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El último mes de 2025 comenzó atravesado por una escalada de conflictos laborales en sectores clave de la industria nacional. Cierres repentinos, suspensiones, retiros forzados y despidos masivos se multiplican en textiles, metalurgia, automotrices y comercio mayorista. Empresarios y gremios coinciden en señalar la caída del consumo, el impacto de las importaciones y las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei como los factores principales de la crisis.

El arranque de diciembre expuso una realidad que los sindicatos venían advirtiendo durante todo el año: la industria argentina atraviesa uno de los momentos más duros de la última década. En apenas siete días, se registraron cierres de plantas, paralizaciones casi totales, cientos de despidos y el uso creciente del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite pagar indemnizaciones reducidas bajo el argumento de “fuerza mayor o falta de trabajo”.

Desde textiles y metalúrgicas hasta terminales automotrices y cadenas mayoristas, el mapa productivo acumula señales de deterioro profundo.

Textiles: fábricas que bajan la persiana y trabajadores en la calle

Hazan Silvia (Lanús): 50 empleos en riesgo y una conciliación que solo aporta tiempo

La tradicional textil Hazan Silvia, con décadas de actividad en Lanús, anunció su cierre definitivo dejando a 50 trabajadores al borde del despido. La empresa atribuyó la decisión a la competencia desigual con productos importados, especialmente de China, y a la caída en la demanda interna.

Gremios y organizaciones territoriales realizaron una protesta masiva y denunciaron que el dueño busca aplicar el artículo 247 para pagar indemnizaciones reducidas. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, frenando momentáneamente el cierre.

El secretario general de la AOT, Guillermo Aguilar, fue categórico: “No corresponde aplicar el artículo 247. Esto es destrucción industrial”.

Marechiare (Mar del Plata): otra histórica que se despide

La conservera Marechiare, emblemática en el sector pesquero, cerró definitivamente y dejó 40 trabajadores sin empleo. La caída de ventas y los costos crecientes empujaron a la firma al cierre. La mayoría de los afectados firmó acuerdos de desvinculación.

Metalurgia en emergencia: parálisis productiva y salarios impagos

Ascensores Cóndor (Ituzaingó): de 180 empleados a una planta casi vacía

La fábrica Ascensores Cóndor atraviesa una crisis sin precedentes: apenas quedan 40 operarios, muchos de ellos con cuatro meses de salarios impagos, y la producción está totalmente detenida por falta de insumos. Además, los trabajadores denunciaron que hay al menos 200 ascensores cobrados pero nunca entregados, un indicio de colapso empresarial.

Electropart (Córdoba): despidos sin indemnización plena

La metalúrgica Electropart despidió a ocho trabajadores —casi la mitad de su personal— aplicando el artículo 247. La UOM Córdoba denunció que la empresa busca anticiparse a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. “Esto es lo que viene: echar trabajadores sin pagar lo que corresponde”, señalaron desde la seccional.

PLA by John Deere (Santa Fe): más recortes y preocupación en la región

La planta metalmecánica PLA by John Deere confirmó nuevos despidos en Las Rosas, profundizando la preocupación en el sector. La UOM regional sigue el caso y advierte que la situación podría agravarse en las próximas semanas.

Automotrices: ajustes drásticos en terminales clave

General Motors (Alvear): menos de la mitad del personal en dos años

La terminal de General Motors redujo drásticamente su planta: pasó de más de 1.000 trabajadores a unos 600. En noviembre se sumaron 90 retiros voluntarios y ya acumula más de 300 desvinculaciones desde 2024, además de suspensiones y reducción de turnos.

Peugeot (El Palomar): vacaciones adelantadas y producción frenada

En Peugeot, la decisión fue adelantar vacaciones y frenar la producción por más de un mes debido a la caída de ventas y exportaciones. El reinicio está previsto recién para enero. La medida ya genera un efecto arrastre en proveedores.

El efecto dominó del cierre de Whirlpool

El cierre de la planta de lavarropas de Whirlpool en Pilar provocó una reacción en cadena entre las pymes proveedoras del Parque Industrial. Empresas de insumos y logística se vieron obligadas a despedir personal y detener líneas de producción, evidenciando la fragilidad del entramado industrial.

Comercio mayorista: Caromar y un golpe brutal al empleo

La cadena Caromar, dedicada a productos de limpieza y descartables, cerró al menos cuatro de sus ocho sucursales dejando más de 200 trabajadores sin empleo en San Justo, Mar del Plata, Burzaco, José C. Paz y Rosario.

La empresa apeló al artículo 247 para pagar solo la mitad de las indemnizaciones, pero los gremios de Comercio y Camioneros rechazaron la medida por “improcedente e injustificada”, ya que la firma mantiene operaciones en otras localidades.

Un modelo económico que profundiza la recesión

La acumulación de despidos, cierres y paralizaciones refleja un patrón común: el impacto directo del ajuste fiscal, la apertura importadora, la caída del consumo y la contracción del mercado interno.

Gremios de todos los sectores advierten que la política económica del Gobierno nacional acelera el deterioro industrial, mientras que empresarios justifican las medidas por la falta de rentabilidad y la imposibilidad de competir en un mercado abierto.

La utilización creciente del artículo 247 aparece como un síntoma: las empresas buscan abaratar costos laborales en un contexto de emergencia.

La primera semana del mes deja una señal clara: si no hay un cambio de rumbo económico, la destrucción de empleo continuará. Con fábricas paralizadas, cadenas comerciales recortando estructuras y gremios en pie de conflicto, la Argentina enfrenta un cierre de año marcado por la incertidumbre y el riesgo de una crisis laboral más profunda.

Diciembre recién empieza, pero el clima ya está instalado: conflictividad creciente, industria golpeada y miles de trabajadores en una situación límite.

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Sindicatos de distintos sectores articulan una estrategia común en San Juan


El mapa gremial sanjuanino sumará desde este fin de semana un nuevo actor colectivo. Diversas organizaciones decidieron confluir en una mesa común que buscará coordinar posiciones, fortalecer la representación de los trabajadores y ganar incidencia en los debates económicos y sociales que atraviesan a la provincia.

La presentación oficial de la Intersindical en Defensa de los Trabajadores Sanjuaninos se realizará este sábado desde la las 13 horas, en el camping de la Unión Obrera Metalúrgica, en Rawson. Allí se darán cita dirigentes de distintos ámbitos de representación laboral que, más allá de sus particularidades, coinciden en la necesidad de construir una instancia permanente de articulación.

La iniciativa reúne a sindicatos estatales, industriales, universitarios, profesionales y de la comunicación, además de organizaciones vinculadas al movimiento de trabajadores. La diversidad de su integración aparece como una de las principales apuestas de un proyecto que pretende trascender las reivindicaciones sectoriales para elaborar posiciones comunes frente a desafíos que impactan sobre el conjunto del mundo laboral.

Los impulsores de la convocatoria sostienen que el deterioro de los ingresos, la pérdida de puestos de trabajo en distintas actividades y las transformaciones impulsadas en materia laboral exigen respuestas coordinadas. Bajo esa premisa, la nueva conducción buscará consolidar una agenda que combine la defensa de derechos adquiridos con propuestas vinculadas al crecimiento económico y la generación de empleo.

Entre los objetivos planteados figuran el fortalecimiento de la producción local, la protección de la industria provincial, la promoción del trabajo registrado y la ampliación de oportunidades para los jóvenes. También se incorporan planteos relacionados con el acceso a la vivienda, la preservación de los sistemas públicos de educación y salud y una mayor participación de los trabajadores en las discusiones sobre el desarrollo provincial.

Más allá de la coyuntura, la creación de esta mesa refleja una tendencia que comienza a observarse en distintos puntos del país: la búsqueda de ámbitos de coordinación capaces de reunir expresiones sindicales diversas frente a un escenario económico que reconfigura prioridades y obliga a repensar estrategias de representación.

La constitución de la Intersindical marca un intento de reorganización dentro del movimiento obrero sanjuanino. Su capacidad de influencia dependerá de la solidez que logre construir entre organizaciones con trayectorias diferentes y de su aptitud para transformar los diagnósticos compartidos en propuestas concretas. Por lo pronto, el lanzamiento abre una nueva etapa en la dinámica gremial de la provincia y suma una voz colectiva a las discusiones sobre trabajo, producción y desarrollo.

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Aunque baja la inflación, el costo de vida sigue elevando el umbral de la pobreza

Los nuevos datos del Indec muestran que una familia tipo requirió en mayo $1.498.741 para no quedar por debajo de la línea de pobreza. Mientras la inflación desaceleró su marcha por segundo mes consecutivo, los alimentos continuaron ejerciendo presión sobre los presupuestos familiares.

La desaceleración de los precios no logró modificar una realidad que continúa condicionando a millones de hogares. Durante mayo, el costo mínimo necesario para cubrir las necesidades esenciales volvió a incrementarse y empujó hacia arriba el umbral que define la pobreza en Argentina.

De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una familia integrada por dos adultos y dos menores necesitó ingresos por $1.498.741 para afrontar gastos básicos de alimentación, vivienda, transporte, indumentaria, educación y servicios. La cifra representa un aumento mensual del 2% y confirma que la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo uno de los principales desafíos de la economía doméstica.

La evolución de los alimentos volvió a ocupar un lugar determinante. La Canasta Básica Alimentaria, que establece la línea de indigencia, registró una variación del 2,4%, ubicándose por encima del Índice de Precios al Consumidor del mismo período. Para una familia tipo, cubrir exclusivamente los requerimientos nutricionales indispensables demandó $681.246.

El dato adquiere relevancia porque evidencia una dinámica que se repite desde hace varios meses: aun cuando la inflación general muestra señales de moderación, los productos de consumo cotidiano mantienen una velocidad de ajuste que continúa erosionando la capacidad de compra de amplios segmentos de la población.

Las diferencias se observan también según la composición de cada hogar. Una persona adulta necesitó $485.029 para no ser considerada pobre, mientras que un grupo familiar de cinco integrantes requirió más de $1,57 millón para superar ese umbral. En el caso de la indigencia, los ingresos mínimos oscilaron entre $220.467 para una persona sola y más de $716.000 para familias numerosas.

La publicación de estos indicadores coincidió con un nuevo descenso del ritmo inflacionario. El IPC de mayo fue del 2,1%, por debajo del 2,6% registrado en abril y lejos del 3,4% observado en marzo. Se trata de la segunda desaceleración consecutiva y consolida una tendencia que el Gobierno exhibe como uno de sus principales logros económicos.

Sin embargo, la distancia entre la evolución de los indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana de los hogares continúa siendo significativa. Mientras los índices muestran una moderación en la velocidad de los aumentos, los ingresos todavía encuentran dificultades para recuperar el terreno perdido durante los últimos meses.

Los números difundidos por el Indec dejan una conclusión contundente: la reducción de la inflación representa una condición necesaria, pero todavía insuficiente para aliviar las dificultades que enfrentan millones de familias. La verdadera medida del bienestar económico no se refleja únicamente en cuánto suben los precios, sino en la capacidad de los ingresos para sostener niveles de vida dignos. Y, por ahora, esa brecha continúa siendo uno de los desafíos más profundos de la Argentina actual.

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Reforma laboral: el Gobierno ordena revisar 446 convenios colectivos

La Secretaría de Trabajo puso en marcha el proceso de revisión de 446 convenios colectivos alcanzados por la reforma laboral. La medida inaugura una etapa de negociaciones que podría modificar aspectos centrales de las relaciones laborales y reaviva el enfrentamiento entre el Gobierno y el movimiento sindical.

La reglamentación de la reforma laboral comenzó a mostrar sus efectos más profundos. Con una decisión que impacta sobre buena parte de la estructura convencional del mercado de trabajo argentino, el Gobierno nacional inició la convocatoria para que sindicatos y cámaras empresarias renegocien 446 convenios colectivos, una cifra muy superior a la prevista inicialmente.

La medida constituye uno de los movimientos más ambiciosos impulsados por la administración de Javier Milei en materia laboral y abre una instancia de discusión que podría redefinir aspectos sustanciales de los acuerdos que regulan la actividad de millones de trabajadores en distintos sectores productivos.

El punto de partida se encuentra en la modificación del régimen de ultraactividad, un principio que históricamente garantizó la continuidad de los convenios aun después de su vencimiento.

Con los cambios introducidos por la Ley de Modernización Laboral y su reciente reglamentación, numerosas disposiciones deberán volver a negociarse entre las partes, habilitando una revisión de alcance mucho más amplio que la prevista originalmente.

Desde el Ministerio de Capital Humano sostienen que el proceso busca actualizar los instrumentos de negociación colectiva y adecuarlos a las nuevas realidades productivas. La apuesta oficial consiste en promover acuerdos considerados más flexibles, adaptables y compatibles con las transformaciones que atraviesan distintas actividades económicas.

Sin embargo, la iniciativa fue recibida con fuerte resistencia por parte de las organizaciones sindicales. La CGT advirtió que la reglamentación representa una intervención sobre instituciones centrales del sistema laboral argentino y cuestionó la decisión de avanzar con cambios que continúan bajo análisis judicial. Para la central obrera, la discusión excede cuestiones técnicas y alcanza principios vinculados con la autonomía sindical y la preservación de derechos conquistados durante décadas de negociación colectiva.

El debate adquiere una dimensión aún mayor porque coincide con los cuestionamientos formulados por organismos internacionales. En los últimos días, la Organización Internacional del Trabajo instó al Estado argentino a fortalecer los mecanismos de diálogo social y a garantizar que cualquier modificación de la legislación laboral sea resultado de consultas efectivas entre trabajadores, empleadores y autoridades públicas.

Una disputa con consecuencias de largo alcance

La revisión de 446 convenios no representa únicamente un procedimiento administrativo. Detrás de cada negociación se pondrán en discusión mecanismos de financiamiento sindical, modalidades de representación, condiciones de trabajo y criterios que durante años estructuraron la relación entre empresas y trabajadores.

Por esa razón, tanto el Gobierno como las organizaciones gremiales consideran esta instancia como una de las batallas más relevantes abiertas desde la sanción de la reforma laboral. Mientras el oficialismo busca consolidar un nuevo esquema de relaciones laborales, el sindicalismo interpreta que está frente a un intento de alterar pilares históricos de la negociación colectiva.

La convocatoria masiva lanzada por la Secretaría de Trabajo marca el comienzo de una etapa que podría dejar una huella duradera sobre el mundo del trabajo. Lo que se abre ahora no es sólo una ronda de negociaciones técnicas entre sindicatos y empresarios, sino una discusión de fondo acerca del modelo laboral que la Argentina pretende construir en los próximos años. Entre la promesa oficial de modernización y las advertencias gremiales sobre una pérdida de derechos, la disputa recién empieza.

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