CONÉCTATE CON NOSOTROS

En una entrevista con Mundo Laboral, Mario Quinteros, representante del Sindicato Argentino de Televisión (Satsaid) en San Juan, abordó distintos temas cruciales para el sector. Entre ellos, destacó el reciente acuerdo paritario alcanzado con las empresas de televisión por circuito cerrado, la regularización de trabajadores de plataformas de streaming y la preocupante situación de las obras sociales sindicales.

Quinteros explicó que el sindicato logró cerrar un ajuste salarial basado en la inflación medida por el Gobierno, con un incremento cercano al 10% retroactivo a un trimestre. Sin embargo, reconoció que la recuperación salarial sigue siendo insuficiente y que los trabajadores han perdido casi 20 puntos de poder adquisitivo en el último año. «No podemos negociar por encima de la inflación oficial, aunque sabemos que la real es aún mayor», afirmó. Además, subrayó que la devaluación y los sucesivos acuerdos atados a la medición estatal han profundizado la pérdida de ingresos del sector.

El futuro del streaming y la necesidad de regularización

El avance de las nuevas tecnologías y el crecimiento del streaming están modificando el panorama laboral en la televisión. Según Quinteros, muchos canales abiertos están migrando hacia plataformas digitales, lo que plantea nuevos desafíos para los trabajadores del sector. En respuesta a esta transformación, el sindicato está impulsando la regularización de quienes se desempeñan en canales de streaming, con el objetivo de garantizarles derechos laborales y cobertura social. «La manera de ver y hacer televisión ha cambiado drásticamente. Hoy en día, el streaming es el modelo predominante y la televisión tradicional está quedando relegada a un sector cada vez más reducido de la población», explicó.

Crisis en las obras sociales sindicales

Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la delicada situación de las obras sociales sindicales. Quinteros denunció que existe una gran desigualdad entre estas y las prepagas, ya que las primeras no pueden ajustar sus tarifas como lo hacen las empresas privadas. «Desde el sindicato hemos destinado fondos para sostener la obra social, pero la pérdida de afiliados y de aportes nos pone en una situación límite», advirtió. Para enfrentar la crisis, el gremio está solicitando contribuciones solidarias a sus afiliados con el fin de garantizar la continuidad de los servicios médicos.

Asimismo, alertó sobre la creciente migración de trabajadores a obras sociales privadas, lo que debilita aún más la capacidad de financiamiento de las entidades gremiales. «Las prepagas pueden aumentar sus tarifas sin restricciones, mientras que nosotros debemos mantener valores mucho más bajos para seguir siendo accesibles», agregó.

La entrevista con Quinteros dejó en claro que el sector de la televisión enfrenta una serie de obstáculos complejos. Desde la lucha por una recomposición salarial realista hasta la adaptación a las nuevas plataformas digitales y la sostenibilidad de las obras sociales, el sindicato se encuentra en una constante batalla para defender los derechos de los trabajadores. Sin embargo, las restricciones impuestas por el Gobierno y la competencia con el sector privado dificultan aún más estas negociaciones.

destacada

El Gobierno postergó a diciembre los Fondos de Asistencia Laboral

El Gobierno nacional postergó hasta el 1 de diciembre la entrada en vigencia de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) y duplicó el período mínimo de carencia, que pasó de seis a doce meses. La modificación quedó formalizada mediante el Decreto 1228/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial.

El régimen debía comenzar a funcionar el 1 de noviembre. Según los fundamentos de la norma, el aplazamiento responde a la necesidad de completar adecuaciones operativas, administrativas y tecnológicas para su implementación integral.

La extensión de la carencia implica que los fondos deberán acumular recursos durante doce períodos completos y consecutivos de devengamiento y pago antes de quedar habilitados para atender las obligaciones previstas. El cómputo comenzará en el mes calendario en que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) registre la integración efectiva de la primera contribución del empleador.

Más tiempo para reunir recursos

Los FAL fueron creados por la Ley de Modernización Laboral 27.802 como instrumentos destinados a cubrir determinadas obligaciones económicas derivadas de la extinción de los contratos de trabajo. El Poder Ejecutivo sostuvo que el plazo original de seis meses resultaba insuficiente para constituir un patrimonio inicial adecuado.

La prórroga busca, de acuerdo con los argumentos oficiales, ampliar el tiempo disponible para acumular fondos antes de que puedan utilizarse. La medida modifica los plazos de implementación y de carencia, pero no elimina las obligaciones laborales que el régimen procura financiar.

La postergación había sido solicitada por entidades vinculadas con fondos comunes de inversión, fideicomisos e inversión directa, además de agentes de Bolsa, mediante presentaciones canalizadas a través de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Cómo se instrumentará el régimen

Los recursos deberán administrarse mediante fondos comunes de inversión abiertos y fideicomisos financieros sujetos al control de la CNV. El esquema está dirigido a empleadores privados, con las exclusiones establecidas en la ley, y no alcanza a las relaciones laborales del sector público.

El decreto fue firmado el lunes y entró en vigor con su publicación. Con el nuevo calendario, el Gobierno dispone de un mes adicional para completar los mecanismos necesarios, mientras que la carencia de doce períodos establece un requisito más prolongado para la acumulación inicial de recursos.

La implementación de los FAL constituye una de las herramientas previstas en la reforma laboral para organizar la cobertura de determinadas obligaciones ante la finalización de vínculos de trabajo. La viabilidad del sistema estará sujeta a la optimización de los mecanismos financieros y a la liquidez previa de los fondos para cumplir con las obligaciones del régimen.

Continúe Leyendo

destacada

El consumo de carne vacuna perdió 23 kilos por habitante desde su máximo de 2008

La carne vacuna, históricamente central en la alimentación argentina, perdió terreno en la mesa familiar y alcanzó en septiembre su menor nivel de consumo en más de dos décadas. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), el promedio de los últimos doce meses descendió a 45,4 kilos por habitante al año, un retroceso del 10,5% frente al mismo período de 2025.

La caída equivale a 5,3 kilos menos por persona respecto de los 50,7 kilos registrados un año antes. La comparación histórica dimensiona el cambio: en 2008, el consumo había llegado a 68,9 kilos por habitante. Desde aquel máximo, se redujo 23,5 kilos, una contracción cercana al 34%.

El encarecimiento de los cortes vacunos aparece entre los factores centrales de la retracción. Los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC citados en el informe indican que, en los últimos doce meses, la carne vacuna aumentó 50,1%, frente al 33,5% de inflación general. El pollo entero, en cambio, subió 28,6%, lo que amplió la diferencia de precios entre ambas alternativas.

Más exportaciones y menor oferta para el mercado interno

La contracción de la demanda interna se ve contrarrestada por el mayor dinamismo de las exportaciones dentro de la producción nacional. Según datos de Ciccra, los despachos internacionales aumentaron un 7,7% en el período analizado y alcanzaron las 667.300 toneladas res con hueso, unas 47.600 toneladas más que un año antes.

La cámara atribuyó parte del impulso exportador a la ampliación de la cuota otorgada por Estados Unidos a la Argentina a fines de 2025. Al mismo tiempo, señaló que la menor disponibilidad de hacienda y el aumento de los precios ganaderos presionaron sobre los valores que llegan a carnicerías y supermercados.

La distribución de la producción también cambió: el mercado interno absorbió el 69,7%, cuatro puntos porcentuales menos que en 2025, mientras que la participación exportadora subió del 26,3% al 30,3%.

La combinación de una oferta limitada, mejores oportunidades comerciales en el exterior y una demanda doméstica condicionada por los ingresos plantea un desafío para los frigoríficos orientados al consumo local. Mientras la ganadería encuentra incentivos en los mercados internacionales, las familias tienen cada vez menos margen para sostener el nivel de compra habitual.

Pollo y cerdo ganan espacio por precio

El desplazamiento hacia otras carnes responde, principalmente, a razones económicas. Raúl Milano, presidente del mercado ganadero Rosgan, sostuvo que el avance del pollo y el cerdo no refleja necesariamente un cambio cultural en las preferencias alimentarias, sino una adaptación al presupuesto disponible. “Es un problema exclusivamente del bolsillo, no un cambio cultural”, afirmó.

La sustitución permite a los hogares mantener el consumo de proteínas animales con opciones relativamente más accesibles, aunque modifica una tradición alimentaria fuertemente asociada con la carne vacuna.

El retroceso del consumo no implica por sí mismo una caída de la producción ganadera ni de los ingresos exportadores. Expone, en cambio, una brecha cada vez mayor entre las oportunidades comerciales de la cadena y la capacidad de compra del mercado interno.

Con el consumo en su menor registro desde 2005 y los cortes vacunos aumentando por encima de la inflación, la evolución de los precios y de los ingresos familiares será determinante para establecer si la carne recupera espacio en la dieta argentina o si continúa el reemplazo por alternativas más económicas.

Continúe Leyendo

destacada

Universidad y salud privada: un convenio abre oportunidades laborales para estudiantes de la UNSJ

La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y el Sanatorio Argentino acordaron incorporar estudiantes avanzados de ingeniería a un programa de pasantías rentadas, con el objetivo de acercar la formación universitaria al trabajo profesional en el ámbito de la salud.

El convenio se firmó este lunes 19 de octubre en el Edificio Central de la UNSJ y está destinado a alumnos y alumnas de Bioingeniería e Ingeniería Industrial, carreras que se dictan en la Facultad de Ingeniería. La iniciativa contempla instancias de capacitación práctica en una institución sanitaria que utiliza equipamiento médico de alta tecnología.

El vicedecano de la Facultad de Ingeniería, Eric Laciar, subrayó la importancia de esa articulación: el mantenimiento de equipos de última generación requiere profesionales con conocimientos específicos de ingeniería. En ese sentido, consideró que el Sanatorio Argentino constituye un espacio relevante para que los estudiantes complementen su preparación académica con experiencia en un entorno real de trabajo.

Formación universitaria y tecnología médica

El pacto fue suscripto por el rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer; la vicerrectora, Andrea Leceta; la decana de Ingeniería, Andrea Díaz; el vicedecano Eric Laciar, y el gerente del Sanatorio Argentino, Sergio Femenía.

Berenguer resaltó la cada vez más estrecha relación entre la Universidad y la salud pública provincial. Afirmó que dictar Enfermería y Obstetricia, además de sumar Medicina, abrirá nuevas puertas para el trabajo conjunto entre la academia y los hospitales locales».

Desde el Sanatorio Argentino, Femenía definió el convenio como una oportunidad de beneficio mutuo: los estudiantes podrán adquirir experiencia profesional y el establecimiento tendrá la posibilidad de incorporar nuevos conocimientos e innovación a sus equipos de trabajo.

Esta dinámica provee a los futuros profesionales de una plataforma de aprendizaje aplicado, al tiempo que faculta al sistema de salud para optimizar sus capacidades técnicas mediante el aporte de conocimientos especializados.

Continúe Leyendo

Tendencias