CONÉCTATE CON NOSOTROS

Este martes, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación –UEJN- llevó adelante, desde las 10.30, un banderazo nacional en reclamo de una urgente recomposición salarial y contra el impuesto al trabajo. La movilización incluye protestas frente a las dependencias judiciales en todo el país.

El gremio que lidera Julio PIuimato busca visibilizar, una vez más, el deterioro del poder económico en sus condiciones laborales y se enfrenta a un insistente desacuerdo con el Gobierno Nacional y en consecuencia, con la Corte Suprema de Justicia.

La protesta también está marcada por el recuerdo de la brutal represión policial sufrida por el gremio durante los primeros días de septiembre. En ese episodio, efectivos de seguridad atacaron a los trabajadores con gas pimienta, dejando heridos por golpes y los efectos químicos. El caso aún sigue en la justicia sin resoluciones.

Continúe Leyendo

destacada

Docentes universitarios profundizan su plan de lucha y confirman un paro nacional de 5 días

El secretario adjunto de ADICUS, Sergio Castro, confirmó una semana de paro nacional docente entre el 26 y el 30 de mayo y advirtió sobre el deterioro presupuestario que atraviesan las universidades públicas. La falta de aplicación de la ley de financiamiento, la caída del poder adquisitivo y la ausencia de negociación paritaria alimentan un conflicto que escala en todo el país.

La crisis universitaria ingresó en una etapa de mayor confrontación. Con salarios deteriorados, partidas congeladas y un creciente malestar en el sistema público de educación superior, los gremios docentes resolvieron profundizar el plan de lucha con una semana completa de paro nacional. La decisión refleja un agotamiento acumulado tras meses de reclamos sin respuestas concretas y expone el nivel de fragilidad financiera que atraviesan las universidades nacionales.

El representante gremial confirmó que las federaciones docentes agrupadas en CONADU Histórica paralizarán actividades entre el 26 y el 30 de mayo en todo el país. La medida, explicó, responde a la negativa del Gobierno nacional de aplicar plenamente la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que obliga a actualizar salarios y partidas de funcionamiento conforme a la inflación.

“Necesitamos resolver esto de una sola manera: exigiendo que el Ejecutivo cumpla con la ley”, sostuvo el dirigente, al describir una situación que, según advierte, ya afecta tanto el funcionamiento institucional como las condiciones de vida de docentes y trabajadores universitarios.

El deterioro presupuestario se ha vuelto visible en múltiples áreas. Castro señaló que los fondos girados por Nación resultan insuficientes para sostener servicios esenciales y remarcó que las transferencias actuales representan apenas una parte de lo recibido meses atrás. Esa reducción, explicó, obliga a las universidades a aplicar recortes internos que terminan afectando becas estudiantiles, comedores, mantenimiento edilicio, programas académicos e infraestructura.

La situación salarial constituye uno de los núcleos más sensibles del conflicto. Según los cálculos elaborados por el sector docente, la pérdida acumulada del poder adquisitivo ronda el 57% desde el inicio del deterioro más pronunciado. El desfasaje se profundiza mes tras mes debido a incrementos que quedan sistemáticamente por debajo de la inflación.

Castro ejemplificó el problema con los últimos acuerdos: mientras el índice inflacionario superó el 3% en algunos períodos, los aumentos otorgados apenas alcanzaron la mitad de ese porcentaje, complementados además con sumas no remunerativas. “Seguimos perdiendo frente a la inflación de manera permanente”, afirmó.

El impacto no se limita al salario nominal. La evolución de tarifas, servicios y productos básicos ha reducido drásticamente la capacidad de compra de los trabajadores universitarios. “Cada vez existen menos posibilidades de llegar a fin de mes”, resumió el dirigente, al describir una realidad que atraviesa a buena parte del sistema público.

La ausencia de negociaciones paritarias profundiza el malestar. Desde octubre de 2024 no existen instancias formales de discusión salarial, lo que, para los gremios, evidencia una decisión deliberada de fijar aumentos de manera unilateral y sin consensos. Esa modalidad no solo deteriora los ingresos, sino que además debilita los mecanismos institucionales de negociación.

En respuesta a este cuadro, las organizaciones sindicales comenzaron a evaluar medidas de mayor intensidad. Si bien el foco inmediato está puesto en el paro nacional de mayo, ya se discute la posibilidad de avanzar hacia acciones más prolongadas durante el segundo semestre. Entre las alternativas aparece incluso un paro por tiempo indeterminado si no se producen cambios sustanciales tras el receso invernal.

La estrategia gremial incluye también una fuerte presencia en las calles. Para las próximas semanas se analizan movilizaciones frente a la Corte Suprema con el objetivo de exigir el cumplimiento inmediato de la ley de financiamiento. La iniciativa busca trasladar el reclamo al terreno institucional y aumentar la presión sobre el Gobierno nacional.

La disputa, además, dejó de ser exclusivamente docente. En San Juan y en distintas provincias comenzó a consolidarse una articulación entre sindicatos universitarios, trabajadores no docentes, estudiantes y organizaciones nucleadas en la CGT. Esa convergencia amplió el alcance de las protestas y permitió visibilizar la problemática en otros ámbitos del movimiento obrero.

Castro destacó especialmente el acompañamiento recibido durante las últimas movilizaciones universitarias, que contaron con una participación masiva y el respaldo de gremios de diferentes sectores. “Muchos sindicatos están atravesando situaciones similares y entienden que esta pelea excede a la universidad”, señaló.

En simultaneo al paro, ADICUS y las federaciones nacionales impulsarán clases públicas, actividades de difusión y acciones conjuntas dentro de las universidades para exponer las consecuencias del ajuste presupuestario. El objetivo, explican, es sostener el vínculo con la sociedad y demostrar que las demandas no responde únicamente a una cuestión salarial, sino a la defensa integral del sistema público de educación superior.

El conflicto universitario dejó de ser una discusión sectorial para convertirse en una de las expresiones más visibles del deterioro que atraviesan distintas áreas del Estado. La pérdida salarial, el recorte de recursos y la falta de negociación institucional alimentan un malestar que ya impacta en el funcionamiento cotidiano de las universidades y amenaza con profundizarse en el segundo semestre.

La decisión de avanzar con una semana completa de paro refleja que el sistema ingresó en un punto de desgaste crítico. El desenlace dependerá no solo de las respuestas presupuestarias que pueda ofrecer el Gobierno, sino también de su disposición a reabrir canales de diálogo que hoy aparecen completamente erosionados. Mientras tanto, las universidades públicas continúan sosteniendo una pulseada que ya trasciende lo académico y se instala de lleno en el debate sobre el modelo educativo y el papel del Estado en la Argentina contemporánea.

Continúe Leyendo

destacada

Avanza el recorte de subsidios: Diputados dio media sanción a la reforma de Zona Fría

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto impulsado por el oficialismo para modificar el régimen de Zona Fría y reducir el alcance de los subsidios al gas. La iniciativa obtuvo media sanción con respaldo de sectores aliados y ahora será debatida en el Senado.

El gobierno de Javier Milei consiguió este miércoles una de sus victorias parlamentarias más relevantes de las últimas semanas al lograr en la Cámara de Diputados la aprobación del proyecto que redefine el régimen de Zona Fría y restringe subsidios energéticos incorporados durante la ampliación sancionada en 2021.

La iniciativa obtuvo media sanción con 132 votos afirmativos, 105 rechazos y 4 abstenciones, luego de una extensa sesión que también dejó otro triunfo político para el oficialismo: el bloqueo a la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

El proyecto impulsado por La Libertad Avanza modifica el esquema de subsidios al gas destinado a regiones de bajas temperaturas y elimina beneficios para millones de usuarios incorporados durante la ampliación aprobada hace cinco años. De esta manera, numerosos hogares de provincias como San Juan, Mendoza, San Luis, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Buenos Aires dejarán de acceder a descuentos que oscilaban entre el 30% y el 50% en las tarifas.

La reforma propone reemplazar el criterio territorial por un sistema más focalizado en niveles de ingresos. Según defendió durante el debate la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, el objetivo oficial es concentrar la asistencia estatal únicamente en usuarios de menores recursos mediante el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados.

Sin embargo, incluso quienes continúen dentro del régimen afrontarán incrementos en sus facturas. El nuevo sistema establece que el subsidio se aplicará únicamente sobre el consumo de gas y no sobre otros componentes de la boleta, como transporte, distribución y cargos fijos, que representan una parte sustancial del costo final.

El esquema vigente se financia mediante un recargo del 7,4% aplicado sobre las facturas de gas de todos los usuarios del país. Según estimaciones oficiales, esos fondos representan más de 272 mil millones de pesos anuales que continuarán siendo percibidos por el Estado nacional.

El oficialismo alcanzó la mayoría parlamentaria gracias al respaldo de la UCR, el PRO y legisladores provinciales vinculados a gobernadores aliados. Entre ellos aparecieron representantes de San Juan, Neuquén, Santa Cruz, Tucumán, Catamarca, Misiones y Salta.

El acompañamiento de algunos sectores generó fuerte ruido político, especialmente en provincias que habían respaldado la ampliación original del régimen. Legisladores alineados con mandatarios provinciales que en 2021 apoyaron la extensión de beneficios ahora votaron a favor de recortar el alcance de los subsidios.

La discusión también dejó trascender negociaciones paralelas entre la Casa Rosada y provincias del norte argentino vinculadas a eventuales compensaciones sobre tarifas eléctricas para regiones de altas temperaturas, aunque esas definiciones todavía no fueron oficializadas.

Además de la modificación sobre Zona Fría, el proyecto incorpora otros puntos sensibles vinculados al sistema energético. Entre ellos, habilita mecanismos de compensación para distribuidoras eléctricas con deudas acumuladas con CAMMESA y limita facultades regulatorias del ENARGAS sobre la transferencia de costos a usuarios finales.

La iniciativa también elimina artículos vinculados al Régimen de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas y se complementa con recientes recortes presupuestarios sobre subsidios energéticos impulsados por el Ministerio de Economía.

Desde la oposición, sectores del peronismo, la izquierda y bloques provinciales cuestionaron la reforma al advertir que provocará un fuerte impacto sobre hogares de ingresos medios y bajos en regiones donde las bajas temperaturas elevan el consumo energético durante gran parte del año.

Con la media sanción obtenida en Diputados, el oficialismo logró consolidar un nuevo avance legislativo en materia económica y energética. Ahora el debate se trasladará al Senado, donde el Gobierno buscará convertir en ley una reforma que reconfigura el esquema de subsidios y profundiza su política de reducción del gasto estatal.

Continúe Leyendo

destacada

Multitudinaria Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública

Sindicatos, organizaciones sociales, profesionales y trabajadores de la salud protagonizaron una multitudinaria movilización federal para denunciar el desfinanciamiento de hospitales, programas sanitarios y prestaciones esenciales. Reclaman respuestas urgentes ante el aumento de la demanda y las dificultades crecientes para acceder a tratamientos y medicamentos.

La crisis que atraviesa el sistema sanitario argentino volvió a ocupar el centro de la escena pública con una multitudinaria Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública que este miércoles movilizó a miles de personas en la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias del país.

Bajo la consigna “La salud no puede esperar”, trabajadores del sector, organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones de pacientes denunciaron el deterioro de hospitales, el recorte de programas nacionales y las crecientes dificultades de acceso a medicamentos y tratamientos médicos.

La protesta comenzó frente al Ministerio de Salud de la Nación y concluyó con una masiva concentración en Plaza de Mayo, mientras en paralelo se desarrollaron actividades y movilizaciones en distintos puntos del país.

Los organizadores sostienen que el ajuste presupuestario ya impacta de manera directa sobre la atención sanitaria y advierten que el sistema público atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Entre los principales reclamos aparecen la reducción de programas de prevención, el debilitamiento de políticas de atención primaria y las complicaciones para sostener prestaciones vinculadas a enfermedades complejas.

Desde el Foro por el Derecho a la Salud señalaron que la demanda en hospitales públicos creció un 23% durante el último año, impulsada principalmente por personas que abandonaron coberturas privadas ante el aumento de las cuotas de medicina prepaga. A eso se suma la situación crítica de numerosas obras sociales, muchas de las cuales ya no logran cubrir integralmente el Programa Médico Obligatorio.

Las organizaciones también alertaron sobre el impacto de los recortes en áreas sensibles como HIV, hemofilia, oncología, discapacidad y salud mental. Según denunciaron, la reducción de partidas comenzó a generar demoras en tratamientos, faltantes de insumos y mayores obstáculos para acceder a medicación esencial.

Otro de los focos de preocupación gira alrededor del PAMI. Durante la movilización, referentes sanitarios advirtieron que miles de jubilados enfrentan dificultades crecientes para acceder a medicamentos, en medio de una reducción de coberturas y restricciones presupuestarias que golpean especialmente a los sectores de mayores ingresos fijos deteriorados por la inflación.

Las críticas también alcanzaron al cierre del programa Remediar, históricamente orientado a garantizar medicamentos gratuitos en centros de atención primaria de todo el país. Para las organizaciones convocantes, la discontinuidad de esa política profundiza las desigualdades sanitarias y agrava la situación en sectores vulnerables.

Continúe Leyendo

Tendencias