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La situación en el transporte público se encuentra en un punto crítico. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha declarado estado de alerta y sesión permanente hasta el lunes próximo, dando plazo a las empresas de transporte y al Gobierno para resolver el conflicto salarial que afecta a los colectiveros. La disputa se origina en la deuda salarial correspondiente al mes de noviembre de 2024, la cual aún no ha sido saldada por las empresas del sector, a pesar de los esfuerzos previos por encontrar una solución.

La UTA, en un comunicado oficial emitido este miércoles, anunció que, a pesar de la falta de respuestas satisfactorias por parte de la Asociación de Transportistas de Pasajeros (ATAP) y del Gobierno provincial, los choferes de colectivos han decidido dar un «último gesto de buena voluntad» y posponer temporalmente la adopción de medidas de fuerza drásticas. Esta decisión tiene como fin evitar perjudicar a los usuarios del servicio público, aunque dejaron en claro que evaluarán la situación el próximo lunes. Si los pagos correspondientes no se realizan antes de esa fecha, se determinarán nuevas acciones gremiales, lo que podría afectar el normal funcionamiento del transporte público en la provincia.

El conflicto viene arrastrándose desde noviembre del año pasado, cuando las empresas de transporte asumieron una deuda salarial con los choferes. Sin embargo, el pago aún no se ha concretado, lo que ha generado malestar e incertidumbre dentro del sector. A pesar de que el Estado no es el empleador de los colectiveros, el gobierno provincial y las cámaras empresarias de transporte tienen la responsabilidad de encontrar una solución para evitar que los trabajadores sigan siendo afectados por la falta de pago. Los choferes, por su parte, exigen que se implemente una metodología de compensación tarifaria que permita saldar la deuda y garantizar el pago de los sueldos adeudados.

A medida que se acerca el lunes, la situación se vuelve cada vez más tensa. La UTA ha manifestado su frustración por la inacción tanto de la ATAP como del gobierno provincial. «No podemos seguir permitiendo que los trabajadores sean tomados como rehenes de un conflicto que no han generado», señalaron, destacando que, mientras las negociaciones entre las partes responsables del transporte siguen sin resolverse, los colectiveros siguen esperando una respuesta que les asegure el cumplimiento de sus derechos laborales.

En este contexto, el próximo lunes se perfila como una fecha clave, ya que la junta ejecutiva de la UTA se reunirá con los delegados para evaluar si las empresas han cumplido con los pagos acordados. De no ser así, no se descartan medidas de fuerza que podrían interrumpir el servicio de transporte público en toda la provincia.

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Reforma laboral: los gremios advierten un “daño irreversible” y profundizan la movilización

Con una masiva movilización en Córdoba, el Frente de Sindicatos Unidos dio el puntapié inicial a un plan de lucha contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. Así lo afirmó Martín Solazzo, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) San Juan, quien advirtió sobre un retroceso histórico en derechos laborales y un impacto social de alcance estructural.

El conflicto en torno a la reforma laboral ingresó en una nueva etapa. La movilización realizada en la ciudad de Córdoba, frente a la Casa de Gobierno provincial, marcó el inicio formal de un plan de lucha que promete extenderse tanto en el tiempo como en el territorio.

La protesta, convocada por el Frente de Sindicatos Unidos y acompañada por numerosas organizaciones gremiales, tuvo una fuerte impronta política y sindical.
“Fue una convocatoria masiva, donde se sintió con claridad la presencia del movimiento obrero”, señaló Solazzo, quien participó de la jornada junto a delegaciones de distintos gremios. Según explicó, no fue casual que el plan de lucha comenzara en Córdoba, una provincia con una extensa tradición de defensa de los derechos laborales y, al mismo tiempo, con un gobierno alineado con la agenda del Ejecutivo nacional.

Durante la movilización se registraron restricciones en el recorrido de la marcha y cortes de accesos por parte de la policía provincial, lo que impidió que la columna llegara hasta la puerta de la Casa de Gobierno. No obstante, el dirigente remarcó que el objetivo central fue alcanzado. “Más allá de los obstáculos, el mensaje fue claro y contundente”, afirmó.

El eje del conflicto es el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, al que el sindicalismo define como una iniciativa de precarización más que de modernización. “No es una ley contra los gremios, es una ley contra los derechos de los trabajadores”, sostuvo Solazzo, al advertir que las modificaciones previstas afectan aspectos centrales como la jornada laboral, la estabilidad en el empleo, las vacaciones y las indemnizaciones.

Desde la mirada sindical, la reforma implica un retroceso profundo. “Venimos luchando desde hace años por un país industrial, con empleo registrado y salarios dignos. Todo eso se ve seriamente amenazado por este proyecto”, explicó el representante de los metalúrgicos, al tiempo que alertó sobre el impacto que tendría la norma en el empleo formal y en la calidad de vida de los trabajadores.

Para Solazzo, la iniciativa del proyecto de reforma laboral responde a intereses del poder económico concentrado y fue elaborada en ámbitos alejados de la realidad laboral. En esa línea, recordó que abogados laboralistas y especialistas del derecho del trabajo coincidieron en calificar la reforma como un retroceso al siglo XIX, en abierta contradicción con la Constitución Nacional, que establece que toda norma debe ser favorable al trabajador.

Lejos de tratarse de una protesta aislada, el plan de lucha continúa con nuevas acciones. Tras la movilización en Córdoba, este martes 10 de febrero habrá una nueva concentración en Rosario, provincia de Santa Fe. A nivel nacional, la CGT resolvió movilizar al Congreso el miércoles 11 de febrero, sin paro, en rechazo al tratamiento legislativo del proyecto.

En simultaneo, los gremios comenzaron a profundizar el debate hacia el interior de la base trabajadora. En ese marco, la Unión Obrera Metalúrgica de San Juan, convocó a un encuentro abierto para analizar en detalle el contenido de la reforma laboral. La actividad se realizará este sábado 7 de febrero, a partir de las 19 horas, en la sede provincial del sindicato, con ingreso por calle Rivadavia, entre Santiago del Estero y Salta.

“El objetivo es explicar claramente qué se puede perder con esta reforma y despejar dudas”, explicó Solazzo. El encuentro contará con la participación de dirigentes sindicales y asesoramiento legal, y estará abierto no sólo a afiliados metalúrgicos, sino también a trabajadores de otros sectores, estudiantes y público en general. Según advirtió, existe un alto nivel de desinformación que lleva a muchos trabajadores a creer que se trata de una ley antisindical, cuando en realidad afecta de manera directa a toda la clase trabajadora.

La disputa por la reforma laboral expone una discusión de fondo sobre el modelo de país y el lugar del trabajo en la organización social. Para el movimiento obrero, y en particular para la UOM, no se trata únicamente de frenar una ley, sino de defender un entramado de derechos que sostiene el empleo, la producción y la cohesión social.

La movilización en Córdoba fue apenas el primer capítulo de un proceso que promete escalar en intensidad. Con nuevas marchas, debates abiertos y la posibilidad de judicializar la norma si avanza en el Congreso, los sindicatos apuestan a la presión política y social como principal herramienta. En un momento de ajuste y pérdida del poder adquisitivo, la reforma laboral deja de ser un debate técnico para convertirse en una definición política de alto impacto.

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Sin cifras sobre la mesa, el Gobierno y los gremios docentes estiraron la paritaria

El Gobierno provincial expuso la situación financiera y anticipó incrementos para marzo y junio, pero sin precisar porcentajes. Los gremios reclamaron una propuesta concreta ante la inminencia del inicio del ciclo lectivo.

La negociación paritaria docente en San Juan ingresó en un cuarto intermedio hasta el próximo jueves, luego de una extensa reunión que concluyó sin una oferta salarial concreta por parte del Gobierno de Orrego. El encuentro, realizado en el Centro Cívico, dejó expuesta la distancia entre las expectativas del sector docente y las definiciones que, por ahora, el Ejecutivo se limita a postergar.

Durante la reunión, las autoridades provinciales realizaron una exposición detallada sobre la situación económica y presupuestaria de la provincia, haciendo hincapié en las restricciones financieras actuales. En ese marco, ratificaron la intención de otorgar aumentos salariales en dos tramos —marzo y junio—, aunque evitaron precisar montos, porcentajes o impacto real sobre el salario docente.

Desde el sector gremial, la falta de cifras concretas fue recibida con preocupación. Los sindicatos remarcaron la urgencia de contar con una propuesta formal que permita su evaluación interna y el correspondiente traslado a las bases, especialmente cuando el calendario escolar se encuentra próximo a iniciarse.

Además de la discusión salarial, los representantes docentes volvieron a plantear una agenda de reclamos estructurales que se repite año tras año: demoras en trámites administrativos, expedientes paralizados, problemas en la carrera docente y el proceso de titularización, que si bien se encuentra en marcha, continúa generando inquietud en amplios sectores del sistema educativo.

Desde el Ejecutivo aseguraron que se encuentran realizando los cálculos económicos de los ítems solicitados por los gremios y se comprometieron a presentar una propuesta salarial formal en la próxima reunión paritaria. Mientras tanto, la incertidumbre persiste entre maestros y maestras, que aguardan definiciones concretas para saber si el ciclo lectivo podrá comenzar con normalidad o si el conflicto volverá a escalar.

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La CGT sale a la calle y endurece su estrategia frente al Senado por la reforma laboral

La CGT resolvió movilizar masivamente al Congreso el miércoles 11 de febrero, en la antesala del debate de la reforma laboral en el Senado. Sin paro general por ahora, la central sindical profundiza un plan de acción escalonado que combina presión política, protesta callejera y eventuales medidas judiciales.

La Confederación General del Trabajo (CGT) definió dar un nuevo paso en su estrategia de confrontación con el Gobierno nacional al aprobar una masiva movilización al Congreso de la Nación el próximo miércoles 11 de febrero, coincidiendo con el inicio del tratamiento en el recinto del Senado del proyecto de reforma laboral impulsado por la administración de Javier Milei.

La resolución fue adoptada este viernes durante una reunión del Consejo Directivo Nacional de la central sindical, realizada en la sede de Azopardo 802, en la Ciudad de Buenos Aires. El encuentro estuvo encabezado por los cotitulares de la CGT, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, junto a los principales dirigentes de los gremios confederados.

La movilización marcará la continuidad del plan de lucha que la central obrera viene desplegando desde fines de 2025, cuando el oficialismo dio a conocer el contenido del proyecto. La protesta más contundente hasta el momento fue la multitudinaria marcha del 18 de diciembre en Plaza de Mayo, que logró frenar el avance legislativo de la iniciativa antes de fin de año.

Estrategia escalonada y sin paro inmediato

En conferencia de prensa, Jorge Sola confirmó que la concentración en la Plaza de los Dos Congresos comenzará a partir de las 15 horas y apuntó a una demostración “contundente y multitudinaria” para condicionar el debate parlamentario. Al mismo tiempo, aclaró que no habrá paro general la próxima semana, aunque la herramienta no fue descartada a futuro.

“La batalla contra la reforma laboral recién empieza en el Congreso”, había anticipado días atrás el dirigente cegetista en declaraciones radiales. En esa línea, remarcó que las medidas de fuerza deben construirse y ser efectivas: “Los paros no suceden fácil; tienen que ser contundentes”, sostuvo.

La lógica definida por la conducción sindical es avanzar con un esquema progresivo de confrontación. En una primera etapa, la prioridad estará puesta en el lobby político con senadores y gobernadores para bloquear el tratamiento o modificar sustancialmente el proyecto. De no prosperar esa vía, la CGT evalúa profundizar el conflicto con nuevas acciones gremiales y eventualmente judiciales, en caso de que la ley sea aprobada.

Federalización del conflicto

Además de la movilización central en la Ciudad de Buenos Aires, la CGT resolvió que sus delegaciones regionales repliquen las protestas en las capitales provinciales y en las principales ciudades del país. El objetivo es federalizar el plan de acción y exhibir un rechazo extendido a la reforma laboral, más allá del epicentro político porteño.

Desde la central obrera consideran que el proyecto impulsado por el Gobierno implica un retroceso en derechos laborales históricos y una alteración profunda del sistema de relaciones del trabajo, en un contexto de caída del empleo, pérdida del poder adquisitivo y creciente conflictividad social.

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