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En diálogo con Mundo Laboral San Juan, el secretario adjunto de Vialidad Nacional en San Juan, Jorge Pérez, advirtió sobre el fuerte ajuste presupuestario que atraviesa el organismo, con recortes que alcanzarían el 75% respecto de lo necesario para cumplir sus funciones. Denunció un vaciamiento financiero y la ausencia de un plan estratégico por parte del Ejecutivo, mientras el deterioro de las rutas se agrava. Reclamó políticas de Estado que garanticen la infraestructura vial como eje del desarrollo y la integración territorial.

“Desde hace tiempo venimos denunciando un proceso de desfinanciamiento que afecta directamente el trabajo de los compañeros y la seguridad vial del país”, señaló Pérez. Recordó que, luego de un intento de disolución del organismo, “la lucha de los trabajadores logró frenar aquella medida y recuperar las facultades que corresponden a Vialidad”, pero advirtió que el actual contexto económico sigue golpeando con dureza.

Según explicó, el presupuesto 2026 proyectado por el Gobierno nacional profundiza el desfinanciamiento y deja al organismo con recursos mínimos. “Estamos operando con créditos muy acotados, apenas alcanzamos a cubrir los gastos fijos y corrientes. Las obras mayores no se pueden concretar porque el financiamiento que llega es muy inferior al proyectado”, detalló.

Pérez remarcó que, pese a la escasez de recursos, los equipos técnicos y operativos continúan en las rutas realizando tareas de mantenimiento y bacheo, en muchos casos a través de convenios con las provincias. “Hacemos todo el esfuerzo posible, pero no alcanza. Vialidad está trabajando con un presupuesto que no refleja la magnitud ni la importancia de la red nacional”, sostuvo.

El dirigente vinculó la situación con una visión errónea del rol del Estado: “Cuando se dice que la obra pública es mala palabra, se destruye la posibilidad de generar empleo, desarrollo y conectividad. Las rutas son la columna vertebral del país, comunican pueblos, sostienen economías regionales y salvan vidas”.

En ese sentido, subrayó que la falta de planificación se refleja en el deterioro progresivo de los 40 mil kilómetros de la red nacional, de los cuales apenas 9 mil están bajo concesión. “El resto depende directamente del Estado, y sin políticas claras no hay mantenimiento posible. Hace años que no se emprenden proyectos estructurales de gran escala, y eso se nota en cada tramo que transitamos”, explicó.

Pérez también advirtió sobre un vaciamiento financiero que no se traduce en pérdida de personal —la planta de trabajadores se mantiene estable—, pero sí en un “desfasaje cada vez mayor entre los proyectos técnicos y los fondos reales para ejecutarlos”. Según indicó, continúan reclamando la transferencia de más de 400 mil millones de pesos que aún no fueron girados al organismo, lo que agrava la parálisis.

El referente de los trabajadores viales fue categórico: “No estamos mezclando política con gremialismo, estamos exigiendo políticas de Estado coherentes, concretas y sostenibles. El país necesita infraestructura, caminos seguros y una visión federal del desarrollo. Si no hay presupuesto, no hay futuro vial posible”.

La entrevista con Jorge Pérez deja en evidencia una preocupación que trasciende lo sindical: la crisis estructural de Vialidad Nacional es también un síntoma del debilitamiento de las políticas públicas en infraestructura. La reducción del presupuesto y la falta de planificación ponen en riesgo la conectividad del país y la seguridad de millones de argentinos.

En el Día de Vialidad Nacional, sus trabajadores celebran su día con la satisfacción de haber defendido la existencia misma del organismo, pero también con la convicción de que la reconstrucción de la obra pública requiere decisión política y visión de Estado.

Mundo Laboral San Juan acompaña una vez más esta lucha, dando voz a quienes, desde el territorio, sostienen la red vial que une a la Argentina.

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Ciencia y universidades vuelven a la calle contra el ajuste del Gobierno nacional


La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología convocó para este miércoles 12 de agosto a una movilización nacional. La concentración central será a las 16 en el Obelisco y habrá réplicas en universidades, plazas y centros de investigación de todo el país. El reclamo se produce tras la baja de 374 becarios posdoctorales del Conicet y por el fuerte deterioro presupuestario y salarial del sistema científico.

La movilización adquirió mayor intensidad luego de que el Gobierno dejara sin renovación a 374 becarios posdoctorales del Conicet, cuyos contratos finalizaron el 31 de julio. Los gremios consideran que la decisión no representa solamente una reducción de puestos de trabajo, sino también la interrupción de investigaciones que demandaron años de formación y financiamiento público.

Juan Manuel Sueiro, delegado de ATE en el organismo, calificó la medida como un “cientificidio” y advirtió que las bajas afectan líneas de investigación vinculadas con nanotecnología, ciencias biológicas, ciencias médicas e ingeniería.

El reclamo también apunta al deterioro de los recursos destinados a ciencia y tecnología. Según cálculos difundidos por Chequeado, el presupuesto correspondiente a esa función acumuló entre 2023 y 2026 una caída del 50,2% en términos reales, mientras que el Gobierno reconoció ante el Congreso una reducción de al menos el 40%.

A ese retroceso se suma la pérdida del poder adquisitivo. Los salarios de investigadores y personal de apoyo del Conicet acumulan una disminución real del 40,5% desde noviembre de 2023, mientras que los trabajadores científicos comprendidos en el SINEP registran una merma del 32,2%.

Otra de las demandas apunta a la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, principal organismo de financiamiento de proyectos científicos, que no abrió nuevas convocatorias desde diciembre de 2023, según las organizaciones del sector.

La reducción de recursos también alcanzó a otros organismos científicos y tecnológicos, entre ellos la Comisión Nacional de Energía Atómica, el INTA, el INTI y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. Los gremios denuncian interrupciones de proyectos y advierten sobre la pérdida de capacidades acumuladas durante años.

En este sentido, investigadores y especialistas alertaron por una nueva salida de profesionales hacia otros países de la región, entre ellos Brasil, Chile y Uruguay. La comparación con la emigración de científicos registrada durante la década de 1990 volvió a instalarse en el debate sobre las consecuencias de la falta de financiamiento y de perspectivas laborales.

La jornada de este miércoles se inscribe en una sucesión de protestas protagonizadas durante 2026 por universidades, docentes, investigadores y trabajadores científicos. Entre ellas se encuentra la cuarta Marcha Universitaria Federal realizada en mayo, en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en 2025.

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La crisis laboral golpea a las obras sociales y deja a más de un millón de beneficiarios sin cobertura

La pérdida de empleos registrados y el encarecimiento de las coberturas privadas modificaron de manera significativa el mapa de acceso a la salud en Argentina. Desde noviembre de 2023, las obras sociales nacionales perdieron 1.028.412 beneficiarios, según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud relevados por el Instituto Argentina Grande (IAG).

El retroceso se trasladó también al sistema público. De acuerdo con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026 aumentó en 1.246.285 la cantidad de personas que no tenían obra social, prepaga ni mutual. El universo pasó de 9.428.131 a 10.674.416 personas, con un incremento de la proporción sobre la población del 32% al 35,6%.

La merma de afiliados tuvo una relación directa con la evolución del empleo. En el período analizado desaparecieron más de 235.000 puestos privados registrados y otros 73.000 empleos públicos, reduciendo no solo la cobertura del trabajador sino también la correspondiente a su grupo familiar.

Entre las principales obras sociales, OSECAC, vinculada a Comercio, redujo un 20,2% sus beneficiarios; OSPRERA, que reúne a trabajadores rurales, cayó 15,9%, y OSPCN, correspondiente a empleados estatales, perdió 19,1%. La construcción registró uno de los mayores retrocesos: OSPeCon disminuyó 25,4% y la obra social petrolera, OSPe, perdió 5,1%.

La evolución de esas entidades guarda relación con la contracción del empleo registrado. Desde noviembre de 2023 hasta abril de 2026, la construcción perdió 60.646 puestos, equivalentes al 13,8%; Comercio redujo su dotación en 9.413 trabajadores y el empleo petrolero cayó en 8.282. Entre los estatales, la reducción alcanzó a 73.052 puestos.

La principal excepción fue OSDEPYM, vinculada a los monotributistas, que incrementó 154% su cantidad de afiliados durante el mismo período, acompañando el crecimiento del 7,4% en la cantidad de inscriptos en ese régimen.

A la privación de cobertura derivada del empleo se sumó el aumento de las cuotas de medicina prepaga. Según los datos difundidos en el informe, desde la desregulación las tarifas acumularon una suba del 460%, frente a una inflación del 320%. El incremento redujo la capacidad de numerosos hogares para sostener una cobertura privada.

El impacto es particularmente fuerte entre los jóvenes. En el grupo de 15 a 29 años, el 49,9% no contaba con obra social, prepaga ni mutual y dependía exclusivamente del sistema público durante el primer trimestre de 2026. Son 438.790 jóvenes más en esa condición respecto del cuarto trimestre de 2023, un aumento del 15,3%.

El desplazamiento de afiliados hacia hospitales y centros sanitarios estatales agrega presión sobre una estructura que debe absorber una demanda en aumento. La combinación entre menor empleo registrado, pérdida de afiliaciones y mayores costos de la medicina privada deja así una consecuencia concreta: cada vez más argentinos dependen del sistema público para acceder a atención médica.

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La CGT moviliza a Economía por las deudas de millones de familias

La Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a movilizarse el jueves 20 de agosto y esta vez llevará al Ministerio de Economía un reclamo centrado en el endeudamiento de los trabajadores y sus familias. La medida fue resuelta por la mesa de conducción de la central durante una reunión realizada en la sede de Azopardo, donde se analizaron informes sobre el deterioro de los ingresos y las dificultades crecientes para afrontar gastos cotidianos.

Los datos evaluados por la conducción cegetista estiman que alrededor de 5,3 millones de personas tienen problemas para pagar sus deudas, contraídas en numerosos casos para cubrir consumos básicos. La central sostiene que el financiamiento dejó de ser utilizado únicamente para compras extraordinarias y pasó a convertirse, para una parte de los hogares, en una herramienta para sostener el consumo esencial.

A esa advertencia se suma un relevamiento de Management & Fit citado por la CGT, según el cual más de la mitad de las familias argentinas declara atravesar dificultades vinculadas con sus ingresos. En más de la mitad de esos hogares, esa pérdida de capacidad económica se traduce en problemas para llegar a fin de mes. El mismo estudio señala que el 71,9% de esas familias recurre al endeudamiento, ya sea mediante entidades financieras o mecanismos informales.

La protesta será encabezada por la conducción nacional de la CGT, integrada por Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, y forma parte del esquema de movilizaciones escalonadas que la central comenzó a desplegar para llevar distintos reclamos a organismos públicos y ámbitos institucionales.

La marcha del 20 de agosto tendrá además como antecedente inmediato otras acciones acompañadas por la central, entre ellas la movilización del 7 de agosto bajo las consignas de Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo y las concentraciones de jubilados que se realizan cada miércoles frente al Congreso.

La CGT también proyecta nuevas intervenciones para las próximas semanas. Entre ellas figura una eventual movilización durante la convocatoria del Consejo del Salario Mínimo, cuya fecha todavía no fue definida, además de su participación en la Semana Social de la Iglesia y una protesta prevista para el 2 de septiembre, Día de la Industria.

La agenda sindical podría extenderse hasta noviembre, cuando la central prevé acompañar las actividades vinculadas con la visita del papa León XIV a la Argentina. La conducción cegetista anticipó su participación en la misa prevista en Luján y buscará mantener una audiencia privada con el pontífice.

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