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La caída de la recaudación nacional en el inicio de 2026 impactó de lleno en la coparticipación federal. En febrero los envíos automáticos a las provincias cayeron 7,5% en términos reales y profundizaron un deterioro que comenzó el año pasado. El escenario complica las negociaciones salariales y reduce el margen fiscal de los distritos.

De acuerdo con datos oficiales, en febrero los envíos automáticos totalizaron $5,44 billones, lo que representó una caída real interanual del 7,5%. En comparación con enero, el retroceso fue aún mayor y alcanzó el 9,5%, confirmando una tendencia descendente que se arrastra desde 2025 y que ahora se profundiza.

El deterioro de los recursos afecta a las 23 provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, obligando a los gobiernos locales a recalcular sus estrategias fiscales en un contexto atravesado por negociaciones salariales, presiones sindicales y demandas crecientes de gasto público.

Entre los distritos más afectados aparece la Provincia de Buenos Aires, que entre 2024, 2025 y los primeros meses de 2026 dejó de recibir alrededor de 10,9 billones de pesos respecto de lo que habría percibido si se hubieran mantenido los niveles de transferencias de 2023.

Detrás se ubican la Provincia de Santa Fe, con una pérdida cercana a 2,2 billones de pesos, y la Provincia de Córdoba, con una merma de aproximadamente 1,9 billones.

También registraron recortes superiores al billón de pesos distritos como Provincia del Chaco, Provincia de Entre Ríos, Provincia de Santiago del Estero y Provincia de Tucumán.

En el caso de Provincia de San Juan, la pérdida acumulada entre 2024 y el inicio de 2026 asciende a unos 700.000 millones de pesos, un recorte que condiciona la planificación presupuestaria provincial.

Menor recaudación nacional

El principal factor detrás del retroceso en la coparticipación es la caída de la recaudación nacional. Según explicó el economista Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, nueve de los diez principales impuestos registraron caídas reales durante el primer bimestre del año.

En ese período, la recaudación nacional perdió cerca de $3,3 billones en términos reales frente al mismo lapso de 2025.

Entre los tributos que más retrocedieron se destacan:

IVA, con una caída de $1,68 billones.
Retenciones a las exportaciones, con una baja de $587.000 millones.
Aportes y contribuciones a la seguridad social, con una reducción de $455.000 millones. El único tributo que mostró una mejora fue el impuesto a los combustibles, que registró un aumento real de $71.000 millones.

Impacto en Nación y provincias

La contracción de los ingresos tributarios afecta tanto al Tesoro nacional como a las administraciones provinciales. Según el análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los recursos que permanecen en manos de la Nación cayeron 9,3% en términos reales interanuales, mientras que los fondos transferidos a provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires disminuyeron 7,6%.

En valores nominales actualizados a febrero, la Nación dejó de percibir unos $2,4 billones, mientras que los distritos resignaron cerca de $930.000 millones.

Parte de esta dinámica responde a modificaciones impositivas y a distorsiones temporales en la recaudación, como la restitución de certificados de exclusión de percepciones del IVA aduanero y el adelantamiento de importaciones registrado durante 2025.

Con ingresos en descenso, negociaciones salariales en marcha y menores transferencias desde la Nación, las provincias enfrentan un año marcado por presiones fiscales. Si la caída de la recaudación se mantiene y no es compensada por ajustes en el gasto o nuevas fuentes de financiamiento, los resultados fiscales tenderán a deteriorarse. En ese delicado equilibrio entre disciplina presupuestaria y demandas sociales se jugará buena parte de la estabilidad financiera de los distritos durante 2026.

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El sector comercial abrirá el feriado y apuesta al Día del Padre para impulsar las ventas

Los locales atenderán este sábado pese al feriado nacional. Descuentos, cuotas y promociones buscan captar un consumo que aún muestra señales de debilidad.

El comercio sanjuanino abrirá sus puertas con normalidad este sábado, pese al feriado nacional por el Paso a la Inmortalidad del General Manuel Belgrano. La decisión responde a una razón concreta: la proximidad del Día del Padre, una de las fechas de mayor movimiento para el calendario comercial y una oportunidad para mejorar las ventas en un año marcado por la cautela de los consumidores.

Desde las entidades empresarias confirmaron que la atención será habitual, aunque recordaron que la legislación laboral establece el pago doble para quienes trabajen durante la jornada y el otorgamiento de un franco compensatorio.

El presidente de la Cámara de Comercio de San Juan, Hermes Rodríguez, señaló que la apertura responde a la expectativa generada por los regalos vinculados a la celebración familiar del domingo. La coincidencia entre el feriado y la víspera del Día del Padre llevó a muchos comerciantes a reforzar horarios y estrategias de venta para aprovechar uno de los fines de semana más importantes del semestre.

La expectativa también es compartida por la Cámara de Comerciantes Unidos. Su titular, Marcelo Quiroga, indicó que numerosos locales decidieron extender la atención mediante horarios corridos para facilitar las compras de último momento y ofrecer mayores opciones a los clientes.

Compras demoradas y expectativa por el aguinaldo

A pocos días de la celebración, el movimiento comercial muestra una dinámica conocida. Los consumidores recorren vidrieras, comparan precios y postergan la decisión de compra a la espera del cobro del medio aguinaldo, cuya acreditación comienza a concretarse en gran parte de los casos durante la segunda mitad de junio.

Esa conducta explica por qué los comerciantes esperan que la mayor parte de las operaciones se concentre entre el viernes y el sábado, una tendencia que se ha repetido en los últimos años y que suele potenciarse cuando las familias administran con mayor cautela sus ingresos.

Descuentos y cuotas para estimular el consumo

Con el objetivo de atraer compradores, los negocios desplegaron una amplia variedad de promociones. Las ofertas incluyen descuentos directos de entre el 20% y el 30%, propuestas de dos por uno y planes de financiación con tarjetas de crédito en hasta seis cuotas.

Las facilidades de pago aparecen como una de las herramientas más valoradas por los consumidores en un escenario donde el financiamiento continúa siendo determinante para concretar compras.

A esas acciones se suma una campaña impulsada por Comerciantes Unidos que contempla el sorteo de cuatro bicicletas entre quienes realicen compras superiores a los 30 mil pesos en los locales adheridos.

Una fecha clave para medir el pulso del consumo

En el sector estiman que el ticket promedio podría ubicarse en niveles similares o ligeramente superiores a los registrados el año pasado, cuando rondó los 50 mil pesos. La estabilidad de precios observada en algunos rubros durante los últimos meses alimenta la expectativa de sostener el volumen de ventas.

Más allá de los números finales, el desempeño de este fin de semana será seguido de cerca por el comercio local. El Día del Padre constituye una de las fechas de referencia para evaluar el comportamiento del consumo y anticipar cómo podría desarrollarse la segunda mitad del año. En una economía donde las compras familiares continúan condicionadas por el poder adquisitivo, cada jornada especial adquiere un valor adicional para quienes buscan recuperar movimiento en las cajas y mejorar la facturación.

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El consumo no encuentra piso y ya afecta a los productos más básicos

Las ventas en supermercados y comercios volvieron a caer en mayo. La retracción alcanza a artículos esenciales de alimentación, higiene y limpieza, una señal que expone el deterioro persistente del poder adquisitivo de los hogares.

La recuperación del consumo masivo continúa sin aparecer. Las ventas en supermercados, autoservicios y comercios de cercanía registraron en mayo una caída del 4,2% respecto del mismo mes del año pasado y del 2,9% frente a abril, según el último relevamiento de Scanntech. Con estos números, la Argentina acumula más de dos años de retroceso casi ininterrumpido en las compras cotidianas, una anomalía incluso para una economía acostumbrada a los ciclos de ajuste.

El dato adquiere mayor relevancia porque la contracción ya no se concentra en bienes durables o gastos prescindibles. La reducción alcanza a productos de uso diario que forman parte de la canasta básica de millones de hogares. El único rubro que mostró una leve mejora fue el de alimentos esenciales, con un crecimiento apenas superior al 1% interanual, una variación insuficiente para modificar la tendencia general y que además coincide con un consumo difícilmente sustituible.

Las bebidas volvieron a encabezar las mayores bajas. El volumen comercializado retrocedió 9% frente a mayo de 2024 y 8,3% respecto del mes anterior. Dentro de esa categoría aparecen algunos de los indicadores más elocuentes del deterioro del ingreso familiar: los jugos en polvo cayeron 18,1%, las aguas saborizadas 13% y las gaseosas cerca de 7%.

La pérdida de ventas en artículos de bajo costo revela un cambio más profundo que una simple modificación de hábitos de consumo. Cuando los hogares reducen la compra de productos económicos, la explicación suele encontrarse menos en las preferencias y más en la necesidad de priorizar gastos indispensables.

La misma tendencia atraviesa a los productos de limpieza e higiene personal. Las ventas para el hogar descendieron más de 9% interanual y la lavandina registró una retracción del 11,2%. En cuidado personal, los desodorantes bajaron 12,7%, los shampoos 7,2% y las pastas dentales 4,7%.

Detrás de esos porcentajes aparece una conducta cada vez más extendida: compras más espaciadas, envases más pequeños, sustitución por marcas de menor valor y postergación de reposiciones. Son estrategias domésticas orientadas a administrar ingresos que pierden capacidad de compra frente al peso creciente de los gastos fijos.

Ni siquiera las promociones lograron revertir el escenario. Los hipermercados, que concentran buena parte de las ofertas bancarias y descuentos con billeteras virtuales, registraron una caída interanual del 3,7%, la más pronunciada entre los distintos canales comerciales.

Los tickets promedio reflejan con claridad ese cambio de comportamiento. En las grandes superficies apenas superan los 12.000 pesos y equivalen a unas cinco unidades por compra.

En los comercios de proximidad rondan los 8.000 pesos y representan poco más de tres productos. La lógica predominante ya no es la compra de abastecimiento sino la adquisición puntual de aquello que resulta indispensable para atravesar la semana o incluso el día.

La retracción tampoco distingue geografías. El Área Metropolitana de Buenos Aires registró una baja del 3,2%; el Norte y el Litoral, del 2,3%; mientras que el Centro y el Sur del país mostraron una contracción del 6,7%. En todas las regiones relevadas las ventas retrocedieron tanto en la comparación interanual como frente al mes previo.

Más allá de las estadísticas, el fenómeno expone una transformación silenciosa en la economía doméstica. El ajuste ya no se limita a la postergación de un electrodoméstico, un viaje o una compra importante. Hoy alcanza a productos elementales como un desodorante, una lavandina o un jugo en polvo. Cuando los hogares comienzan a recortar incluso esos consumos, la caída deja de ser un indicador comercial para convertirse en una señal directa del deterioro social que atraviesa una parte creciente de la población.

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Ruta 40 Sur: un acuerdo para destrabar una obra estratégica

La reactivación de la Ruta 40 Sur volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública sanjuanina luego de que el Gobierno nacional avanzara en una propuesta para regularizar la deuda con las empresas contratistas y garantizar la continuidad de las obras en ejecución. El entendimiento alcanzado en Casa Rosada entre el gobernador Orrego y funcionarios nacionales abrió una instancia de negociación que, de prosperar, permitirá retomar uno de los proyectos viales más relevantes para la provincia.

Ruta 40 Sur: un acuerdo para destrabar una obra estratégica

La reunión mantenida en Buenos Aires dejó una señal concreta para las constructoras que intervienen en el tramo 2, ubicado entre Cochagual y Tres Esquinas, en el departamento Sarmiento. Según informó el Gobierno provincial, Nación trabaja en una propuesta de cancelación de las obligaciones pendientes mediante un esquema combinado de bonos, desembolsos en efectivo y pagos escalonados.

La iniciativa busca otorgar previsibilidad financiera a las empresas y destrabar una obra que quedó condicionada por las dificultades presupuestarias que atravesó la administración nacional durante los últimos meses. El proyecto cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), canalizado a través de Vialidad Nacional, por lo que la responsabilidad de los desembolsos corresponde al Estado nacional.

La culminación de este tramo, de aproximadamente 28 kilómetros, aparece como un paso indispensable para avanzar luego sobre los segmentos restantes de la autopista, que unirán la Capital sanjuanina con Sarmiento y extenderán el corredor hasta el límite con Mendoza.

El sector empresario celebra las gestiones y reclama continuidad

La posibilidad de reactivar los trabajos fue recibida con optimismo por el empresariado local. Desde la Cámara Empresarial de San Juan valoraron que la recuperación de la inversión en infraestructura constituye una condición necesaria para sostener el crecimiento productivo y mejorar la competitividad provincial.

Su presidente, Enrique Velasco, consideró que la reanudación de la Ruta 40 representa una señal positiva luego de un período marcado por la paralización de proyectos de gran envergadura. No obstante, advirtió que las expectativas no se limitan al tramo actualmente en discusión.

El dirigente sostuvo que la atención también está puesta en los sectores que aún no fueron licitados. Se trata del tramo 1, que conectará la Ciudad de San Juan con Sarmiento, y del tramo 3, previsto desde ese departamento hasta el límite provincial. Ambos segmentos son considerados fundamentales para completar la transformación integral del corredor.

Infraestructura para acompañar el crecimiento económico

Desde el ámbito empresarial remarcan que la modernización de la Ruta 40 trasciende la mejora de la conectividad vial. La obra es observada como una pieza clave para acompañar la expansión de actividades con fuerte capacidad de generación de empleo e inversiones, particularmente la minería.

La consolidación de un corredor más seguro y eficiente también permitiría fortalecer el vínculo logístico con Mendoza y optimizar el transporte de bienes y servicios entre ambas provincias, una demanda histórica de los sectores productivos.

Velasco recordó además que las dificultades financieras que afectaron a los proyectos viales no fueron exclusivas de San Juan, ya que obras similares en Mendoza también quedaron interrumpidas pese a registrar importantes niveles de avance.

Financiamiento internacional y expectativas para nuevos proyectos

Otro de los aspectos valorados por el empresariado es la planificación impulsada por la administración provincial para acceder a nuevas líneas de financiamiento internacional destinadas a infraestructura.

La autorización nacional para la emisión de bonos vinculados a obras públicas aparece como una herramienta que podría facilitar la obtención de créditos multilaterales y acelerar iniciativas consideradas prioritarias. Entre ellas figura la mejora de la Ruta 20 en Caucete, además de los futuros tramos de la Ruta 40 Sur.

En ese sentido, el acceso al crédito es visto por las cámaras empresariales como una condición indispensable para sostener planes de inversión de gran escala. Las pequeñas y medianas empresas constructoras, que concentran buena parte del empleo del rubro, carecen de capacidad para afrontar proyectos de esta magnitud con recursos propios, aunque sí pueden integrarse mediante asociaciones empresariales que les permitan competir y participar en las licitaciones.

La definición que adopte Nación en las próximas semanas será determinante. Si la propuesta logra conformar a las contratistas, San Juan podría recuperar una obra largamente demorada que no sólo mejorará la infraestructura vial, sino que también funcionará como un indicador de la capacidad de reactivar inversiones estratégicas en un período marcado por las restricciones presupuestarias y la necesidad de impulsar la actividad económica.

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