CONÉCTATE CON NOSOTROS

El Gobierno nacional avanzará con la reglamentación del capítulo laboral de la Ley Bases, tras los desencuentros con los sindicatos y la salida de la CGT de la mesa de diálogo social.

Las reformas que aprobó el Congreso a través de la sanción de la Ley 27742 entrarán en plena vigencia en los próximos días, según confirmó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Por estas horas continúan las conversaciones con los empresarios para ultimar los últimos detalles. Entre otros puntos, se activarán los cambios en período de prueba y fondo de cese laboral.

“Nos falta reglamentar la sección de la Ley Bases que tiene que ver con la reforma laboral. Tenemos un plazo límite para entregar toda esa reglamentación y quien está liderando este esfuerzo es el secretario de Trabajo, Julio Cordero, en colaboración con el Banco Central, la AFIP, la ANSES, y otras áreas”, dijo el ministro anoche.

Luego, profundizó: “Hay un capítulo que me gustaría destacar, porque es importante, relativo al Fondo de Cese Laboral. Las relaciones laborales en Argentina tienen una carga muy pesada, especialmente en términos de incertidumbre y costos asociados al proceso de indemnización y despido. Esto aumenta considerablemente el costo laboral para las pymes y otras empresas”.

Para resaltar la importancia de la medida, Sturzenegger se refirió al caso de la UOCRA. «Existen industrias que han encontrado soluciones a este problema. Un ejemplo paradigmático es el de la UOCRA, que ha establecido un régimen laboral particular, en el que los trabajadores, tras finalizar una obra, deben trasladarse a otro proyecto. Ellos han creado un sistema que permite gestionar esta rotación, armonizando los intereses empresariales con los sindicales y que ha resultado eficaz dadas las características de esa industria”, destacó.

Según dijo el ministro del gobierno nacional al canal TN, el artículo de la Ley Bases «permite a cada industria hacer lo mismo: establecer su propio convenio para resolver este problema. Estamos trabajando en la reglamentación de este artículo para asegurarnos de que beneficie tanto a los trabajadores como a las empresas y sindicatos”.

“La idea es que la reglamentación permita poner en marcha este sistema, sin que haya resistencia ni por parte de los empresarios ni de los sindicatos. Esto se debe a que ambos se benefician y el único factor que pierde es la industria del juicio, que suele absorber muchos recursos”, continuó el extitular del BCRA durante el gobierno de Mauricio Macri.

Continúe Leyendo

destacada

La resistencia sindical se articula y no descarta un paro general para frenar la reforma laboral

La ofensiva sindical contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei comenzó a tomar una forma más definida. En un gesto político de alto impacto, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, se reunió con el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, y ambos coincidieron en la necesidad de anticipar las medidas de fuerza y no esperar al debate parlamentario para reaccionar.

El encuentro, realizado en la sede nacional de la UOM, dejó un mensaje claro: el sindicalismo empieza a coordinar una respuesta común, superando fronteras entre centrales y sectores. “No deberíamos esperar hasta el día que se trate la iniciativa en el Congreso para realizar una medida de fuerza, porque podría ser demasiado tarde”, advirtió Aguiar, quien definió el proyecto oficial como una iniciativa que busca “eliminar los sindicatos y construir un nuevo ordenamiento jurídico sin derechos individuales ni colectivos”.

La imagen del encuentro no pasó inadvertida. Aguiar, uno de los principales referentes de la CTA Autónoma, junto a Furlán, líder de uno de los gremios más influyentes de la CGT y del entramado industrial, simbolizó un acercamiento estratégico que se viene consolidando semana tras semana frente al avance del proyecto oficial.

Hacia un plan de acción amplio y coordinado

La articulación sindical no se limitó a ese encuentro. En las últimas horas, Aguiar también se reunió con Daniel Yofra, secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros (FTCIODyARA), para avanzar en la posibilidad de un paro conjunto el mismo día en que la reforma laboral sea tratada en el Congreso.

Ambos dirigentes coincidieron en que “la única alternativa para frenar el proyecto es la calle” y denunciaron que la iniciativa oficial busca perpetuar el fraude laboral y profundizar la precarización tanto en el sector público como en el privado. “Estamos dispuestos a llevar adelante una huelga general ese día, tanto desde ATE como desde Aceiteros”, afirmó Yofra, quien llamó a que las centrales sindicales confluyan en una medida contundente acompañada por una masiva movilización.

Aguiar fue tajante al rechazar cualquier negociación parcial. “No nos podemos conformar con el mal menor. Esta contrarreforma laboral se tiene que caer completa”, sostuvo. Además, cuestionó el origen del texto legal, al que atribuyó a estudios jurídicos ligados a las patronales, y negó que pueda generar empleo genuino. “La creación de empleo no depende de una ley, depende de la economía. Y la política económica del Gobierno destruyó durante dos años el empleo formal en la Argentina”, afirmó.

Impacto en el Estado y advertencia federal

El dirigente estatal también alertó sobre las consecuencias directas de la reforma en organismos clave del Estado, como PAMI, ANSES, el Hospital Garrahan, Vialidad Nacional, Belgrano Cargas, Intercargo, Nucleoeléctrica Argentina, YCRT, DGI y Aduana, entre otros, donde —según advirtió— se profundizaría la precarización y el vaciamiento.

Al mismo tiempo, ATE evalúa convocar a un plenario federal de delegados para definir una medida de fuerza nacional, con especial énfasis en movilizaciones en las provincias cuyos gobernadores avalen el proyecto. Aguiar fue especialmente crítico con los mandatarios que negocian con el Ejecutivo nacional y el ministro del Interior, Diego Santilli. “Pretenden ocupar el lugar de las representaciones sindicales y nos están utilizando al movimiento obrero”, denunció.

“Tenemos que empezar a pensar seriamente en movilizar en las provincias. No puede ser que por un accionar contrario a los intereses de la sociedad no paguen ningún costo político”, advirtió.

La confluencia entre ATE, la UOM, Aceiteros y otros gremios marca un salto cualitativo en la resistencia sindical frente a la reforma laboral. Con diferencias tácticas aún presentes, el denominador común es claro: anticipar el conflicto, unificar fuerzas y llevar la disputa a la calle antes de que el Congreso sancione una ley considerada regresiva.

El sindicalismo comienza así a dejar atrás respuestas fragmentadas y a ensayar una estrategia común, en un escenario donde la reforma laboral aparece como el principal eje de confrontación social y política del primer trimestre del año.

Continúe Leyendo

destacada

El turismo a la Costa Atlántica perdió terreno entre los sanjuaninos y cayó un 40%

La temporada turística en curso dejó un dato elocuente para el sector: el turismo sanjuanino hacia los destinos de la costa atlántica cayó un 40% respecto de años anteriores, una retracción significativa que refleja no solo el impacto del contexto económico, sino también un cambio estructural en los hábitos de viaje.

El diagnóstico fue planteado por Ariel Bacur, representante del sector de agencias de turismo en la provincia, quien definió el actual ciclo vacacional como “una temporada atípica”, atravesada por múltiples factores que alteraron la dinámica habitual del mercado. Entre ellos, se destacó el inicio tardío de las reservas, vinculado a la espera de definiciones políticas tras el proceso electoral, que demoró decisiones y afectó la planificación tanto de los viajeros como de las empresas del rubro.

En tal sentido, se consolidó una tendencia que viene creciendo en los últimos años: la migración hacia destinos alternativos. Países como Chile y Brasil ganaron protagonismo frente a la costa argentina, impulsados por ofertas competitivas, diferencias cambiarias favorables y nuevas preferencias de los turistas, especialmente entre los viajeros jóvenes y los grupos familiares con mayor capacidad de organización.

Otro de los factores clave que explica la caída en las ventas tradicionales es el avance del turismo independiente. Según Giménez Bacur, cada vez más personas optan por organizar sus viajes por cuenta propia, prescindiendo de intermediarios y recurriendo a plataformas digitales para reservas de transporte y alojamiento.

Esta transformación impacta de lleno en las agencias locales, que ven reducido su volumen de operaciones y se ven obligadas a reformular su oferta comercial, renegociando tarifas con proveedores, incorporando promociones específicas y ofreciendo financiamientos más flexibles para sostener la competitividad.

A su vez, se observa una fragmentación del período vacacional. En lugar de concentrar el descanso en un único viaje largo, muchos sanjuaninos eligen escapadas más cortas distribuidas a lo largo del año, una estrategia que permite administrar mejor el presupuesto y adaptarse a un contexto de ingresos más ajustados.

Pese a la marcada caída del 40%, la costa argentina no desaparece del mapa turístico sanjuanino, aunque pierde centralidad frente a nuevas alternativas y modalidades de viaje. El escenario actual confirma que no se trata de una baja coyuntural, sino de una reconfiguración profunda del comportamiento del turista, atravesada por variables económicas, políticas y culturales.

“El sanjuanino sigue eligiendo la costa, muchas veces por razones de tiempo, pero amplía su horizonte hacia otros destinos como Brasil”, sintetizó Giménez Bacur. Una definición que resume con claridad el momento del sector: menos viajes tradicionales, más diversidad y una industria obligada a reinventarse para acompañar una demanda cada vez más fragmentada y exigente.

Continúe Leyendo

destacada

Reforma laboral: Tomada denunció extorsiones políticas y pidió protestar en las provincias

El exministro de Trabajo Carlos Tomada cuestionó con dureza el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, denunció presiones sobre los gobernadores para garantizar su aprobación y llamó a una movilización anticipada y federal para frenar una iniciativa que, según afirmó, implica un retroceso histórico en materia de derechos laborales.

El debate por la reforma laboral volvió a tensarse tras las declaraciones del exministro de Trabajo Carlos Tomada, quien lanzó una severa advertencia sobre el método político que —según sostuvo— el Gobierno nacional estaría utilizando para garantizar la aprobación del proyecto en el Congreso. “Estamos cada vez más cerca de tener una segunda Banelco”, afirmó, en alusión directa al escándalo de sobornos que marcó la aprobación de la reforma laboral del año 2000.

En diálogo con Futurock, Tomada sostuvo que la iniciativa impulsada por la administración de Javier Milei no solo carece de beneficios para los trabajadores, sino que se apoya en diagnósticos falsos sobre el mercado laboral argentino. A su entender, el debate público aún no refleja la magnitud del retroceso que implicaría la reforma y reclamó una mayor tarea de información y concientización social sobre el contenido real del proyecto.

“No hay un solo artículo que beneficie a los trabajadores”, afirmó el exfuncionario, y agregó que el paquete de medidas propuesto retrotrae a la Argentina a principios del siglo XX, desandando décadas de conquistas laborales. En ese sentido, rechazó de plano el argumento oficial que vincula la flexibilización de derechos con la modernización productiva o la incorporación de tecnología.

Críticas al discurso antisindical y respaldo empresario incipiente

Tomada también cuestionó el discurso instalado desde hace décadas contra el sindicalismo y los convenios colectivos, al que definió como una construcción ideológica del neoliberalismo. “Durante años se le lavó la cabeza a la gente y hoy llegamos al absurdo de escuchar que el pan aumenta porque no se hizo la reforma laboral”, ironizó.

A la vez, valoró que algunos sectores del empresariado hayan comenzado a expresar reparos frente al proyecto, en referencia a la postura reciente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Si bien consideró que esas críticas “se quedan cortas”, señaló que representan un dato político relevante y podrían abrir el camino para que otras cámaras empresariales expongan los riesgos económicos y sociales de la iniciativa oficial.

Presión a los gobernadores y llamado a una movilización federal

Uno de los ejes centrales de la advertencia de Tomada estuvo puesto en el plano político. Según afirmó, el Gobierno estaría presionando a los gobernadores mediante condicionamientos fiscales y acuerdos discrecionales para que ordenen a sus legisladores votar a favor de la reforma.

“La extorsión forma parte del método de construcción de poder de este Gobierno”, sostuvo, y propuso reorientar las protestas hacia las provincias. “Tenemos que volver a movilizarnos, pero dejemos tranquilas a la Plaza de Mayo y la del Congreso. Hay que ir a las provincias para que los gobernadores dejen de presionar a sus legisladores a cambio de beneficios del Gobierno nacional”, planteó.

Finalmente, llamó a retomar la movilización social de manera inmediata y sostenida, con el objetivo de advertir a la sociedad sobre las consecuencias de la reforma. “Tenemos que tomar la calle desde ahora para informar que esto es un retroceso del que va a costar mucho salir”, alertó.

La referencia histórica: qué fue la Ley Banelco

La mención a la “Ley Banelco” remite a la reforma laboral aprobada en abril de 2000, durante el gobierno de Fernando de la Rúa, que quedó marcada por denuncias de sobornos a senadores para garantizar su sanción. El nombre surgió tras las declaraciones de Hugo Moyano, quien aseguró que el entonces ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, le habría dicho: “Para los senadores tengo la Banelco”.

Aquella ley amplió el período de prueba, debilitó la ultraactividad de los convenios colectivos, habilitó convenios por empresa y modificó mecanismos de negociación laboral. El escándalo político derivó en la renuncia del vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez y marcó el principio del fin del gobierno de la Alianza. La norma fue derogada en 2004, aunque algunos de sus efectos nunca se revirtieron por completo.

Continúe Leyendo

Tendencias