los recursos para el funcionamiento de las universidades y la aplicación de la normativa aprobada por el Congreso. El recorrido previsto contempla una marcha hasta el Rectorado de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), sobre calle Mitre, aunque el trayecto definitivo se resolverá en una reunión organizativa.

Una clase pública antes de la movilización

Como parte de las actividades previas, este miércoles se realizará una clase pública de Derecho Constitucional frente al Rectorado. La exposición estará a cargo de los abogados Conrado Suárez Jofré y Javier Alamino y buscará sumar una instancia de debate académico a los reclamos universitarios.

La protesta local se desarrollará en simultaneo con las movilizaciones convocadas en distintos puntos del país, luego de que el Gobierno recurriera a la Justicia para cuestionar la obligación de aplicar la ley de financiamiento.

El conflicto combina así el reclamo gremial por salarios y presupuesto con una discusión institucional sobre el cumplimiento de una norma sancionada por el Congreso. La movilización del jueves buscará sostener la presión pública mientras continúa la disputa judicial y las organizaciones universitarias advierten sobre el deterioro de los recursos destinados a la educación superior.

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La construcción sigue en crisis: 120.000 empleos perdidos y 2.000 empresas menos

La construcción acumula una pérdida de 120.000 puestos de trabajo y la desaparición de unas 2.000 empresas, sin perspectivas de una recuperación significativa durante los próximos meses. La advertencia fue formulada por Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), quien atribuyó el deterioro a la fuerte contracción de la obra pública y anticipó que el estancamiento podría extenderse durante los primeros meses de 2027.

Según el dirigente empresario, la actividad cayó alrededor de un 25% entre mediados de 2023 y mediados de 2024 y desde entonces se mantiene en niveles inferiores a los previos al derrumbe. Aunque el ritmo de la caída se moderó, el repunte todavía no alcanza para recomponer el empleo ni revertir el debilitamiento de las compañías. Algunas atraviesan dificultades financieras e incluso procesos de convocatoria de acreedores.

Weiss sostuvo que no observa cambios relevantes para el corto plazo. Si bien identificó un mayor dinamismo en Neuquén y Río Negro, impulsado por las inversiones vinculadas con Vaca Muerta, advirtió que ese movimiento resulta insuficiente para compensar la retracción en el resto del país. La construcción asociada con la energía y la minería ofrece mejores perspectivas, pero no reemplaza el volumen de trabajo que generaba la infraestructura pública.

El reclamo por la inversión estatal

El titular de CAMARCO cuestionó la posibilidad de que el capital privado sustituya por completo al Estado en el financiamiento de las obras. Según planteó, rutas con bajo tránsito, grandes proyectos ferroviarios y otras infraestructuras requieren recursos públicos para resultar viables.

La paralización de esos emprendimientos, advirtió, trasciende a las empresas constructoras: el deterioro vial y ferroviario también eleva los costos logísticos y condiciona la competitividad de otras actividades productivas.

El mercado inmobiliario tampoco despega. Según Weiss, construir en dólares es cada vez más caro y los precios de venta rezagados reducen la rentabilidad de las obras. Aunque valoró los nuevos créditos hipotecarios, aclaró que todavía les falta escala para generar una reactivación general.

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