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La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) y la empresa SanCor lograron un acuerdo en las oficinas de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano de la Nación para poner fin a una prolongada disputa que afectaba a cientos de trabajadores.

La firma del acuerdo contó con la presencia de importantes figuras del ámbito laboral y gubernamental. Entre ellos, el secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, quien destacó la importancia de este logro. «Alcanzar un acuerdo de este tipo luego de tantos años de conflicto solo es posible gracias a iniciativas como la Mesa de Diálogo Social. Quiero felicitar el trabajo de todos los actores involucrados en este acuerdo, en especial a la empresa, al gremio, al gobierno de la provincia de Santa Fe y al personal de la Secretaría y del Ministerio de Capital Humano», afirmó Cordero.

Por parte de SanCor, el gerente general Marcelo Gornatti resaltó la relevancia de retomar el diálogo tras un extenso período de tensiones. “Fue muy importante poder retomar el diálogo luego de siete años”, comentó Gornatti. «Este es el punto inicial para que la empresa vuelva a crecer», añadió, mostrando un optimismo renovado sobre el futuro de la compañía.

El secretario general de Atilra, Héctor Ponce, también se expresó sobre la importancia del acuerdo, subrayando el compromiso del sindicato con el bienestar de los trabajadores. “Nosotros queremos que a la empresa le vaya bien, a la provincia le vaya bien y al país le vaya bien, pero sobre todo que a los trabajadores les vaya bien”, dijo Ponce. Además, agradeció la intervención del secretario Cordero: “Queremos agradecer al secretario Cordero por su ayuda para que esto sea posible”.

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PAMI: un paro de 48 horas afecta a jubilados y pensionados en San Juan

Clínicas, sanatorios y hospitales privados de San Juan, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza suspenden durante 48 horas las prestaciones programadas a afiliados del PAMI. Los prestadores reclaman una actualización de los aranceles, regularización de pagos y una recomposición frente al aumento de los costos.

Las clínicas, sanatorios y hospitales privados adheridos al sistema de atención del PAMI en San Juan y otras tres provincias llevan adelante un paro de 48 horas este jueves 27 y viernes 28 de agosto, en reclamo por el deterioro de los ingresos que reciben de la obra social y las demoras en los pagos.

De acuerdo con los representantes de las instituciones, la diferencia acumulada entre los valores de las prestaciones y la inflación supera el 70% en términos reales. A esa pérdida se suman demoras en la liquidación de las cápitas, el sistema mediante el cual se establece un monto por afiliado atendido.

Los establecimientos advierten que los ingresos actuales resultan insuficientes para afrontar gastos indispensables, entre ellos salarios, medicamentos, insumos descartables y materiales utilizados en prácticas de mayor complejidad.

La situación adquiere particular relevancia en San Juan, donde las instituciones privadas constituyen una parte importante de la red utilizada por los afiliados de la obra social para consultas, estudios, internaciones y procedimientos médicos.

Qué atención queda suspendida

Durante las 48 horas de la protesta quedan suspendidas las consultas programadas, los turnos de consultorios externos y las prácticas o intervenciones que no tengan carácter urgente.

El esquema no implica el cierre absoluto de los establecimientos. Las guardias permanecen operativas para atender urgencias y emergencias, con prioridad para los pacientes cuya condición implique riesgo inmediato para la vida.

De esta manera, una consulta previamente asignada, un estudio médico programado o una práctica que pueda ser postergada no será realizada durante la medida, mientras que las situaciones que requieran asistencia inmediata continuarán siendo atendidas.

Los prestadores sostienen que el objetivo de la huelga no es interrumpir la atención de los adultos mayores, sino reclamar condiciones económicas que permitan sostener la red asistencial en el tiempo.

El reclamo de fondo

El planteo de las instituciones privadas combina dos demandas principales: una actualización de los valores de las prestaciones y el cumplimiento de los plazos de pago.

Los prestadores sostienen que el aumento de los costos médicos, laborales y de insumos avanzó a una velocidad muy superior a la actualización de los aranceles. En ese escenario, aseguran que mantener los actuales valores compromete la capacidad de los establecimientos para reponer materiales, afrontar obligaciones salariales y sostener la infraestructura sanitaria.

Las cápitas constituyen otro de los puntos cuestionados. Al tratarse de pagos asociados a la cantidad de afiliados, las demoras en su percepción afectan directamente el flujo de fondos de las instituciones y dificultan la planificación financiera.

La demanda llega, además, en un momento de fuerte presión sobre el sistema de salud privado, donde el incremento de medicamentos, equipamiento, insumos y remuneraciones elevó los costos de funcionamiento.

Una disputa que impacta en los jubilados

La medida de fuerza vuelve a poner bajo discusión el financiamiento de las prestaciones médicas destinadas a los afiliados del PAMI. Para los jubilados y pensionados, la principal consecuencia inmediata es la reprogramación de consultas y prácticas que no sean consideradas urgentes.

En San Juan, la evolución del conflicto dependerá de las respuestas que puedan surgir durante las próximas horas entre la obra social y las instituciones prestadoras. Una eventual continuidad de las diferencias económicas podría derivar en nuevas medidas y afectar la regularidad de las prestaciones.

El paro expone así un litigio que excede la negociación puntual por aranceles: la capacidad de las clínicas y sanatorios para sostener sus servicios depende de que los valores reconocidos por el PAMI acompañen los costos reales de la atención y de que los pagos se concreten dentro de los plazos acordados.

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El Gobierno avanzó con la reforma del Banco Central y ahora define el Senado

La Cámara de Diputados aprobó por 144 votos contra 102 y 9 abstenciones la nueva Carta Orgánica del Banco Central. El proyecto establece la preservación del valor de la moneda como objetivo prioritario y prohíbe financiar al Tesoro, provincias y municipios, además de impedir la compra de títulos públicos en el mercado primario.

El proyecto establece como principal objetivo del Banco Central la preservación del valor de la moneda y modifica las herramientas con las que la entidad puede intervenir en el financiamiento del Estado.

Entre sus disposiciones centrales, la propuesta prohíbe el financiamiento directo del Tesoro nacional, las provincias y los municipios, además de impedir la adquisición de títulos públicos en el mercado primario. El oficialismo sostiene que estas restricciones buscan evitar que la autoridad monetaria vuelva a ser utilizada para cubrir desequilibrios fiscales mediante emisión.

Durante el debate, el diputado Santiago Pauli, miembro informante de La Libertad Avanza, defendió la iniciativa al señalar que una reforma de estas características no se limita al funcionamiento del Banco Central, sino que impacta sobre los salarios, los ahorros y la capacidad de los argentinos para proyectar sus ingresos.

El legislador fueguino cuestionó el uso histórico de la entidad como fuente de financiamiento estatal y sostuvo que durante distintos gobiernos se recurrió al Banco Central cada vez que las cuentas públicas no alcanzaban.

Desde la oposición, Itai Hagman, de Unión por la Patria, planteó una crítica diferente. El diputado sostuvo que el Congreso debería concentrarse en aliviar el endeudamiento de los hogares y cuestionó que la reforma reduzca las herramientas disponibles para que el Estado pueda intervenir ante problemas económicos y financieros.

El jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, cerró el debate con una defensa enfática de la propuesta. “La emisión es un robo”, afirmó, y acusó al kirchnerismo de haber utilizado la emisión monetaria como mecanismo para financiar al Estado y generar inflación. Según el legislador, la nueva normativa busca impedir que el Banco Central vuelva a quedar sujeto a las necesidades del gobierno de turno.

El próximo objetivo del oficialismo

La jornada legislativa forma parte de una agenda más amplia impulsada por la Casa Rosada. Tras conseguir la aprobación de la reforma del Banco Central, La Libertad Avanza busca continuar también con Inocencia Fiscal II, iniciativa que pretende facilitar la utilización de dólares no declarados mediante una reducción de sanciones vinculadas con la presentación de declaraciones juradas y otras infracciones formales.

El oficialismo apuesta a convertir ambos proyectos en nuevos avances de su programa económico antes de que el Congreso concentre su atención en otras iniciativas de alto impacto.

La reforma de la autoridad monetaria deberá ahora atravesar el Senado, donde el Ejecutivo nacional necesitará nuevamente construir acuerdos con bloques aliados para convertir la modificación de la Carta Orgánica en ley.

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Una familia necesitó $2,56 millones en julio para cubrir sus gastos básicos

El Observatorio del Salario de la Junta Interna de ATE en el INDEC estimó que un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos necesitó $2.558.677 durante julio para cubrir consumos mínimos. El informe advierte que el poder adquisitivo del salario testigo perdió alrededor del 30% desde diciembre de 2023 y reclama una recomposición urgente.

El cálculo surge de una canasta que destinó $876.365 a alimentos y otros $1.682.312 a bienes y servicios básicos. El relevamiento fue presentado este miércoles 26 de agosto y vinculó el deterioro de los ingresos con la evolución de los precios, la caída del consumo y el creciente endeudamiento de los hogares.

Raúl Llaneza, secretario general de la Junta Interna de ATE en el INDEC, sostuvo que los resultados muestran que el ajuste continúa trasladándose sobre las familias. Según el dirigente, cuando los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades esenciales, los hogares recurren al crédito para completar sus gastos mensuales.

El dato salarial se conoce después de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrara una variación del 2,1% en julio, frente al 1,9% de junio. La inflación acumulada durante los primeros siete meses de 2026 alcanzó el 19,3%, mientras que la comparación interanual llegó al 33,8%.

El Observatorio tomó como referencia un salario correspondiente al SINEP Nivel D, Grado 0 para medir la evolución del poder adquisitivo. De acuerdo con sus cálculos, ese ingreso perdió aproximadamente 30% de su capacidad de compra desde diciembre de 2023.

Para recuperar el poder adquisitivo que tenía en noviembre de 2023, el salario utilizado como referencia debería recibir, según el informe, una recomposición inmediata del 42%.

La pérdida se vuelve todavía más pronunciada al ampliar el período de comparación. El estudio señala que un salario de $10.191 correspondiente a diciembre de 2015 debería ubicarse actualmente en torno a $1.782.225 para conservar su capacidad de compra. Sin embargo, el ingreso de referencia alcanza apenas $756.396, lo que representa una pérdida de poder adquisitivo calculada en 57,3%.

Endeudamiento y salarios insuficientes

El informe cuestionó además la interpretación oficial que atribuye el endeudamiento de las familias a decisiones individuales desvinculadas del nivel de ingresos. Para ATE, la expansión del crédito entre los hogares responde en buena medida a la necesidad de cubrir gastos cotidianos que los salarios ya no logran afrontar.

“Cuando el salario no alcanza para cubrir las necesidades básicas, las familias recurren al crédito para llegar a fin de mes”, afirmó Llaneza.

El diagnóstico incorpora así tres variables que, según el Observatorio, evolucionan de manera simultánea: inflación, pérdida salarial y mayor utilización del crédito para financiar el consumo corriente.

El documento también examinó las condiciones laborales dentro del Estado nacional y puso el foco en la precarización de los vínculos contractuales. El relevamiento señaló una informalidad laboral del 44,2% y cuestionó la falta de concursos periódicos y la continuidad de modalidades de contratación que, según ATE, afectan la estabilidad y las condiciones de ingreso al empleo público.

Entre los puntos abordados también aparece la situación de los monotributistas comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo y el reclamo para preservar las condiciones laborales establecidas en esa normativa.

Reclamo por el INDEC y una nueva paritaria

El Observatorio reclamó, además, preservar la independencia técnica del INDEC frente a los gobiernos de turno y avanzar con una actualización metodológica del IPC. La organización sindical considera que la credibilidad de las estadísticas oficiales requiere autonomía institucional y criterios técnicos sostenidos en el tiempo.

En materia laboral, ATE reclama la reapertura de la paritaria estatal, una recomposición salarial urgente y el pago de un bono de emergencia. También plantea la necesidad de implementar mecanismos de crédito accesible y con tasas más bajas para reducir el peso financiero que enfrentan los hogares endeudados.

El reporte vuelve a colocar el poder adquisitivo en el centro de la discusión salarial. Mientras la inflación continúa acumulando variaciones mensuales y una familia tipo requiere ingresos superiores a los $2,5 millones para cubrir sus consumos mínimos, los salarios utilizados como referencia por el Observatorio permanecen por debajo de los niveles necesarios para recuperar el poder de compra perdido en los últimos años.

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