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La CGT decidió no ir a la primera reunión del diálogo social convocada para la semana próxima por el secretario de Trabajo Julio Cordero, junto a importantes empresarios del país.

La negativa la resolvió el Consejo Directivo de la CGT, durante una reunión que se realizó en la tarde de este jueves en la sede de la central obrera de la calle Azopardo para analizar los pasos a seguir en medio de su relación tensa con el gobierno de Javier Milei.

El encuentro de los dirigentes de los gremios que integran la conducción cegetista se produce luego de los cambios en materia laboral que introdujo uno de los apartados de la ley Bases, y de diferencias internas entre los sectores dialoguistas y los más opositores sobre cómo posicionarse frente a la gestión libertaria.

La decisión de no participar de este cónclave se da luego de varios fracasos en reuniones entre la CGT y el Gobierno. Semanas atrás se los secretarios generales de la CGT Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano fueron recibidos por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, en un encuentro en que los dirigentes exigieron distintos puntos, entre ellos solicitar al Gobierno que retire la apelación ante la Corte con respecto al capítulo laboral de la ley Bases.

También manifestaron su preocupación sobre los artículos de la ley Bases, referido a bloqueos de empresas, registración de trabajadores en empresas que tienen menos de 12 empleados, y el artículo sobre colaboradores sin relación de dependencia.

A su vez, la CGT había expresado su descontento con los resultados de la reunión del Consejo del Salario, luego de que el sector patronal les ofreciera un aumento de 11 mil pesos sobre el ingreso mínimo.

Por otra parte, la entidad también había rechazado la restitución del Impuesto a las Ganancias y aseguró que la baja del mínimo no imponible va a afectar el bolsillo de 800 mil trabajadores.

En este contexto, con la negativa de la cúpula de la CGT de participar en la reunión con el Gobierno y empresarios, se tensa aún más la relación con Javier Milei.

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Subsidios de luz y gas: habrá 60 días para actualizar los datos y evitar la baja

El Gobierno revisará las solicitudes del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados que llevan un año sin poder vincularse con un suministro. Los usuarios serán notificados y tendrán dos meses para corregir o completar la información. Si no lo hacen, quedarán fuera del beneficio.

La disposición fue oficializada mediante la Disposición 11/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, publicada en el Boletín Oficial. A partir de ahora, las personas alcanzadas recibirán una notificación y podrán corregir, completar o actualizar la información declarada al momento de solicitar el beneficio.

El procedimiento apunta a resolver inconsistencias que impiden identificar correctamente el servicio asociado al pedido de asistencia. Entre los posibles inconvenientes figuran errores en los datos personales, domicilios, números de suministro o información necesaria para establecer la correspondencia entre el usuario y la conexión de electricidad o gas.

El plazo será de 60 días corridos desde la notificación. Una vez vencido ese período, aquellas solicitudes que continúen sin regularizarse serán dadas de baja del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.

La revisión tiene un alcance definido: comprende los servicios de electricidad y gas natural o propano distribuido mediante redes. Quedan fuera del procedimiento los usuarios que utilizan gas licuado de petróleo envasado, como las garrafas.

La decisión introduce así una instancia adicional para quienes mantienen trámites pendientes de vinculación con un suministro. Para conservar la solicitud dentro del régimen, deberán verificar que la información registrada permita identificar de manera precisa tanto al titular como al servicio asociado.

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El nuevo campeón de baristas de San Juan tiene 24 años y competirá en Tucumán

Agustín Campilongo, de 24 años, se consagró en el 6° Campeonato de Baristas de San Juan. Nacido en Chubut y radicado en la provincia desde hace cuatro años, representará a San Juan en la próxima instancia nacional que se disputará en Tucumán.

El certamen se desarrolló en el Centro Cultural Conte Grand y reunió a profesionales y aficionados vinculados con el universo del café. Campilongo, integrante de RAIZAL, logró imponerse ante un jurado especializado que evaluó técnica, creatividad, equilibrio sensorial, conocimiento del grano y presentación de cada preparación.

El segundo puesto correspondió a Máxima Irrazabál, de Vereda Sur, mientras que Estrella Aguilera, de Estrellita Café Bar, completó el podio.

Más allá del resultado, el campeonato expuso la evolución que atraviesa el barismo en San Juan, con propuestas que combinan formación profesional, conocimiento técnico y nuevas formas de consumo. Durante la jornada hubo degustaciones, demostraciones de extracción, charlas sobre preparación, bebidas de autor y un mercado gastronómico.

Para Campilongo, el título es también la consecuencia de un proceso de formación que comenzó en la Academia de Baristas. Desde allí fue perfeccionando sus conocimientos y desarrollando una técnica basada en la precisión, un rasgo que se convirtió en una de sus principales características frente a la máquina.

Hace casi un año se incorporó a RAIZAL, el café-restaurante ubicado en el Aeropuerto de San Juan, donde trabaja en una propuesta gastronómica que combina productos locales con una identidad vinculada al territorio. Allí encontró un espacio para profundizar su especialización y ganar experiencia frente al público.

Su perfil excede la cafetería. Campilongo es aficionado al ajedrez y colecciona cubos Rubik, dos pasatiempos que demandan concentración, paciencia y atención al detalle. Son cualidades que también aparecen en la preparación de un café de especialidad, donde pequeñas variaciones en la molienda, la extracción o el tiempo pueden modificar el resultado final.

Ahora deberá trasladar esa precisión a una competencia de mayor alcance. En Tucumán ya no disputará solamente un título personal: llegará como representante de San Juan, después de haber superado la instancia provincial.

Su victoria coloca además a RAIZAL y a la formación de baristas de San Juan en una competencia que trasciende una cafetería o un certamen puntual. El próximo desafío será convertir ese reconocimiento local en una actuación destacada frente a representantes de otras provincias.

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Pobreza y bajos ingresos alcanzan al 52% de los hogares

Un informe de la Consultora W revela que más de la mitad de las familias (52%) subsiste entre la pobreza y el sector bajo no pobre. El panorama de ingresos evidencia una gran desigualdad: el promedio por hogar ronda los $2,8 millones al mes, pero casi ocho de cada diez hogares (78%) no alcanzan ese monto. Debido a este desajuste frente al costo de vida, la pérdida del poder adquisitivo vuelve a consolidarse como el eje central de las discusiones salariales.

Más de la mitad de los hogares argentinos se concentra en los dos niveles inferiores de la pirámide de ingresos. Según un relevamiento de Consultora W difundido por Agencia Noticias Argentinas (NA), el 21% de las familias se encuentra en situación de pobreza y otro 31% integra la denominada clase baja no pobre. En conjunto, ambos grupos reúnen al 52% de los hogares.

La reparto adquiere particular relevancia porque el ingreso familiar promedio alcanza los $2,8 millones netos mensuales, aunque esa cifra está lejos de representar lo que recibe la mayoría: el 78% de los hogares percibe menos que ese promedio. El dato evidencia el efecto que tienen los ingresos más elevados sobre la media general y explica por qué una cifra promedio puede ofrecer una imagen muy diferente de la realidad de la familia típica.

En el escalón inferior aparecen los hogares pobres, que representan el 21% y registran ingresos promedio cercanos al millón de pesos mensuales. Por encima se ubica la clase baja no pobre, con el 31% y un piso de ingresos estimado en torno de $1,5 millones por familia.

La distancia respecto del costo de vida resulta significativa. De acuerdo con los datos consignados, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 durante julio para superar la línea de pobreza. El ingreso promedio atribuido al grupo de hogares pobres queda, por lo tanto, alrededor de $565.000 por debajo de ese umbral.

La clasificación continúa con la clase media baja, que concentra el 26% de los hogares y parte de ingresos familiares próximos a $2,5 millones mensuales. La clase media alta, con el 17%, registra ingresos desde aproximadamente $4,5 millones y puede llegar hasta $6,5 millones. En la cima aparece el 5% correspondiente a la clase alta, con ingresos de referencia desde los $9 millones mensuales.

El resultado configura una distribución en la que los hogares de menores ingresos reúnen una mayoría frente al 48% restante, que se reparte entre las distintas franjas de la clase media y alta.

Salarios, pobreza y poder de compra

La fotografía adquiere una dimensión adicional en el mundo laboral, donde la discusión sobre recomposición salarial continúa atravesada por la pérdida del poder adquisitivo. Desde septiembre, el Salario Mínimo, Vital y Móvil fue fijado en $383.800 mensuales, una cifra equivalente a apenas una cuarta parte del ingreso que necesitó en julio un hogar de cuatro integrantes para superar la línea de pobreza.

La comparación no supone equiparar el salario mínimo con el ingreso familiar ni constituye una medición de pobreza por sí misma, pero permite dimensionar la distancia entre el piso salarial legal y el costo de una canasta familiar de referencia.

Para los sindicatos, esta relación constituye uno de los principales argumentos en las negociaciones paritarias y reclamos de actualización salarial. Para las familias ubicadas en los niveles inferiores de ingresos, cualquier deterioro del salario real tiene un efecto directo sobre la capacidad de afrontar alimentación, vivienda, transporte, educación y servicios.

El relevamiento también expone un fenómeno distributivo relevante: cuando una minoría concentra ingresos significativamente superiores, el promedio general se eleva aunque la mayoría permanezca por debajo de ese valor. En este caso, que el 78% de los hogares gane menos de $2,8 millones muestra que esa cifra no puede interpretarse como el ingreso representativo de la familia argentina.

Consultora W utiliza una segmentación socioeconómica propia para ordenar a los hogares según sus ingresos. Sus categorías de clase baja, media baja, media alta y alta no equivalen a las mediciones oficiales de pobreza e indigencia del INDEC, que se elaboran con una metodología específica y toman como referencia los ingresos de los hogares frente al valor de determinadas canastas.

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